Tengo un bló

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Tmeo, la mejor revista de humor

viernes, 26 de enero de 2018

Pinceladas bochornosas de la política

Es viernes y, como tal, mi idea era dejar por aquí algo liviano, pero, claro, dado el panorama, he decidido dejar dos evidencias de que estamos gobernados por gente a la que no importamos un pimiento. Hay que tener cuidado con lo que se dice porque, encima, si verbalizas lo que piensas de ello, te comes una estancia en el banquillo de la Audiencia Nacional, donde sólo juzgan a los críticos contra el sistema, no a otros amenazantes fascistas.

Un presidente del gobierno que no hace otra cosa que dar ridículas "espantás" a lo que se le pregunta, en esta ocasión, que es la de que se manifieste sobre si el gobierno debería apoyar la igualdad de salario de la mujer para la misma tarea va y salta con: "no nos metamos en eso".



¿No nos metamos en eso? El estado es el garante de las leyes constitucionales de las que tanto hablan, pero "no nos metamos en eso", a pesar de zancadillear el mismo artículo 14 que dice:  "Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social."

Muy de Rajoy eso de que los problemas se resuelvan solos. Eso sí, para gastos en jabón andamos "sobraos", y concluye con que los empresarios Españoles son de los que mejor están haciendo las cosas".

Pero claro, el presidente se hizo un gobierno a su imagen y semejanza y tiene una diputada, Celia Villalobos, que un buen día, dándose un desayuno en la tele pública del PP, soltó un rollo que sonrojaría hasta a la clientela de cualquier mercado. Y nos dió una clase de irrealidad populachera, como si fuera la charlatana que vende pelapatatas en la esquina contándonos las bondades de los planes de pensiones privados y sin darse cuenta que al lanzar su perorata de señora jubilable, se atreve a decirnos que los pensionistas de hoy día, que empezaron a currar de niños, llevan más tiempo cobrando del Estado que lo que produjeron. Eso es mearse en la realidad y dar una bofetada al sentido común.



Esta señora que, cuando habla, asusta a sus asesores, es una auténtica superviviente de su ideología. Comunista en el perifranquismo, se pasó al PP. Juran que cursó derecho hasta casarse, cosa que abandonó para la crianza filial. Hay quien dice que trabajó en una peletería hasta que se enganchó a la política. Es decir, que duro trabajo, poco. Así puede estar estupenda a los 68 mientras hay mujeres de su edad que tampoco se jubilan y no es porque no lo quieran, sino porque su dinero hace falta para mantener su casa y la de sus hijos en paro.

Si esta es la brillantez de los políticos que dirigen nuestro país, no me extraña que necesiten de la excusa del independentismo y su feroz lucha contra este para seguir sobreviviendo en su poltrona porque preparación para afrontar los problemas no tienen.


miércoles, 24 de enero de 2018

Literatura rápida

Llevamos una vida vertiginosa. Hoy todo se hace aprisa, con una celeridad desasosegante. Todo debe ser instantáneo, como un mal café. Todo para ayer. ¡¡Corre, vuela, apremia!! Demasiado veloz todo lo que nos rodea. Casi ni da tiempo a paladear el ahora, una lástima.

Y si todo lleva la prisa pegada al culo, la literatura no va a ser menos. De un tiempo a esta parte estoy encontrando novelas escritas a contrarreloj. Supongo que los editores estarán dando la brasa a los escritores para ello, pero esto sólo hace daño. Hace tanto daño que empiezo a leer novelas malas, que casi ni se pueden digerir. Sí, ya sé, yo no sabría ni escribir la décima parte de lo que otros autores, aún con premio, obtenido más por éxito comercial que por calidad, pero, aunque yo tampoco tenga el talento de otros muchos, ya tengo la experiencia lectora de saber encontrar buenos narradores o chapuceros "fast read".

Acabo de encontrar una novela policíaca, que me resulta algo ramplona, por cierto, tan olvidable que ni la voy a colgar en la esquina superior derecha de este blog, publicada por una de las grandes editoriales del país, a su vez, fagocitada por la gran editorial del mismo, que hasta da premios la noche de reyes, que permite las eses en la segunda persona del singular del pretérito indefinido o perfecto simple, como prefiráis.



Me sangran los ojos. Lloro amargamente en rojo. Las prisas de otros por editar -mal- me condenan al desangrado lagrimal.

lunes, 22 de enero de 2018

Con la comida no se juega

David de Jorge es un cocinero hondarribitarra que hasta ha tenido algún programa en la tele de esos que han intentado hacer sombra a Karlos Argiñano. De Jorge es un hombre que intenta devolver la alegría que produce el buen comer y eso se nota en todos sus vídeos y programas. El bueno de David acaba de hacer una gran reflexión a los cocineros "modennos" de esos que tienen laboratorios de innovación y se pasan el día deconstruyendo y "esferificando" lo que te vas a llevar a la boca. Y tiene razón:



Ahora que acaba de morir Paul Bocuse y que Sergi Arola anda, muy lamentablemente, tocando fondo, según cotilleos de revista amarilla, que no deben ser del todo ciertos, cabría recordar que tener doctas dotes culinarias no significa ser un soberbio, que enseñar a comer a la gente cosas nuevas no significa denostar la cocina tradicional, que hacer concursos-humillación cruel-explotación infantil en la cadena pública riéndote de un crío de siete años porque no sabe hacer una espuma de marisco sobre verduras escarchadas, es una majadería y una obscenidad.

Argiñano ya lo dijo en un programa estupendo, Fora de Sèrie, de la TV3 en el que una periodista, en este caso Gloria Serra, elige un entrevistado, como Julia Otero eligió a Anna Gabriel, y muchos cretinos sólo han pillado la parte interesada en este caso concreto. El cocinero beasaindarra, que tiene su restaurante en la preciosa Zarautz, pensó que la estrella Michelin que le otorgaron en su día sólo le perjudicaba. Él vivía de su negocio y la mayor parte de sus clientes eran del entorno. Hacer un restaurante exclusivista sólo le perjudicaba, ya que no vive en una gran urbe.

Minuto 26'50'':


Y, como acaba el gran David, David y no "Dabiz", por Dios, que ser un reputado cocinero no te da permiso a destrozar la ortografía y el buen gusto...de la escritura, que son cocineros, no bioquímicos salvando el planeta de una invasión alienígena.

sábado, 20 de enero de 2018

Bakarra munduan!

Hoy, chiquitos, es el día de San Sebastián. El santo romano cosido a flechas no me importa tanto como la fiesta que se vive en la ciudad homónima, y en todas las que se refieren a este o lo tienen como patrón. Hoy es el día, entre otros muchos, de las donostiarras.

Esta es de la arriada, pero también vale:



La ciudadanía donostiarra es demasiado propensa a celebrar fiestas siempre, los de la provincia nos llaman "kaxkarinak", es decir "jaraneros". Hoy se ha hecho una solemnidad bufa una antigua comparsa precarnavalera que se repite por todos los barrios de toda la ciudad durante 24 horas dividida en cientos de tamborradas. (Yo salía en dos, no te digo más).

Zorionak, donostiarrok!!


viernes, 19 de enero de 2018

Uno, dos, tres

Lo peligroso que es tergiversar algo tradicional porque "te suena", pero no pillas el sentido correcto. Desde que se rodó "las brujas de Zugarramurdi" de Álex de la Iglesia, y decidió tomar el tema "baga, biga, higa" como supuesta canción-conjuro, la gente cree, erróneamente, que dicha canción es un tema que sonaba en akelarres. Nada más lejos.

Seguramente a alguien le sonara el tema cantado por Mikel Laboa, que lo había grabado allá por principios de los 70 aunque era un tema popular.



El grupo Kiowak hizo una estupenda versión en un disco homenaje a Laboa, pero, desgraciadamente, no he podido recuperarlo. Sí he encontrado la versión hard de Koma:



Dirán lo que quieran en la wikipedia, que suele tener más fallos que un paraguas de cartón. Te dirán que es un tema compuesto por Laboa, cosa que me extraña. Dirán que la letra es un conjuro, cosa que me parece ridícula, dirán que el tema aparece recogido en la obra "literatura oral vasca" del estudioso sacerdote Manuel Lekuona, por cierto, para los que van diciendo que los rojos mataban curas, a este lo persiguieron los catoliquísimos nacionales y tuvo que ser escondido para que no lo fusilaran porque, aunque llevaba sotana, el ser un filólogo de la lengua vasca era motivo de liquidación. Fue desterrado durante varias décadas antes de poder volver a su tierra como párroco.

Bueno, al lío, que me descentro. Lekuona recogió el texto porque se trata de una canción infantil. Lo siento pero de conjuro brujo nasti de plasti. Lo cantaba mi madre cuando era cría y no deja de ser un trabalenguas de la cuenta hasta diez.  y es que, de uno a diez en euskera es bat(baga), bi(biga), hiru(higa), lau(laga),bost(boga),sei(sega),zazpi(zai),zortzi(zoi),bederatzi(bele),hamar(arma). Os desgrano la letra:


Baga, biga, higa,                         Un, dos, tres.
laga, boga, sega,                         cuatro, cinco, seis,
Zai, zoi, bele,                              siete, ocho, nueve
harma, tiro, pun!                         diez (arma),tiro,¡pum!
Xirristi-mirristi                           xirristi-mirristi (no tiene traducción, pero es como supercalifragilístico)
gerrena plat,                                asador, plato,
Olio zopa,                                   sopa de aceite,
Kikili salda,                                caldo de pollo (kikili,onomatopéyico, porque pollo es oilo)
Urrup edan edo klik ...                sorbe, bebe o traga.
ikimilikiliklik .                            ikimilikiliklik (trabalenguas sin traducción)



Así que ni conjuro ni nada que se le parezca. Al igual que lo de Zugarramurdi, que fue todo una zafia trola basada en la intolerancia de que la gente no fuera temerosa de un dios feroz, la sugestión, en el odio a esa gente que no hablaba la lengua del imperio y en la venganza del abad del monasterio de Urdax porque habían conseguido desmembrarse de este y así no podía cobrarles el diezmo. Era una época de oscurantismo y de purgas. El territorio, no sólo Zugarramurdi, porque eso llegó lejos, fue masacrado por la Santa Inquisición en la zona del reino de las Españas y por el inquisidor francés Pierre de Lancre a escasos kilómetros, ni diez, de Zugarramurdi, en el reino francés. En el caso de Lancre, que quemó a varios vecinos de Sara, Senpere, Azkain, Urruña o San Juan de Luz, su máximo problema era la vascofobia que sentía. Como no entendía a la peña, ¡Hale! a la hoguera.



Pues esto es. Aunque creáis que el tema, que suena inquietante en las voces del orfeón donostiarra, entraña un oscuro secreto, que sepáis que no es más que una canción infantil que hace un trabalenguas de su cuenta hasta diez. Como siempre, de brujas, nada.

jueves, 18 de enero de 2018

Furia marina

Días de temporal en el furioso Cantábrico. Mar que sólo existe en la geografía española porque para el resto no deja de ser el océano Atlántico. De hecho, a esta zona de Francia, sus habitantes la titulan "Pirineos Atlánticos", pero, bueno, pongamos que es el Cantábrico aunque lo dude mucho.

Cuando hay pleamar el temporal se vuelve furioso y da continuos zarpazos a la tierra. Todas las poblaciones de costa vecinas de este proceloso océano sienten su fuerza. Ayer me enviaron estas impresionantes imágenes tomadas en San Sebastián.



Están sacadas desde la subida a la batería de las damas que lleva al cementerio de los ingleses, mausoleo de unos soldaditos británicos de Lacy Evans que acudieron a defender la ciudad liberal de los ataques carlistas en 1835 y murieron en ella. El paseo castigado por los embates del temporal recibe el singular nombre de "Paseo Nuevo" aunque excede, con holgura ya,  el centenario de años que lleva denominándose de esta manera.

Desde ahora mismo está prohibido bajo multa de 200€ el acceder a zonas de riesgo, tanto el Paseo Nuevo como el Peine de los vientos, justo al otro lado de la bahía. No es una tontería, más de una severa contusión, escayola incluida, ha recibido más de un incauto. La furia del mar se ha llevado automóviles y en cuantiosas ocasiones trozos de paseo: Bancos, barandilla, acera, asfalto, farolas, subsuelo... Los socavones que mellaban el camino tardaban un tiempo en ser reparados. Cuando era joven e inconsciente solía ir a ver la belleza del espectáculo, sobre todo en época de mareas vivas. Y, aunque solía ser bastante temeraria, jamás me pilló ola alguna. Inconsciencia de la juventud, pero se sabía cuándo acercarse y cuándo no por lo peligroso que resultaba.

A pesar de su impresionante furia, es de una belleza arrebatadora. Y este fin de semana, además, es único en San Sebastián. Mañana es víspera de fiesta y el sábado es el día del santo patrón. Quienes tengáis la maravillosa suerte de pasear, no ya por el Paseo Nuevo, sino por las calles de cualquier barrio de la ciudad, seguro que escucháis los sones de Sarriegi anunciando el carnaval.

miércoles, 17 de enero de 2018

Luchando con riesgo

Hace poco, en una de esos fastuosos ágapes navideños cometí el error, bocas que es una, de revelar a mi fantasioso sobrino que tengo un ejemplar de "mein kampf" de Hitler.  Cabe decir que adquirí el libro un día que pasaba por la feria dominical de Sant Antoni, en Barcelona, hace años ya, aunque ya había trabajado sobre este infumable texto, porque lo es, infumable, digo, debido a mi formación académica.

Mi interés por los movimientos sociales me llevó a estudiar una de las ramas de esta ciencia. En un momento de la carrera había una asignatura denominada "historia de los movimientos sociales" y nuestro primer impulso fue estudiar sobre el nazismo alemán. Txiki, una compañera, tenía un ejemplar de este discurso que Hitler fue recopilando durante su encierro talegario por eso de haber montado un follón bastante grave en Munich, en la segunda mitad de los años 20. Yo había intentado hacerme con el ejemplar para préstamo de la biblioteca de la diputación de Gipuzkoa, que está consagrada al intelectual Koldo Mitxelena, pero, aunque la base de datos insistía en su disponibilidad, lo cierto es que alguien, quién sabe por qué motivo, lo había sustraído hace tiempo. ¿Codicia, vergüenza? Hasta que no lo avisé en mostrador, nadie se había dado cuenta.

Portada

Trabajamos sobre el ejemplar de Txiki un par de semanas hasta que decidimos que teníamos el hándicap de que nuestro ilustre profesor era alemán, así que terminamos haciendo un estudio sobre el fascismo local, falange. Por cierto que el hijo del dictador, también mitificado con el nombre de "el ausente", copió a Hitler los puntos sobre los que se basaba el partido. Si Hitler desgranó 25, el otro, no podía ser menos y le sumó dos hasta desarrollar 27. ¿Complejo de inferioridad?

Total que estábamos hablando durante el alegre picoteo entre platos e intentaba no hacer muecas, cosa que me costó porque soy demasiado expresiva, mientras mi pasional sobrino me afirmaba con toda la seguridad que España había participado oficialmente en la II guerra mundial y que Hitler había visitado España. Claro que intentaba hacerle comprender que el que un puñado de voluntarios fuera a Rusia enrolados en la 250 división de la Wehrmacht no significaba que oficialmente España hubiera tomado partido y que Hitler lo más cerca que había estado de España es en la frontera en Hendaia mientras discutía con Franco precisamente a cuenta de la injerencia en el conflicto bélico.

Mi sobrino confunde a Hitler con Himmler y cree que su paseo por Montserrat ha sido un tour por toda España. Me gustaría saber de dónde saca la información, o quizá sea que sólo procesa lo que quiere. Por eso me da miedo dejarle el libro, aunque ya me lo ha pedido tres veces. Afortunadamente dicho libro es un tostón como la copa de un pino y confío en que se aburra entre sus páginas y pierda el interés.

Mi lucha es una obra delirante fruto del contexto social de la Alemania perdedora de la guerra del 14, en crisis, destartalada, que aún no ha solidificado su unidad como estado federal, cosa que hay que tener en cuenta para comprender el discurso de un Hitler preso por agitador. Además del delirio de Hitler también guardo un ejemplar de "el manifiesto comunista" de Karl Marx, porque, repito, una siempre ha mostrado interés por los movimientos sociales, pero, por desgracia, esto no le llamó la atención. ¿Estoy jugando con fuego dejándole "mi lucha"? ¿Debo extraviar el libro?