Pues entre que esto de los blogs está un poco de capa caída y una se encuentra en sequía, el finde ha sido glorioso,en la playa, al dolce far niente, y que, de vuelta a la cruda realidad, estamos haciendo alguna pequeña obra en casa (No, no de teatro) y sólo podemos conectarnos a ratos, tecleo poco y a trompicones.
Como decía, reservamos un pequeño aperitivo de las vacatas agosteñas para mediado julio. Un fin de semana con el viernes incluído a la orillica de las playas de Sitges, donde, a pesar de la popularidad de reclamo para l@s homosexuales, las mujeres son las menos. Hasta nos dieron un flyer (voucher, en inglés) para un discobar de lesbianas casi de tapadillo y con todas las prevenciones del mundo. El local,casi desierto, y la mayoría de las parroquianas, fuera, fumando, lo cual nos permitía adueñarnos del sofá.
Paisaje de un tercero (Yo no puedo descargar las fotos aún)
Hicimos una cenita previa en la playa con su cava lo suficientemente frío, y paseamos por la calle del pecado y transversales donde era genial pasar entre tanto tiarrón en camiseta...Y sentir olor a limpieza, aftershaves y jabón. ¡Esto con los tíos heteros no pasa! Dan ganas de pasar reiterativamente.
Pasando la playa de Sant Sebastià, con su barandillica de La Kontxa y su dedicatoria en català y en euskara con "ces",cosa que en el idioma vasco no existe, bordeando las calitas y acabando el puerto, se llega a una tranquila zona de callejuelas recónditas y casitas blancas.
Un hotel céntrico con una cama de matrimonio (Más bien, para grupos) con unas dimensiones que ni Maracaná. Un eficaz aire acondicionado cuyo mando a distancia tenía la virtud de cambiar, a la vez, los canales de la tele. Unas siestorras, cuando aprieta el calor de las tres de la tarde que no envidian el Nirvana.
Entre esta y la de bares de pintxos que hay...Como en casa
Y así entre mañanicas de playa, mediodías de cervecita fresca, y tardes de callejeo hemos pasado un fin de semana estupendo.Lástima que se acabe tan rápido. La guinda del pastel: Nuestra Vedette favorita, Lola Bastarda y su hija artista,Caroline Bastarda, actúan todos los domingos en uno de las terrazas de la Plaça de la Indústria.
Veranico, qué majo. Ay, Edoardo Vianello, tan veraniego, con las aletas, el arpón y las gafas...
Ya huele a vacaciones...
Se tiene que morir mucha gente
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Cualquiera que mantenga amistades desde Educación Infantil sabrá
reconocerse en parte en el trío de amigas (Bárbara, Elena y Maca) que
protagoniza “Se...
Hace 2 meses















