El otro día me tragué integro el bodrio de la entrega de los Goya. No sé para qué, si es la representación viviente de la hipocresía y del afán de lucro de los productores más que una fiesta de cine. A ver, reconozco que esperaba ver las hostias verbalizadas de Alex de la Iglesia a la ministra Sinde, para qué voy a decir lo contrario. Quería ver la gala por si los Anónymus hacían el ruido de los descontentos...Y se les oía por mucho que la TVE intentara que no, mientras nos iban sacando el catálogo de trajes de noche, zapatos, complementos y peinados para que la gente que admire la feria desee imitarlos o se cague en la madre de todos los diseñadores por igual.
Sale el pelmazo de Buenafuente, al que cadas vez le veo menos la gracia, por muy ágil que sea y el circo comienza a aburrir. Por los primeros premios, y el coñazo de discurso de Karra Elejalde, que pensé que se iba a quedar a hacer un eterno monólogo, me doy cuenta que, como siempre los Goya sólo son cosa de cuatro películas. Y mira que se hacen pelis en España, pero, no, sólo se ensalzan cuatro, y no hace falta que sean buenas, porque "Balada triste de trompeta" es una boñiga del tamaño de una pizza familiar. Mira que se han hecho filmes, algunos buenos, algunos malos, pero no me creo que, por ejemplo "el gran Vázquez" no se merezca una nominación por el vestuario o la fotografía, o que "80 egunean" no se merezca nominaciones a guión original o actrices noveles, a pesar de la edad, o que "Bruc", "Entre lobos", "pájaros de papel", muchas más, apenas se mencionen.
La gala sigue, dando pena, como cuando se marcan alguna cancioncica, o sale el payaso de "Jimmy jump". No puede ser tan fácil colarse así en un lugar lleno de seguratas y ministros. Eso está amañado.Una puede entender que la gala la patrocinen las Loterías del Estado, de reciente privatización parcial, pero de ahí a que un chucho ocupe durante horas un asiento del teatro tiene tela. Al menos por la tele no se oían los ladridos, aunque sí se vieron, y esto me recuerda una cosa. El realizador de televisión se dedica a ser creativo y aleja el plano cuando están recordando a todos los fallecidos del mundo del cine, y así, por la tele nadie sabe a quienes se aplaude in memoriam. Menudo chapucero.
Por fin sale Álex de la Iglesia y da un sobrio y contenido discurso. Estaba bien, pero yo habría sido más contundente. Quizá no se atreviera a tanto, porque Álex no hará mucho, estaba muy mosqueado con los
internautas, claro que siempre ha sido un tipo dialogante.
Pues bien, como decía en el comentario que le he cascado a las blogueras del
bar canalla, la Sinde es una ministra que tiene la opinión de que todo el mundo vive en una gran ciudad con multicines. Y no es así. Yo vivo en una pequeña ciudad con dos miserables multicines donde echan la misma mierda de acción americana. No tengo alternativas para ver otro cine que no sea para adolescentes que se tragan cualquier cosa con palomitas y refresco. Pa negre duró dos días y aún no la he visto, y me muero de ganas. Estaba esperando que la repusieran con los Goyas....Yo, si quiero ver cine bien, pago la abusiva entrada para que me congelen en una sala que huele a cualquier cosa menos a jabón. Pero no puedo ver la película chilena que se llevó el Goya a mejor peli hispanoamericana, porque nadie la distribuye. Esas son las pelis que un@ se descarga, las que no puedes encontrar por raras, viejas, intimistas, pobres o lejanas.
La Sinde se queja de los internautas, pero es que no se da cuenta de que mucha gente no puede acceder a un cine. Imagínate el esfuerzo de vivir a 100 kms. de una ciudad con cines y lo que supone, coche, carretera, horas....Y que sólo nos ofrecen las mismas majaderías comerciales. ¿Cuánta gente ha visto el cortometraje ganador
"una caja de botones" si no es por internet? Internet es como una biblioteca pública. ¿O es que va a ir en contra de la
Unesco? Sirve para difundir cultura, y su ministerio va de eso. Aunque quizá es que sólo quieren que CONSUMAMOS un tipo de cultura, porque aunque la vistan de ministra de cultura-again- no deja de intentar vehiculizar una industria privada hecha para sacar beneficios.Claro que no hay que olvidar que esta ministra de cultura hace bien poco recibió una
subvención jugosísima por haber sido guionista. Afán de lucro y no de difundir cultura ¿Mercaderes o artistas?