Tengo un bló

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Tmeo, la mejor revista de humor

lunes, 1 de junio de 2020

Los peligros del revisionismo

Hay mucho fan de empezar de la equidistancia, de esos de "ni fascismo ni antifascismo, sonlomismo", que viene a ser el nuevo "ni machismo ni feminismo...". Todo ello se debe a un magistral proyecto revisionista que comienza en cepillarse los planes de estudios elementales destinados a enseñarte a tener un espíritu crítico, para convertirte en una acémila que pace en las vastas llanuras del pensamiento en barbecho.

Y así los rebaños rumiantes que pastan en un sistema educativo diseñado para rebasar justito el analfabetismo funcional se convierten en potenciales votantes, cuando no en fanáticos seguidores de la banderita milagrera en ristre. El proceso revisionista comienza explicando muy confusamente que "la guerra del abuelo" aburre, y acaba mezclando conceptos y tergiversando hechos. 

Así no es difícil encontrar a furibundos fascistas, deseosos de derrocar ejército mediante a un gobierno elegido por las urnas, llamar fachas a quienes les rebaten sus confusas diatribas. A ello le hemos de sumar que utilizan simbología de la que desconocen su origen, como las cruces borgoñonas, tan "españolas" como la región de la que reciben el nombre, que llegó a incorporarse a las tropas del reino de Castilla gracias al usurpador Felipe I "el hermoso marido que intentó desplazar a su mujer para quedarse el trono", cuando los borgoñones que lo acompañaban como cascos azules mercenarios se quedaron a "guerrear" para el nuevo rey consorte que hubiera reinado más si no la hubiera palmado. 

Pero la cosa se complica cuando en este mundo global el merchandising y el atrezzo te lo traen del lejano oriente y así, los muy españoles y mucho españoles, acuden, como es preceptivo, a un bazar chino a comprarse su banderica nacional y aparece este antológico ejemplar obra cumbre del revisionismo.



Los grupos de referencia y los de pertenencia se entremezclan confundiéndose y perdiendo sus esencias particulares y la gente se confunde y sigue pastando en el prado de la ignorancia.

viernes, 29 de mayo de 2020

Huevos con aceite

Fui niña en la época en los ochenta, en esa época en que los videoclips eran auténticas maravillas. Casi vendía una canción más por un buen videoclip que por ser una buena canción. Todo el mundo recuerda el vídeo Thriller, de Michael Jackson, que se veía de principio a fin aunque el tema ni lo comenzara ni lo acabara. Trece minutazos de cortometraje. Eso me ha recordado un tema de su hermano Jermaine junto a Pía Zadora, del que ya os hablé una vez. Aquí, por si le queréis echar un vistazo a ese horror, porque hasta que el vídeo fuera horrible, se consentía.

Y por aquél entonces, en la época en que reinaban los programas de música en la tele, aunque no nos llegara aún la MTV o la VIVA, había un grupo de rock, cuyos temas eran disfrutados, aparte de por ser verdaderos himnos generacionales, para horror de los mayores, porque sus vídeos eran auténticas historias de rebeldía contra la autoridad (Paterna y escolar). No podían ser otros que los Twisted sister.



A mí me recordaban a Kiss, con todas esas lentejuelas, plataformones, mallas, pelos fritos y maquillajes totalmente glam. Sí, el heavy americano suele ser bastante hortera de por sí viéndolo con la distancia de los años. Si algo tenían sus vídeos era sentido del humor, aparte de mensaje. Y vaya mensaje.

Como en este rinconcito de inglés andamos bastante pez, cuenta la leyenda que alguien pidió en la radio un tema de los twisted sister cambiando su título por "huevos con aceite", así sin parpadear. Y desde entonces, a "We're not gonna take it" aquí se le llama "huevos con aceite". Tanto es así que, cuando el grupo se enteró y un día que vinieron de gira por España, dejaron al público epatado porque cantaron el estribillo tal cual, y, desde entonces, cada vez que tocaban en un país castellanoparlante lo hacían de esta manera. Desde luego los Twisted sister siempre han tenido un gran sentido del humor.



La única diferencia es que el "any more" del final del estribillo en España es "y jamón", mientras en Latinoamérica es "y limón". Cosas de la zona geográfica.

martes, 26 de mayo de 2020

Diversión con banderas

El ambiente está enrarecido, y, no, no lo digo por el "confitamiento" y la "descalabrada", sino por la nueva "anormalidad". La mayoría de la gente se muestra dócil e intenta cumplir las normas, sancionables, que conste. Y, sin embargo, parece que a mucho gañán vengativo le ha llegado la hora de despertarse y se dedican a atacar y a insultar a quienes no son como ellos. Ojo con esto, no entienden de democracia y de respeto a las opiniones contrarias y esto es lo peligroso, porque esta gente que aúlla desaforada mientras agita banderas no siempre constitucionales se ríe de los delitos.

Así entraron, cometiendo allanamiento de morada, agresión y hurto, en casa de un señor en cuyo balcón lucía la tricolor de la República, así que, contra todo respeto, lógica y leyes, asaltaron su vivienda, arramblaron con la bandera y dieron una paliza al inquilino, cosa que es una salvajada, además de una ristra de delitos penales.



Pero no pasa nada porque tienen, además de un apoyo económico importante, el soporte de innombrables miembros de las FSE que los saludan y aplauden por las calles.

Eso sí, no se te ocurra sacar otras banderas  porque podrás recibir insultos, palos y hasta denuncias policiales. Los medios de (des)información, además, añaden confusiones tóxicas para reforzar la intención de derrocamiento.


No es que quiera hacer publicidad de esta horda de fascistas, porque lo son, que quieren derrocar un gobierno sin elecciones, porque es lo que piden, que llevan banderas del Estado, como si el resto de la ciudadanía fuera extranjera y que insultan y agreden porque se saben impunes y porque el respeto y los valores democráticos no caben en sus averiadas cabezas llenas de bulos y falsedades. 



Ellos no te van a respetar, aprendamos a cuidarnos de sus amenazas. No sé quién está orquestando toda esta atrocidad fascista, pero le está saliendo demasiado bien. Un país con una mayoría de población dueña de un nivel cultural deplorable no debe tener tanta impunidad para atacar al resto. Lo habremos de lamentar.

jueves, 21 de mayo de 2020

Caceroladas subrepticias

No sé si es buena idea o, por el contrario, un error, dar publicidad a la gente que se manifiesta pidiendo la dimisión del gobierno. Y digo esto porque cuanto más publicidad se les hace, más adeptos mononeuronales pero con capacidad de voto los imitan en otras zonas pudientes del estado.  Zonas pudientes, claro. No me imagino a ningún pijo solapado de estos yendo a manifestarse a un barrio obrero, aunque en estos también haya débiles de conciencia a los que el carrasclás de los programas matinales de las pijas de las teles privadas estén lavando el cerebro con agua caliente, cosa que lo hace encoger.


Lo disfrazan de hartazgo y difunden indignación por la mala gestión de la crisis sanitaria haciendo responsable al Sánchez de todas y cada una de las muertes de los infectados. La gente cuando ruge desaforada no atiende a razones. Por mucho que lo disfracen de esto y por mucho que la gestión no guste a todo el mundo, ya sabemos lo que hay detrás de esta llamada "revuelta de los borjamaris". Proclaman que el gobierno es socialcomunista (sic), bolivariano, etarra y rojo y lo que lanzan es una bilis de malos perdedores en las urnas que no soportan la democracia, miran con nostalgia al franquismo y algunos se atreven hasta de mencionar cunetas, con lo cual demuestran de qué palo van.

Importante llevar la bandera, eso sí, la constitucional, no la del pollo. ¿Tanto símbolo es porque el enemigo a confrontar tiene otra bandera, quizá?. De la mascarilla en la barbilla no digo nada.


Esto no es más que el siguiente paso de la oca del plan fascista para minar al gobierno con claros fines electoralistas. La democracia, repito, les importa una mierda y desprecian lo que han votado la mayoría de españoles. Quizá hagan la salvedad entre españoles de bien (ellos) y españoles de mal (los que antes llamaban rojo-separatistas).  Como dice cierto pseudointelectual, paridor de ladrillos y confeso pederasta, "¿Duele que la derecha salga a la calle? Ya lo hizo en el 36". Tuitea esto porque hay quien  está montando un alzamiento nacional. Y lo están montando de la misma manera que hace 84 años. Desde el mismo momento que los poderosos perdieron las riendas del mando y la democracia vino a intentar, mientras se pudo, ser un poco más justo mediante la reforma agraria y educativa, la derecha más rancia no hizo otra cosa que preparar la zancadilla y planificar su venganza y lo que estamos viendo estos días, salvando mucho las distancias, se le asemeja bastante.

Cada vez disimulan menos.

No sé dónde acabará la "revuelta de los borjamaris" porque tiene elementos desconocidos como la ignorancia intencionada de las secuelas de la epidemia, pero creo que su fuerza sólo se sustenta en el caso que les hagamos.

Bonus track: El gobierno está pensando derogar la reforma laboral del PP con el apoyo de Bildu, cosa natural porque es un partido de izquierda. ¿Sabéis cómo se va a vocear esto en los medios? Pues con la ignorancia cegata  que dirá "ETA, ETA, ETA", sin que la mayoría de la gente sospeche cuánto beneficio supone este apoyo para la derogación de una reforma laboral tan nociva para la clase trabajadora. Menos Anarrosas y Grisos y más periodismo (Porque lo otro no lo es) que informe de verdad.

lunes, 18 de mayo de 2020

Vecinos gorrones

Llego al portal esta mañana, después de ejercer mi recreo cuasipatibulario y advierto a pocos centímetros de mí que cae una gota de excremento líquido. Miro con prevención hacia arriba y ahí está, en la esquina del tejado  asomando su cola negra al mundo el mirlo macho que ha decidido anidar junto a su pareja parda en el límite de mi terraza.

No me molesta que se pasee por mi terraza y que me la cague, tampoco me molesta barrer las plumas que suelta. Lo que sí empieza a molestarme es que se dedique a destrozarme los brotes tiernos de mis plantas. Ahí lo tengo, silbando y aleteando su señorío sobre la esquina.



Supongo que le molesto cuando salgo a leer al sol o a tender la ropa. Soy una amenaza y quizá su cagada traidora de esta mañana, que no me ha caído encima por pura suerte, es una advertencia de que no le toque los huevos...los de sus pollos, me refiero.

Si miro hacia la terraza, de vez en cuando veo pasar una sombra veloz, a veces, negra, a veces marrón. El macho o la hembra por esos colores. Mis vecinos gorrones que crían familia numerosa.

viernes, 15 de mayo de 2020

¿Un ejemplo del esperpento? Los deberes on line de literatura de bachiller

Una de las maniobras más directas para que la gente le coja manía a la lectura desde bien joven es obligarles a leer obras de la literatura local para las que, quizá, no estén maduros. A unas criaturas en plena adolescencia no se les puede obligar a leer el Poema de Mío Cid en versión original de castellano del siglo XI porque no lo entienden. Tampoco están preparados, en general, para leerse el Quijote, aunque descubran pasada la veintena que sí tiene gracia y que disfrutes carcajeándote a mandíbula batiente de la pelea a mandobles con los pellejos de vino en la posada. Con quince, dieciséis o diecisiete años, las cartas marruecas te parecen un peñazo y no entiendes a Valle Inclán riéndose de la guardia municipal, sobre todo del que atiende por capitán Pitito.

Valle-Inclán en pleno confinamiento.

Y en eso estamos, intentando que mi sobrina se quite de encima los confinados deberes de "luces de Bohemia" enviados por su profe on line que parecen un copia y pega de un collage mal digerido de deberes acerca de esta obra de teatro a punto de ser centenaria a falta de un par de meses mal contados. En dos páginas de deberes se preguntan cuatro o cinco veces lo mismo, aparte de pedirle tres veces resúmenes del texto y que se le envía (Viva el copia y pega) tipos de diálogo, monólogo y apartes, que hay que ser ceporros, señores dedicados a la educación. ¿Cómo no van a tomarle tirria a los libros si hacen que los deberes sobre ello sean infumables, tediosos, complicados y esclavizadores?

Y mira que leerte "luces de bohemia" no lleva casi tiempo. El otro día me lo leí, por tercera vez, mientras trabajaba con el ordenador, pero pillarle la retranca al manco gallego no es fácil. Tiene mucha guasa y mucha ironía, sí, pero con dieciséis años no lo entiendes. No sabes por qué el obrero catalán tiene "casualmente" el nombre de Mateo y no sabes qué es la ley de fugas. Preocupaos porque los chavales le cojan afición a la lectura de otra manera. Para empezar, la forma de hacerles trabajar sobre los textos pescando formalismos de por qué es o no una obra clásica de teatro con su "introducción, nudo y desenlace", mata el espíritu de la curiosidad intelectual, a ver si os enteráis, babalores del ministerio de educación y ciencia.

Llevad a los chavales a verlo al teatro, así le toman afición a la historia y los actores pueden ganarse un sueldo.

domingo, 10 de mayo de 2020

Tarde musical

Sábado por la tarde, leyendo en la terraza tomando el sol, a pesar de que el cielo se está comenzando a cubrir y mañana hay previsión de lluvias. Leo una novelita policíaca bastante pretenciosa ambientada en la Barcelona modernista. Hay que ver, eso de ambientar novelas policíacas en la Barcelona modernista trufada de industriales millonarios, anarquistas batalladores y torturados pero comprensivos policías de pasado militar se está convirtiendo en todo un subgénero.


Mi terraza no es esta, pero ni falta que le hace.

Alguien de la calle escucha "the hurricane" de Bob Dylan, aquél tema dedicado al boxeador afroamericano al que el aparato del estado racista estadounidense encerró de una manera inhumana. De repente, la voz de Dylan queda eclipsada por la de Chenoa, pasada de decibelios, interpretando ese tema de lata en el que su feminismo de chichinabo se somete al varón despreciando la profilaxis. Habría que tener cuidado con los mensajes que se inoculan en las cabecitas poco formadas de la juventud. En fin, cosas de los tiempos.  Sigo con la lectura mientras me cuesta identificar muy a lo lejos, traído por el viento, "el vals del obrero" del veterano grupo madrileño Ska-p. Me distraigo un poco intentando pillar el compás de la pieza ya que no llega con nitidez por la distancia.

Hay que ver la eclecticidad musical del vecindario. La tarde agradable va pasando hasta que a las ocho vuelva a sonar de manera impenitente ese tema del dúo dinámico que ya ha pasado por dos momentos reverdecedores: La crisis sanitaria del 2020 y la económica del 2008.