Por si alguno tiene afición de leer al revés. Si se es capaz de ampliar la foto y leer encima de "10 rosas", verá que hay anotada una dirección de la Av. de la "Lleneralitat".
El primer domingo de febrero otra vez trae aires carnavalescos a Donostia. Esta mañana saldrá la inude eta artzainen konpartsa (comparsa de nodrizas y pastores)
Una legión de niñeras y pastorcillos salen a bailar por las calles, acompañados de todas las fuerzas vivas de época: el alcalde, el médico, el cura, el barquillero, el fotógrafo, el mikelete (guardia foral de otra época)..... Se representó por primera vez hace 125 años, y se perdió hasta que la asociación cultural Kresala la volvió a poner en marcha allá por 1981. Unas niñeras decimonónicas que llevan en brazos bebés (os figuraréis que son muñequitos, porque los lanzan al aire, al compás de la marcha de iñudes) y como estas criaditas solían ser chicas de los pueblos cercanos, sus novios, los pastorcillos, venían a verlas los días de fiesta. Es un espectáculo agradable de ver.
Por si no bastara, querid@s mí@s, con la turrada que os llevo dando con las fiestas y tradiciones de mi tierra. El primer sábado de febrero, preludio del carnaval, sale por Donostia la comparsa de caldereros húngaros. Este año cumplirá 125 ediciones. Se trata de una fiesta que anteriormente se llevaba a cabo el 2 de febrero, y como dejó de ser festivo, se pasó al primer sábado. Todo el mundo se disfraza de zíngaro, lleno de cadenas, pañuelos, etc, y se sale golpeando una sartén con un martillo, al ritmo de la marcha de caldereros. Tiene su gracia que debido a esa costumbre de disfrazarse que tiene los donostiarras para salir cantando en grupo, el resto de los pueblos de la provincia (y alrededores) nos llamen ñoñostiarras y se burlen, pero es que ellos han imitado nuestras fiestas. E incluso las han mejorado en ocasiones. Se ríen de nuestra forma de divertirnos, pero les debe gustar, porque ya hacen los caldereros en todas partes (y las tamborradas con música, y las iñudes, y...) El año pasado ya hablé de ello en http://labasquebondissante.blogspot.com/2009/02/caldereros-e-inudes.html Es una fiesta para anunciar el carnaval. Cosa que hace la reina, que suele ser el tipo más feo, pero con carisma, del grupo. Os voy a dejar el enlace de la comparsa de caldereros de la asociación gehitu, que cada año lo hace mejor:
Y la marcha de caldereros. ah, el domingo, más, que es el día de iñude eta artzaiak ( las nodrizas y los pastores) estampa de la belle epoque.
Hoy, 5 de febrero, es la festividad de Santa Águeda (Agatha, si os gusta más). Santa Águeda era una hermosa y virginal muchachita de Catania, Sicilia, que allá por el siglo III, antes de que los godos entraran como una plaga en el ya decadente imperio romano, vivía su vida de cristiana ejemplar. Un día, el senador del lugar se fijó en ella y le levantó el ánimo y otras regiones anatómicas, así que intentó tirársela por lo civil y por lo criminal. Como ella se negara, la detuvo, la torturó, la masectomizó y la tiró (qué obsesión) al cráter del Etna. Por lo visto la prevaricación y el abuso de autoridad de los cargos públicos viene de antíguo. Dicen que al año del asesinato, el Etna entró en erupción (¿alergia a las vírgenes cristianas?) y los habirantes de Catania pidieron la intercesión de la habitante del "gran volcano", para que parara la catástrofe, cosa que hizo. Así desde esa fecha, Santa Águeda se convirtió en recurso para rezar ante rayos y volcanes (como santa Bárbara), para los males de pecho (no, si entre esto y lo de San José "padre", me negaréis que los cristianos tienen sentido del humor) y es la patrona de las enfermeras. Debe ser que febrero es el mes del aparato respiratorio, porque si San Blas es el día 3 y es el protector de las gargantas, y Santa Águeda del pecho...ya me diréis. también es una festividad, aunque día laboral, en el País Vasco.
Si no salgo en la foto, es porque la saqué yo.
La víspera del día de las Águedas, es muy habitual que grupos cantores salgan por las calles y plazas del País Vasco para cantar tanto a la santa, como para pedir una subvención popular con la que pegarse una merendola de campeonato. Nosotros salíamos (aún se hará, espero) por los baserriak (las granjas) de mi barrio cantándoles con gracia a los moradores, y pidiéndoles huevos, chorizos, etc...para pegarnos una cena tardía en la sociedad del barrio sin tener en cuenta el colesterol. Menos la acordeonista, que es una mujer de principios y su defensa por un trato digno de los animales le prohibe comer carne. Así que ni morcillas, ni chorizos....Pero luego tenemos queso de Idiazábal y nueces, y la gran S. llevará unas pantxinetas caseras (hojaldre con crema pastelera cubierto por almendra picada, mmmm....) para morir por ellas. Dedico este post al simpático Tío Goyo: http://eltiogoyo.blogspot.com/
SANTA AGEDAREN KOPLAK/ COPLAS DE SANTA ÁGUEDA
Zorion, etxe hontako denoi!
Oles egitera gatoz,
aterik ate ohitura zaharra
aurten berritzeko asmoz.
Ez gaude oso aberats diruz,
ezta ere oinetakoz.
Baina eztarriz sano gabiltza,
ta kanta nahi degu gogoz.
Santa Ageda bezpera degu
Euskal Herriko eguna,
etxe guztiak kantuz pozteko
aukeratua deguna.
Santa maitea gaur hartu degu
gure bideko laguna.
Haren laguntzaz bete gentzake
egun hontako jarduna.
Felicidad a todos los de esta casa!
venimos llamando,
de puerta en puerta
como una vieja costumbre
con intención de renovarla este año.
No somos muy ricos en dinero,
ni en zapatos.
Pero andamos con la garganta sana,
y tenemos ganas de cantar.
Estamos en víspera de Santa Águeda
día de Euskal Herria,
El día que hemos elegido
para llenar las casa de alegría cantando.
Querida Santa, hoy hemos cogido
a nuestro amigo del camino.
Con su ayuda podemos llenar
de esperanza este día.
La crisis afecta a todo el mundo, y el Estado, que barre impuestos directos e indirectos de sus ciudadanos y con ellos hace equilibrios en el circo del Sol, acaba de tener una brillante idea para sanerar las arca-da-s del estado, en las que sólo se hallan arácnidos. El estado no tiene problema alguno para ayudar económicamente a los bancos sin mirara quién, ni tiene remilgos a la hora de mandar a los ecuatorianos con galones rojigualdas a morir a Persia donando generosamente partidas económicas astronómicas para gastos militares, ni importa que Zapatero se vaya a hacer el bobo a un desayuno-rezo al lado del amo Obama, aunque sea agnóstico.
Tampoco importa que, pese al azote de la miseria, haya políticos del gobierno, como Leire Pajín que ganen más de un sueldo. Pero no, la brillante idea de Corbacho, ministro de jodienda a mileuristas no es subir la jubliación a los 67 años. Por cierto, que si uno lo desea puede trabajar hasta los 112. La gran idea propuesta ayer por una legión de sesudos funcionarios bien pagados por el estado es: que en vez de los 15 últimos años de cotización a la SS (nunca mejor dicho Schutz Staffel) sean 25. Es decir, que todos los primos que hemos podido estudiar y que nos hemos incorporado al mundo laboral de mayorcitos, y que encima no tenemos un curro contínuo, y que siempre caemos al vacío sin red, debemos cotizar un cuarto de siglo seguido. Como me quede -otra vez- en paro dentro de unos años, en esa mala edad que es la cuarentena, mala que hasta tiene esa denominación preventiva, no voy a tener derecho ni a que me escupan.
¿Quién será el lumbrera encargado de la creatividad y mercadotécnia de este comercio? El nombrecito tiene un "algo" que invita a hacer cortes de mangas a prometid@s e instituciones legalizadoras de estado civil.
Cuando hablo de la película "La vaquilla", yo no sé por qué muchos la confunden con el personaje principal de la película de subgénero delictivo y rateril "Perros Callejeros" de J.A. de la Loma que llevaba el desafortunado apodo de "el Vaquilla", nacido para cosas oficiales como Juan José Moreno Cuenca. Pero no, yo hablo de la famosa película que el maestro de maestros y austrohúngaro por vocación, Luis Garcia Berlanga, rodara hace ya un cuarto de centuria en el hermoso pueblo zaragozano de Sos del Rey Católico. El pueblo se llama de esta manera porque allá vio la primera luz de su vida el rey Fernando II de Aragón y V de Castilla por matrimonio y luego viudedad, y por pasarse por el forro de las gónadas la sucesión de su hija, y por cargarse la libertad del reino de Navarra, etc, etc. Por cierto, eso de "los reyes católicos" ¿Es que el resto no lo eran?.
Ya me he liado, como es costumbre. Volviendo sobre el tema de la película berlanguiana en cuestión, es una ácida sátira de lo que fue la guerra civil. Cuenta la historia de un heterodoxo grupo de hambrientos soldados republicanos que acuden a un pueblo de la retaguardia en zona nacional para robar la vaquilla que es parte de los festejos y así tener algo que comer en las trincheras. El guión, siempre al alimón con el gran Rafael Azcona, narra los momentos más chuscos de esta "original " expedición formada por un teniente por derecho político, gran amante de su oficio de peluquero, un brigada, militar de oficio, un cura rebotado, un torero con miedo y un chico natural del pueblo en fiestas cuya máxima obsesión es ver a su novia. Como en todas las pelis de Berlanga, la trama es un"arco berlaguiano". Se parte de una mala situación, se aspira a mejorar, y al final se acaba igual o peor que al principio.
Berlanga dió muchas vueltas a esta historia. La quiso hacer en los cincuenta, pero hacer humor de un hecho tan serio no parecía bien ni a rojos ni a azules, que ya es curioso, pues en este punto estaban de acuerdo. Cuando acudía al extranjero con alguna peli, Berlanga aprovechaba para hablar con exiliados, que torcían el gesto desaprobatoriamente ante la idea de hacer una sátira. El humor, como alguien dijo una vez es igual a tragedia más tiempo. Así que Berlanga tuvo que esperar muchos años para llevar a cabo esta filmación. Tanto que la historia evolucionó. Al principio iba a narrar la historia de un pueblo en pleno frente, dividido en dos, por medio de una franja blanca que delimitaba las dos Españas. Quizá os suene al pueblo "fregatriz" Villaarriba y Villaabajo, donde aprovechó la idea original del primer boceto de la vaquilla. Aunque cosas como las del intercambio de tabaco por papel de fumar son absolutamente ciertas.
Cuando las películas de Berlanga iban perdiendo la chispa que tuvo "el verdugo" ó "Plácido", se sacó de la manga esta genialidad, que junto con "La escapada" (Il sorpasso) de Dino Risi, son dos de mis pelis favoritas.
Se tiene que morir mucha gente
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Cualquiera que mantenga amistades desde Educación Infantil sabrá
reconocerse en parte en el trío de amigas (Bárbara, Elena y Maca) que
protagoniza “Se...
Nacida en los 70. Fiel reflejo de la generación Y (Con estudios, casi mileurista, y con un trabajo precario)Pero con ganas de tirar "p´alante", si el destino y quienes lo tejen nos dejan un poco en paz.