La historia de Moisés es larga y se sucede en libros que hablan sobre leyes como el levítico, los números y el deuteronomio. En estos se tipifica media vida. Después del libro de Josué (Yóssssuaaaaa) viene el de los jueces (No, no aparecen los del constitucional), que empieza contándonos que están por la zona de Canaán haciendo la guerra.
Hay un hecho curioso, porque en los jueces aparecen otra vez los hijos de Jacob y se supone que deberían estar muertos hace siglos, por lo cual, cero que hay un desfase temporal enorme en la biblia. Cuentan que Judá y Simeón batallaron derrotaron a un ejército de diez mil guerreros, entre ellos al rey Adonisedec, a quien apresaron y amputaron los pulgares de manos y pies, por lo visto, él hacía lo mismo con sus prisioneros.
Llegan a Jerusalén, donde vivía otra gente que no eran ellos, y la asaltan, la toman y luego pasan a cuchillo a sus habitantes y le prenden fuego. Y luego guerrearon contra los cananeos y contra los habitantes en el valle de Hebrón. Claro, una lee todo esto y no comprende con qué derecho reclaman sus descendientes una tierra que dicen que se la conceció Jehová. Segú eso cualquiera puede decir lo mismo y reclamar por derecho divino lo que se le antoje.
Después debían atacar Gaza, pero no lo hicieron. No expulsaban a sus habitantes como Jehová pedía. Todos los hijos de Jacob, porque recordemos que aquí vuelven a aparecer, después que se suponía que hubieran muerto hace generaciones en la Egipto donde su hermano José era jefazo, atacan a residentes de la zona de Palestina, pero no los echan. Entonces llega un angelote de Jehova, con sus alicas y sus bucles dorados de querubín y les dice a los hijos de Israel que habían hecho un pacto, que si ellos, por su cuenta han pactado con los residentes en la tierra prometida por él a sus padres, mal, que tienen que destrozarlos, romper sus altares. Jehová, por medio del personaje ¿angelical? les deja tirados. Así las tribus de Israel se mezclan con el paisanaje del lugar y comienzan a adorar dioses paganos como Baal o la gran diosa Astarté/Ishtar/Esther, como queráis, pero era una diosa con mucha fuerza en un mundo patriarcal. Un día tengo que hacer un post sobre esta Diosa de la fertilidad que se encuentra desde Mesopotamia hasta Roma.
La Diosa Astarté, grabado fenicio.
Jehová debía de ser como la poción mágica de Astèrix, porque desde el momento que los abandona, los hijos de Israel empiezan a ser atacados y derrotados por asaltantes de caminos, en plan Curro Jiménez. Los siguientes capítulos, se hablara de los jueces de Israel, para volver a traer al redil a su rebaño.
Se tiene que morir mucha gente
-
Cualquiera que mantenga amistades desde Educación Infantil sabrá
reconocerse en parte en el trío de amigas (Bárbara, Elena y Maca) que
protagoniza “Se...
Hace 2 meses







