Tengo un bló

Tengo un bló
Tmeo, la mejor revista de humor

miércoles, 29 de febrero de 2012

La agridulce historia del hermano del jefazo nazi

Acabo de empezar a leer la novela más famosa del escritor manresano Joaquim Amat-Piniella basada en su dura experiencia en el campo de concentración de Mauthausen (Austria) que se titula K.L.Reich (K.L. son las siglas alemanas de Campo de concentración Konzentration Lager) cuando me he acordado de Albert Göring (o Goering) que tuvo que vivir injustamente maltratado por la fama de su hermano mayor. Una historia curiosa donde la sociedad maltrata al indivíduo por llevar un apellido, a pesar de la dignidad que el indivíduo haya demostrado siempre.

Los cinco hermanos Göring (o Goering) nacieron a finales del XIX. Su familia devenía de una lejana aristocracia. El padre era un alto funcionario imperial, comisario de lo que hoy es Namibia (Que junto a Tanganika, parte de lo que es hoy Tanzania, sin la isla Zanzíbar, pertenecían, en esa tarta que era Africa para los europeos de la conferencia de Viena, al imperio alemán del Káiser Guillermo) Mientras su hermano Hermann Monst.. eeh..Goering se dedicaba a la aviación, durante y después de la primera guerra mundial, el joven Albert, interesado en el cine, comenzaba a producir cortometrajes.

Albert Göring

El nazismo llega, por las urnas, al gobierno, y lo primero que hace es cargarse el sistema electoral. Albert, al que horrorizaba el glorioso movimiento nazi-onal en el que su hermano destacaba a la cabeza, se dedica a manifestar su disconformidad pública contra este hatajo de paramilitares. En un altercado callejero donde Albert apareció para manifestar la indignidad  al que se sometía a ciertas mujeres de religión hebrea, fue detenido por un nazi, que, al ver su apellido, en vez de enviarlo a la comisaría, lo dejó libre para no alimentar el escándalo.

 Los Göring, Hermann el mayor, y Albert, el menor  (Faltan los 2 más pequeños)

Albert Goering decidió largarse a Viena a seguir con su producción cinematográfica, lo malo es que en 1938 la Alemania de Hitler se anexiona Austria (A esta fagocitación la llamaron Anschluss) y a Albert le queda por ver como se cargan su productora, entre otras cosas porque su dueño es judío, y también amigo y maestro de Albert Goering, el cual, no duda en falsificar documentos para poder librar del campo de concentración a su amigo de tantos años.

Albert, fastidiado, empieza a arreciar su actividad contra el nazismo. Comienza a hacerse visible en la oposición más feroz y valiente, así que no dudan en atraparlo y meterlo en una cárcel, a pesar de ser hermano del jefazo Hermann, que ya es comandante en jefe de la lüftwaffe (las fuerzas aéreas, vaya). Es amonestado contínuamente por negarse a levantar el brazo a la romana. Quizá por un gesto de amor fraterno, Albert se libró de ir a parar a Mauthausen (donde sí estuvo Amat-Piniella), su hermano lo envió a Checoslovaquia a trabajar en la compañía de automóviles Skoda. Albert, cabreado como un mono, se dedica a sabotear todo lo que puede, lo cual costó un montón de autos defectuosos. Y, aprovechando el apellido, se dedicó a librar de los campos de concentración a muchísima gente. Pasaba a los infraseres judíos por infraseres eslavos. Era una especie de director de la fábrica y tuvo muchísimos encontronazos con los SS que visitaban su despacho bien por la baja calidad de sus productos, bien para reclamarle trabajadores de dudosa procedencia aria.

Hermann Monst..eh..Göring, comandante de la Lüftwaffe, siempre con unos uniformes tan llamativos
Ser director de la fábrica, al final de la guerra, le supuso un problema ya que fue juzgado en Nuremberg y hallado culpable, a pesar de que muchísima gente declaró a su favor explicando que estaban vivos gracias a él. Fue encarcelado un par de años, y al salir, se enteró de que sus bienes fueron confiscados. Después de pasarlo mal enfrentándose al nazismo, lo pasó mal en la reconstrucción de Alemania Occidental. Malvivió y tuvo varios empleos, lo cual le llevó a la bebida por no poder afrontar una vida, que aunque dignísima, no era reconocida como tal, ya que su apellido pesaba demasiado, pero Albert Göring, un tipo con una moralidad irreprochable, no quería renunciar a un nombre que era anterior al horror del nazismo, aunque para la mayoría de ignorantes no significara nada.

Al final de su vida, el gobierno federal le concedió una magra pensión para no tenerlo en la indigencia, y, días antes de morir, contrajo matrimonio con su casera para que ella pudiera cobrar la viudedad.

Una anécdota de este hombre magnífico al que su tiempo trató con un desprecio vergonzoso. Cierto día en la época del nazismo más esplendoroso unos nazis reconocieron a Albert como hermano de Hermann, y al saludarlo con el brazo tieso al grito viril de "Heil Hitler!", Albert les escupió: "Besadme el culo".

lunes, 27 de febrero de 2012

Inauguración en el barrio

He quedado a las siete de la tarde del viernes dentro del recién inaugurado supermercado nuevo del barrio. Voy acercándome al lugar imaginando que estará hasta las orejas de gente, ya que somos todos unos borregos, a ver cómo me las arreglo para encontrar sin agobierme demasiado a la familia. Efectivamente, aquello parece un hormiguero en plenitud de actividad. Gente por todas partes metiéndote el morro del carrito por las costuras. Voy esquivando compradores compulsivos, algunos de ellos, vecinos, que ya me habían dicho a una temprana hora de la mañana que habían estado para la hora inaugural. Por lo visto, han vuelto.

A lo lejos, a traves del tráfico de carritos cuyos conductores miran las estanterías buscando la  mejor oferta en mortadela con aceitunas, veo a la familia dividiéndose la tarea expedicionaria: Cada uno ha de traer una vitualla al carrito en el menor tiempo posible: Tú las zanahorias, tú los libros de lomo, tú el pan de molde. Hasta que llego a ellos, me atropellan siete veces y tengo que alcanzar del lejano estante superior productos a un par de señoras en vigente edad de jubilación y de estatura estándar.

Aquello es un sindiós. ¿Cuál era nuestro carro?. Atasco monumental en el pasillo de lácteos. No hay posibilidad de salir del lugar, y tampoco hay yogures con trocitos de fresa. Alguien grita ¡Al pasillo de droguería! He sido yo, en este pasillo no hay apenas nadie. Será que a nadie le urge comprar cristasol ni velas aromáticas. 

Habrá crisis, pero abren un súper nuevo y todos vamos como borregos a pastar en sus pasillos.  Cola en las cajas, como es natural, pero ya queda poco. El abuelo de delante se hace un lío y pretende pagar con la tarjeta del servicio de salud creyendo que es la visa. Momento friki con una cajera que debe estar hasta las narices de un primer día tan intenso.

 ¡Huy!, ves y tráeme tres paquetes de café molido natural, que se m'a olvidao

Ahora al párking, a ver donde narices está el coche. Este súper nuevo tiene dos aparcamientos, para hacerlo más laberíntico. Por fin, cargamos, salimos, y salimos por la calle contraria a la que deberíamos. Hale, la vuelta al edificio en hora punta. Es igual. ¡Hemos salido! Ya no hay agobios, bueno, sí. Rápido, no sea que se me descongelen los lomos de merluza.

viernes, 24 de febrero de 2012

Cancioncica del viernes

Es viernes y el mundo sigue girando, a pesar de todo. Una buena canción para alegrar el momentico:



Arriba ese ánimo!

miércoles, 22 de febrero de 2012

Vista de gris, que es la moda del país

La gastroenteritis y la fiebre ocasional consiguen que me aburra del ordenador, así que no sigo mucho ni los blogs ni las noticias, aunque, sí, llegan a mis ojos las arremetidas de la policía contra los chavales en València. Es algo que he visto y vivido tantas veces.... Anda que no he tenido que meterme corriendo en el primer local que tenía a mano -99% tabernas- por una carga policial; anda que no he visto detener a transeuntes ajenos a las barricadas solamente porque el/la mader@ de paisano lo ha señalado, aunque no tuviera nada que ver. Anda que no he tenido que correr veces empujada por la gente en estampida provocada por alguna carga policial en mitad de algún lugar en fiestas lleno de ancianos y niños muy pequeños. Anda que no me ha tocado llorar con los putos botes de humo que nadie controla por el viento....Es vergonzoso.

La policía que envía la comunidad autónoma que se gastó la pasta en copas américas, fórmulas 1 y zarandajas, no tiene pasta para pagar la calefacción de los instis públicos, ni a los maestros. Y esto solo es el prinicipio....

Vídeo del blog: Las malas lenguas. Alguien miente y no son los estudiantes.

¿Os habéis fijado que siempre van contra chiquillas, porque son zarandeables, y señores y señoras mayores, porque no pueden correr?
Volvemos a otra época, para atrás, como los cangrejos. Todo será gris, la vida, el futuro y el traje de la policía.

lunes, 20 de febrero de 2012

Chirigotas de Cádiz

Desde hace más de un mes mi chica lleva viendo gracias a internet las eliminatorias de las chirigotas de Cádiz. Hace un tiempo me enseñó esta, que me pareció muy graciosa. Son los ganadores de este año: "Los puretas del Caribe". Para pasar un rato muy bueno:



Aunque también recuerdo muy graciosa "Viva la Pepi", la esforzada trabajadora que limpia la sede de las cortes de Cádiz que en nada hace 200 añitos. Pues eso, ¡Viva la Pepi!

jueves, 16 de febrero de 2012

Intelectual peligrosa

Estaba leyendo cosicas sueltas sobre el año 1936 y me encontré algo increíble. Para que veáis cómo funciona la mentalidad caduca y paternalista. Pero empecemos por el principio. Esta era una mujer llamada María Goyri, hija de madre soltera, nacida en Getxo, Bizkaia en 1874. Getxo, para los que no lo sepan, es una población de nivel asquisitivo alto, cercana a Bilbao. La madre de María, que se llamaba Amalia, era una mujer adelantada a su tiempo. Librepensadora y culta, decidió tener a su hija y educarla lejos de la pacatería elemental que se enseñaba a las niñas de la época. A los cinco años de edad, la niña y su madre se establecieron en Madrid. María, por problemas de salud, fue llevada por su madre a un gimnasio a hacer deporte, tomó clases de dibujo y fue inscrita en la escuela de comercio. Ella deseaba estudiar en la universidad, pero, las mujeres jamás en este país habían llegado a un nivel académico tal. (Porque cuando a alguien le controlan la educación, le controlan su vida. A las mujeres les pasaba entonces, y a los pobres, ahora).


María, a los 16 años, tiene que pedir un permiso al ministerio de fomento para que le permitan acudir a clase en la facultad de Filosofía y Letras como oyente. Su sobrina, Teresa León Goyri, que fuera pareja de Rafael Alberti, cuenta la esperpéntica aventura de como su tía maría fue la primera alumna femenina de esta facultad, y la primera mujer española licenciada en esta disciplina: "Cuando María Goyri apareció en la puerta de la universidad para dar su primera clase, un portero estaba esperándola. Le condujo, ante la sorpresa de los estudiantes, hasta la sala de profesores. Allá el decano de Filosofía y Letras se acercó ceremoniosamente a la muchacha. 'Señorita, quedará usted aquí hasta la hora de clase. Yo vendré a recogerla'. Cerró con llave y se fue a sus ocupaciones. Cuando sonó la campana el profesor regresó, abrió el encierro y, ofreciéndole el brazo, le hizo caminar lentamente entre dos filas de estudiantes que, entre asombrados e irónicos, veían la irrupción de la igualdad de los sexos instalada en su universidad".



No podía estar en el pasillo; debía entrar en clase sólo cuando sonara el timbre y no podía colocarse entre sus compañeros, sino en una silla al lado del profesor. Increíble pero cierto. Se licenció en 1896 y se doctoró en 1909. En esos días conoció y colaboró con su joven profesor Ramón Menéndez Pidal, con el que contrajo nupcias en 1900. En su viaje de bodas recorrieron el camino que llevó el Cid entre Burgos y València. Para dos filólogos interesados en el romancero medieval, un viaje maravilloso. Se dedicaron a la investigación de la literatura medieval, pero las inquietudes de María pasaban por hacer de la educación algo accesible a la mujer y totalmente igualitaria para los dos sexos.

 El día de su boda con Menéndez Pidal.

En 1918 colabora con María de Maeztu en el Instituto-Escuela de Segunda Enseñanza de la famosa Institución Libre de Enseñanza, donde fomentan la educación igualitaria en niños y niñas. Estas dos mujeres junto a Ernestina de Champourcín, Concha Méndez y Pilar Zubiarre, sustentan un instituto femenino para que las mujeres no lo tengan tan difícil a la hora de poder adquirir cierto nivel académico. Gracias a su esfuerzo una generación -perdida- de mujeres adquirieron una espléndida formación, como Victoria Kent o Zenobia Camprubí.

Pero llegó la guerra, que todo lo pudre, y en el caso de la educación femenina, dio miles de pasos atrás, hasta el oscurantismo. María Goyri y su familia se hallaban en Segovia, en zona nacional. Y esto viene al hilo de lo que he hallado y escrito al comienzo de este post. En julio de 1937 el Estado Mayor de Burgos, donde estaba Franco, pide a las autoridades de Segovia «un informe amplio y ecuánime de las actividades así como la ideología política antes del Glorioso Movimiento Nacional» de los miembros de la familia Menéndez-Pidal, así como una advertencia, ya que «Interesa también sean vigilados de un modo discreto, así como las amistades que operan alrededor de esta familia. En caso de que convenga le sea intervenida la correspondencia». Los militares como Millán Astray, que poco antes había rebuznado "¡Muera la inteligencia!", temen a la intelectualidad.

Matrimonio de intelectuales. Para los militares: "Él dominado por ella".


Y aquí lo chusco, atención: Dicen de Ramón Menéndez Pidal, el marido de María: «Presidente de la Academia de la Lengua. Persona de gran cultura, esencialmente bueno, débil de carácter, totalmente dominado por su mujer. Al servicio del Gobierno de Valencia como propagandista en Cuba» Es decir, que lo creen un calzonazos dominado por su mujer, ¿Porque es mujer y le deja tener ideas propias, quizá?

Atención a lo que dicen de María Goyri, que es el fondo de mi discurso: «Persona de gran talento, de gran cultura, de una energía extraordinaria, que ha pervertido a su marido y a sus hijos; muy persuasiva y de las personas más peligrosas de España. Es sin duda una de las raíces más robustas de la revolución». Es mujer y culta, y por eso es peligrosa. Hay que neutralizarla porque piensa. Eso es lo que piensan los militares de Burgos. Después de la guerra no se le permitió seguir en la docencia, y todo lo que había conseguido fomentar, junto a otros hombres y mujeres para la formación de chicos y chicas, fue demolido.  Las enseñanzas liberales y la educación mixta, prohibidas, los maestros de estas escuelas, depurados y apartados de la docencia. María aún pudo trabajar en el campo de la investigación del romancero medieval, pero su nombre quedó a medio olvidar, porque a los vencedores les molesta(ba) que la educación sea compartida y que la mujer corte las cadenas de la dependencia.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Venta ambulante

Con estos fríos siberianos se aprovechan las horas centrales del día para salir a tomar el sol como los lagartos. Es casi la una del mediodía y voy para casa, en la plaza del barrio, apoyado a la barandilla que baja la rampa del centre cívic está Mustafá, el vecino morito de la casa azul de mi calle. No sabemos cuanta gente vive en su casa, porque la población fluctúa. Eso sí, son familias, porque los niños suelen estar jugando en la calle. Mustafá es muy simpático y siempre saluda. En esto que eleva la voz diciéndome hola y pretende acercárseme sonriente. ¿Usáis ordenadores?. Me quedo mirándolo intentando saber por donde va a tirar mientras le digo la verdad, ¿Por qué no? Pues sí, ¿Por?. Ahí va la parte importante: No, es que tengo un tío que trabaja en la Sony, por si os interesa un ordenador vaio. Tengo de varios colores, azul, rojo.... Barato, ciento y poco. En la tienda te cuestan seiscientos para arriba. Este Mustafá es la leche. Oh, está muy bien, pero ya tenemos. Pregunta por ahí, que seguro que vendes más de uno. No quiero saber más de eso que vendes. A saber de dónde los ha sacado tu ¿tío?. No, mejor no saberlo. Gracias de todas formas. Le muestro una sonrisa de anuncio de pasta de dientes y me doy el piro. Desde luego, la venta de ordenadores es menos peligrosa que la de otro tipo de mercancías que te ofrecen en la calle.

En realidad, el vecino Mustafá viste de sport a la occidental. Como todos los jóvenes magrebíes de la calle.