Tengo un bló

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Tmeo, la mejor revista de humor

lunes, 15 de mayo de 2023

Campaña "electoril" otra vez

 Llego a casa con unas ganas tremendas de tumbarme a leer un rato después de gastar mi energía durante ocho horas. Abro la puerta y encima del mueble de la entrada se empieza a acumular la propaganda electoral buzoneada. Me escribe poca gente, de manera tradicional, digo, en papel y con franqueo pagado,  así que por mi casillero del portal pasa más la publicidad o las misivas del banco que otra cosa, pero ya se ha abierto la veda de la caza de posibles votantes y la mierda partidista los programas electorales colapsan los buzones.

Menos mal que no me ha tocado pringar en la mesa.

De momento ya me ha llegado la de los que se presentan a la alcaldía por dos de los partidos más rancios del abanico elegible. Esperando que llegue el resto de publicidad candidata al reciclaje en el contenedor azul. A la mierda buzoneada de Vox quizá la use para otros menesteres. Tiene el tamaño ideal para que sean envueltos en ella los tampones usados. Como me va a coincidir la llegada de la carta con mi calendario biológico, hasta puede que le de ese determinado empleo. Tanto asco que le dan las y los rojos, no se me ocurre nada mejor que asociar ese color con el desecho que vox representa para aunarlo todo.

lunes, 8 de mayo de 2023

Siguiendo la corriente...eléctrica.

Mi pareja, cuando se pone en plan Bricomanía, me da cierto miedito. No porque no confíe en ella. Es buena en esto. Le viene de lo que le enseñó bien su padre. Lo malo es que me toca hacer de pinche y no me hace demasiada gracia. En un rato tenemos que ir a cambiar los tirafondos que colocamos ayer para colgar un espejo por alcayatas, que es lo suyo. Yo, procrastino, a ver si no se da cuenta.

Le ha dado por poner luminarias. Encontró una fluorescente para poner sobre el mármol de la cocina y metió el cable por dentro. Una virguería. Lo mejor es que no tuve que sufrir la obra. Aprovechó mientras yo estaba en el curro. Lo malo es que, al ir a subir el interruptor general de la luz, petó el router. No es la primera vez que pasa. Los de la compañía cuasimonopolista de teléfonos tienen unos routeres de mierda que sufren si el térmico cae porque a la hora de hacer volver la corriente, se fríen. Segunda vez que nos pasa. Total, que llamo al servicio técnico para hablar con máquinas y ya ni envían al técnico, sino al repartidor de empresa logística de mensajería para que enchufemos nosotras el chisme.

Un apaño similar previo  a la colocación del aplique.


Ayer pusimos las lámparas del techo, porque no encontrábamos nada que nos gustara y, de momento tirábamos con la bombilla colgada de los cables de la luz (La toma de tierra, suelta). Menos mal que en el cuadro de la general de la luz hemos puesto un papelito que dice "Ojo!!! quitar el router". Y así, sí. Tengo aplique en el techo y puedo escribir enganchada a internet. 

viernes, 21 de abril de 2023

IA, IA, O, la granja inteligentemente artificial de Pepito.

 La gente está muy pesadita con la Inteligencia Artificial. La IA, porque inventamos siglas por pura vagancia. Ia suena a rebuzno. No me extraña, los humanos estamos haciendo el burro dejando en cerebros artificiales, que ni sienten ni padecen, eso de pensar y decidir. ¿He hablado de la gandulería? Somos tan vagos y tan irresponsables que confiamos en las putas máquinas para que nos resuelvan hasta eso de estrujarse las meninges. No, si los que piden una rápida extinción aún no serán tan cenizos.

Pero, claro, el mundo modenno es información de mierda para gente que se queda en el titular. Lo dicho, la vagancia. Bombardeo de titulares y de informaciones mal contrastadas para embrutecer al humano gandul que ni ve más allá, ni tiene curiosidad, ni tiene ganas de saber quién le está engañando. Así nos va. Tenemos información al alcance de la mano, nunca mejor dicho porque casi todos vamos con el teléfono pegado a la palma, pero nunca estuvimos tan confundidos.

En fin, como ya se me ha pasado el 20 de abril de los Celtas Cortos, os dejo algo que resume la IA, y es que me parece algo entre infantil y peligroso. Y, teniendo en cuenta que es un clásico infantil yanki (Old Mac Donald had a farm, el viejo Mac Donald tenía una Granja), pues se entienden ciertas cosas. Curioso que aquí MacDonald se convierta en Pepito. ¿Será por la lejana similitud entre bocadillos de carne?


Buen fin de semana y que la inteligencia artificial no os coma el ocio.


martes, 4 de abril de 2023

En plan "leona".

Estoy muy gandula para escribir en el blog. Bueno, no. No es cierto. Lo que me cuesta es venir a la habitación donde está el ordenador, encenderlo y esperar, ya que es viejo, a que acabe de iniciarse de manera completa. Así que voy procrastinando la escritura en favor de la lectura. 

Voy acabándome libros que tenía pendientes y la verdad es que no me puedo quejar. Algunas novelas negras y algunas otras como "los dos cónsules" de Diego Carcedo, donde cuenta la historia de los diplomáticos portugués y español en Burdeos en plena invasión nazi y cómo expidieron salvoconductos de manera estajanovista hasta que fueron destituidos por orden de sus sendos gobiernos fascistas. En las notas finales Carcedo cuenta que una de las nietas del cónsul español, Eduardo Propper de Callejón es, ni más ni menos que la actriz británica Helena Bonham Carter.


También absorbí la biografía novelada, una historia increíble, real pero desconocida, de Teresa Alonso, una adolescente donostiarra que fue evacuada a la URSS durante la guerra civil, que se educó en Kiev, sufrió el cerco de Leningrado, sobrevivió a una huida a Georgia, fue acogida por una familia armenia, casó y parió en Moscú y volvió a España  a reencontrarse con sus padres en Barcelona, donde estaban desterrados. "La niña de Rusia" de Celia Santos asombra por la cantidad de cosas que cuenta una vida anónima.

Una de las cosas más increíbles es encontrarte con la historia de Roberto Marcano, un niño eibartarra al que, como le gustaba el dibujo, formaron en la URSS hasta convertirlo en un especialista en dibujos animados que volvió a España a finales de los 50, Roberto Marcano Magunazelaia, hijo de María Magunazelaia, pionera del ciclismo femenino en España. Consiguió ganar algunas carreras compitiendo con hombres, cosa que también le generó insultos y desprecios. Siendo ya madre de Roberto, en 1929, ganó un campeonato de Bizkaia llegando la primera en una carrera donde si no era la única mujer, no habría muchas más.

Resulta que Roberto, a la vuelta de la URSS y con su formación, consiguió un trabajo de dibujante para anuncios, pero es recordado por ser uno de los animadores de la familia Telerín, esa que mandaba a la cama a los niños a finales de los sesenta. A los niños de mi época no nos mandaba nadie y, para cuando llegó Casimiro ya nos encontró preadolescentes.

Es fabuloso cómo muchos de esos niños enviados a la URSS acabaron teniendo una formación académica que difícilmente hubieran tenido en la España franquista.

jueves, 16 de marzo de 2023

Teatro para mayores

 La semana pasada acudimos al teatro. De vez en cuando el programa cultural de la ciudad echa alguna cosa que nos llama la atención. Desgraciadamente las artes escénicas tienen un futuro tirando oscuro. Cada vez hay menos teatros, menos pasta para montar giras y menos afición. Y no sólo es cosa de las funciones en vivo, el cine visto en salas grandes, como se sabe, también está muriendo. Hemos cambiado la rutina de aprovechar una tarde en un patio de butacas a consumirlo en el sofá de tu casa, en tu tele, pagando tu canal de internet, tu teléfono y tu electricidad en vez de salir con amigos, parejas o solos a ver algo, socializar y dar una vuelta por las calles de las ciudades donde se ofrecen las funciones. Nos hacemos ¿O nos hacen? ermitaños consumiendo todo enlatado en nuestra propia cueva sin compartir espacio con los demás. Lo que nos estamos perdiendo como seres sociales.


Volviendo al tema, fuimos al teatro. Una función para tres actores. Una obra con canciones, concretamente, copla, basada en un encuentro de tres personajes que existieron, e incluso se conocieron, hace casi un siglo. No es que yo sea una entendida de la copla. De hecho jamás la escuché en mi casa a no ser que la echaran por la tele en esos programas de variedades que se daban antiguamente cuando sólo existía una única emisora monopolizadora. La obra se llama "en tierra extraña" como una de las coplas famosas de Concha Piquer, porque es uno de los tres personajes. 


A Concha Piquer la interpreta Diana Navarro con una valentía enorme y una voz excelente. No escucho copla, como he dicho, pero a ella, sí. Concha Piquer está ensayando en julio del 36 con Rafael de León, el compositor coplero y aristócrata del triunvirato Quintero, León y Quiroga. Y al ensayo, citado insistentemente por la Piquer, llega Federico García Lorca. Básicamente esa es la obra. Sus coplas, sus historias y su "quizá pudo haber pasado".

La obra, desde luego, no es, quizá me equivoco, demasiado atractiva para la gente joven. De hecho, el teatro estaba lleno de señoras y señores de la tercera edad. Probablemente éramos de las más jóvenes de entre los integrantes del auditorio y eso que estoy a meses de alcanzar el medio siglo. Os podréis imaginar que. aunque se avisó que se apagaran los teléfonos o que se dejaran en "modo avión", no dejaron de sonar llamadas, mensajes y alarmas ¿Para el sintrom de las siete?, y es que mucha gente de provecta edad no sabe apagar el móvil, quizá porque no sepa ni el código para volver a encenderlo. Entre eso y los continuos movimientos en las filas para ir al lavabo con eso de que la próstata les hace a algunos pasarlo mal para evacuar, tuvimos algún que otro entretenimiento extra, No nos afectó. No perdimos el hilo de la historia.

Una pena que el teatro, musicales megalómanos tipo Broadway, aparte, no sea capaz de enganchar a la gente joven de la misma manera que lo hacía a las generaciones anteriores a los boomers.

miércoles, 8 de marzo de 2023

Españoles de bien tirando a miserables

 Por si alguien no lo había pillado, los grandes magnates pueden lucir pulseritas rojigualdas, llevar fachalecos y hacerse fotos con los políticos más derechistas que haya, que son sus políticos porque están ahí para defender sus intereses de ricos. Los magnates irán de punta en blanco a jurar bandera el día de la "hispanidazzz". Lo harán. Presumirán de que ellos son los españoles de bien y el resto, chusma.

Batallón de trabajadores penados llenando los bolsillos de prohombres del régimen que regían empresas de construcción.

Los grandes magnates por Dior y por Españñña se llevan sus empresas a tributar a los países con beneficios fiscales porque su españolidad riñe con pagar los impuestos que les tocan a las arcas del Estado para financiar gobiernos de progres que "regalan" el dinero a los pobres subvencionados. ¡Hasta ahí podíamos llegar! Años de beneficios del Estado para con sus empresas, concursos y licitaciones de obra pública que sale más cara de lo que se presupuesta pero que se llevan de calle. Pero su dinero no se toca. Los españoles ricos de bien no comparten, aunque se hayan beneficiado de ello.

La administración del Estado debería dejar clara, como condición sine qua non, que las empresas que pretendan concursas en obras públicas sólo pueden hacerlo si toda la empresa está asentada en el país. Eso de que las grandes se lo lleven todo desde hace ochenta años aprovechándose de la mano de obra esclava que eran los batallones de trabajadores penados por rojos debería haberse mirado hace mucho.

Pero "los españoles de bien" no acaban en los empresarios que emigran para hacer daño al gobierno que no les gusta. También están los intelectuales de pulserita que aprovechan cualquier circunstancia para generar opinión pública y tóxica con el fin de intentar eliminar del poder al progresismo que tanto les molesta.

Intelectual pollavieja que se cree muy lúcido.

En fin. Los mismos aprovechados de toda la vida que intentan mantener sus privilegios de clase y género.

jueves, 2 de marzo de 2023

No llueve a gusto de nadie

 Pues decían que iba a nevar en esta zona, que el fenómeno meteorológico denominado Juliette iba a pegar duro como temporal de abundante  precipitación y nada. Ni en forma de nieve ni en forma de agua. Apenas mojó la calle una tarde y a la mañana siguiente temprano, cuando temía encontrarme si no un palmo de nieve, al menos hielo, las calles estaban hasta secas. Y es que hace meses que lo poco que llueve, nevar va a ser que no, es algo insignificante.

La iglesia del pantano de Sau (Barcelona), en épocas de bonanza no se ve ni el pico del campanario.

Así están los pantanos de las comarcas aledañas, casi por debajo de un cuarto de su capacidad. A ver si nos llega alguna borrasca generosa porque se necesita, y no hablo en nombre del gremio de fabricantes de paraguas.