Tengo un bló

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Tmeo, la mejor revista de humor

jueves, 23 de noviembre de 2017

Competición

Era una cría alta para mi edad. Alta y delgadita. Cuando tenía ocho años participé en una competición de judo con mi club deportivo. Empezaba el verano del 82, aquél verano de los mundiales de fútbol que se jugaban en España, pero yo practicaba judo.

A finales de junio, cuando acababa el curso, un domingo se celebró una competición de judo interclubes en un polideportivo de la ciudad que  había sido erigido en el tardofranquismo, al igual que el resto del barrio, para lavar la cara al régimen. Hoy día sigue existiendo tal instalación deportiva. Pocos años después, allí mismo, asistí a una exhibición ajedrecística de Anatoliy Karpov, que jugó un simultáneo con un montón de aficionados.

Pero aún era ese tímido junio del 82 y yo no iba muy convencida a competir. Nunca he sido competitiva, todo lo contrario. Me repugnaba pugnar por algo con otros como yo. Nos distribuyeron por categorías. La mía, benjamín, ya no recuerdo los kilos. Eramos una decena de chavales y comprobé, con sorpresa, que yo era la única niña de mi categoría. De mi club sólo estaba Luis, un chavalillo de pelo rizado, el resto eran de otras entidades dedicadas al judo. Me tocó sentarme con un crío muy majo que se llamaba Harkaitz, al que no conocía. Fue muy simpático aquél rubito e hicimos buenas migas.

La pequeña Julitxo

Nos iban llamando al tatami, y gané el primer combate. Luis ganó el suyo y Harkaitz, también. Los eliminados se iban yendo, y no recuerdo cómo, pero ahí seguía yo ganando combates a base de simples o soto garis (Primera llave de pie aprendida) y Kesa-gatames (primera inmovilización aprendida), algún uki-goshi (Primera llave de cadera) de vez en cuando...pero era un juego. Iba, luchaba y no tenía consciencia de que me iba bien.

Me tocó luchar con Luis, mi compañero de club, y el muy cabrito, intentó morderme. El juez de suelo le penalizó. Salí victoriosa. La casualidad quiso que Harkaitz fuera mi contrincante en la final. Me costó mucho, pero conseguí el hippon después de inmovilizarlo.

Y quedé primera de mi categoría. La niña entre los niños. En esto que pasó mi maestro de judo y se me quedó mirando con escepticismo: y una sonrisa burlona:"¿Has ganado, tú?" En aquél momento de mi infancia no recuerdo habérmelo tomado a mal, pero, echando la vista atrás, no me extraña que siempre haya tenido un carácter falto de autoconfianza. Los adultos de entonces no creían en mí y se sorprendían con mis logros. Lejos de felicitarme, no me prestaron demasiada atención. Al poco, dejé el judo y colgué mi cinturón verde sin hacer el examen para azul.

Aparte de mi rechazo a la competitividad y mi falta de ambición siempre he conseguido ser prácticamente invisible. Nadie me animó a seguir en aquel deporte, ni en casa ni en el club. Realmente, no se cómo no crecí más problemática. Aún conservo mi tarjeta de federada y un trofeo como primera clasificada de mi categoría.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

El silencio en Pamplona

No voy a ahondar, otra vez, en el tema de la manada, also known as la piara de cerdos que desprecian la integridad de la mujer, sino de otro crimen, desgraciadamente mortal, que también ocurrió en Pamplona unos años antes.

Homenaje en la plaza del Castillo

Pamplona, 7 de julio de 2008, una estudiante de enfermería coincide con un conocido, médico interno residente, de buena familia opusiana de la ciudad. Se conocen de vista de la Clínica Universitaria. Después de un rato de fiesta, él la invita a su casa, y todo va bien, hasta que al llegar a ella, él se muestra ansiosamente violento. Como el ligue, porque eso era, se está poniendo feo, ella lo recrimina. Le ha roto la ropa y se muestra agresivo. Ella agarra el móvil y marca el 112. Él no puede tolerar que siendo "ese chico bueno" que va para psiquiatra manche su reputación denunciándolo por agresor, así que la golpea y la estrangula. No puede tolerar que esa chavalita se atreva a llamarlo monstruo, así que la silencia para siempre.

Ahí está el cadáver y tiene que deshacerse de él. Aún tiene la cabeza fría para cercenarle el dedo índice con tal de entorpecer su identificación, lo cual, aunque no sirve de gran cosa para el acusado, indica que mutiló a la víctima, además de acabar con su vida.

Hijo de buena familia

Tiró el cuerpo en una zona semiboscosa cerca de Pamplona, pero no le sirvió de nada, pues dieron con él. Sin embargo, el niño rico, de buena familia, con pasta hasta por las orejas, se procuró un buen abogado que consiguió que la indemnización monetaria a la familia de la víctima sirviera como atenuante. Claro, que,si tienes pasta, pagar te hace la vida más cómoda. El abogado consiguió que lo inculparan por homicidio y no asesinato y que sólo le cayeran doce años, de los que ha cumplido la mitad y ahora está en tercer grado, en casa de sus "opuslentos" papás, viendo como acabar con la vida de una chica, a la que pretendía hacer daño, le ha salido prácticamente gratis.

Quizá los cabrones que se atreven a juzgar a las víctimas de violación porque intentan rehacer sus vidas, les parezca que el fin de estas es resistirse hasta morir o morir sin resistirse, pero, ese es su fin, como en una mala novela de siglos pasados. Por eso la iglesia católica hizo santa a una niña italiana de doce años, porque murió fue asesinada por su agresor en plena frustración. Eso es lo preeminente en la cabeza de algunos: Santa María Goretti, santa porque un cabrón violador la mató al no poder follársela, pero no porque ella se resistiera sino porque el agresor tuvo un tremendo gatillazo y cabreado por su impotencia apuñaló a la virgen y mártir.

Documental sobre el crimen de Helena Taberna

La iglesia católica en la que mandan los varones mantiene una idea tan fija como equivocada de la pureza y el martirio y nuestra sociedad implementa unos valores deleznables sobre lo que es una mujer y lo que "se puede hacer con ella". Y es que, lamentablemente, hay mucho violador latente que no dudaría en asaltar a quien fuera si supiera que no iba a recibir castigo.

Poco se habló del crimen contra Nagore Laffage, asesinada en unos sanfermines por un niño bien de buena familia, católica hasta el paroxismo, porque no consiguió consumar el sexo con violencia, como él quería, pero sobre ella y su muerte, todo el silencio del mundo.

viernes, 17 de noviembre de 2017

Los DNI caducan, como los yogures

Esta mañana, tempranito, he ido a cumplir con mi obligación borrega de ciudadana para renovar mi D.N.I. Documento, como digo, obligatorio, que no por ello deja de costar 11 lereles, porque sí, a costa del firmante. Lo más cachondo de la situación es que, tal y como van las cosas en la comisaría de esta ciudad, pedí la cita en agosto. Nada, tres meses para formalizar la renovación. Menos mal que una es terriblemente previsora y aún me han sobrado dos semanas antes de caducar.

Y llego de buena y fría mañana y saludo al joven policía de la puerta, moreno, delgadito, engominado hasta las cejas, que parece que se haya duchado con aceite de oliva, que me indica dónde debo pasar. Llego a la sala de expedición al Everest  de “deneís” y pasaportes. Nueve mesas con nueve ordenadores de los cuales dos tercios están vacíos, o, lo que es lo mismo, sólo hay tres funcionarias para la decena de personas que estamos en trámite. Una joven familia magrebí inscribiendo en el pasaporte a su recién nacido, un chaval en ropa deportiva renovando su carnet de identidad, una madre con tres niños-terremoto haciéndoles sus primeros carnets…

Viejo modelo de DNI

Aparece una abuela arrebujada en un abrigo, con unas gafas de sol tipo folklórica del sur y se sienta a mi lado dando los buenos días que marca la educación. Como es de esperar, se bloquea el programa que expende los documentos de identidad. Bufidos, medias sonrisas, murmullos…La abuela de al lado me comenta no sé qué y un aliento fétido sale de su boca. Una de dos o esta mujer aún no ha desayunado o si lo ha hecho ha sido un plato de estiércol fresco y humeante. Giro la cara para que la halitosis no me noquee.


Me llaman. La  funcionaria, seriota pero eficiente, se levanta a poner plásticos en la impresora mientras yo le dejo mi certificado de empadronamiento, mi d.n.i. en vigor y mi foto de rigor sobre la mesa. A partir de ahora mi D.N.I. dejará de tener mi vieja dirección donostiarra. Saco la cartera y le pregunto cuánto es a la funcionaria y me dice: “Nada, el tuyo es gratis”. “¿Cómo, gratis?”, pregunto. “Sí, al estar aún en vigor te lo he tramitado como cambio de domicilio, y eso permite que salga gratis”. “Ah, ¡Qué bien! Pues muchas gracias”. Y salgo de allí con mi nuevo D.N.I. más contenta que unas pascuas, porque es la primera vez en mi vida que no me hacen pagar por obligarme a llevar documento nacional de identidad. 

jueves, 16 de noviembre de 2017

Piara más que manada

Juran que son inocentes, que la orgía sexual de cinco hombres con una mujer fue sexo consentido, claro, por eso, porque fue consentido la dejaron desnuda, vulnerable y tirada en un portal, al acabar su goce, el de ellos, ¿eh?, que ella, nada más lejos. Quizá el guardia civil que implora que no se de su nombre ni se difunda su foto se pasó un poquillo al robarle el móvil, pero, ya se sabe, es que los excesos de las fiestas...

No entienden, ellos, cinco varones, algunos de ellos acostumbrados a las trifulcas futboleras a golpes, que la chica joven, sola, en inferioridad física y, por supuesto, numérica, cinco contra una, se atreva a decir que la violaron todos, los cinco, vaginal, anal y oralmente. Argumentan que era consentido. Claro, es lo más normal del mundo que conozcan a una chica entre cinco y desee meterse en un portal para que la manoseen, la maltraten, la penetren y la dejen tirada como a una colilla. ¡Consentido, y una mierda! Ese es el quid. Si tan consentido era, ¿Cómo es que la dejaron tirada después de consumar su orgía? ¿Cómo es que no siguieron con ella de juerga para repetirlo otro rato, si tan cierto dicen que era el consentimiento? Siena a mentira, claro, porque no se sostierne, y esto es porque, para ellos, esa chica no es más que un objeto. Y no se consensúa con un objeto desechable, luego mienten. Qué falta de empatía.

¿Qué falla en la educación de esta supuesta civilización occidental que se ha desarrollado tan bien para muchas cosas pero que sigue tratando a las mujeres como objetos de usar y tirar? ¿Qué les pasa a estos aún jóvenes, criados en una época donde las mujeres han conquistado los mismos derechos que ellos, pero no sus sueldos, con las que han estudiado, trabajado y vivido como para seguir creyendo que pueden dejar de tratarle como un igual y colegir que no es más que alguien del cual abusar y luego dejar tirada sin importarles en absoluto como esté? ¿Es que ninguno de los cinco tiene discernimiento para ver que es un ser humano al que se abandona después de agredir? Quizá es eso, que para ellos no es más que un recipiente seminal de usar y tirar.

Hay que preservar su intimidad, no como la de su víctima

Y ven injusto parar en el talego, prisión militar para los pobre dos miembros de las fuerzas del "astado". Incluso el ladrón del móvil se ha atrevido a contratar a un detective privado para seguir a la víctima, porque, claro, resulta que, por lo visto no debe seguir adelante con su vida, y, además, ojalá que sea fuerte para superar el trauma.

Y el juez lo admite en el juicio, quizá porque, en el fondo, hay una presión horrorosa para juzgar a la víctima. Eso sí, las grabaciones de la "machada" realizadas durante el atropello a la víctima, no se admiten, pobrecitos ellos que penan en el maco injustamente por creer que usar a una mujer no tiene la más mínima importancia. ¿Quién cojones se cree ella para denunciar su juerga?

Antena 3, muy volcada en la "resolución" del caso, ante dos casos ocurridos en Navarra, a los acusados del altercado del bar de Alsasua, para los que piden más condena que por violación, los sacan nítidos y con nombres y apellidos. 

Y los medios. Ay, los medios, esos entes que recalcan el presunto a todas horas tanto para la agredida como para los agresores. Estos, presuntos, claro porque, en portugués el presunto es la pata del cerdo y es lo que son. ¿Una manada? Una manada, no; una piara. Son una piara. Y los medios no son menos. Me da que hay presiones para quitar importancia al brutal forzamiento en grupo. Borran sus caras de cerdos porque son presuntos.

Antena 3 es el buque insignia ¿O era insidia? del juicio paralelo a la víctima

Lo peor de la piara de cerdos que se hacen llamar manada es que, ni siquiera se sienten arrepentidos. Se dicen inocentes. Les importa una puta mierda cómo esté su víctima a este hatajo de cobardes, cinco contra una. Lo peor es que muchos de esta piara de cerdos tienen parejas y ellas, aparte de poner en duda la violación, perdonan la infidelidad. Más víctimas potenciales encantadas de serlo dentro de la cultura machista que ríe ante el sufrimiento de una víctima sometida a un juicio paralelo.

El patriarcalismo intenta mantener su dominio y sometimiento de las mujeres y ruge porque se denuncie sus execrables actos. Que se le plante cara a la cultura de la violación que creían perpetua. Hablando de perpetuas; no creo en este modelo de condena.

martes, 14 de noviembre de 2017

Pasajes de la Biblia, Hoy: Rollo Macabeo

Los macabeos eran un grupo guerrillero que luchaba contra el imperio seleúcida, que había invadido oriente próximo y medio. Era una de las regiones conquistadas por Alejandro Magno, que fue repartida entre sus generales a su muerte. El imperio seleúcida iba mermando con el paso del tiempo y sus reyes. Por occidente estaba surgiendo el genio militar romano que le disputaba el territorio. Pero volvamos a lo que cuenta la biblia.

Matatías, del cual se habló anteriormente, era un fundamentalista que llamó a la guerra santa contra el invasor helénico que les obligaba a dejar su fe y costumbres. Cuando muere designa sucesor a su hijo más robusto y pendenciero, que resulta ser Judas, llamado Macabeo, para no ser confundido con otros Judas de la biblia, especialmente con ese del nuevo testamento, apellidado Iscariote, que tanto yuyu da a los cristianos tan supersticiosos ellos.

Judas Macabeo posando para Rubens antes de la batalla

Una vez llegada la paz, con condiciones, del rey Antíoco Epífanes, algunos judíos fundamentalistas siguieron guerreando contra estos griegos invasores y los judíos que aceptaban la paz por haber conseguido la libertad de culto. Judas Macabeo y sus huestes se dedicaron a guerrear contra los reyes seleúcidas.

Antíoco Epífanes la palma y la biblia, en esa versión particular que tiene del mundo, cuenta que lo hace porque no soporta el daño que le ha hecho a Jerusalén y sus jerosolimitanos (Hay que joderse con el gentilicio de tal urbe). Entronizan a su hijo, de 9 años, al que coronan con el nombre de Antíoco, qué originales, V. Lisias, general de los ejércitos de Antíoco Epífanes y preceptor del nuevo rey niño, pega una paliza a los macabeos, pero, en ese momento de debilidad, los macabeos han mandado una embajada a esa pre-potencia que es Roma y es pre-potencia porque aún no lo ha llegado a ser, pero de prepotentes, un rato. Los romanos se dan una vuelta por Siria en plan cascos azules de la ONU y ven una oportunidad inmejorable para conquistar tierra y echar a esos seleúcidas en merma contínua.

Judas contra los elefantes de Nicanor, de G. Doré

La biblia cuenta su versión, claro está, de la fuerza de los macabeos, con Judas a la cabeza, que guerrea contra los seleúcidas y los vence y luego ataca a los pueblos vecinos que, o bien, no son judíos, o bien, lo son pero han acatado las ominosas leyes religiosas de los griegos y se han pasado a venerar a los vecinos del Olimpo. Los macabeos son un grupo guerrillero fundamentalista tan típico que hemos visto a lo largo de la historia en todas partes.

Al pobre rey niño Antíoco V le disputa la corona su primo Demetrio, que ha sido rehén de los romanos durante una larga temporada. Aunque nos cuentan que "escapó de  Roma", lo cierto es que a los romanos les viene de perlas colocar a un reyezuelo prorromano en ese trono.

Detalle del grabado de Doré con Judas más blanquito que nadie

Total, que este Demetrio I, que reina gracias al senado romano, prosigue con su política helenista, cosa que cabrea mucho a los macabeos que siguen guerreando ante la situación. Demetrio manda al general Nicanor que es derrotado por Judas, y luego al general Báquides que, finalmente, acaba con la vida del irreductible macabeo en la batalla de Elasa.

Sin embargo, los macabeos siguen con su lucha antiimperialista con Jonatán a la cabeza. Jonatán o "Yónathan", nombre que muchos chavales tienen hoy día por culpa de la machacona cultura anglosajona que tanta mella ha hecho en ciertos sectores de la población.

Pero el rollo macabeo sigue y lo hará en la próxima entrega de Pasajes de la Biblia.

jueves, 9 de noviembre de 2017

sinsabor embolsado

No conozco  a nadie a quien no le gusten las patatas fritas. Lo que no entiendo es por qué, si gustan las patatas, hay que ponerle sabores  a las de bolsa. Hay veces en que me cuesta encontrar patatas con sabor a patata.

Patatas con sabor a huevo frito, así, sin el placer de mojar la yema ni nada.

Empezaron metiéndole aroma de jamón. Aroma, no jamón. Menos mal que en las etiquetas viene en portugués, por nuestra localización geográfica ibérica, y nos colocan que es "presunto jamón", que sí, que presunto es jamón en portugués, pero yo lo entiendo a la castellana, porque real, lo que se dice real no es y esa aromatización es asquerosa.

Presunto jamón sin serlo

Y no puedo soportar que metan sabores a las patatas de bolsa. ¿Qué os han hecho ellas, con su sabor original tan aceptado? Y no, no me refiero a las pringles, esa cosa hecha a base de triturar patatas, desecarlas y darles forma, que ni tienen la textura ni el sabor de unas buenas chips y se ven obligadas a disimular su aroma de papilla reseca poniéndoles aires de cebolla, paprika, queso o fabada asturiana.

Sabor a pollo a la brasa

Porque no entiendo que las patatas de bolsa sepan a hamburguesa con queso. Si quieres saborear una hamburguesa con queso, cómete una y no jales patatas que engañan y se parecen algo sin acabar de lograrlo.

Sabor a hamburguesa con queso

Y espérate, porque aún no ha llegado, pero lo hará, al país que dio al mundo la paella de marisco, las patatas fritas que saben a eso mismo.

Con sabor a paella de mariscos

Por favor, ¿Tan difícil es que la gente acepte que las patatas tienen que saber a patata? Porque cada vez que me dan una saborizada, parece que esté chupando una pastilla de  concentrado de caldo. Qué desazón me entra, a pesar de que, irónicamente,  las cargan de sal hasta arriba. ¡Qué lamentable error! Otro día os cuento la tragedia de los yogures con sabores.

martes, 7 de noviembre de 2017

100 años de Revolución en Rusia

Mañana es el gran día. Mañana culmina el centenario de la revolución rusa que se viene produciendo desde febrero, que fue gradual y que culminó con la toma del poder por parte de los soviets.

Soviets en la nieve. Hasta aparece Trotski saludando a lo militar al lado de Lenin

Rusia es un inmenso país, un pedazo de tierra enorme y diversa poblada por multitud de etnias y culturas que tenían la desgracia de vivir en un medievo eterno gracias a su complejo entramado social, con una aristocracia parásita, una burguesía no demasiado desarrollada y unas clases bajas, la mayor parte de ellas, en el mundo agrario, poca industria había aún, y si la había era gracias a la inversión extranjera. La clase baja era numerosísima y aún había restos de una esclavitud real abolida finalmente en la segunda mitad del XIX.

El vasto imperio ruso lleno de hambrientos esclavos

Nos es muy difícil, desde nuestros ojos occidentales, entender el pueblo ruso. Su concepción del mundo difiere en mucho de la nuestra. La clase dirigente conducía a la muerte a la desfavorecida sin ningún miramiento. La Rusia zarista guerreaba a gusto por disputar tierras. La última, meterse contra la siempre enemiga Alemania, un país construido hacía cincuenta años, por controlar los Balcanes.

Niños rusos a los que les cambió la vida, para bien

Eso era la primera guerra mundial y el ejército de la Rusia zarista enviaba a miles(millones) de pobres súbditos a morir por la codicia de unos aristócratas, hasta que, hartos, en febrero(nuestro marzo, que el calendario gregoriano aún no chutaba en esa Rusia medieval, y se contaba en el juliano) de 1917 se sublevaron contra el zar. Mientras los ricos rusos soñaban con la gloria militar, millones de rusos se morían de hambre. Los lujos de unos pocos enervaban a millones. Esta fue una de las razones de la caída de la Rusia de los zares.

Lenin dando un discurso

Claro que en estos seis meses de cambios hubo altibajos en el poder. Primero tomaron la dirección de la nueva Rusia los políticos moderados con Kerenski al frente, mientras en el vasto campo ruso y en los núcleos industriales, eran los soviets, asambleas de campesinos u obreros fabriles, quienes tomaban las decisiones.

El ejército, harto del zar 

Los enfrentamientos llegan a una tensión insoportable y es en octubre, nuestro noviembre gregoriano, cuando se derroca a los rusos blancos del poder. Los soviets toman el mando y, durante cinco años hay una guerra civil que acaba con la victoria de los rusos rojos frente a los blancos.



Esta, claro, es una muy escueta pincelada sobre los acontecimientos de aquél 1917 que enseñaron al mundo que las cosas se podían hacer de otra manera, que la reforma agraria era posible y necesaria y que un país tan pobre como aquella enorme Rusia podía convertirse en un gigante industrial, cultural y militar.

Los soviets expulsan a los políticos moderados hartos de "más de lo mismo"

Desde nuestros ojitos capitalistas seguro que surgen comentarios sarcásticos sobre una pasada historia de la que conocemos muy poco, porque la conocemos muy poco, pero hay que pensar en que para millones de pobres de aquella Rusia, la revolución bolchevique les supuso una mejora vital que no habrían soñado en su vida, ni siquiera en varias generaciones. Conocemos poco y mal a Rusia, sobre todo, porque nuestra concepción del mundo no tiene mucho que ver.



La Unión Soviética, como toda creación humana, tenía grandes logros y grandes fracasos, pero el que desentrañara una importancia primordial en nuestro planeta, no debe caber duda. Vuelvo a repetir que no entendemos igual el mundo que el sufrido pueblo ruso, por eso hay cosas que no comprendemos, pero, este gran pueblo consiguió en muy pocas generaciones, y siempre gracias a la URSS, un progreso traducido en un desarrollo industrial y cultural que no podemos ni imaginar, pero sí admirar. Celebremos, pues, el centenario del fin de la opresión de millones de seres humanos sometidos por unos pocos y excesivos aristócratas que no pestañeaban en matar de hambre o en el frente, o los dos, a sus esclavos, que se convirtieron en vanguardia del mundo.