Tengo un bló

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Tmeo, la mejor revista de humor

lunes, 2 de diciembre de 2013

Concursos de cocina

Le gustaba sentarse delante del televisor y disfrutar de esos nuevos concursos que se habían puesto de moda en los que un cocinero prepotente, vestido con una chaqueta de faena diseñada por Agatha Ruíz de la Prada, en vivos colores, con más pinta de estibador de puerto que de fino maestro culinario, se dedicaba a humillar, junto a un equipo de cocineros que le daban una coba desmesurada, a un montón de concursantes que habían pasado un desesperante cásting.

Se sentaba a la hora de la cena a devorar con los ojos la pantalla de su televisor examinando lo que los concursantes humillados hacían con unos huesos y despojos, harina y mantequilla, que según decían, se llamaba "velouté" y unos filetes de lomo adobados en zumo de limón. El cocinero con pinta de estibador debía de haber perdido el paladar comiendo bazofia de bar-pocilga en otro programa de esa cadena, que se dedicaba a repetir en un bucle sin fin a todas horas.

Imagínate que ese huevo es el páncreas del jurado.

Estaba mirando con embeleso el televisor cuando sintió la llamada de su estómago. Tanta filigrana culinaria le abría el apetito. Mañana comentaría las vicisitudes de los concursantes con sus compañeros del trabajo, aunque él no tuviera la mínima idea de hacerse una tortilla francesa, no ya un huevo frito con su puntillita y su yema cremosa. Estos programas de cocina de la tele le daban la oportunidad de ver como unos esforzados cocineros lo pasaban mal para que un equipo de maestros los pusieran a parir. Y estaba de acuerdo con ellos. ¿Como se podía presentar un potaje sin meter un geranio en el centro del plato? ¡Menudos salvajes querer presentar el plato hondo lleno de legumbres sin más!Mientras los veía hacer equilibrios por la cocina, desde la pantalla de su televisor, no podía estar más de acuerdo en lo que decía el cocinero-estibador de la chaqueta naranja fosforito. ¡No tienen ni idea de cocinar! Pero iba sintiendo el hormigueo estomacal.

Menos mal que ya habían tocado el timbre de la puerta en ese momento y el motero con las pizzas llegaba a tiempo.

viernes, 29 de noviembre de 2013

Mar arriba, mar abajo

Canciones que hablen del mar, ese lugar misterioso, atrayente y también peligroso, que ocupa tres cuartas partes del planeta los ha habido y habrá a lo largo y ancho del mismo. Sobre canciones con sabor a puerto, a viajes, a rincones nostálgicos de la juventud, que hasta ecos tan aromáticos del salitre pueden tener, por ejemplo, las habaneras. (Un recuerdo a la Paloma de Iradier).

Pero hoy sólo elijo dos. Una que es cruzando el mar, por arriba, se entiende, porque es más allá del mar, como es el tema Somewhere, beyond the sea, un tema versionado por muchísimos, incluyendo Sinatra. Aquí va la interpretada por Bobby Daryn, grabada en 1959:



Sería de justicia mencionar la original de Charles Trenet:



Claro que a muchos les vendrá a la memoria el alegre tema que el cangrejo Sebastián canta en "la sirenita". No iba a flipar nada Andersen, jajaja.



Buen finde a todos.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Latinajos

Mi sobrina me manda un "guasap", que es la forma común de decir al whatsapp y me dice: "Juliii, ¿Puedes ayudarme con el latín?". Está haciendo segundo de bachiller. Yo le contesto: "claro, 20", que es la forma inexacta de ahorrarse el "ve(i)nte".

En eso que me presenta las cuatro frases que tiene que descifrar, colocar cada caso declinatorio y de conjugación, y traducirlo y se nos aparece esta: "Orpheus filius Caliopis, musa cantus, erat. Saxa arborseque cum tibia movebat", es decir: Orfeo era hijo de Calíope, musa del canto. Movía con la flauta rocas y árboles. Y yo me quedo pensando, no es que sea una experta, pero juraría que la musa de la música (De ahí viene la palabra) es Euterpe, aunque diga  "del canto", y que me suena, no sé por qué, que Calíope lo es de la poesía, como la de la historia es Clío, como el Renault de mi prima, y la de la danza, Terpsícore, y no "Ester Píscore" que le decía Daniel Rabinovich a Marcos Mundstock en ese famoso momento de Les luthiers:



Sea como fuere, así que lo tradujo, pues es lo que ponía entre otras frases como la de que los esclavos llevarán un cabrito cebado, sacrificado por los campesinos, desde el campo de Tibur (Tívoli) o que los soldados, recibidas las órdenes, recorrían largas marchas por la montaña gracias a un ablativo absoluto. Y así entre frases sobre imperialismo militar, esclavitud, las maquinaciones de Catilina, y la sempiterna "guerra de las Galias", pasamos un ratito rebuscando en el viejo diccionario que tomé prestado de casa de mi abuela y que debió pertenecer a mi tío el jesuíta (Eso pone en la primera hoja tras la tapa)

Y Orfeo, que según recuerdo, cantaba tan bonito que el sol salía para escucharlo, me trajo recuerdos de una curiosa peli francobrasileña en la que un reputado futbolista de la época de Pelé, que jugó con él en el Santos, Bruno Mello, cantaba en su favela preparando el carnaval:



Hay una versión más moderna de Orfeo negro, pero esa no la he visto.

martes, 26 de noviembre de 2013

Vacío

Todo llega en esta vida, hasta el vacío de la inspiración. Quizá se deba a que tengo otras preocupaciones -nada serias, por otra parte- entre laborales y formativas. Lo cierto es que estos días no hallo tema sobre el que escribir, ni me apetece rebuscar entre otros blogs que, por cierto, están moribundos.

Todo pasa de moda

Hace varios meses, incluso años, que los blogs están de capa caída. La gente los ha abandonado por la inmediatez del facebook o la simplicidad de discurso del twitter en sólo 140 caracteres. No sé cuál es la razón, pero los pocos blogs que quedan se van cerrando. Esto va quedando más desértico y ruinoso que Detroit, a la que poco le queda para convertirse en una ciudad fantasma. 

En fin, nada dura eternamente, para bien o para mal. 

viernes, 22 de noviembre de 2013

Santa Cecilia, patrona de la música

Hoy es día 22 de noviembre, y aunque nos van a dar la murga perpétua con el cincuentenario del magnicidio sobre Kennedy, además de ser tal día, hoy refulge en el santoral el día de santa Cecilia. Por cierto, y antes de abandonar lo de Kennedy, seguro que algún berzotas quiere sacar relación con los castristas y los soviéticos. Todo lo contrario, ya que el presidente católico de origen irlandés no veía claro eso de meterse en Vietnam y eso fastidiaba los intereses de muchos.

Volviendo al tema de Santa Cecilia. ¿Quién era? Es un tema controvertido, pero resulta que en tiempos del emperador Marco Aurelio había una familia romana cristiana que tenía una hija llamada Cecilia, a la que casan con un tal Valeriano, que era pagano. La noche de bodas Cecilia le sale a su marido con que ella tiene su virginidad entregada al Dios cristiano y que un ángel le hace de guardaespaldas, si le pasa algo la ira de Dios caerá sobre él. Valeriano dice que quiere ver al ángel así que Cecilia lo envía a la vía Apia a que el papa Urbano I lo cristianice. Vuelve a su casa cristianizado al lado de su esposa y se les aparece el ángel. En eso que Tiburcio, el hermano de Valeriano pasa por ahí y acaba convirtiéndose también al cristianismo. Y viven felices y castos por un breve período de tiempo.

Santa Cecilia de Artemisa Gentileschi

El prefecto del lugar, ante la oleada cristianizadora que hay en Roma, apresa a la pequeña familia de Cecilia (Su marido y su cuñado) y los manda matar. Cecilia no debía estar en casa, por lo visto. Por cierto que el ejecutor, que se acaba de convertir al cristianismo, Máximo, como se niega a matar a los hermanos sufre su misma (mala) suerte. Tres mártires por dos, como en el súper.

A la pobre Cecilia la pretenden ahogar en la bañera de su casa (Por eso es mejor un plato de ducha), pero no lo consiguen, posteriormente la intentan cocer con agua hirviendo, y tampoco,y luego le intentan cercenar la cabeza, pero la tía no palma. Eso sí, va hecha un asco con el cuello magullado poniendo el suelo todo perdido, pero dura tres días en los que se dedica a la caridad, aunque muere finalmente.

Santa Cecilia de Rafael

En las actas de santa Cecilia, que se recogen para hacerla santa hay un error de traducción. Se traduce: canentibus órganis, il•la,Cecilia virgo, in corde suo soli Domino decantábat (Mientras cantaba el órgano, ella, la virgen Cecilia, cantaba a su único Señor en su corazón). Sin embargo el rollo está en que no era "canéntibus" sino "cadéntibus", así: cadéntibus órganis, il•la, Cecilia virgo, in corde suo soli Domino decantábat. (Mientras los instumentos candentes (de tortura) se iban templando, ella, la virgen Cecilia cantaba a su único Señor en su corazón.

Aunque no hubiera un órgano musical, ella cantaba, otorguémosle eso. Lo del órgano es posterior, pero se la representa con este instrumento y laúdes. Así, santa Cecilia es patrona de la música y se le dedican muchas piezas, como Haendel lo hiciera, en esta ocasión cantada por el coro de la universidad de Pisa:



miércoles, 20 de noviembre de 2013

Pasajes de la biblia. Hoy: David, el rey que puso un hotel.

Voy a intentar sacudirme de un plumazo la historia del rey David, antes de convertirse en el hotel más lujoso de Israel. Está escrito en el segundo libro de Samuel. Teniendo en cuenta que Samuel ya la ha palmado, no sabemos por qué tiene el libro su nombre. No es el único fallo de racord que hay. Si anteriormente David ya se había enterado de la muerte de Saúl y su noviete Jonatán, ahora nos cuentan que el escudero de Saúl se llega a la corte y le narra la catástrofe. Otro fallo del libro sagrado. Mientras en la página anterior Saúl ruega a su escudero que lo mate y este se niega, procediendo Saúl a suicidarse mediante un "harakiri", ahora van y nos cuentan que el escudero que se negara a matar a su rey, llégase a David, le cuenta la derrota y, de paso, es tan tonto que afirma haber matado él a Saúl. Claro, lo manda matar. Matar al mensajero. Hasta el rey David lo hacía, quizá mientras cantaba unas mañanitas.

El rey David debía de ser un pelmazo

Canta, porque mira que era pesado el tío componiendo salmos, y dice sobre su "Yónatan", atención: "Me eras carísimo/ y tu amor era para mí dulcísimo/ más que el amor de las mujeres". Esto dedicado a los que dicen que en la biblia se castiga a los homosexuales. David suelta a los cuatro vientos una plegaria amorosa por un tío y nadie lo reprueba. Hala, esta la tenéis para refutar a los bíblicos homofobos.

David es rey, aunque a Abner, general de Saúl, no le hace ni puta gracia. Es más, durante un par de años aquello es una diarquía con Isbaal, hijo de Saúl, como la otra testa coronada. Hay una guerra civil. En la batalla de Gabaón, salen a luchar y Abner mata a Asael, hermano de la mala bestia Joab, general de David, a pesar de que le dice que se aparte, pero Asael se enfrenta y Abner lo mata muy a su pesar. Después de dos años pactan una paz y David sale siendo único rey. Pide a Abner que le devuelva a su primera esposa Micol, que, según dice "adquirí a costa de cien prepucios de filisteos".No, si va a ser que a David le gustaba más una polla....

Joab, que era un asesino sanguinario, un día se carga a Abner a traición vengándose del que mató, en lucha igual, a su hermano Asael. Isbaal se siente perdido, pero no sólo es que vea que David le gana por la mano, lo chungo es que sus propios súbditos lo matan y le llevan la cabeza a David como si fuera un regalo. ¿Os vais dando cuenta de que David siempre se lamenta de todas las muertes pero siempre le benefician? Pues en este caso, igual. Ordena matar a los asesinos de Isbaal.

Joab cepillándose a traición a Abner

Y David gana muchas batallas a filisteos, moabitas, amonitas y sirios y se anexiona sus ciudades. David, a pesar del rollete gayer, tiene muchas mujeres, y muchos hijos de ellas. Se había casado, entre otras, con Micol y Abigaíl, y tenía hijos con  sus concubinas (Un harén, vaya). Tiene tal bronca con Micol, porque a ella le parece de vergüenza ajena un baile payaso que hace David, que no vuelven a hacer vida marital, sin embargo, cierto día David, desde su palacio, observa a una tía que se está dando un baño en su casa y no puede apartar los ojos de las gracias de la moza. Se llama Betsabé y es la esposa de Urías.

David en lo alto, de amarillo, poniéndose "morao"

David la desea incesantemente y la seduce, el resultado, se queda preñada. Como quiere conseguirla en exclusividad manda a Joab que en la próxima batalla coloque a Urías en el lugar más peligroso y que lo deje tirado. Muere, claro, y así David se casa con Betsabé ya viuda.

El profeta Natán le saca los colores y David implora perdón. La solución, según Natán, es que el niño muera. El niño se pone enfermo y muere. Durante la enfermedad David se abandona y no come. En cuanto la palma el crío, se baña, se viste y se merienda un banquete. Con Betsabé tendrá al poco otro hijo que se llamará Salomón y se dedicó a hacer esquíes.

Natán montándole el pollo al rey, que lo siente mucho y no lo volverá a hacer.

Falta un relato importante en el que David es un personaje secundario y actúa como un desvergonzado misógino con una de sus propias hijas, pero de eso ya os hablaré en otro rato. Por hoy ya vale de las historias de esta "joyita" de David.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Lluvia de domingo

Miraba la lluvia caer en la tarde de domingo guarecida entre las sábanas mientras pensaba que no hay nada más hermoso que esconderse de un tedioso domingo de temporal con la persona a la que amas abrazándote a tu lado, en el mismo lecho.

Buscas un refugio adorable lejos del frío gris y otoñal del odioso domingo vespertino y lo hallas en los brazos del amor, a salvo entre las sábanas, rodeada de besos, caricias, ratos de lectura, charla distendida y gotas de pasión.

Viendo la lluvia caer

Un honroso rescate de tantos domingos aburridos de la juventud fastidiada en los cines, cuando eran para todos los bolsillos, mientras la pertinaz lluvia anegaba otros planes al aire libre. Saltábamos sobre el odioso domingo por la tarde, encima lluvioso, sabiendo que este nos traería la rutina insalvable del lunes.

Pero la lluvia de ayer, aunque mojaba los recuerdos, no ahogaba la felicidad sencilla que se consigue de una caricia al calor de las sábanas. No hay sensación perezosa más entrañable.