Tengo un bló

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Tmeo, la mejor revista de humor

martes, 20 de agosto de 2019

Reunión de buitres

¡Pues cómo están mis paisanos de cabreados por la reunión del G7 en Biarritz! Biarritz esa ciudad para veraneantes decimonónicos que se encuentra a 30 kms. de la frontera con Gipuzkoa. Desde el pasado fin de semana hay controles exhaustivos. El topo (tren de vía estrecha  que enlaza San Sebastián con Irún y Hendaia, cruzando la frontera desde hace más de 100 años) ya hacía más de tres cuartos de siglo que no recordaba finales de trayectos antes de pasar la muga (Como se llama a la frontera en la zona). Numerosos nativos de la zona del este guipuzcoano que debido a la especulación inmobiliaria se establecieron en ese pueblo vecino que pertenece a otro estado de la UE ven, con cabreo legítimo, cómo les cierran las fronteras y les impiden cruzar el puente como cualquier día normal. A los transportistas los mandan, directamente por la Jonquera. Todo porque los más poderosos de la tierra tienen que venir a dar la murga a este enclave atlántico en vez de irse al desierto del Gobi a tomar Kumis en yurtas con camellos de dos jorobas a la puerta.

G7 en ningún lugar.

Y mientras esta panda de cerdos cebados se reúne  con fines más que sospechosos, la crisis de los muertos en el Mediterráneo saca lo peor de lo que piensa la ciudadanía, cada vez más próxima a votar a Vox. Peleles manipulados. Hasta el fulano que va de sobrado en este partido neofacineroso demuestra lo confundido que puede estar. Lástima que sus confundidos votantes lo crean, encima.




Los extranjeros ricos llegan sin problemas, para ellos, hasta Biarritz, aunque sea utilizando pequeños aeropuertos locales jodiéndoles la vida a los vecinos que tienen la desgracia de residir cerca del lugar donde perpetrarán sus fechorías. Esos, que sí hacen daño y que sí te quitan el trabajo y la vida, son vitoreados, mientras miles de desesperados prueban a jugarse la vida (Y muchos mueren ahogados) porque no les queda otra salida.

lunes, 19 de agosto de 2019

Divagaciones agosteñas.

Este agosto me puedo consolar con haber pasado cuatro días en mi ciudad gracias al puente. Menos da una piedra. Esa temperatura suave de calorcito sin pasarse y noches en las que tienes que echar mano a la rebequita de tanto en tanto.

La semana de fiestas inauguradas  hace un siglo en todas las capitales veraniegas norteñas para entretener al visitante estival de la meseta. Ha cambiado algo en cien años. la especulación inmobiliaria y la gentrificación están convirtiendo a Donostia en una caricatura. Todos los bares de pintxos iguales unos a otros. Tan iguales que no queda nada de su singularidad ni su autenticidad pues están pasando a ser locales de producción industrial en manos de unos pocos.

Menos mal que siempre quedan rincones.

Mi ciudad favorita desde mi monte favorito.

Y el verano sigue demostrando varias cosas, que cada vez escribo peor y que Europa es de lo más inhumana.

lunes, 5 de agosto de 2019

La cena del primer viernes de agosto

Me invitaron el viernes a unirme a una celebración. Unos afortunados operarios de una empresa celebraban el viernes el inicio de sus vacaciones. Una empresa del baqueteado sector textil que tanta fuerza tuvo en esta comarca y que fue motor de la economía del país. Echan su cerveza de las felices vacaciones en un entorno de paz y quietud, todo lo contrario que su trajinar cotidiano laboral. Un ambiente alegre y festivo que descubre el inicio  del merecido descanso estival.

Y después de este simbólico inicio nos fuimos a cenar a un pueblo cercano en el que abundan los bulliciosos  y funcionales bares de tapas. Locales nada pretenciosos en los que importa más el ambiente que la cena. Pero, claro, una cosa es que no pidas florituras de estrella Michelín y otra que te tomen el pelo.

Para empezar, el camarero nos dice que no quedan raciones de carne en salsa, cosa que a ninguno nos importó porque íbamos pensando en las socorridas bravas que a todo el mundo gustan. Y pedimos unos chocos, un plato de queso manchego de precio pelín elevado, porque la carta de tapas fija su coste en  8'50€, y también se nos antoja una ensalada con langostinos en tempura.

Vuelve el camarero con fingida contrición y nos comunica que no hay ensalada de langostinos, así que la cambiamos por una de frutas y queso de cabra. Aparecen las primeras tapas. Los cuatro miramos con sorpresa. El plato del queso manchego trae tres lonchas anoréxicas y otra más que no llega a estar entera. "¿Y este queso vale 8'50€?" preguntamos incrédulos al camarero. "Sí, se ha quedado un poco corto,  ¿no?" Y se retira a la cocina a pedir unas lonchas un poco menos miserables.


Manchego anoréxico in situ.


Los chocos salen y la ensalada, también. Nos colocan cuatro lonchas de manchego algo más generosas, que tampoco son para exagerar. Tocamos a dos porciones por barba y es manchego, que está muy bien pero tampoco está para ponerse al precio del parmigiano reggiano  que se pasa de dos a tres años de curación.

Estamos de celebración porque tienen vacaciones, yo aún no, así que aparcamos el asunto y brindamos. Aparece el encargado para decirnos que se acaba de estropear la freidora de las bravas y que no nos las pueden ofrecer, aunque acabamos de ver pasar tres o cuatro platos de esos dorados tubérculos fritos napados en salsa picante. Lo cambiamos por una torrada de jamón serrano cortado con poco cariño. Decidimos que el postre lo haremos en otro lado, a ver si hay más suerte.

Para compensar lo de las bravas, que no lo del queso disfrazado de caviar, nos regalan una porción de tarta de queso. Somos cuatro. Si la elegancia fuera lo suyo, con un convite de chupitos hubieran quedado mejor.


lunes, 29 de julio de 2019

Consumidores de racismo

Empiezo a estar un poco-bastante-muy hartita de  la cantidad de xenófobos, racistas y aporofóbicos que se alimentan de las noticias que dan los medios de comunicación de manera vergonzosa pero con un objetivo muy claro: Soliviantar a la gente. Hacer que se vuelva intolerante, despiadada y miserable y que encima se enorgullezca. Ya ni tienen vergüenza. Todos conocemos a alguien que se declara racista para desprecio de su orgullo.

La gentuza se alimenta de noticias condicionadas sobre la maldad manifiesta de los raterillos apostillados como sucios extranjeros para que, en el inconsciente subconsciente de los mononeuronales que se dejan mangonear a gusto por las directrices de los que verdaderamente nos están robando todo, distraigan y dirijan su odio hacia un grupo más vulnerable.

Oscuro medio de reciente aparición y de tremendismo racista en los titulares

Ahora la culpa de todo lo tienen los MENAs, ese colectivo ya catalogado con ese título. No dejan de ser menores sin atención. ¿Que por qué se vienen a Europa? Yo también me iría de un lugar de mala muerte donde no tengo futuro, igual que se ha ido todo el mundo en otras épocas a América o a los países industrializados de Europa más recientemente. La gente enfoca mal el problema porque te hacen mirar para el lado que les interesa. Nos están condenando a zurrarnos. Nos están llevando a la guerra. Nos están conduciendo al matadero por puta codicia.

Otro diario digital que es racista, machista y anticatalanista. Top three del mal rollo.


Curiosamente estos directores del odio que mandan a sus redactores idiotizarnos con titulares capciosos son los mismos que están fomentando el auge del fascismo en al ámbito político. Están haciendo grandes a partidos Voxmitivos para intentar restar la fuerza de tímidas coaliciones de izquierda ¡Y vaya si lo han conseguido! Fomentan y publicitan a los Voxchornosos y engañan y confunden a los cretinos que se creen que cuatro mantras patrioteros y la pulserita rojigualda van a conseguir un futuro mejor. También nos lanzan al hostigamiento fratricida y a la sinrazón más absoluta.

Canalizando el voto del miedo que lleva al odio. Típico de los fascistas.

Estamos en una guerra de baja intensidad, pero la carne de cañón ya está empezando a estar motivada por quienes no sufrirán las consecuencias. El mundo se va a la mierda y nadie se da cuenta.

jueves, 25 de julio de 2019

In bestia dura

Los revisionistas de la historia de Esssspañña, país que creen que les pertenece por la gloria de Dior, suelen ser muy selectivos. Están muy hartos de las fosas comunes de la guerra del abuelo, del suyo, que además de vencer, sacó tajada para toda la vida, pero estos días si que pretenden asustar a los ceporros con eso de la malignidad reconcentrada del frente popular. Y es que la investidura de presidente de gobierno eurosociata y liberal, que difícilmente será hoy, fallará porque no les gusta que esa izquierda desnatada que es Unidas Podemos significa lo peor.  Lo peor para ellos, claro está.
Y comparan al Frente Popular con esa amenaza de gobierno coaligado de partidos de izquierda deshidratada. Les asusta que alguien ponga unas tímidas objeciones a sus mangoneos sin obstáculos. No quieren permitir que esa izquierda, nada fuerte, por otro lado, llegue al gobierno y vaticino que no lo hará. Antes se caerán las cortes o habrá nuevas elecciones o Sánchez pactará con la derecha rancia de toda la vida. No puede llegar UP a condicionar un gobierno neoliberal por mucho que lleve el logo sociata. Antes se les pasa por la cabeza montar otro 18 de julio, como ya sucedió, para evitar que la mayoría de la ciudadanía reciba los favores que sólo unos pocos poderosos detentaban.

Los Burns del Ibex pensando "excelente".

Este post lo he escrito en mi rato de descanso esta mañana en el curro, seguramente a estas horas (Son las cuatro de la tarde del día de santiago) Sánchez se estará dando la hostia, a ver si acierto. Pero no es una sorpresa. Él lo espera y el Íbex, también. 

No, tranquilos, revisionistas, no habrá frente popular al que someter con un golpe militar de Estado.


lunes, 22 de julio de 2019

Día de playa

La canícula estival aprieta y también ahoga, por eso, en cuanto se puede, enfila una para la playa porque a la orillica del mar parece que todo se soporte mejor, o casi. La Costa Brava tiene esa curiosa cualidad de tener el borde del mar en picado donde si das un paso el agua deja de cubrirte a la altura de la cintura para cubrirte entera. Teniendo en cuenta la calidad de la arena granulienta  que te hace polvo las plantas pedestres, no hacer pie hasta es un alivio. Lo malo es intentar salir del agua que es como atacar la cordillera del Himalaya. Hacen falta crampones para alcanzar la toalla lo más dignamente posible. Una cree hacer el ridículo más estrepitoso haciendo aletear los brazos para guardar el equilibrio cuando ve a recios mocetones treintañeros echando mano a la arena para ayudarse. Te sube hasta la moral.

Hay gente que paga una pasta para viajar y aprender idiomas cuando a tu alrededor escuchas todo tipo de idiomas, desde el castellano a grito "pelao" tan carpetovetónico, al italiano también bien dotado de deciberlios, pasión mediterránea que nos une, pasando por el inglés, el francés, el ruso, el holandés o el alemán, entre las más reconocibles.

La costa tiene tela ¿A que sí?


El arenal está plagado de gente en los reductos libres de paso de embarcaciones o cotos tolderos, y es que cada vez se reduce más el área a usar por los bañistas. Todo lo delimita una cuerda moteada de boyas. 

Tanta gente que hasta en las más recónditas calas hay saturación de bañistas y eso que aún no es agosto. Llegamos temprano cuando aún no hay apenas nadie. Un matrimonio de rusos bien criados dejan que su rubio niño goce  viendo los peces con las gafas de buceo no demasiado lejos de esa orilla tan escarpada. 

Primer chapuzón matinal intentando pisar donde menos guijarros hay. Bien refrescadas utilizamos la depurada técnica que todo miope desgafado usa para encontrar su sombrilla entre miles de borrosos parasoles de colorines, coger una referencia cercana para no perderse. Éxito total.

Comienzan a llegar bañistas, algunas con bikinis dorados y gafas de sol de fantasía que harán lo indecible para no mojarse el tocado con una ola traicionera; un grupo de vocingleros  mozos andaluces intenta montar un tipo de jaima pero el ingeniero encargado desiste al poco ente el calor y el choteo de algunos de sus amigos; alguna pareja se demuestra su amor; una familia de franceses aparece y se nos pone delante. Forman una barrera de tres sillas, las bolsas, la nevera, el carrito del niño y la sombrilla. Nos damos un segundo chapuzón y decidimos ahuecar el ala ante la masificación. Mientras vamos recogiendo, la francesa de delante no pierde el tiempo de colocar su silla en el hueco que ha dejado mi toalla. Poco le ha faltado para empujarme y gritarme un "dépêche-toi".

Vámonos de cañitas frías a una terraza a la sombra.

lunes, 15 de julio de 2019

Calambre


Un dolor me saca del placentero sueño en la noche veraniega. Ventanas abiertas para que se cuele el fresco de madrugada y algún ladrido lejano. Reconozco en medio del sopor el agudo dolor que me produce la carga del gemelo de la pierna izquierda. El insoportable pinchazo muscular que me hace girarme en la cama procurando no alterar la respiración acompasada de mi pareja que duerme plácidamente. 

Dolor punzante

Me levanto aún dormida para aliviar la gran molestia poniéndome de pie. Y el dolor se atenúa hasta casi desaparecer. Aún dormida, pero aliviada, vuelvo a la acogedora cama y retomo la agradable sensación de adormecida. La brisa matutina me acaricia la espalda, algún ladrido lejano escucho mecida en el sueño.