Tengo un bló

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Tmeo, la mejor revista de humor

martes, 12 de marzo de 2013

Un ramito de violetas, o dos.

Bajábamos el sábado la calle hacia casa. Hacía una tarde fenomenal y ya empezaba a ocultarse el sol por el Coll Baix, que, como su propio nombre indica, a pesar de ser la montañica más cercana, es una colina baja. Al final de la calle estaba un vecino paseando su perrico, un chihuahua meón que siempre que puede intenta mearse en la puerta del garaje. Después de saludarnos el vecino dice: "Si me esperáis veintidós segundos os traigo un regalo"



Y aparece con dos ramitos de violeta, en plan la canción de Cecilia, aunque en la de ésta sólo era uno. Y qué bien huelen. Menudo aroma.

Sobre la canción, sólo por los ramos, le va al pelo, aunque siempre he pensado que el matrimonio retratado en esta canción era bastante disfuncional, sobre todo él. Un maltratador que se arrepiente y ella, una amedrentada inestable que es incapaz de salir de la relación asfixiante. En fin, en los 70 no había la sensibilidad que hay ahora para estas cosas ya que era habitual oír eso "en cosas de un matrimonio, no te metas", aunque a ella le lluevan hostias y vendajes de cuarto de socorro.

lunes, 11 de marzo de 2013

Post intimista con limón y canela

Pues lo repito, el viernes este blog cumplió cinco años. Hace cinco años aún vivía en mi ciudad de nacimiento (Que es la ciudad más bonita del mundo y parte del universo) y vivía de otro modo. Allí callejeaba muchísimo, o más bien me iba de potes con mis amig@s siempre que podía. Aquí, en esta ciudad industrial pero milenaria, donde hace seis meses de invierno y seis de infierno, no, porque no hay costumbre, ni cultura de cañitas como la hay en otros lugares, pero tengo otros alicientes que no los cambio por nada.

Vocear al mundo tus andanzas

Hablaba del blog, ese diario íntimo abierto a los cinco continentes en tiempo real. Esa ventana mía al mundo donde cuento cosas que se me ocurren, aunque rara vez íntimas. Demasiadas veces comeduras de cabeza político-sociales nada sanas. La mayoría de las ocasiones, con muchas ganas de escribir y pasármelo bien en la ejecución, aunque no todas me quedo satisfecha del resultado. En ciertas épocas, sin ganas y con vacíos temáticos, sintiéndome muy tonta y con deseos de echar el cierre, como tod@ bloguer@.

Tuve otro blog años atrás. Un blog que no leía casi nadie en el que sí contaba aspectos más íntimos de mi vida, que hace tiempo desapareció. Este que leéis ahora, es mi blog más longevo, en el que cuento tan pocas aventuras como desventuras propias y me da más por explicar cosicas que se me posan en el melón. Y, aunque muchas veces me da ganas de borrar esta tribuna al mundo, no tengo el valor de hacerlo porque, en el fondo, me divierto mucho tecleando mis paridas.

viernes, 8 de marzo de 2013

La melodía entre navajas

Hoy, 8 de marzo, además de ser el día de la mujer trabajadora, es el cumpleaños de este blog. Hice el primer post hoy hace 5 años, curiosamente en mi trabajo de entonces, en una biblioteca municipal de barrio, sección infantil, una tarde de sábado que no venía nadie. Pero hoy quiero hablaros de la importancia de las navajas.

No, no voy a hablar de Guillermo de Okham sobre su idea de que la explicación más sencilla es la más probable. Esto va de música, pero desechad de la cabeza, por si os lo ha sugerido, al trío mecano, famosos, entre otras cosas por intentar rimar las letras de sus canciones a martillazos. Esto es más antiguo.

Todo empezó cuando Bertolt Brecht en los años 20 del siglo pasado escribió "la ópera de tres centavos", en ella se cuenta la historia de Mackie Messer (Mack el Navaja), de hecho la pieza teatral empezaba con su balada al compás de un organillo:



La melodía se popularizó rápido. Esta es la versión fílmica que dirigió Pabst en 1931. Todo el mundo empezó a cantarla, primero en alemán, y por supuesto, en inglés. La ha cantado Sinatra, pero las versiones más famosas son las de Bobby Darin y la de Louis Armstrong:



Es un clásico que ha sonado durante décadas. Un jovencísimo chaval panameño también la conocía, y decidió basarse en la historia para hacer su propia composición musical. El chaval se llamaba Rubén Blades, y junto al trombonista Willie Colón, alegraban los barrios portorriqueños neoyorquinos con sus sones. Así nació Pedro Navaja, que es un tema fantástico:



Pero la historia de Mackie el navaja no sólo inspiró música, sino también personajes de cómic, que luego saltaron al cine y la tele.

Makinavaja se pasó a la "pipa". De Ivà.

El dibujante manresano Ramón Tosas, más conocido como Ivà, sacó unas descacharrantes historias en la revista el jueves. Muchos recordarán historias de la puta mili, con el sargento chusquero Arensivia dando gritos a los reclutas. Pero su personaje estrella fue Makinavaja, "el último choriso". Maki siempre se reunía en el bar del Pirata junto a Popeye Smith y Mohamed, el moromielda. Y, aunque nos colocaron dos pelis protagonizadas por Andrés Pajares, y una serie televisiva con Pepe Rubianes, con una rumbita de Suburbano de banda sonora, en los primeros 80, el mítico grupo navarro Tijuana in Blue, ya había sacado, con mucha anterioridad, un tema en honor a Maki:



Y esta es la relación de temas navajeros para los que Mackie Messer, el personaje de Brecht, fue inspiración. "El tiburón tiene dientes, cuando sonríe los enseña, y el Maki tiene un cuchillo que maneja con destreza..."

Buen finde a tod@s.

miércoles, 6 de marzo de 2013

El ministro del Opus Dei y los matrimonios homosexuales

El otro día el ministro del Interior Jorge Fernández Díaz manifestó unas controvertidas declaraciones en contra del legal (por ahora) matrimonio entre personas del mismo sexo.  Por lo visto el ministro, que se metió a hacer observaciones sobre un derecho que a él no le compete, porque ni siquiera tiene el puesto de Ruíz Gallardón, se atrevió a decir en la embajada española en Roma sobre las parejas del mismo sexo que "Existen argumentos racionales que dicen que ese matrimonio no debe tener la misma protección por parte de los poderes públicos que el matrimonio natural. La pervivencia de la especie, por ejemplo, no estaría garantizada”. Para luego remarcar que “Si el 75% de la población española que se declara católica actuase en coherencia, determinadas leyes nunca se habrían aceptado”.


Ay, si dijera todo lo que piensa, pedazo de rojos que leéis esto....

Para dejar las cosas claras, y por si aún hay despistados, sepan ustedes que la casta dominante de este país, está regida por algunas de las sectas ultracatólicas más feroces, como son los legionarios de Cristo del Maciel, el pederasta, o la hermandad de la Santa Cruz, más conocida por Opus Dei, fundada en los albores de la guerra civil por un curita que quería ser aristócrata y que sólo admitió a las mujeres en su club elitista de católicos superpreparados  cuando advirtió que no disponían de criadas que les hicieran la comida y les limpiaran la casa, como fue (San) Josemaría Escrivá de Balaguer, el que obligaba a la criada que le sirviera la tortilla de patatas haciéndole una reverencia a él y que tiene, sin ningún pudor, una capilla para él solo en la catedral de la Almudena. Pues bien, todo este rollo clasista para deciros que el señor ministro Fernández Díaz es miembro supernumerario de este clan de ultracatólicos intransigentes, y como es supernumerario no se ve tan obligado como los numerarios, que deben obediencia y castidad solterísima a sus superiores.

Bien, y ahora puntualicemos. Por lo visto este señor cree que los y las homosexuales no son capaces de tener hijos. Yo conozco más de un gay (hombre) que los tiene y a innumerables lesbianas que aún tienen más capacidad por ese capricho biológico al que aduce el señor ministro. Si por la "pervivencia" de la especia tanto clama a su cielo ultracatólico es como para darle con la espada de Josué porque su gobierno no hace sino decretar medidas para castigar a la gente que quiere tener hijos (sean de la preferencia sexual que sean) gravando los pañales al 21% de IVA, dejando claro que tener descendencia es un lujo. Si tanto aclama a la religiosidad de las familias convencionales, los predecesores franquistas, como su padre, lo hacían mejor ya que el sueldo del cabeza de familia, varón, por supuesto, garantizaba el bienestar de todo el grupo familiar, con la mujer, en casa y cargada de churumbeles para la Patria. Ahora pídele a una chica con pareja, que aún sea una "elegida" por tener curro que tenga un niño y se arriesgue a perder su trabajo, aunque en su empresa maquillen de manera impecable el despido por exigencias de la producción.


San Josemari, capilla de la Almudena

Este señor, que clama porque los matrimonios sean contraídos para pasarse la vida en el paritorio y los condones sólo se usen para llevarle globitos al recién nacido, supongo que estará satisfecho de que la duquesa de Alba haya contraído nupcias de nuevo para tener más nenes, como recién casada que es. (Olviden esta broma, que de pensarla, me entran calambres en el estómago)

Este señor dio su charlita moralizante en Roma, en un viaje oficial pagado con la pasta de todos los españoles, a los que, cuando pasan por el fisco no nos preguntan con quién preferimos acostarnos o si pensamos tener familia numerosa. Este tipo ha ido con un dinero que le hemos pagado nosotros a manifestar que desea la desigualdad entre  los ciudadanos y que se pasa la constitución, los derechos fundamentales y las leyes democráticas por el forro de sus católicos cojones. ¿Este señor se cree que todos los católicos piensan como él? Cuidadito con estos, que un día no muy lejano echan estas leyes del matrimonio entre parejas del mismo sexo abajo.

martes, 5 de marzo de 2013

Ola k ase?

Sí, así, sin hache, sin coma, sin tildar el qué, sin interrogante inicial. No sé por qué se ponen de moda estas gilipolleces que son vídeos virales del "yutub". ¿Mercadona o qué "hase"? ¿Pero qué cojones me estás preguntando, o qué "hase"?

¿Aburrir "o k ase?"

Yo, si todavía este vídeo del "ola k ase?" va a hacer buena a la pelma "viral" de Wendy Sulca amamantándose a base de cerveza.

¿Globalizaqué?  Me estoy deprimiendo por momentos...O ke ase?

lunes, 4 de marzo de 2013

Husemos el casteyano, capítulo XXVII: Hoy konsegos bendo

En la plaza donde se pone el mercado ambulante semanal de este barrio, me encontré esto en un banco público:


Si es que los chavales de la ESO tienen alma de poeta, pero las reglas ortográficas no es su fuerte, desde luego. Confunden el pero con el por matemático, significado con una X. Al menos acertó al poner vago con uve....

viernes, 1 de marzo de 2013

El cebo

Hoy en Zinéfilaz tengo el gusto de colaborar aportando una reseña sobre la película hispanosuiza del año 1958 llamada El cebo. Un thriller muy bien llevado. Dirigido por Ladislao Vajda (O Lazslo, ya que era húngaro) el director de Marcelino, pan y vino. Antes de afincarse en España por cosas de la guerra de Hitler, Vajda tuvo la oportunidad en los años 20 de trabajar con los alemanes que desarrollaban el expresionismo cinematográfico. Coincidió con Pabst y con Billy Wilder cuando aún no se había visto obligado a huir por culpa del nazismo.

La película está protagonizada por Heinz Rühmann. Quizá este nombre no os suene, pero durante los años 30 era uno de los actores favoritos de los alemanes. Hasta Ana Frank y Hitler lo consideraban su preferido. Esto, claro, le granjeó muchas desconfianzas al acabar la guerra, sobre todo porque se divorció de su primera esposa, judía, Maria Bernheim, en 1938.  Mucho se habló de este divorcio, pero gracias a él Maria Bernheim salvó la vida ya que le permitió casarse con un actor sueco y largarse a ese país neutral. Parece ser que el matrimonio con el sueco lo arreglaron entre los tres, ya que después de pasarse años pagando multas y teniendo toda clase de problemas por ser un matrimonio mixto, decidieron acabar con ello.


Cartel de la peli

La parte española la pone la secundaria María Rosa Salgado, que hace de la madre de la niña que resulta ser el cebo para que el asesino en serie de niñas sea capturado. Quizá, si la película hubiera sido ambientada en España la censura no hubiera dejado ni sacar el título del comienzo.

Está basada en una novela, del escritor suizo Friedrich Dürrenmatt, llamada la promesa que se reeditó hace no muchos años. Fue una adaptación bastante libre, pero el resultado es efectivo. La película está muy bien narrada. Todo es lineal, ni un flashback. Es un buen film. Por si os pica la curiosidad en el youtube la tenéis en siete vídeos que os dejo aquí: