Tengo un bló

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Tmeo, la mejor revista de humor

jueves, 21 de mayo de 2009

Pelapatatas missing

He estado muchos días sin publicar, pero entre que me estoy entrenando para ser la tía más vaga de Eurasia y que este ordenador ha sufrido una plaga similar a la de la gripe porcina por bajarnos cosas feas de la mula de Juan Valdés (Seguro que el virus tenía la cara de Nines González Sinde-scargas, directora de cine y ministra de cultura por la gracia de algún diosecillo vengativo). Bueno, pues estreno pc sano y vacunado contándoos que a falta de internet he vuelto a los libros. Tanto es así que ayer me llamaron de la biblioteca central de Manresa para decirme que ya tenía a mi disposición el libro de Alicia Giménez Bartlett, último de su colección de la inspectora Petra Delicado, que pedí en reserva. Pienso dar cuenta de este libro este santo finde. Me gusta mucho el personaje de Petra Delicado, su mala leche y sus circunstancias, su ristra de maridos y ex y su subinspector provinciano. Y para los que anden despistados: No, no tiene nada que ver, gracias a Dior y Coco Cahel, con el producto televisivo que encarnara Ana Belén junto a Santiago Segura ambientado en los Madriles.

Resulta que llevamos una semana buscando el pelapatatas, que usamos paradójicamente para las zanahorias, porque ha desaparecido de nuestra cocina minimalista (bueno, más bien del Pin y Pon, que diría mi mitad) y sospechamos que su trágico destino está en el contenedor común de desechos. Así que de vueta de la biblio me he hecho una tour por todoacienes regentados por nativos y bazares chinos, y nadie tiene un pelador con forma de cuchillo, como toda la vida. Tienen artilugios en forma de tirachinas que cortan en horizontal, pero nada más. Habrá que ir a un hiper de esos de origen gabacho tipo Carrefour, Alcampo, Leclerc o Champion.

Saluditos, nen@s.

3 comentarios:

Blau dijo...

Yo creo que el pelapatatas se fue de vacaciones, tranquila, volverá.

Un beso

kanif dijo...

¡Claro! Es que los pelapatatas tipo cuchillo han desaparecido de los comercios porque se pueden utilizar para masacres colectivas y eso les acojona. Sobre todo a los chinos...

Jonathan dijo...

Nosotros teníamos uno en casa buenísimo, que también despareció, y suponemos que con el mismo destino que el tuyo... Lo malo que no hemos encontrado otro igual, a ver si tú tienes más suerte.

Un saludo