Tengo un bló

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Tmeo, la mejor revista de humor

lunes, 12 de diciembre de 2022

Similitudes del panorama político en América Latina

 Este es un espacio en el que cuento, sobre todo, impresiones. Así que nadie vaya a pensar que este es, ni por asomo, un tratado de ciencia social, pero me voy a servir un poco de mi experiencia como facultada del ramo para tratar de dar una leve pincelada sobre algo que me es lejano pero que siempre me ha interesado mucho, que es la situación política y social latinoamericana. (Muy en general, ya lo sé). Quizá alguno piense que  es algo inabarcable (Seguro) por las dispares realidades sociopolíticas de cada uno de los estados que conforman esa gran mayoría geográfica de aquél continente o que el planteamiento es muy superficial (Soy consciente), pero lo que me sorprende (no tanto) es que en muchos de esos países se suceden hechos sociales y políticos que se repiten de una manera más que sospechosa.

Acaban de condenar a seis años de prisión a la vicepresidenta de Argentina, Cristina Fernández, y por favor, nada de "de Kirchner", que ese es el sambenito de pertenencia que les ponen a todas las mujeres casadas en nuestra cultura, aunque en España ya está en desuso, pero hasta los 80 era frecuente mostrar la pertenencia al esposo. La condenan sin unas pruebas reales igual que condenaron, y encarcelaron, a Lula Da Silva en Brasil.  No es casualidad.

Acaban de arrestar a Pedro Castillo, ex presidente de Perú, por un pronunciamiento, que los medios liberales en medio mundo, y, como no en España, tildan de golpe de Estado, aunque muchos medios sepan menos de la política de Perú que yo misma. Castillo, en efecto, pronunció una disolución de cámaras y la creación de un gobierno de excepción. Creo que Castillo se precipitó, pero iba camino de acabar como Evo Morales o como a Zelaya en Honduras o como Correa en Ecuador. 

No todos son iguales, pero muchos acaban igual.

No creo que sea fruto de la casualidad sino de una estrategia global. Las clases populares, entre las que se cuentan en muchos de los países las comunidades indígenas, empiezan a tener fuerza a la hora de votar y las minorías que controlan la pasta y el poder no pueden tolerar perderlo. Ya no se pueden montar golpes de Estado terroríficos como en los 70, aunque siga habiendo paramilitares, pistoleros y asesinos de activistas sociales, sobre todo asesinos de significados referentes de comunidades indígenas en todo el continente, así que han cambiado de estrategia y se han decidido por las mociones de censura, el linchamiento mediático o los procesos judiciales cuestionables. Por cierto, los asesinos de activistas indígenas contrarios a las deforestaciones se dan en países con gobiernos populares o con gobiernos liberales. Los que mandan, como es lógico, siguen siendo los de siempre. Eso es difícil de cambiar.

Es curioso que los presidentes votados por la clase trabajadora que se enfrentan a unas élites económicas ultraliberales que pretenden mantener la desigualdad social y la explotación de recursos de manera extensiva acaben, o bien, expulsados, o bien, detenidos. Cada país, ahí está la diferencia, mantiene sus intensidades de "civilización occidental". Eso sí, en todos los países del entorno, los gobiernos de izquierda votados por las clases trabajadoras tienen enfrente una máquina arrolladora de propaganda en contra. Eso no es diferente a lo que tenemos en este rinconcito del sur de Europa. Los medios de comunicación y la pasta que los mantiene siempre están del lado de los ultraliberales y clasistas que necesitan controlar los gobiernos para mantener a raya su estatus.

jueves, 24 de noviembre de 2022

Días extraños

No me olvido del blog, aunque, por desgracia, no tengo demasiado tiempo para escribir. Tampoco es que el panorama esté como para hacerlo. No hay más que malas intenciones, desplantes, agresiones verbales y polarización. Y no solo en el aspecto sociopolítico y beligerante, sino en el día a día de la gente común. Desde luego, el covid y sus cuarentenas no nos ha hecho mejores, al contrario. Toda esa amalgama ha generado miedo, confusión, odio y egoísmo a raudales y lo estamos pagando...¡Y lo que nos queda por pagar!




Tanto caos e incertidumbre crea crisis, económica, ecológica, social...Nuestra forma de vivir se va por el sumidero, nos mienten a la cara y nosotros, rebaño de mansos borreguitos, no decimos ni pío mientras miramos de reojo el prójimo con recelo. 

Pero, a pesar de toda esta vorágine de estiércol que nos rodea, llena de purria orgullosa de despreciar la cultura y de apelar a la estampida del pelo de la dehesa, aún así, no nos han de dar un golpe de estado que nos fusile en una cuneta el sentido del humor. 

martes, 15 de noviembre de 2022

Marea blanca

 Es temerario poner a alguien irreflexivo como presidente de una región. En España, bautizadas como Comunidades Autónomas por obra y gracia de la LOAPA. Alguien que no piensa lo que dice es algo que debería atacar los nervios de cualquiera, pero, si además tiene responsabilidades más administrativas que puramente políticas, la cosa puede resultar grotesca.

Todos nos reímos mucho con las barbaridades que perpetra cierta presidenta de una comunidad autónoma, sobre todo, porque no es la nuestra y no la sufrimos. Lo increíble es que ese personaje bizarro ha sido dotado un poder que lo convierte en peligroso para la vida diaria de sus regidos. Ataca hasta la salud más básica. 

¿Mala gestión con algún fin crematístico?

Y no creo que sea una mala gestión "porque ha salido así", sin querer. Ojalá me equivoque pero esto suena a privatización por la jeta. Los centros de salud básicos y sus urgencias se quedan  mal atendidos y la población, que paga sus impuestos y sus cotizaciones, desprovista de socorro sanitario. Y me da que su próximo paso era entregar esos servicios mal atendidos (por mala gestión de la administración) a empresas privadas que asuman esos centros cobrándoselos a la seguridad social.  Huele a esto y huele muy mal.

La cara clown de la gestión política quizá oculte ese siniestro trasfondo privatizador. Ojalá me equivoque.


domingo, 6 de noviembre de 2022

Tiene usted demasiada edad para entrar al local

 Pues esto es que nos fuimos de cena unas cuantas compañeras este viernes con la excusa de que una de nosotras ha alcanzado el feliz estado de jubilada con todos los derechos y, además con una energía, gracia y salero que ya quisiera gran parte de la juventud. Éramos una media docena echando para arriba en edades comprehendidas entre la preceptiva sesentena y el tierno inicio de la veintena. Comimos y bebimos a gusto y con buen humor y decidimos echar una copita en un local de la misma calle al cual habíamos entrado en otras ocasiones con motivo de infinidad de ágapes, desde cenas de empresa navideñas, cumpleaños o alargamientos de la cervecita "afterwork" porque sí, la mayoría de las ocasiones, en épocas prepandémicas, todo hay que decirlo.

Total que el camarero de la taberna donde solemos acogernos para contentar el estómago ya nos avisó de que en aquél local ponían pegas a la gente que pasaba sobradamente de la veintena, pero decidimos ir a verlo con nuestros propios ojos con edad para la incipiente presbicia.

Llegamos al local y un joven barbudo plantado a la puerta nos invita a no entrar. Nos dice que dentro lo que hay es "ambiente universitario", un eufemismo que encuentro chusco porque le pregunto si dentro, en vez de bailar y beber se hacen sesudos debates sobre la repercusión de las directrices liberales de la escuela económica de Chicago y su peso en las dictaduras latinoamericanas de la segunda mitad del siglo XX. Hay que joderse con lo del ambiente universitario. Si es por eso, me paseo con mi titulito, así, por una vez en la vida, le doy utilidad.


La encargada del establecimiento ha salido a la puerta un momento y oye nuestra discursión. Obviamente, para no arriesgarse a una denuncia, nos cuenta que de ninguna manera nos puede prohibir la entrada (Sería un acto anticonstitucional, aparte de una marranada) pero que la gente de dentro tiene entorno a los dieciocho. Preguntamos si piensa que vamos a pervertir a la juventud, a pesar de que ya sean mayores de edad. Nos vuelve a salir con evasivas que lo que indican es que no ven con buenos ojos nuestra provecta edad. Preguntamos si es que tienen miedo de que tengan que usar desfibriladores para paros cardíacos de gente añosa. La situación es delirante y hemos bebido mucho, aunque no tanto para montar un pifostio, menos mal. Ante la estupidez de los argumentos que esgrime la encargada, rebatidos con gracia por nosotras, finalmente decide que pasemos, pero, nosotras preferimos anunciarle que no queremos dejar nuestro dinero de viejas a unos hosteleros que demuestran de una manera tan cutre esa gerontofobia.

lunes, 10 de octubre de 2022

Facherío bizarro

 Estoy bastante desaparecida de este rinconcito por motivos laborales. No será por no tener ganas de escribir pero es que la realidad que nos rodea es demasiado absurda como para tomársela en serio, porque tomársela en serio sería tener que preocuparse cada cuarto de hora.

He decidido no escribir sobre la guerra a la que nos empujan desde este lado del bloque atlántico, porque a nosotros Putin no nos toca, culturalmente hablando, y sí el señor de posibles facultades mentales mermadas por causa de la edad que dicen que gobierna en Washington. Da asco el ver cómo nos manipulan una y otra vez intentando activar el deseo de la confrontación en la pobre carne de cañón que somos los reemplazables obreretes.

La última parodia bufa de los fascistas ha sido su festival de la caspa de este pasado fin de semana. Entre disfraces  medievales y soflamas de lo más granado del asco internacional, hubo un grupete que amenizó la velada cantando cosas como "vamos a volver al treintaiséis". El facherío demuestra ser el colmo del esperpento con esos toreros portaestandartes, esos espadachines con escudos de tienda de los chinos, ese rey que parece un Melchor adelantándose a la cabalgata del 5 de enero. Una parada de los monstruos, vaya.

Pues querrán ir de serios, pero parece una payasada. El rey parece Melchor.


No iba a molestarme en hacer una sola mención de ese desconcierto a ritmo de chumba-chumba, pero el despropósito de lo que cantaban los ¿artistas?  me ha asombrado tanto que sólo puedo chasquear la lengua, mover la cabeza suavemente de derecha a izquierda  en actitud negante para afirmar :Esta civilización se va a la mierda.

Y ante tal tesitura, una piensa que, mientras la vida no peligre...como en el 36 al que quieren volver los "fachastreet boys", no hay que tomarse en serio a según qué gente.

En fin, cosas veredes.

miércoles, 5 de octubre de 2022

Elvis , el crooner del bolero

 La música de ambiente del centro de trabajo es un peñazo. Músicas ayurvédicas llenas de crótalos, flautas  y guitarras hindúes, que se llaman "sitar", la misma raíz que cítara o guitarra. Todo lleva a lo mismo, al instrumento de madera con caja de resonancia que suena al pulsarse cuerdas. Alguien debió de cansarse de tanto rasgueo con flauta al fondo que lo cambió por un recopilatorio de Elvis un poquito salvaje porque lo mismo te sonaba  el rock de la cárcel que "in the ghetto". Y es que Elvis de rockero, no tenía tanto. ¿Qué tiene Viva las Vegas de rockero si el ritmo es de samba? 

Curiosamente, Armando manzanero va debajo del letrista en inglés. Insultante.


Total que estaba Elvis cantando en su progresión hacia la obesidad y la autodestrucción cuando empezó a sonar una melodía que se me antojaba familiar. Mientras Elvis repetía de manera impenitente que eso era imposible "It's impossible", a mí se me iba apareciendo en la mente Armando Manzanero y su "somos novios". ¡Era la misma melodía!

Y aquí, Pierino Como, más conocido como Perry Como.

Sid Wayne se llamaba el músico que "tradujo" somos novios al inglés. Lo hizo en 1970 y el primero que lo cantó fue el crooner Perry Como. Luego lo versionó Elvis, pero fue Armando Manzanero quien la compuso. Dicen que Sid Wayne estaba muy contento porque Manzanero, generoso, le cedió hasta el 50% de los beneficios cuando al traductor de los temas le corresponde el 35%. El señor Manzanero era muy generoso. 

Ya decía yo que la melodía me sonaba.

martes, 13 de septiembre de 2022

Latinoamérica y los dueños del cotarro

 El otro día cayó en mis manos la novela corta "los silenciados", del italiano Claudio Fava. La novela está basada en la terrible historia del equipo de rugby de La Plata. Aquél equipo, durante la dictadura militar de Argentina perdió a un sinfín de jugadores. Y no es que los perdiera por otro motivo menos siniestro que el de morir asesinado o simplemente "desaparecer" porque a algunos fanáticos de las ideas totalitarias, que, casualidad, suelen vestir de uniforme, les molesta no sólo el que haya que opine diferente; el permanecer callado a veces también era considerado sospechoso y, como consecuencia, se podía "desaparecer".


Casualmente, el mismo día que recibí el libro se daba la noticia de que el pueblo de  Chile había rechazado mayoritariamente la instauración de una nueva constitución. Hay un montón de politólogos, sociólogos y varios "ólogos" hablando del por qué de ese rechazo. Una cosa parece clara, el trabajo a pico y pala de los medios de comunicación que sueltan trolas sin sonrojo y la aplicación masiva de zancadillas como son los "lawfares" (La guerra mediante las leyes), hace que los incautos tiendan a creer todo lo que dicen los conservadores que detentan el poder, que se llaman conservadores, como decía aquél viejo chiste, porque saben conservar sus privilegios. Aunque ya sabemos que esto de engañar a las masas y de educarlas en la idiocia y en el sentido más acrítico posible es todo un logro de los cuadros de mando  desde hace generaciones y pasa en todas partes del orbe.

Hablando de lawfare, la guerra legal para acabar con los adversarios, como pasó en Brasil o como pasa en Argentina con Cristina Fernández. No sé si ella ha prevaricado o no, pero lo llamativo no es eso. Lo heavy es que los lawfaristas justifiquen el ataque pistolero a esa señora porque dicen que delinquió. 

Y ya que estamos,  por favor, dejad de apostillar a Cristina Fernández con el "de Kirchner". Ese apellido añadido lo es por puro patriarcalismo. En España, afortunadamente, ya se ha perdido la costumbre de  que la esposa pierda su segundo apellido para tomar el de su marido precedido de un de  que indica la pertenencia al amo, pero en Latinoamérica, donde sólo se utiliza un único apellido, aún se mantiene el de precediendo al apellido del marido-dueño. Así que Cristina es Fernández, sí, pero el de Kirchner, sobra.

Volviendo al tema de Argentina, el poder de la clase al mando, la historia reciente y la dictadura militar con la que he empezado este escrito de hoy. Este viernes, día 16 de septiembre es el día en que se recuerda a todos los estudiantes argentinos que murieron y/o desaparecieron en lo que se llamó "la noche de los lápices".