Tengo un bló

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Tmeo, la mejor revista de humor

martes, 25 de septiembre de 2018

Hoy hace 33 años

Hoy hace 33 años, el 25 de septiembre de 1985, se produjo un brutal atentado en la ciudad de Baiona, Pirineos Atlánticos. Unos pistoleros se llevaron por delante la vida de cuatro hombres jóvenes. Una acción violenta, como solía ser demasiado frecuente en aquella época, por desgracia.

Cuatro hombres brutalmente asesinados a los que se sigue tratando con una injusticia aún más brutal. Aún miente el estado en atribuir a estos refugiados en Francia, por ser desafectos al franquismo siendo vascos, la pertenencia a ETA. El estado miente a sabiendas. Necesita alargar su pinochesca nariz y acusar a los asesinados de pertenencia a una rama de esta banda que tanto daño ha hecho. ¿Por qué? se preguntarán muchos a los que todo les parece lo mismo porque la tele así se lo ha dado masticadito en un puré, mientras le hacía el avión-cuchara, pues porque no quieren reconocer que fue el estado el que financió otro grupo terrorista, llamado GAL. Necesitan justificar la muerte, si es que un acto tan deleznable  es justificable, alegando la maldad manifiesta de estos refugiados "Son de ETA y a callar" Nada indica que lo fueran, pero ¿Qué importa? Legitiman -¡Toma ya!- la "merecida muerte" de esos cuatro hombres. 



Se acostumbraron a endilgar pertenencia a ETA más a menudo, ya que un par de meses después, en una sesión de tortura insoportable mataron a un chófer de autobús. Se les quedó en el sitio. No resistió. ¿Qué hacer? Convirtieron a ese pobre hombre muerto en el supercuartel de Intxaurrondo en miembro de ETA y nos soltaron la milonga de que murió ahogado en el río. De ese mismo comando inventado por alguien vestido de verde resultó ser un pobre chaval que treinta años después se atrevió a contar la delirante escena en un libro que os recomiendo que leáis.

Y, como podréis leer en este estupendo artículo de El Salto Diario, estas víctimas, porque lo son, de la violencia de aquella época, son de segunda. No tienen derecho a compararse con otras víctimas porque, para los que clasifican estas cosas en este Estado que nos juraban que había hecho una transición modélica y creaban a escondidas grupos terroristas de liberación, estos muertos son ETA porque sí.


1 comentario:

Anónimo dijo...

El fascismo que no acaba, la manipulación, la mentira, la desvergüenza...y esos tipos siniestros que pretenden ser la salvación de España...de cada dia siento más asco, más rabia, más impotencia...
Viendo lo que pasa en Catalunya me pregunto hasta que obsceno punto se mintió sobre la situación en Euskadi...
Núria