El móvil empezó a agitarse con furia en la mesa llena de papeleo, La pantalla iluminada decía "Víctor". Descolgó con decisión pensando qué querrá este.
-¿Qué pasa, Víctor?- respondió agachándose para quitarse del campo de visión de la jefa.
-¡Hola, esclava!
- ¿Esclava? ¡Nos ha jodido el vividor de rentas!- Respondió con cabreo fingido, una de las pequeñas licencias de una amistad bien fundamentada- ¿Qué coño quieres a las nueve de la mañana? ¡Es pronto para que tú madrugues, vividor!
- Hay un buen motivo. Este viernes, hacemos una sidrería, que ya vamos tarde. ¿Te apunto?
- ¡Claro! ¿Que día es el viernes?- miró el calendario con atención y comprobó que ya estaba mediado febrero.-¿Dieciséis, ya? El tiempo vuela. ¿Vamos todos?
- Casi, Alazne y Gorka tienen a la niña mala y no saldrán.
El viernes
Alazne y Gorka, una pareja más sólida que las del mus, decidieron, después de siglos de vida parejil, formar una familia, Oihane ya debía tener quince meses, pero el invierno, los críos y las guarderías eran más peligrosos que los laboratorios bacteriológicos del ejército norteamericano. Era normal que, de vez en cuando, a las criaturas de corta edad se contagiaran para desesperación parental.
- Una pena ¿Dónde se queda?
- A las siete, para el pote previo en el bar de Agus, y una vez allí, reparto vehicular logístico.
- Roger. Bueno, te dejo, no sea que la bruja de la casita de chocolate me pille hablando por la pata de pollo- Ciao, bello. - Hasta el viernes, corazón. A las tres, tu libertad.
Hasta las tres había una insoportable jornada laboral por delante. Menos mal que el viernes pasaría una buena noche junto a su cuadrilla. La cuadrilla era algo sagrado en el entramado social del pueblo vasco, a veces, más importante que la propia familia. Las parejas podían fallar, la cuadrilla, jamás. Traicionar a la cuadrilla era lo más grave que uno podía hacer. Si ella no se era nada. Años y años de reforzada amistad, algunos de ellos desde la cada vez más lejana infancia.
Dio un suspiro hipohuracanado y volvió a la tediosa tarea delante de la pantalla del ordenador. De repente le apeteció queso de Idiazábal con nueces, postre de sidrería. El viernes por la noche iba a estar genial.
Dos seres de cabello níveo con una prominente nariz que no dudan en vivir de algo ficticio que ellos defienden con vehemencia, a pesar de no ser algo real, aunque tenga muchos seguidores. Su esencia es chupar del bote en puestos de supuesto prestigio, alguno más serio que otro que está diseñado por puro efectismo de la agitación y lo absurdo. No me negaréis que se asemejan bastante.
"La vida de Brian, qué buena peli. Cuenta una historia de cuando Dios". Esto es lo que dijo E, un amigo del pueblo, explicando entusiasmado a la cuadrilla de amigos que esa noche la tele dejaba de lanzar su bazofia acostumbrada para programar esta maravillosa película, obra cumbre de las comedias a la altura de "el jovencito Frankenstein", se pronuncia Frónkonstin.
Recuerdo que un día, justo el de mi cumpleaños, una de las salas de los multicines Petit Casino. Bueno, multi, multi, no, sólo había tres salas y una de ellas era un cuartico con un pequeño escenario en forma de semicírculo donde poníamos las patas desde la primera fila, echaban esta cinta, y corrimos como galgos para verla. Ay, el Petit Casino, que hoy es un antro para amantes enfermizos de los juegos de azar.
Para el gran público "la vida de Brian" es un celebrado film que, a pesar de su provecta edad, sigue gozando de la aprobación de sus millones de fans, incluida la que os escribe. Pero, a pesar de que hoy día, y desde hace casi cuarenta años, podemos gozar sin cansarnos de sus hilarantes y absurdas situaciones, los Monty Python empezaron a confeccionar el guión de la película y a sortear problemas con la censura, la productora y su propia educación cristiana, cosa que estuvo a punto de vencer y chafarnos el goce audiovisual.
Los Monty Python:
Este sexteto de cómicos que deben su nombre a uno de sus personajes, Monty Python, un agente teatral bastante mezquino, tuvo su origen en los grupos de teatro universitario de esas rancias instituciones británicas que compiten por llegar primero a la meta remando, llamadas Oxford y Cambridge. En Oxford coincidieron los aún estudiantes Terry Jones (La madre de Brian) y Michael Palin (Pilatos el "jomano"), en Cambridge se conocieron John Cleese (Reg, el cabecilla del Frente Popular de Judea), Eric Idle (Loretta, del FPJ) y Graham Chapman (Brian Cohen), al sexto miembro del grupo, el norteamericano Terry Gilliam, lo conocieron en unos bolos que los miembros del grupo de teatro de Cambridge (Cleese, Idle y Chapman) hicieron por los EEUU. El sexteto se dedicó a hacer teatro de humor y, posteriormente fue fichado para la radio hasta que algún avispado de la BBC los colocó en la tele en donde grabaron cuatro temporadas de su recordado programa de humor "Monty Python's Flying Circus", con historietas tan animadas como el partido de fútbol de filósofos griegos contra alemanes o "Cumbres Borrascosas" contada en lenguaje de banderas.
Frente Popular de Judea. Dos mujeres, Judit, a la derecha y Loretta, a la izquierda. Los miembros del sexteto humorístico nacieron durante la segunda guerra mundial y fueron creciendo durante los difíciles años de la vuelta a la normalidad después del trauma, pero con el aliciente de pertenecer al bando ganador, durante la ya de por sí absurda guerra fría, es quizá por ello que este joven grupo, perteneciente a la generación del hippismo, se riera sin demasiados problemas de las normas y el estilo de vida de una sociedad británica tan envarada.
Después de triunfar en la tele dieron el salto al cine con "los caballeros de la tabla cuadrada", dando paso a un descacharrante sentido del humor. Estando de promoción en Amsterdam a Eric Idle le preguntaron cuál iba a ser su próximo proyecto, y él, en una humorada, va y les suelta que la historia de Jesucristo: La codicia por la gloria (Lust for glory)
La vida de Brian, historias y dificultades del rodaje:
Eric Idle, aparte de soltar el chiste del proyecto sobre la vida de Jesús, estaba pasando por un divorcio bastante peleado, y, además los componentes de Monty Python pasaban por una crisis después de las broncas entre los dos Terrys surgidas durante el rodaje de "los caballeros de la mesa cuadrada". Así que les pareció buena idea irse todos ellos a las islas Barbados para escribir una historia preñada de sus ideas fantásticamente absurdas. La educación cristiana les impidió desarrollar un film sobre una historia alternativa de Jesús, así nació Brian, muy cerquita y a la vez que el Mesías, pero esto no impidió que las religiones "del libro" (La biblia, no la guía de teléfonos) los censurara, atacara y prohibiera. Eso fue en enero del 78, hace ahora 40 añazos.
Prohibido reírse de la religión cristiana
La EMI, empresa que iba a financiar el rodaje se rajó y rompió el contrato cuando estaban a punto de ir a Túnez a empezar a rodar utilizando las ruinas romanas del lugar donde sólo un año antes había pasado el equipo de George Lucas para localizar Mos Espa, donde vive el joven Luke Skywalker.Con las alas cortadas, vino en su ayuda el beatle George Harrison que puso la pasta para montar la productora "montypythoniana" Handmade Films. Harrison pasa desapercibido en su escena de la peli. Es el dueño del campo donde los del FPJ quieren enviar a Brian a hacer milagros.
El vestuario de los paseantes de esa Judea invadida por Roma era la que se había usado en esa ambiciosa serie de televisión sobre Jesús de Nazareth de Franco Zeffirelli, con Robert Powell haciendo de Cristo, así que algo de Jesús ya tenían.
La película la dirigió Terry Jones, la madre de Brian, pero los efectos más artísticos de la peli se deben a Terry Gilliam, como por ejemplo, la belleza del paso de los reyes magos y, sobre todo, la escena imposible de los extraterrestres. Efectiva y simple (Un enorme globo ocular sujeto por una mano maquillada), hasta George Lucas se quedó maravillado.
Escena de Terry Gilliam con extraterrestres y Brian
Esta hilarante película, y si alguien no la ha visto, como le pasaba a una amiga mía, hija de supernumerarios de una famosa secta ultracatólica, que no dude en verla y no se cansará de hacerlo en repetidas ocasiones. Desgraciadamente no pasaría el test de Bedchel. Sólo hay una mujer con un papel con nombre, Sue Jones-Davies, aunque haya un par mas con letra. Sólo Judit, la intrépida miembro del FPJ tiene un mínimo papel destacado. Esta mujer, que llegó a ser alcaldesa de una población de su Gales natal, zona británica donde es frecuente encontrar gente de cabello negro, fue designada para el papel, precisamente, por sus rasgos meridionales.
¡Guíanos, maestro!
¿Qué os contaré de las hilarantes escenas de la película? De todas ellas hay anécdotas que los miembros de la Monty Python han ido desvelando con el paso de los años. Incluso hay un celebrado libro que narra las vicisitudes del rodaje.
Los miembros del sexteto cómico británico más afamado del mundo acabaron tomando proyectos individuales, excepto en el caso del malogrado Graham Chapman (Brian) que falleció poco tiempo después a consecuencia de un cáncer. Su funeral es recordado por las risas que en su memoria despertaron sus compañeros.
Terry Gilliam, el norteamericano, se dedicó, sobre todo a la dirección con títulos como "Brazil", "Las aventuras del barón Munchausen", o "doce monos", Terry Jones también se dedicó a la dirección, John Cleese se ha dedicado a la interpretación sl igual que Eric Idle y a Michael Palin seguro que lo habéis visto en los documentales de La 2 contándonos sobre la marcha un viaje a un país remoto.
Pilatos, el "jomano" y Pijus Magníficus (Biggus Dickus)
De tanto en tanto los miembros vivos de este equipo que aún se encuentran con fuerza, se reúnen para dar una pincelada de su maestría. Hace cuatro años montaron un espectáculo. Pero desde ahora hasta el año que viene, Brian está de celebración, y el próximo año se cumplirá el cuadragésimo año de su estreno. ¡Y que Brian nos bendiga! ¡Amén!
En la quietud de la noche, dentro de la cama, un largo quejido rompe el silencio. Son mis entrañas que últimamente hablan mucho. Mis tripas son bastante más habladoras que yo, lo cual ya es mucho decir, porque es difícil superarme.
Las entrañas sibaritas creen que esto es poco.
No sé qué les pasa a mis "adentros" quejumbrosos, pero se manifiestan más que de costumbre. Quizá tiene que ver con que intentamos hacer dietas ligeras y mis tripas protestan por la cena. Ellas, no yo. Parecen decir algo así como. "¿Sólo verduras al vapor?", vaya cena sosa". Menos mal que no entiendo su "grrllllggg", "glogloglo"...Mis tripas rugen con una alegría inusitada.
El sábado echaban la ceremonia de los Goya. Como tenemos poca personalidad, tenemos que copiar a los americanos sus fastuosas ceremonias, pero como no tenemos el inmenso pastizal de su industria su glamour, nos dedicamos a hacer un remedo tirano a casposete.
Ahora se ha puesto de moda hacer el imbécil pasar y posar por la alfombra roja con ropa de prestado, ellas, porque ellos suelen parecer camareros de hotel de lujo rancio, menos Leiva, que parece un personaje de el Zorro de la Walt Disney.
Los chanantes, insoportables. Me hacían algo de gracia hace diez o doce años, pero cada vez los encuentro más cargantes. Lo de los chistes con Emily Mortimer, de vergüenza ajena. Por cierto, al contrario que Joaquín Reyes, que aún debe estar descifrando qué pone en el teleprónter, Emily Mortimer se expresó en un euskera excelente.
Que sí, que ganó Handia diez de sus trece nominaciones y que Isabel Coixet en su primera recogida de galardón por mejor guión adaptado se sobró bastante, como si le molestase que "handia" ganara, quizá porque alguien pensó que es una buena peli, que se estrenó de tapadillo en octubre y que duró nada y menos en las salas, y encima, doblada al castellano, para mi desgracia. A ver si la reponen, porque en twitter la gente se rebotaba bastante porque una peli en un idioma no castellano ganara premios y no me refiero a "the bookshop" que es una peli británica con actores británicos rodados por una catalana un pelín sobradota, aunque no me disgusta del todo que diga lo que piensa. No es falsa, eso mola.
Como me aburría en la gala, me centré en tuitear y pasármelo bomba con los comentarios de los espectadores. No escuché el cenutrio de Arturo Valls en la puta alfombra de las narices, pero vi como la cagaba dando el premio por intentar hacer el gracioso y es que eso de tener que ir de gracioso todo el santo día, como "pofesional" que es, tiene que cansar.
The only one
¿Lo mejor de la gala? Aparte de la representante más hilarante de Netflix, Paquita Salas, mi Terremoto de Alcorcón, o con su nombre de verdad, Pepa Charro, que se pegó un monólogo sobre el doble rasero de la misoginia en el mundo del cine más que digno.
Primer fin de semana de febrero, justo antes de los carnavales. Eso significa que esta noche llegan los caldereros de la Hungría a acampar a San Sebastián y a cantar que son los embajadores del dios Momo, el dios del carnaval. El pueblo donostiarra de hace siglo y medio se dedicaba a preparar el carnaval desde la festividad del patrón de la ciudad, el 20 de enero.
Canto húngaro, pero que yo juraría que es en alemán y dice algo así como que es mejor trabajar cantando:
Hasta saludan al gran pueblo Donostiarra, como dicen en su canción:
Desde entonces y hasta los días de carnaval hay comparsas de militares y cocineros tocando el tambor, zíngaros golpeando sartenes con un martillo, soldados romanos sobre gallos, percebes, y, mañana, primer domingo de febrero, habrá representación de nodrizas y pastores (Iñude ta artzaiak) bailando por las calles mientras el cura reparte bendiciones, el médico pone inyecciones a las criaturas, el fotógrafo lleva su cámara a cuestas y el barquillero reparte su mercancía. Hasta la caseta de baño de los veraneantes de la meseta. Todo muy "belle epoque".
Está gracioso de ver, pero sobre todo de escuchar, y si se puede, de participar.
Me parece que este año tampoco les respetarla climatología. Una pena.
Tal y como anda la pandemia griposa no se si he sucumbido o es que acabo de pillar un resfriado común porque, en ambos padecimientos, empiezo moqueando tanto que podría trasvasar líquido a a cuenca del Segura. En fin, no llegará muy allá sea lo que sea. Como decía el doctor Gregorio Marañón, la gripe se cura en una semana con tratamiento médico y en siete días sin él.
Ya lo decían los Mojinos Escozíos, y es que no hay nada como estar bueno. "Salú".
Se tiene que morir mucha gente
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Cualquiera que mantenga amistades desde Educación Infantil sabrá
reconocerse en parte en el trío de amigas (Bárbara, Elena y Maca) que
protagoniza “Se...
Nacida en los 70. Fiel reflejo de la generación Y (Con estudios, casi mileurista, y con un trabajo precario)Pero con ganas de tirar "p´alante", si el destino y quienes lo tejen nos dejan un poco en paz.