Tengo un bló

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Tmeo, la mejor revista de humor

jueves, 6 de mayo de 2021

El alegre ritmo saurio

 Un día desempolvé un cd de rock clásico y lo llevé al trabajo para romper con la puñetera música ayurvédica llena de campanitas, flautas y sonidos de agua fluyendo. Así sonaba con alegría Del Shannon, Johnny Tillotson, Gene Vincent, Buddy Holly y, por supuesto, Bill Halley. Halley ponía voz atiplada y decía "see you later, alligator" (Hasta luego, cocodrilo, aunque fuera un caimán) y el rock clásico fluía sincopado con sus guitarras y su saxofón.


En estas, caí en que los saurios tienen dedicadas a su memoria algunos otros temas, como por ejemplo, y ya que estamos con el rock, ese simpático "crocodile rock" de Elton John, con ese coro en falsete tan similar al de Speedy González. El cocodrilo, porque en castellano la erre pegó un salto de dos sílabas y dejó de ser "cRocodilo" para ser "cocodRilo", bailaba alegremente con esa melodía despreocupada.


Para los europeos todo son cocodrilos, aunque los aligátores y los caimanes son saurios propiamente americanos. Bien lo saben en Colombia donde mucho antes que el rock se hiciera popular en todo el mundo a partir de los años 50. A principios de los años 40, el compositor colombiano José María Peñaranda compuso una muy popular tonada titulada "se va el caimán" que en España tuvo que vérselas con la censura porque los siempre suspicaces censores pensaban que cuando hablaban del caimán venían a referirse a Franco. Más o menos lo mismo que le pasó al balear Bonet de San Pedro con su "Rascayú". Un día de estos tiro por este tema.


Colombianos, no, paraguayos son los Kchiporros, dignos herederos de esas bandas fabulosas del cono sur que mezclaron sabiamente el reggae, el ska y otros ritmos latinoamericanos como "los pericos", "los fabulosos cádillacs" y tantos otros. Ellos también le cantan a un saurio, al yacaré.


Otro reptil de menor tamaño, el camaleón, tuvo su momento de gloria en los 80 con Culture club ¿Pensábais que iba a poner a King África? Pues no. Me resisto a ello. Prefiero el tema naíf de Boy George, quizá porque me retrotrae a mi infancia.


Y los reptiles nos alegran con su música dedicada.  Que tengáis un buen fin de semana.

miércoles, 5 de mayo de 2021

Madrid fomenta el independentismo

Tanto tiempo sin escribir aquí (Tres semanas) es casi un récord para mí. Pensaba hablar de cosas más alegres pero con lo que he ido husmeando por las rrss y medios de comunicación dirigidos a crear una paupérrima opinión pública sólo voy a hacer una reflexión sobre las elecciones a la asamblea de la Comunidad de Madrid: Los resultados electorales fomentan el independentismo en el resto de CCAA. No, no me refiero a vascos, catalanes, gallegos o canarios, sino a otros enclaves. 

¿Quién, en su sano juicio, que no sea de derechas, claro está, ve con sensatez que la presidenta de la Comunidad donde se encuentra la capital del país sea una desaprensiva que no ha presentado programa electoral alguno y que de lo poco que se enorgullece es de poder irse de cañas a las terracitas?

Buzoneo.

Supongo que en Madrid, donde hay un elevado número de funcionarios por metro cuadrado con familias y postulantes a chiringuitos, ese voto suma pero ¿Y la clase trabajadora? ¿Y la gente con mente izquierdista?

Pues bien, señores de Madrid, exceptuando a los sin papeles y a ese numeroso conjunto de arrendatarios que se pasan el día de mudanza porque los contratos de alquiler se ponen imposibles dentro del cinturón de la M-30 que no han podido votar por el cambio de domicilio, este es el gobierno que les ha tocado.

Ya ni se avergüenzan de reconocerlo.

Desde luego, el resultado de las elecciones dan ganas de independizarse de Madrid, sobre todo por la vergüenza ajena que da la candidata triunfadora.

miércoles, 14 de abril de 2021

El día de la República

 Hoy hace noventa años que se proclamó la segunda república española. Muy temprano, el 14 de abril de 1931 los concejales socialistas de la ciudad fabril de Eibar (Gipuzkoa) colgaron la tricolor en la fachada del ayuntamiento. La República pudo haberse convertido en una venerable nonagenaria, pero la mataron joven quienes no podían tolerar que sus privilegios pudiera alcanzarlos casi cualquiera que para ellos era inferior.

Plaza Unzaga, Eibar.

A la República la mataron quienes veían intolerable que se democratizaran leyes y libertades. ¿Qué era eso de fomentar escuelas públicas para niños y, sobre todo, niñas de clases desfavorecidas? ¿Por qué tenían que aprender a leer y aspirar a un mundo mejor esos a quienes se les negaba una mejora de sus condiciones de vida? Y, sobre todo, ¿Cómo se osa disputar a la iglesia la educación de los niños, y, además, en qué condiciones? La iglesia se vio atacada, sobre todo en el monopolio educativo.

Tampoco había una desamortización como en la época del llamado Mendizábal, pero sí que se intentó poner ciertas limitaciones, aunque fueran tímidas, al latifundismo meridional que mataba de hambre a los campesinos. Para eso se esbozó una tímida reforma agraria que los que poseían privilegios  desde el antiguo régimen conseguidos a base de, un suponer, ir matando flamencos en los Países Bajos, no veían con buenos ojos. 

El bien para muchos molestaba a otros

No pudiendo tolerar las moderneces que harían mejorar la vida de los obreretes, que pudieran tener, qué se yo, unos sueldos decentes en unos trabajos en condiciones decentes, con acceso a la cultura, estudios, higiene o luz eléctrica, que las mujeres no tuvieran que depender de los varones para vivir, que pudieran votar, porque podían ser electas pero no electoras, los privilegiados que ansiaban continuar siendo dueños exclusivos de estos, montaron un golpe de estado con el fin de dar un escarmiento a esos pobretones que querían ser señores. Lo del escarmiento no lo digo yo, que lo dijo el general Mola, urdidor del golpe.

Y las cosas no han cambiado nada en estos 90 años, ni a nivel local ni a nivel planetario. Los privilegiados harán cualquier cosa para mantener celosamente sus prerrogativas en exclusividad. Menos mal que tal y como dirigen algunos este país, cada vez hay más republicanos.

viernes, 9 de abril de 2021

Vox en Vallecas; estrategia bélica.

 Es viernes y preferiría hablar de cualquier otra cosa, pero lo que veo detrás de los malabares mañosos de Vox en Madrid no me hacen ninguna gracia. Y no es sólo vox, me preocupa mucho más la manipulación mediática que se está haciendo del "incidente" de Vallecas. Si os metéis en ese popular buscador de Google para desinformaros veréis que se ponéis sólo "Vallecas vox", las primeras páginas de "datos encontrados" son de diarios conservadores cuando no de pestilentes panfletos de la ultrarrancia derecha que se frota las manos pensando en el futuro fascista que va a sobrevenirse sobre la asamblea de Madrid.

Al provocador que es Santiago Abascal se lo ponen fácil. Va a un barrio obrero mayoritariamente izquierdista y profundamente antifascista como es Vallecas con el objetivo de buscar las imágenes (Distorsionadas o no es otro tema) que le ensalcen como víctima-pobrecita-ella con tal de conseguir votos como consecuencia en barrios de clase media-pija entre aquellos desinformados y menos apolíticos de lo que se creen. Va a Vallecas pensando en el barrio de Salamanca.

Hasta la Brunete mediática hace culpable a Abascal de la gresca.

Y no sólo es que sea una estrategia para dar pena a los incautos (Lo de asco lo apartamos, de momento), No es sólo que los medios intoxiquen con sus titulares dirigidos a toda esa gente que se marea si lee dos líneas seguidas. El problema es que hay mucho exaltado incapaz de pensar en las consecuencias de sus actos que cree que votar a Vox es salvar a España. Eso es lo aterrador. Hay gentuza que verá con ojos benevolentes, e incluso echará una mano, en que a muchos colectivos les sean negados sus derechos; que se recorten de manera brutal las libertades y que los privilegios de unos pocos sean preservados consiguiendo la desigualdad de la mayoría.

Preocupante tono belicista de los voxófilos.

Es muy peligroso que en Madrid muchos vayan a votar de manera beligerante contra oscuros enemigos muchos de ellos aún por perfilar por los fachas. Ya lo irán viendo. Sólo tenéis que leer los comentarios de cualquier red social  de cualquiera de los vídeos colgados del mítin de Vallecas(Pongamos, youtube, porque leer no va mucho con según qué gente). Si esta gente es tanta como la que comenta, mi pesimismo está siendo sobrealimentado.

jueves, 18 de marzo de 2021

Las divas y la transición

Como no me apetece demasiado hablar de las barbaridades que perpetran los políticos nacionales, sobre todo ciertas presidentas de comunidades capitalinas, voy a dedicar el post de hoy, aprovechando que tengo el día de fiesta, a dos temitas que durante la transición española, esa no tan modélica por mucho que Victoria Prego lo publicite, fueron adaptados por los ciudadanos de ciertos enclaves contestatarios como canción protesta.

Portada de un libro cuyo título fue clamor popular en aquellos años convulsos y nada lejanos.


Allá por finales de los 70 una cantante británica de voz rasgada se dio a conocer por medio mundo, incluida esa España tardofranquista. Una de sus canciones, "It's a heartache" pegó fuerte incluso en este país tan "tímido" para los idiomas que no son el román paladino. 


A finales de los 70 este dolor del corazón sonó con la particular voz de la Tyler y las txarangas, las bandas de música callejeras que ponen la banda sonora de las fiestas populares, adaptaron el tema para los jolgorios patronales populares. Y, claro, como aún estaba prohibidísimo por las rancias autoridades franquistas eso de exteriorizar banderas regionales, amén de otro tipo de muestras culturales prohibidas expresamente por el régimen, muchas de esas fiestas eran interrumpidas a golpe de porra por uniformados de gris o de verde. Así que la gente transformó el "it's a heartache" de Bonnie Tyler en "Que se vayan" (Los maderos, obviamente). Bueno, a Pablo Casado también se lo cantaron no hará mucho en unas fiestas populares.

Y solía ser habitual escuchar la melodía con la letra: " Que se se vayan, diles que se vayan, diles que se vayan para no volver. Que se vayan, diles que se vaya, diles que se vayan, de una puta vez". 

Poco después, una rubia italiana se dio a conocer en España trayendo canciones alegres y marchosas. La cantante, que no era otra que la boloñesa Raffaella Carrá, bailaba con el ballet zoom de rtve y pegaba golpes de nuca con sus alegres tonadas. 


Y no se sabe por qué, su tema "adiós, amigo", que tan bien se amoldaba a las txarangas de las fiestas, acabó teniendo una letra paralela que venía a decir exactamente lo mismo que el tema de Bonnie Tyler. Si las frases eran las mismas, cambiaba la despedida: "Adiós, civiles. Grises, también, iros pa'España, iros pa'España de una puta vez".

Hasta Eloy de la Iglesia la introdujo en la banda sonora de su película "el pico"

Tal y como acababan muchas fiestas locales por la irrupción de la policía en aquellos convulsos años, gracias a la suerte, quizá, no hubo desgracias más serias, aunque en el recuerdo quedan las sirenas de las lecheras disolviendo verbenas que no se metían con nadie. Quizá todo eso producía el efecto contrario y por eso se cantaba a los repartidores de leña. Muestra de txaranga en fiesta patronal:

Sendos temas de estas dos damas de la canción han sonado durante años con inusitada frecuencia como protesta por el uso indiscriminado de la violencia menos legítima de lo que el señor Max Weber definía.

lunes, 8 de marzo de 2021

Un buen día para un paseo musical

 Hoy es el día de la mujer trabajadora, es decir, remunerado o no su esfuerzo, hoy es el día en que las mujeres reivindican su derecho a ser valoradas en igualdad al hombre. En pocas disciplinas se valora de manera igualitaria a hombres y mujeres. Quizá sea en la música vocal donde a las mujeres se las tenga algo más en cuenta. Hay grandes voces femeninas cuyo valor es reconocido sin desprecios paternalistas, a pesar de que a muchas mujeres, sobre todo racializadas, se las explotó salvajemente por su condición. Las grandes voces afroamericanas del jazz del siglo pasado pasaron por este calvario: Billie Holiday, Ma Rainey, Bessie Smith o Ella Fitzgerald. 

Ella Fitzgerald


Ella se hizo todo un nombre, tanto que era venerada por los jóvenes europeos que descubrían el jazz a partir de los 50 y los 60 del siglo XX. Tanto es así que France Gall le dedicó una canción "Ella, elle l'a". Un tema que fue muy exitoso a finales de los 80 en el país galo. 


France Gall

France Gall, que en paz descanse, se hizo famosa ganando el festival de eurovisión cuando este festival aún era fresco y no el tostonazo prefabricado que es ahora. Francesa con el nominativo patrio que ganó para la Bélgica francófona en el 65 con un tema del comopsitor "guarrete" Serge Gainsbourg. Tema del que ya hablé hace la tira de tiempo.


La francesa ganó eurovisión para la Bélgica francófona y una belga, Kate Ryan, especialista en renovar temazos en francés, la cantó a ritmo "dance" por medio mundo a comienzos de este siglo. 

Kate Ryan



No es el único temazo que la belga se ha sacado de la manga. Unos pocos años antes desempolvó el, digamos, himno de la generación X "désenchantée" de Mylène Farmer. 

Mylène Farmer



La cantante francesa Mylène Farmer, nacida en Canadá, siempre ha sido una mujer inquieta, tanto que luce en su nombre artístico el apellido de una actriz norteamericana que tanto incomodaba a los varones conservadores yankees, que no fue otra que Frances Farmer, brillante estudiante que fue de visita a la URSS gracias a un primer premio que consiguió en la universidad y que, como no se dejaba dominar por la industria paternalista de Hollywood, terminó siendo internada en varios centros psiquiátricos. 

                                

Frances Farmer

Brillante estudiante, actriz destrozada por la industria. Ya se sabe, si no eres sumisa y tu carácter es orgulloso, eres una loca y hay que lobotomizarte. Frances Farmer que de tonta no tenía un pelo por muy rubia que fuera, se atrevía a desafiar a los hombres fuertes de la industria que la querían como florero, y se atrevía a dar opiniones que a mucho diosecillo de la industria del séptimo arte le parecían intolerables.


Y este pequeño paseo musical, de pieza en pieza, nos hace disfrutar un día como hoy de temas musicales y de las mujeres que las inspiraron y/o cantaron. Hoy hace ya trece años que empecé a escribir esporádicamente en esta ventanita al mundo, además.  Así que hoy me dejo de rollos y os pongo música, que falta nos hace.

miércoles, 3 de marzo de 2021

¡Que se besen, que se besen!

 El viernes pasado nos fuimos de boda. Se casaban los cuñados, más por los papeles que por otra cosa, como la mayoría de la gente de hoy en día. Llegamos al juzgado vestiditos algo más elegantes que un día cualquiera, lo cual es bastante inquietante porque te pones a leer las pantallas y ves que la mayoría de los actos son juicios por desahucio, divorcios, faltas...Hasta la letrada oficiante se estrenaba en esto de leer las partes oportunas del código civil a los novios, porque nos confesó  que ella, normalmente, se encarga de un juzgado de lo penal.

La boda fue muy simpática, con risas, aplausos y más de una lagrimilla. Y, cómo no, después de la boda, una celebración familiar al límite de aforo y con horario para acabar el banquete por las restricciones del momento. Nos sentamos a la mesa que nos corresponde porque tenemos el nombrecito en el plato y miro la sala. Aparte de los novios y mis suegros, ambos con libro de familia expedido, mi pareja y yo somos la única unión casadera estable sin matrimoniar. No contamos al sobrino y su novia de los últimos tiempos. Así que susurro al oído de mi pareja algo así como "me parece que nos van a endosar los muñequitos de la tarta", lo cual no sería demasiado adecuado ya que nosotras no somos una pareja heterosexual. Ella me dice "Tranquila, que seguro que ni se han acordado".

Y en esto que los novios salen, muy guapos de la manita y les veo con un objeto en la mano mientras suena una melodía alegre y festiva. Se pasean entre las mesas y yo ya sé de qué se trata  mientras coloco mi mano para taparme los ojos. Los novios, alegres y sonrientes nos plantan unas muñequitas de boda sobre nuestra mesa. Mis temores, fundados. "¡Que se besen, que se besen!".


¡Vivan las novias!


Y así la familia nos aplaude después de "obligarnos a subirnos a la silla y besarnos". Menos mal que la silla ha aguantado mi peso, porque si no, me descalabro. Alegría, risas, algún llanto emocionado, brindis, baile...Un día precioso que nos hacía falta ya que, este año no ha habido navidades, cosas de la epidemia que nos asuela.