Hace ya un año que el ejército ruso invadió territorio ucraniano. Dicen que se preveía una guerra rápida con la toma de control de regiones ucranianas de mayoría prorrusa que llevan sufriendo violencia armada desde hace 9 años. Desde que las revueltas del euromaidán hicieron saltar por los aires al gobierno de entonces y los intereses de ucranianos afines a uno u otro bando (ProUE o pro-Rusia) se fueron radicalizando.
Si lo miramos con un poco de distancia, el conflicto de la región sólo beneficia a quien más lejos está. Ni a rusos ni a europeos, ni a los ucranianos, claro está, les beneficia la muerte, la guerra, las multas o los campos de cereales yermos. A otros sí les beneficia una guerra fuera, como viene siendo habitual en ellos, para imponer su "paz" y la venta de sus productos.
Putin no es un santo pero el otro Baldomero (Zelenski) no es mejor y el viejo de los EEUU es un granuja que nos impone el peso de la OTAN mientras nos vende gas yankee a precio mayor que el ruso mientras bombardea gasoductos alemanes en el mar del Norte. Y mientras dices por las redes sociales que la guerra nos perjudica a todos, los muy imbéciles, mucho imbéciles, te llaman prorrusa y te insultan si muestras tu desagrado a que el país en el que vives mande material bélico a la guerra.
Lamentable en cualquier caso,
Las noticias de la guerra que nos echan por nuestros "mierdos" de comunicación son pura propaganda militar y nos siguen lanzando consignas para que tomemos de buen agrado parte en una guerra a la que nos están empujando con palmaditas traicioneras. Si se te ocurre decir que sería más lógico pactar una paz mediante negociaciones (Porque así tendrá que ser pase lo que pase y muera más gente o menos, como ha pasado toda la puta vida en todas las putas épocas históricas) te llaman proputin.
No entiendo nada y cada vez me cuesta más entender a los gilipollas que apoyan una entrada a saco en una guerra de la que realmente sabemos muy poco y de lo que sabemos casi nada viene libre de sesgos.