Tengo un bló

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Tmeo, la mejor revista de humor

miércoles, 31 de agosto de 2011

Una fábrica de vigas

Siento estar tan avinagrada ultimamente pero es que todo me solivianta y me encorajina de una manera inmediata. Y de todas las cosas, si algo me da mil patadas en el estómago es la hipocresía.

Voy a contar por encima una cosica que, a raíz de legitimar la burrada de la intervención de las fuerzas saOTÁNicas en Libia, no he podido evitar leer y agarrarme un globo que ni los hermanos Montgolfier. No voy a entrar en que personifican el mal en Muammar Gadafi, ayer enemigo, luego coleguita recibido en fastos por media UE, incluído Rodríguez Zapatero, que le dejó el jardín de la Moncloa para instalar su jaima, y otra vez ogro de sus súbditos.

En esas vueltas que da la vida, Gadafi, que no creo que sea un santo, como no lo es nadie que manda, se ha convertido en el sátrapa sanguinario y cruel que aplasta con bota de hierro a sus libios. Y de rebote, su familia, que se ha convertido en la familia Manson (de Charles, no de Marilyn). Se empeñan en sacarnos la lujosa mansión de la hija Aisha. Entre otras cosas porque, como es guapa la tía, mola a los varones que escriben sobre ella, como una belleza sádica. Y nos dicen que acaba de parir en el exilio.

Y ahora bien. ¿Por qué narices nos bombardean (lo siento por la palabra) sobre la familia Gadafi y Aisha en particular, cuando en este país aún seguimos manteniendo felizmente a la familia Franco en sus suntuosos palacios? Carmen hija, que casó con un carnicero con licencia y sus vástagos, entre ellos, Carmencita de las gónadas, que se pasa el día en la tele gracias al abuelo chusquero, y encima tenemos que aguantar a su tercer marido luciendo palmito de cachalote con hambre para una firma de productos dietéticos.


¿Quién de las tres se aprovecha de la familia?

Así que el satanismo personificado de los Gadafi es un horror que nos sale por las orejas en prensa, radio, tele e internet, pero toleramos a las Franco e incluso nos las sacan a bailar en la tele.

La paja en el ojo ajeno y el Ikea en el propio.

martes, 30 de agosto de 2011

El armaggedon

¿En qué mundo vivimos? Los cuatro poderosos del mundo se han puesto de acuerdo para esclavizarnos. La puta codicia humana no entiende de solidaridad ni de bondad ni de ayuda a los que sufren. Algunos han decidido que ya está bien de que vivamos cómodamente y que eso se ha de acabar. Crisis, malestar, empobrecimiento de educación y sanidad. Y no para ahí. Se inventan guerras y lo mezclan con mentiras, y encima nos hacen partícipes de interesadas informaciones demediadas con el único propósito de hacerse con el control de las menguantes reservas de combustible fósil, líquido, sólido o gaseoso.

Y así, con una guerra lejana, la opinión pública, que no piensa que está realmente jodida por la merma de sus derechos y el desprecio del que hacen gala sus mandatarios, se enzarza en discursiones baladís sobre si esas guerras lejanas son o no legítimas, sin pararse a pensar que les va a subir el gas, la gasolina y la luz por culpa de los vencedores. Miran sin interés y de una manera totalmente indolente como se prepara un cambio de gobierno, más a la derecha del río Pecos, aún, que no va a solventar nada, como no lo ha hecho el país vecino, que desde que dió la patada al socialismo y abrazó al neoliberalismo derechista está aún peor que antes. (Portugal, por si no caéis). Y nos dejamos pisotear y pegar por la policía, y encima la justificamos, y nos apiadamos de ellos, porque les han reducido el sueldo, aunque sigan sendo los perros que obedecen la voz del amo que los ata con cadena corta, mientras les sale redonda la política educativa en declive desde los años 80 para hacer de la población gente que no piense, que abandone los estudios porque no se motiva, que justo sepa leer y escribir, para comprender el Marca o el Mundo Deportivo, y, sobre todo, para que sea perezoso y no le de por pensar demasiado, no sea que se de cuenta de que les estamos convirtiendo en inútiles aposta y los divertimos a base de botellones, que es el único objetivo de la juventud. Esa y conseguir entrar en un programa de la tele para hacer pasta fácil.


Y recortan derechos, y todo se convierte en un sálvese quien pueda, y la humanidad pierde su calidad de tal y se convierte en un hatajo de alimañas. Y se cargan culpas contra otros, y se extreman las posturas, y hasta las filosofías, incluída la religión, se enrarecen y se vuelven mezquinas y sectarias. Y la ética se diluye, y...

¿No oléis a azufre?

viernes, 26 de agosto de 2011

Miss little dynamite

Pues había una vez una niña georgiana, de Georgia, EEUU, no de Georgia, Eurásia. Esto es, del profundo sur de los EEUU, nacida en Atlanta, como la coca-cola, que tenía una voz fantástica. Una voz de negra, aunque era blanca, y eso le facilitó mucho las cosas en el viejo sur. Cantaba gospel y se presentaba a los concursos de la radio, y arrasaba.


Durante los 50 y 60 esta niña, fue una princesita del pop de su país, y aunque pop, no hacía stop, y cantaba country, rythm & blues, e incluso rock. Por esta canción llamada Dynamite, la apodaron miss little dynamite. Originales ¿eh?



Conocí a Brenda Lee escuchando un excelente programa de radio Euskadi que conducía Carmelo Errekatxo y que se llamaba Pastel de manzana. Era un fantástico y didáctico programa sobre la música de la segunda mitad del siglo XX. Pinchó a Brenda Lee, bueno, a ella, no, sino a su famoso I'm sorry. Por la hechura de la canción y por la voz, hasta mucho después, yo creí que Brenda era negra.



Brenda Lee se ha pasado la vida en los escenarios y lo ha cantado casi todo.



A pesar de que desde hace un par de años ya podría estar jubilada, Brenda sigue dándole a su pasión de cantar. Y por muchos años.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Vivimos en los 70

¿Quién nos lo iba a decir? Vivimos en los 70. Sumergidos en una crisis galopante provocada por los poderosos para controlar el mundo, con unos derechos de los trabajadores que van reduciéndose a pasos agigantados. Los mismos derechos que había en la época a la que hemos vuelto.

Los países poderosos que necesitan guerras para reactivar su economía y, de paso, quedarse con el gas y el petróleo de los países invadidos, montan revoluciones y conflictos en los que muere mucha gente. Esta vez no es Vietnam, Nicaragua, Honduras ni Chile, es Siria, Afganistán, Irak, y por supuesto, Libia, donde luchan por el gas, perdón, la libertad.


   ¿Este año no sonaba Raffaella Carrá, además, Tony Manero?

La policía azul tiene el alma gris y se dedica a "dispersar" a la ciudadanía a base de jarabe de palo, y a pasarse por la matrícula los derechos fundamentales:


Y, por supuesto, hay debate por la constitución sobre como se hará, solo que esta vez los independentistas no rascarán bola, y además si se conseguirá cambiar la inamovibilidad de la rigidísima carta magna pactada por los poderes fácticos en el 78. Lo que no consiga la pasta.

¿Vivimos o no vivimos en los 70? Solo espero que la pata de elefante y el solapón se olvide.

martes, 23 de agosto de 2011

Vergüenza ajena

De vergüenza ajena lo de esta señora que ni razona, ni deja hablar. Insulta, berrea, saluda a la romana y muestra el verdadero carácter de mucha gente. Penoso y lamentable.



Fijo que suspendía la asignatura de religión la pava esta ya que la humildad debería ser virtud y la soberbia es un pecado capital.

lunes, 22 de agosto de 2011

Recortes de mangas

Pasamos el otro día por el hospital infantil Sant Joan de Déu. Un  famoso hospital solo para niños y niñas. Los recortes en sanidad promulgados por la generalitat están haciendo mucho daño, como lo harán los previstos en educación. Sanidad y educación, dos necesidades básicas de la población tocadas. Cuando no hay pasta suficiente se tiende a recortar de lo más grande. ¿Qué hay más universal que la sanidad y la educación?


No recortarán de defensa, porque promociones mara mossos de esquadra cada vez hay más. ¿Para qué queremos tanta policía? ¿Por qué sigue habiendo guardia civil y policía nacional en un lugar donde hay policía autonómica y guardia municipal? ¿Por qué hay personal de ambos en aeropuertos y fronteras? ¿Por si algunos no saben leer por la manca de educación? No se recorta en policía, ni en ejército, ya que siguen haciendo el majadero en Oriente Medio y a veces mueren en emboscadas de los nativos del país. Lo de defensa se podría aplicar a otros ámbitos públicos, pero, no, se toca la sanidad y educación, quizá porque quienes lo hacen mandan a sus hijos a colegios de élite, muchas veces religiosos, de esos que despilfarran lo que les da el Estado en visitas papales, y en cuanto a la sanidad pública.... Si los empleados de la generalitat tienen todos tarjeta sanitaria de Adeslas para ir al hospital privado que más les guste, donde hay médicos que a las mañanas trabajan en la SS y a la tarde en la clínica privada. ¿Cómo no les va a importar recortar de las necesidades básicas de salud y educación de la chusma pagana? Total, esos pobretones que abandonaron los estudios en la ESO gracias a una eficaz ley educativa precaria apenas entienden más allá de lo que pone el Marca y dice el Sálvame.

viernes, 19 de agosto de 2011

Festes al barri de Gràcia

Pues como dice Blau, el barrio de Gràcia de Barcelona desarrolla unas fiestas fantásticas en las que se disfrazan muchas calles y los vecinos participan en cuerpo y alma. Hasta cenan a lo largo de la calzada. El barrio de Gràcia siempre ha sido muy castizo con sus callejuelas estrechas y sus casas de estilo modernista, cada vez menos.


Si alguna vez tenéis la oportunidad de pasearos por las calles en fiestas o no, es un agradable lugar.


Ejemplos de las calles disfrazadas:












 En las plazas hay música. En la plaça del Diamant, famosa por ser inmortalizada en la novela homónima de la escritora catalana Mercé Rodoreda, anoche había un cuarteto de cuerda amenizando la puesta de sol.