Tengo un bló

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Tmeo, la mejor revista de humor

lunes, 10 de diciembre de 2018

Los chalecos amarillos franceses reflejados en la tele española

En Francia hay movida. Las medidas impositivas de Macron han cabreado a la ciudadanía y un numeroso grupo de indignados se ha enfundado el chaleco amarillo de esos que todos tenemos en el coche y ha salido a protestar de varias maneras, porque son varios colectivos unidos contra el poder gubernamental y multinacional.

Marianne gilet jaune

En la tele española, claro, la noticia es otra. Por si acaso sólo inciden en los altercados, la violencia, que no para de ser subrayada, aunque sólo aparezcan los CRS (Poli gabacha encargada de ahostiar al personal) armados hasta los dientes, y poca cosa más, porque si os paráis a atender lo que dicen nuestros queridisísisisimos bustos parlantes de las cadenas "apigas" no dan ni una referencia de quienes son los chalecos amarillos y qué defienden, no sea de que nos enteremos de que protestan por todo aquello que quiere imponer el gobierno de monsieur le président Macron. No hay que dar ideas en Españistán, no jodamos.

Las cosas esenciales que piden

La mayoría de la gente sólo escucha lo que dice la tele y lo peor es que acaba creyendo las trolas interesadas de lo que dicen los que salen en ella. Insisto. ¿A tenor de lo que dicen los "informativos" sobre los chalecos amarillos en Francia, os enteráis de algo? Porque el otro día vi las noticias y lo único que hacían era alarmar a la gente "mira que malos son los de los chalecos, que queman y rompen cosas", cuando están protestando por las medidas abusivas que ha tomado el gobierno de Macron y los bancos y las grandes multinacionales.

Cómo se nota quienes son los que controlan los medios y la política de España, porque juegan al despiste con lo que pasa en Francia para que los incautos que ven la tele sientan rechazo "y no se metan en plítica".

martes, 4 de diciembre de 2018

Comicios y batracios


¿Y a quién le pilla de sorpresa? La izquierda, si es que existe alguna con cierta fuerza, se ha dado un batacazo en Andalucía y la derecha sube como la espuma. Hay gente que se sorprende. No entiendo el  por qué. Llevan años dando publicidad a los necons de ciudadanos y desde hace no mucho se ha empezado a tomar en serio a los fascistas que se apiñan en  vox. Se los ha publicitado y se ha hablado de ellos, para bien y para mal, haciendo que a la gente le suene, los curiosos se les acerquen y los incautos les crean y les voten. Y esto es lo que ha pasado y que volverá a pasar. Es la democracia. Hay que joderse.

No es nada nuevo. Es una situación calcada de la Europa desangelada de hace noventa años. La gente vive triste y con miedo: miedo a perder el empleo, miedo a los impuestos, miedo a los sueldos de mierda, miedo a los desahucios…Y algunos listos desvían la atención de los verdaderos culpables de la situación (El gran capital) a otros desgraciados que lo son más que tú. Ese extranjero que se queda con lo que es tuyo (Mentira, por cierto) y esos que quieren romper la unidad indivisible de la patria que existe desde siempre y si no preguntadles a los diplodocus. El desencanto y el miedo se funden en el odio que gestionan como nadie los nuevos mesías que vienen a salvarnos. Ya ni nos importa que utilicen formas agresivas que atentan contra el más débil y, encima, les importa una bosta. Ellos crean la dificultad para darnos luego la solución. Y los borregos les votan como lo que son. Pero es la democracia y hay que tomárselo con "fair play".



Así pasó con el auge del nazismo en Europa y así pasó ayer en Andalucía. Vox pisando fuerte, y a galope, por la campiña andaluza para luchar contra la inmigración que llegó de manos de empresarios sin escrúpulos que no encontraban mano de obra por la miseria que ofrecían y no tuvieron reparos en ofrecer trabajo por el norte de África. Y, lo que son las cosas, esos empresarios sin escrúpulos que mantienen de manera infrahumana a sus trabajadores de miseria son los que financian a gente como la que conforma Vox. Lo cual es paradójico e hipócrita a la vez.

Y ahora, queridos míos, tal y como están las cosas, que sepáis que mucho tienen que cambiar las tornas para que esta caterva de fachas no sume tantos votos en las próximas generales como para conformar gobierno. Los medios de comunicación llevan años trabajando para que el electorado trague con ellos, a pesar de ser su enemigo ideológico, en el sentido de que no trabajarán para la clase trabajadora, sino para la alta, no trabajarán por la igualdad de derechos para las mujeres y no trabajarán para la gente que habiendo nacido en otros lugares contribuye para levantar el país como lo que son: parte de nosotros.

Van de nuevos, y no lo son, van de salvapatrias y copian a Trump.

Y pasará, porque llevan años aborregando al personal con “el único enemigo es el emigrante, Catalunya o los que se sacan los mocos en la bandera”, mientras nos racanean los sueldos, nos pudren la sanidad,  nos menguan las ayudas sociales y aún nos hacen creer que la culpa es de gente que ni tiene el poder de arramblar con todo. Aún habrá incautas que voten a estos supremacistas misóginos que te quieren en casa con la pata quebrada, sin derechos y volviendo a ser una persona de segunda.  Nos desvía la mirada esa gentuza de la extrema derecha y nos quieren llevar de vuelta al medievo.

Pero es la excelencia de la democracia, esa democracia que fascistas de otras épocas no respetaron. Tened en cuenta que estos aspiran al parlamento andaluz con el objetivo de deshacerlo. No quieren autonomías, pero se presentan para que les voten, y luego, eliminar sus instituciones del mapa y el que venga detrás que arree. Los andaluces que les han votado, igual no se han percatado de esto. Pero así funciona la democracia y ellos juegan en ella y hasta puede que consigan cierto poder. Cuando pase, que pasará, y estos sumen tantos votos que formen gobierno sí que lo vamos a lamentar. Y que la gente no se de cuenta...



lunes, 3 de diciembre de 2018

Ropa vieja

No sé si habréis tenido una madre tipo la mía de esas que chasqueaba la lengua cuando te veía coger unas bragas cómodas, que equivale a demasiado viejas para decirte ¿Te vas a poner esas bragas tan viejas? ¿Y si te pasa algo y te tienen que llevar al hospital? Mi madre era de esas tan fatalistas que se preocupaba más que por lo que pasara por el juicio de ropa interior que te iban a hacer los sanitarios tipo bragas cedidas de algodón descoloridas, la dejamos en el pasillo y la desatendemos, por cutre. No, en serio ¿Qué les pasaba a las madres que te venían con la idea de que todo el mundo iba a pararse a juzgar tu ropa interior en vez de intentar salvarte la vida en el hipotético y fatalista caso de que tuvieras un percance serio y acabaras en urgencias?

Bragas horribles, y encima usadas, que se venden por internet.

Pues ayer hubo un comentario en casa que me recordó esta fijación maternal por la ropa vieja, en este caso, de cama. Había unas sábanas de algodón algo ajadas ya lo cual tiene la ventaja de que son agradables al roce de la piel cuando una está intentando conciliar el sueño y entonces una voz dijo ¿Estas sábanas tan viejas vas a poner? ¿Qué te va a decir la gente? Y entonces, porque se lleva en los genes, salió la fatalista que hay en mí y no pude hacer otra cosa que pensar en ese asesino, cuchillo en ristre, que suele vivir debajo de la cama para rebanarte el cuello, porque no hay otro lugar más cómodo para esperar pacientemente cometer el crimen, me imaginé al asesino mirando con desaprobación las sábanas raídas y decirte con voz tenebrosa ¡Vaya sábanas andrajosas! ¡Así no hay quien mate a gusto, ni nada!

Y es que los asesinos de debajo de la cama son unos fanáticos de la ropa en buenas condiciones. Lo mismo se fija en tu pijama descolorido, lleno de agujeros y con la goma del pantalón algo cedida y decide declararse en huelga de cuchillos caídos por depresión como killer fashion victim.

jueves, 29 de noviembre de 2018

El último mohicano, según Borrell

Pues nada, tenemos un ministro socialista (Venga ya, no digas eso de socialista que me entra la risa) que se ha ido al paraninfo de la Complutense y en su torpeza, al elogiar a los norteamericanos, menciona como algo menor y superfluo que "lo único que habían hecho era matar a cuatro indios".  Eso es algo intolerable para un ministro. Pero, claro, es Borrell, y ya lo conocen ustedes de discursos en los que ensalza limpiezas ideológicas. A este socialista le falta colocarse el nacional delante.


Discurso imperialista y despreciativo. Incide de nuevo en las bondades del idioma único y de su imposición por la fuerza. Matanza de indígenas, no es nada nuevo. También lo hizo el imperio español del siglo XVI, claro que era el oscuro siglo XVI lleno de violentos codiciosos y fundamentalistas religiosos que no concedían a otras culturas el mismo rango que la suya propia por mera ignorancia y aunque es deleznable en cualquier época hoy día hasta Borrell, que se las da de cultureta debería haberse despojado de los prejuicios estúpidos de siglos pasados.

 Blancos supremacistas imponiendo su cultura política (Hernán Cortés arrasando Cholula)


Claro que hoy día en América, ya sea en la Brasil de Temer (o en el próximo de Bolsonaro) que explulsa a los indígenas para deforestar el Amazonas con tal de que unos pocos sigan siendo asquerosamente ricos en perjuicio de la mayoría o en la Argentina de Macri, robándoles las tierras a los mapuches para golpearlos después si se atreven a protestar, sigue siendo la misma mierda asesina y codiciosa. ¿Qué nos extraña que el consejero pringado de Abengoa tenga las mismas ideas que todos esos seres poderosos que hablan de progreso pero sólo piensan en lucrarse? Menudo socialista de los cojones. Claro que Abengoa también se expande por América a la manera de los conquistadores y exterminadores de nativos americanos, por eso nadie se extraña de que pretendan imponer el esclavismo moderno a sus empleados españoles.
Los nativos americanos del norte, cabreados, como es lógico.

El ministro y consejero de multinacional afirma ufano que las virtudes de EEUU en aras de consolidar su democracia sólo tuvieron el pequeño incidente de matar a cuatro indios como minimizando el holocausto de innumerables naciones nativas americanas. La imposición de un idioma y una cultura anglosajona por encima de otros idiomas y culturas de pueblos menos populosos le parece algo genial quizá porque le traiciona el subconsciente y este deja entrever lo que realmente piensa, que el resto de idiomas y  culturas sobran para facilitar el progreso y el dominio de todo y de todos. Le quita importancia a aquella barbaridad porque, para lo que le interesa, que es obtener un poder cómodo al que llaman "democracia", eso fue menos que nada. Pobre Goyathlai, más conocido como Gerónimo con ge.

Josep Borrell un día que se fue a pasear por zona comanche.

Elogia a los useros porque impusieron una democracia temprana y como gran virtud, Borrell, el cultureta por los cojones, nos cuenta la falsedad de que esto se debe, como uno de sus factores principales, a la unidad idiomática. Muy bien, figura, como ya te has cepillado a los indios nortemericanos y has hecho desaparecer sus idiomas ya sea algonquina, sioux o aleutiana, y te has cargado el cajoun de la Louisiana e incluso te parece bien que se ponga freno al castellano que se hablaba en Texas, Arizona o California, total, también son indios inmigrantes aunque lleven generaciones viviendo en aquellas tierras desde antes de que los EEUU largaran a los ingleses.
Eso es lo que ensalza este nacionalsocialista, ansía una unidad idiomática y cultural de una mayoría que aplaste a las pequeñas en su propio estado. El "progreso" por la fuerza del capitalismo en boca de un tío que dice ser socialista. Ahora ya sabéis de qué pie cojea este ministro y consejero negociante de gran empresa del gobierno progresista, capitalista e imperialista de Pedro Sánchez.
Borrell, el tipo que da discursitos en los que se alude a la desinfección de heridas. Limpieza ideológica a base de eliminar lo que no les gusta o les molesta. Argumento más de nacionalsocialista que  de socialista nacional por la unidad de la patria. Con un argumento tal no nos extraña de ninguna manera que a él matar a cuatro indios le parezca una nimiedad. Total, son indios, no tienen la importancia de los caucásicos, parece decir. Mira que podría haberse dedicado a mencionar a Tocqueville y su "la democracia en América" ya que va de cultureta, pero no. Suelta semejante barbaridad sin sonrojo.


Borrell ha cometido un acto deleznable. Ha largado algo que piensa realmente sin ponerle filtro: Los verdaderos seres superiores son los blancos europeos que han sabido imponer su idioma en un territorio y si para ello, se han tenido que cargar a unos cuantos seres de piel oscura que no pintan nada en la historia con mayúsculas, no tiene ninguna importancia. Este es el progreso y esta nuestra razón para mandar.

¡Qué asco, Borrell! Te dedico "azken azal gorria" (El último piel roja) un viejo y celebrado tema de rockabilly que igual te da sarpullidos porque está en un idioma minoritario que impide el triunfo de la imposición lingüista mayoritaria.

lunes, 26 de noviembre de 2018

Curia y sexo.

El talante de la iglesia católica española, al menos de la que está en la cúspide de la conferencia "espiscopalizas", sigue siendo supremacista, sexista, patriarcal y, por supuesto, va en contra de las directrices de la democracia que tanto nos quieren vender a la ciudadanía. Y luego me preguntarán por qué desconfío de la curia católica.

El secretario general de la CEE va y se desmarca el otro día afirmando sin sonrojo que el sacerdocio es cosa de varones heterosexuales. A vosotros no sé, a mí me entró un ataque de risa que me costó dominar. Hay que ser cínico para decir eso. Y hay que ser cínico por doble motivo, además.

Tener pareja seglar heterosexual está prohibido ¿Eh?


Hay que ser un cínico, o un despistado bendito de Dios, para decir que los sacerdotes deben ser heterosexuales. No ya sólo porque da igual su inclinación sexual debido a que deben respetar siempre el voto de castidad y reprimirse aunque su cuerpo les traicione. Se supone que su raciocinio tiene que dominarles. ¿En qué cabeza cabe? No deben mostrar inclinación sexual alguna, ya que estamos. O sea que da igual si les van las mujeres, los hombres u ambos. De fornicio, nada, que para eso lo decidieron en la alta edad media, contra natura. Decidieron que vestir ropa talar implicaba celibato, cosa que con anterioridad no se daba y la gente de iglesia podía ennoviarse para casarse alegremente. Ellos lo mandaron, que lo cambien si se lo pide el cuerpo, como hacen otros religiosos casaderos de otras confesiones.

Pero ya que estamos con la curia católica, que siempre ha sido tan dada a la hipocresía, hay que tener la faz de cemento armado para decir que el sacerdocio debe ser ejercitado por varones (En esto, siguen nadando contra corriente como buenos supremacistas misóginos que son) heterosexuales. Mira, Argüello, eso no te lo crees ni fumao de incienso. La mayoría de hombres y mujeres que en épocas pasadas sentían que el matrimonio no era cosa para ellos porque no se sentían atraid@s por gente del sexo contrario, para disimular "se casaban con Dios". No me sé las estadísticas pero ni falta que hace, si ha habido un refugio de homosexuales en este país durante siglos ese ha sido el seno de la iglesia católica, porque en este país esta religión era prácticamente exclusiva.

Que venga este sacerdote secretario contando esta bobada con la que está cayendo en el seno de la iglesia desde hace décadas en la que religiosos aprovechaban la indefensión de tiernos infantes, sobre todo varones, porque no tenían la valentía de asumir lo que les gustaba, no sé si es cosa del cinismo, la ignorancia o la hipocresía tan bien instalada en el seno de la iglesia.

Por supuesto, los jueces "episcopalizas", que juzgan pero a los que les jode ser juzgados, se refieren a los transexuales que quisieran tomar los hábitos. Y es que la iglesia de mentalidad medieval que pretende sentenciar en la sociedad moderna por gónadas, qué si no, sigue siendo misógina. Y no hay nada más misógino que una panda de maricones vestidos de sotana. A ver si eso de la heterosexualidad religiosa no va a ser cierta al final.

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Recurso meteorológico

¡Qué bonita está la calle llena de hojas desprendidas de los árboles! Es una estampa hermosa, aunque seguramente la brigada de limpieza municipal no piense lo mismo mientras se afana, agachada, en recoger la ingente cantidad de vegetal marchito.

Hoy, además, la mañana viene envuelta en un halo de misterio que no es otra cosa que una niebla espesa y blanquecina que difumina formas y contornos. Eso indica que hoy no lloverá, por lo menos en este segmento de la jornada. Lleva dos tardes jarreando con furia, quizá hoy nos libremos del aguacero.

Qué triste, he acabado usando el tema del tiempo hasta en el blog. ¡Qué bajón!

Qué cosas, he terminado hablando en este blog del tiempo, como si fuéramos conocidos sin confianza atrapados en un ascensor que utilizan este recurso manoseado para despejar el incómodo silencio.

¡En fin!, esto no da para más. Una penica.

miércoles, 14 de noviembre de 2018

Galope por un campo de nabos.

Y si nos faltaba alguien para el triunvirato de rancios de nuevo cuño a Albert Rivera y a Pablo Casado se les ha acabado uniendo Santiago Abascal, el más rancio de todos, a juzgar por sus puestas en escena. Como ellos, de pasado pepero. Un mal de juventud, por lo visto.

Centauvox del desierto

Abascal es un nostálgico de la España rancia de mediados del siglo XX. No hay más que ver su último vídeo a galope mientras fluye la música del señor de los anillos, aunque le hubiera ido más a tono, por las hechuras y las patillas, la  música de cabecera de Curro Jiménez, compuesta por Waldo de los Ríos. No me digáis que no le pega más  ya que parecen una cuadrilla de forajidos, desfogando su testosterona al galope, devolviendo la imagen varonil de lo facha, donde la mujer está en su casa haciendo las tareas propias de su sexo, en segundo plano, como Dios manda.

Mirada concentrada e impasible el ademán.

Abascal lleva años intentando abrirse un huequecito en la primera plana de la política. Intento no darle pábulo a este oscuro tipo pero es que sus vídeos extraños tan del culto al cuerpo varonil  quizá acaben siendo un icono para cierto público propenso al homoerotismo ursino. Pensadlo bien. Abascal, sacando pecho palomo, con barba cerrada, mirando al infinito con semblante enigmático, mostrando sus musculitos y sus pezones bien marcados....

¿Icono sexual  para los gays ultras?

Me da que va un poco de macho alfa y que sólo le falta mear en la puerta del congreso (O del Valle) para marcar su territorio. Quizá sea por esto que lleva un discurso tan antifeminista. Porque es un varonil hombre rancio que sigue creyendo vivir en el siglo XIX, como los personajes que interpretaba el armario ropero que era John Wayne, casi siempre a caballo. ¿Será por eso lo de su vídeo en pro de los cuadrúpedos?


lunes, 12 de noviembre de 2018

Desquiciados

Nos vamos a la mierda. Ya no es que nos hayamos perdido el respeto, que hace mucho de eso, sino que hace tiempo que se pasó a las agresiones físicas, y de ahí a desear la muerte de verdad, no de boquilla, y a terminar por matar por mero odio no nos queda mucho. Ahí está lo peligroso.

Los "mierdos" de comunicación, tan interesados en crispar a la gente para que al final sean los elegidos por sus dueños quienes detenten el poder, se dedican no ya a difundir noticias, sino a crear capciosamente opinión callándose, muchas veces, datos reales para que los destinatarios de la noticia encaucen su odio sin conocer aspectos que podrían explicar otras cosas fundamentales para entender quién fomenta el odio.

Este fin de semana, y esto es un acto reprobable, alguien empujó a un señor que portaba una gorra y una bandera de España por las escaleras del metro en Barcelona. Un hecho muy grave. Hacer daño a alguien no tiene justificación alguna. Las noticias acaban ahí, quizá porque no les interese difundir que esta víctima, que lo es, no sólo llevaba la bandera de España, lo cual es respetable, sino que vestía una camiseta de un grupo nazi.

Agredido con camiseta de Arjuna, no es justificable, claro, pero yo lo veo así vestido y pongo distancia con este.


Quizá penséis que llevar una camiseta nazi no justifique la agresión. Claro, tenéis razón, pero sí representa una amenaza, porque significa que muy probablemente esa víctima del metro comulgue con sus ideas y hasta esté de acuerdo en emplear la violencia. Esta víctima, que lo es, que va con camisetas que defienden la desigualdad, el odio y el asesinato.

Ya no es sólo la excusa del fútbol, para la cual las hordas de animales que van de hinchas pero lo que son es un hatajo de palurdos que se dedican a apalizarse de manera intolerable, sino que con cualquier excusa los violentos aparecen por según que zonas para zurrar y sobre todo para impedir que los demás ejerzan su derecho a expresarse, porque para eso son fascistas, como ocurrió en Valencia el año pasado durante su 9 de octubre. Los ultras no toleran otras corrientes discursivas y, como no les da para más, acaban imponiendo la violencia como medio "persuasivo". Vergonzoso y triste a la vez. Demuestra que no hemos aprendido nada y que no somos capaces de ver más allá, entre otras cosas porque hay mucho trabajo mediático para descerebrar a la opinión pública y así nos va.

Patada al que no piensa como yo.

Un par de meses atrás, pero en la Comunidad de Madrid, una mujer recibía una violenta patada de un agresor durante el discurso de una edil de Ahora Madrid en el municipio de Arganda. Tan violenta fue la agresión que esta le provocó un neumotórax. esto, por supuesto, tampoco es justificable de ninguna de las maneras por mucho que los podemitas enerven a los nacionalexclusivistas.

Hay una crispación evidente que se retroalimenta del malestar y el hervor de sangre de los irreflexivos. Además a todo ello se suman tuits incendiarios y vergonzantes de politicuchos que están ahí sólo para cobrar trayéndosela floja el servicio a la ciudadanía. Así nos salen deslenguados vergonzantes como Begoña Villacís, Toni Cantó, Casado, Rivera, etc, etc. mostrando su fracaso como personas dignas. Hasta los hay que se inventan agresiones cuando van de romería a ese norte para que estas, que no se dieron, le reporten votos.

Pero la miseria va más allá. Un patriota, al que nadie ha pedido que mueva un solo dedo, dispuesto a matar al presidente del gobierno por autorizar el traslado de los huesos de un sátrapa a otro lugar que no nos afecta ni a ti, ni a mí, ni a nadie incluyendo a los franquistas de pata negra.  Y todo esto generado y bien presentado por esa "mass mierda" que me temo que esté preparando con mucho esmero la próxima escabechina fratricida que sólo nos puede hacer daño, aunque la mayoría de la gente sea lo suficientemente gilipollas como para no pararse a tiempo, reflexionar, y largarse al parque a echarles migas de pan a los patos.

Hay que tener cuidado. Los mierdos de comunicación tejen su red en la que se enganchan los coléricos que ven víctimas en los suyos y monstruos abominables en sus enconados enemigos de una manera tan exagerada que acaban por desear la muerte de estos de tal manera que el día menos pensado alguno acabe por matar con sus propias manos o con arsenal militar al que la fiscalía le resta importancia. No nos dejemos engañar, no nos vayamos a hacer un daño fatal.

jueves, 8 de noviembre de 2018

Toparse a Bábel en cada libro


Lo que son las cosas, mantengo la lectura al mínimo. Leo una misérrima parte de lo que solía no hará mucho. Tan poco que sólo he leído tres libros el mes de octubre. Lo que es curioso es que dos de estos tres libros, que, por cierto, son algo antiguos, hacían referencia a Isaak Bábel, escritor ruso, y su libro caballería roja. Dos escritores de lenguas latinas, uno brasileño y el otro español, hablando de caballería roja y de Bábel, el desgraciado cuentista protegido de Gorki que fue detenido durante el estalinismo y sucumbió, no se sabe cómo,  en algún terrible gulag.

Ejemplar de la editorial sevillana Renacimiento.

Ambos ensalzan la manera literaria de este escritor de cuentos y nos “homenajean” caballería roja transcribiéndonos  pasajes de este  que cuenta historias, quién sabe si autobiográficas, de un grupo de cosacos a los que perteneció Bábel, siendo curioso encontrar un cosaco con gafas y de origen hebreo.

Bábel, el cosaco, en la guerra.


Bábel fue un escritor importante que tuvo la desgracia de no caer bien a los jerifaltes del estalinismo en su época más dura y no sólo enviaron al pobre cuentista a un gulag sino que hicieron desaparecer sus libros, su obra, y casi su nombre de la literatura rusa y quemaron, dicen, su última novela.


Primero leí la edición reciente que Txalaparta publicó de Vastas emociones y pensamientos imperfectos, un libro del brasileño Rubem Fonseca escrito allá por 1988 en el que cuenta las vicisitudes de un curioso director de cine que quiere filmar una versión de caballería roja en Alemania.  A esto se suma la extraña muerte de una bailarina de carnaval, la aparición de unos diamantes y algún misterio sobre Isaak Bábel, con pasajes de su libro incluido.

Novela del brasileño Rubem Fonseca


El siguiente libro que decidí echarme a los ojos, fue una de las novelas negras escritas por Juan Madrid, concretamente grupo de noche, una de las historias de Toni Romano, ese gran personaje castizo que se movía por los decadentes garitos de ese Madrid que iba desapareciendo con la transición hasta la del pelotazo a lo “España va bien”.

Novela del malagueño Juan Madrid

Grupo de noche fue publicada en 2003, quince años después que la novela de Fonseca. En esta entrega de las vicisitudes de Toni Romano, exboxeador, expolicía y ya hombre maduro, descubre, por mediación de un amigo escritor, a Isaak Bábel y no puede dejar de leer sus cuentos de Caballería roja de los cuales nos habla con prolijo entusiasmo.

Bábel poco antes de ser arrollado por Stalin.

Leo las novelas de Juan Madrid con gusto porque son amenas y tienen chicha. Se leen con gusto si no tienes tiempo porque en una tarde puedes acabar con ella y quedarte satisfecha. He aquí mi sorpresa , que justo después de leer a Fonseca, Madrid también habla de Bábel y glosa textos enjundiosos de caballería roja.  Dos libros con quince años de distancia en el tiempo, uno en portugués otro en castellano, y los dos ensalzan a Bábel, nos cuentan su triste final, nos transmiten su admiración por el estilo literario del ruso y nos regalan párrafos de su libro.


 Ahora sólo falta leer al original. Salud y buen fin de semana.

martes, 6 de noviembre de 2018

Los mártires tienen su día de la memoria histórica, al resto se los olvida.


En el calendario del trabajo aún luce octubre, le doy la vuelta para dejar noviembre. Es un calendario que glosa el santoral, y es que es un calendario de los hermanos hospitalarios de San Juan de Dios.  No puedo evitar fijarme en el día 6 que indica bajo el guarismo que este día es el de los “Mártires del siglo XX de España”.

Calculo que esto se debe a los daños colaterales de una guerra infame, pero sólo a las víctimas de ropa talar, y sólo a las asesinadas por los rojos, porque víctimas religiosas también las hubo que murieron a manos de asesinos catoliquísimos que mataban por Dios, por la Patria, por el Rey, por Franco y por la Santa Cruzada de los cojones, y, sin embargo estos mártires son ninguneados por parte de los maestros de ceremonias religiosas y carnavaladas perifascistas.

Hay otros mártires españoles del siglo XX, pero la iglesia los desprecia.

Esto de glosar el santoral de mártires de la guerra, pasándose por el hisopo a la inmensa mayoría de asesinados en las cunetas y en las tapias de los cementerios durante la contienda y  más allá de la posguerra,  es muy de iglesia rancia revisionista. Así que una se pone a mirar y se encuentra que el arranque de tal hito de calendario se debe, en primera instancia, a Pablo VI que preguntó allá por los tecnócratas y opusianos 60 a los obispos españoles del franquismo más arraigado su parecer, y ellos, claro, encantados.

Y he aquí que si Pablo VI arrancó el homenaje onomástico a los mártires católicos asesinados por el bando rojo, fue el inefable Juan Pablo II, azote de todo lo progre, el que obró con ardor furibundo sumando mártires al santoral.  Al polaco poco le importabaque asesinaran a obispos salvadoreños dando misa porque sus asesinos eran devotos católicos defensores del orden, la clase y la desigualdad social.

Los católicos vascos pidiendo la adhesión de los curas asesinados por los franquistas como mártires, pero la iglesia vencedora no toleraría semejante desfachatez.

Los papas siguientes, Benedicto XVI de las hitlerjugend y Francisco I amiguete de la junta militar, han seguido sumando mártires pero han olvidado, con sus santos hisopos, tantos asesinatos cometidos por católicos que no dudaron en apretar el gatillo durante la guerra y después de ella para hacinar cadáveres en olvidadas fosas comunes que hoy día sus nietos se muestran reacios a reconocer.

Los revisionistas vaticanos deciden, a la postre, quién es mártir y quién no. Estos de la foto, no, como podréis adivinar.

Los mártires, que lo son, han sido reconocidos con un día fijado en un calendario que los recuerda cada 6 de noviembre; los  mártires asesinados por la santa cruzada bendecida por los obispos españoles, en muchos casos, siguen enterrados en cunetas sin que ningún calendario los recuerde.

El padre Ariztimuño, cuyo seudónimo literario era Aitzol. Asesinado en la guerra por los defensores de la Santa Cruzada. Este no cuenta como mártir.

Para acabar, los religiosos, que los hubo, asesinados poresos católicos que tanto llamaban a la guerra santa como fanáticos cegados deodio que eran, esos no gozan de fecha en el santoral por su martirio, que lo tuvieron. Pero, claro, no me imagino a ningún santo padre afín a la crueldad de los ejércitos y la clase de mando terrenal subiéndolos a los altares.

lunes, 5 de noviembre de 2018

Propaganda mediática

El aspirante Rivera ayer acudió a Altsasu, no porque sea un enclave decisivo para sus objetivos poltronales, sino porque es un símbolo. Podría ser un símbolo de la parcialidad de la justicia, pero, en este caso, utilizan Altsasu porque tiene un nombre con connotaciones para simpatizantes y camaradas que dan vivas al rey y a las FSE y se visten de azul, brazo en alto, a ritmo de marchas militares.

 Objetivo de la parada mitinera ciudadanera.

Rivera, ayer, fue a Altsasu a darse un barniz de mártir, pensando que, quizá, esos violentos norteños tirarían piedras a su coche, como afirmó si sonrojo la vocera de la "Secta" Cristina Pardo. Y es que hasta los que van de progres en Atresmedia, lo único que hacen es mentir con todo el descaro para ir perfilando el voto de los indecisos que vagan sin sentido crítico por la izquierda española descerebrada.

Hay que crear falsas noticias para afianzar al "líder".

No os preocupéis que el aspirante no sufrió ningún daño. Para eso tiene a sus ángeles de la guarda que lo salvan in extremis de pasar rutinarios controles de drogas en los aeroupertos y luego vuelven a montarles el pollo a quienes los efectúan, porque a los señoritos se les habla de "usté" mientras uno se descubre la cabeza y se la chupa de rodillas.

Uno que sabe por dónde va la cosa.

Ayer, vuelta triunfal de los fascistas en un pueblo que atrae votos por su simbolismo. Eso sí, algún detenido hubo. La policía foral prendió al alborotador filofranquista Cake Minuesa por intentar alterar el orden. ¡Qué pena que no lo puedan usar por no estar en el lado de la mayoría de altsasuarras!

martes, 30 de octubre de 2018

Kropotkin y la revolución femenina

Leyendo a Kropotkin y su libro de hace ciento treinta años encuentro lógicas palabras sobre la emancipación de la mujer del trabajo doméstico "propio de su condición", que aún hoy día, muchos prohombres de derecha o incluso izquierda creen natural. Porque la conquista de libertades estaba muy bien para el hombre, que podía reclamar sus derechos universales, pero ay de la mujer que los pidiera, por ejemplo, en esa Francia revolucionaria. Ya lo hizo Olimpia de Gouges y acabó decapitada. ¡Pedir derechos de la mujer! ¿En qué cabeza, decapitada, cabe?

Olimpia tenía razón.

Y así, las libertades de las mujeres siguen, aún día, mermadas porque muchos creen natural y no artificial, la supeditación femenina ante la supremacía masculina. Ya lo recogía Ángela Davis, la intelectual afroamericana, antes se aceptó el voto del hombre negro que el de la mujer independientemente del color de la piel que esta tuviera. La mujer, pertenezca a la clase que pertenezca, sea proletaria o de clase acomodada, no tenía ni voz ni voto ni contaba para nada que no fuera callar, criar a los nenes y ser lucida del brazo de un propietario.

Palabras de Kropotkin:  ¿Por qué el trabajo de la mujer no ha contado nunca para nada?, ¿por qué en cada familia, la madre y con frecuencia tres o cuatro sirvientas, tienen que dar todo su tiempo a los asuntos de la cocina? Porque aquellos mismos que quieren la liberación del género humano no han incluido a la mujer en su sueño de emancipación y consideran como indigno de su alta dignidad masculina pensar “en esos menesteres de la cocina”, de los que ellos se descargan sobre las espaldas del gran chivo expiatorio: la mujer. 

Emancipar a la mujer no es abrir para ella las puertas de la universidad, del foro y del Parlamento. Es siempre sobre otra mujer que la mujer liberada descarga el peso de los trabajos domésticos. 

Emancipar a la mujer es liberarla del trabajo embrutecedor de la cocina y del lavado: es organizarse de modo que le permita, si le parece, criar y educar a sus hijos, conservando tiempo libre para tomar parte en la vida social. 

Esto se hará, ya lo hemos dicho, ya comienza a hacerse. Sepamos que una revolución que se embriague con las bellas palabras de Libertad, Igualdad y Solidaridad, manteniendo la esclavitud del hogar, no será la revolución. La mitad de la humanidad, sufriendo la esclavitud de la hornalla de cocina, tendría aún que rebelarse contra la otra mitad.

El último párrafo es sublime.

sábado, 27 de octubre de 2018

Lecturas fugaces que golpean

Doce días sin publicar. Eso para mí debe de ser una especie de récord. A lo que he llegado. Tener que desprenderme del placer de dedicar un ratico "güeno" a escribir mis peroratas  en esta plataforma. Pero es lo que hay. Entre curros y cursos de formación debo restar momentos al placer de escribir y, aún peor, al placer de leer. Eso sí que no lo llevo nada bien.

Ojo, que conste que no es queja. Realmente me lo paso muy bien en mis nuevas tareas laborales que un día os contaré someramente. Quizá se deba al hecho de que es algo nuevo, aunque mis funciones anteriores tenían cierto grado de similitud. 

Al lío. Robo minutejos sueltos para leer un clásico de la literatura libertaria llamada "la conquista del pan" de Piotr Kropotkin, que, aunque había oído referir muchas veces, hasta que no pillé un ejemplar, nunca había leído. Cosas que pasan. Me está resultando bastante ameno, a decir verdad.

Es increíble, pero jodidamente cierto, que en 120 años no hemos cambiado nada, para desgracia de la condición humana. Si este libro se escribió a finales del siglo XIX, aún nos encontramos con la misma miseria en la que nos introducía Kropotkin para explicarnos las injusticias clasistas.

El príncipe Kropotkin en diferentes épocas de su vida (Y de su barba)

En el capítulo "Vías y medios", donde explica cómo el capitalismo para existir necesita que haya miseria, sus palabras no nos pueden parecer más actuales:

"Los economistas nos recordarán, sin duda –a ellos les encanta
recordarlo–, el bienestar relativo de cierta categoría de obreros,
jóvenes, robustos, hábiles en ciertas ramas especiales de la
industria. Siempre nos señalan con orgullo a esa minoría. Pero
ese bienestar mismo (patrimonio de unos pocos), ¿es seguro
que les está asegurado? El día de mañana, la incuria, la imprevisión
o la avidez patronal arrojarán quizás a esos privilegiados
a la calle y ellos pagarán entonces con meses y años de dificultades
o miseria el período de bienestar del que disfrutaron.
¡Cuántas industrias mayores (textiles, hierro, azúcar, etcétera),
sin hablar de industrias efímeras, hemos visto parar y languidecer
una tras otra, ya sea por efecto de especulaciones, por consecuencia
de cambios naturales de lugar del trabajo, o por causa
de la competencia promovidas por los mismos capitalistas!
Todas las principales industrias textiles y mecánicas han pasado
recientemente por estas crisis. ¿Qué diremos entonces de
aquellas cuya principal característica es el trabajo temporario?

¿Qué diremos también del precio al que se compra el bienestar
relativo de algunas categorías de obreros? Pues éste se ha
obtenido a costa de la ruina de la agricultura, la descarada explotación
del campesino y por la miseria de las masas. Frente a
esa débil minoría de trabajadores que gozan de cierto bienestar,
¡cuántos millones de seres humanos viven al día, sin salario
asegurado, dispuestos a concurrir adonde sea que los llamen!
¡Cuántos campesinos trabajarán catorce horas diarias por una
mediocre comida! El capital despuebla los campos, explota las
colonias y los pueblos cuya industria está poco desarrollada y
condena a la inmensa mayoría de los obreros a permanecer sin
educación técnica, mediocres hasta en su mismo oficio. El estado
floreciente de una industria se consigue inexorablemente por
la ruina de otras diez.

Y esto no es un accidente: es una necesidad del régimen capitalista. 
Para poder retribuir a algunas categorías de obreros,
hoy es necesario que el campesino sea la bestia de carga de la
sociedad; es necesario que las ciudades deserticen los campos;
es necesario que los pequeños oficios se aglomeren en los barrios
inmundos de las grandes ciudades y fabriquen casi por
nada los mil objetos de escaso valor que ponen los productos
de la gran manufactura al alcance de los compradores de salario
mediocre; para que el mal paño pueda usarse para vestir a
los trabajadores pobremente pagados, es necesario que el sastre
se contente con un salario de muerto de hambre. Es necesario
que los países atrasados de Oriente sean explotados por los
de Occidente, para que en algunas industrias privilegiadas el
trabajador tenga, bajo el régimen capitalista, una especie de
bienestar limitado."

Esto que escribió Kropotkin hace ciento veintitantos años sigue, por desgracia, siendo la cosa más común y deleznable de nuestro ávido sistema capitalista, que no duda en joder la vida, hasta la muerte, de millones de seres humanos para que los que están sacando los beneficios puedan seguir viviendo como reyes a costa del sufrimiento y muerte de todo el planeta, sea animal, vegetal o mineral.

Y que no hayamos cambiado ni un ápice. ¡Hasta la explosión planetaria final!


lunes, 15 de octubre de 2018

Olor de santidad.

El papa  Paco acaba de canonizar a monseñor Óscar Arnulfo Romero, y a otros seis cristianos más incluido el papa Montini (Pablo VI). Curiosamente Pablo VI fue el predecesor de Wojtyla, después del fugaz paso por la silla de San Pedro del papa Luciani (Juan Palblo I). A los 33 días de papado, Luciani no despertó una mañana con lo cual muchos altos cargos de la iglesia resoplaron aliviados y en la consiguiente fumata del cónclave colocaron las sandalias del pescador a un polaco, Wojtyla, que se dedicó a ningunear a la iglesia obrera latinoamericana.

Al poco de ser convertido papa el actual Bergoglio, proveniente de la citada iglesia latinoamericana que sufrió entre los 70 y 80 la violencia de los Estados lacayos de terceros países más poderosos imponiendo dictaduras y encarcelando, torturando y asesinando opositores, no dudó en concluir el meteórico proceso de canonización de Wojtyla. Hace ya cinco años que ascendió a santoral San Juan Pablo II.

Dos santos de la iglesia. El de la derecha no hizo nada para impedir el asesinato del de la izquierda.

Ese Juan Pablo II que despreció las peticiones de ayuda de monseñor Romero, hoy tan santo como el polaco. Romero acudió al Vaticano para pedir ayuda ante la cantidad de muerte y represión que sufría la clase popular salvadoreña. Juan Pablo II, sin ganas, después de mucho solicitarlo, accedió a escuchar al obispo centroamericano pero se negó a ayudarle en su intento de pacificar su pueblo. Dolido por la reacción del "Santo" padre, volvió a El Salvador donde una mala mañana fue muerto a tiros mientras celebraba una eucaristía. Entonces a Juan Pablo II quizá le entrara remordimiento, ya que la culpa está muy presente en el catolicismo y, cuando en uno de sus innumerables viajes aterrizó besando el suelo de El Salvador, fue a rezar a la tumba del obispo, y eso fue lo único que hizo por él.

Y ahora, Bergoglio, el papa Paco, ese superior de los jesuitas argentinos que no dudó en impedir que la dictadura de Videla, Massera y Agosti detuviera y torturara a sus propios hermanos de la Compañía de Jesús, cierra este lamentable capítulo donde la curia superior pretende elevar a los altares a sus mártires del abandono, como si así se arreglaran las muertes, los atropellos, la violencia y la criminalidad que han sufrido, sufren y sufrirán sus fieles cristianos, pero sobre todo, los pobres.

La iglesia de los hombres, pues los hombres la han creado a su imagen y semejanza, por mucho que nombren a un Dios, no es más que otra deplorable muestra de manipulación y oscuros fines por los que los pobres fieles deben sufrir y morir "para ganar el cielo", e incluso alcanzar el santoral, y los altos miembros de la curia tienen información, y, sobre todo, poder. ¡Qué triste!

jueves, 11 de octubre de 2018

Los golpes que da el Voxeo

Las incautas siguen creyendo que en España no hay extrema derecha. Eso se decía alegremente hace nada. Y sin embargo están desperezándose después de años aletargados. Y no estoy hablando de los bisoños cachorros que mamaron de la teta del neoconservadurismo a la par que mentían con todo el descaro en sus currículums. No, de los gemelos Rivera y Casado, ambos cachorrillos del PP, acostumbrados al derechismo chapucero del puesto vitalicio en rancias butacas institucionales teniendo que transigir con gente de otras coloraciones políticas con tal de no soltar la mano de dentro del bote, no estoy hablando.


Qué pena, cuántos amigos de la ultraderecha.

Hay otros, como Santiago Abascal, que está viviendo sus diez minutos de gloria (Espero que sea así de efímero) después de su mítin-festival-astracanada fascista de Vistaalegre. Santiago Abascal también antiguo cachorro del PP, que son las siglas de Partido Perifranquista. Un tío que se jacta de llevar arma, de echar las culpas a los inmigrantes (Un clásico del fascismo eso de hacer creer que todos tus males son culpa de otros desgraciados, no de quienes te putean. Ellos, no), de anunciar que defenderá el "rancionalcatolicismo" español, o de  poner freno al feminismo. Eso es el fascismo que "no había en España".

Lo peor es que hay gente que se para a escucharlos y no sólo eso, sino que es tan incauta como para creerse sus gilipolleces y hasta tiene la intención de votarlos.  Vox representa la España rancia e intransigente que nunca se fue del todo y que amenaza con volver y nos amedrenta con quitarnos la voz a los que somos críticos con el Estado porque, ellos, que son tan de uniformes, les gusta la uniformidad  por encima de todo. 

Un polémico y tramposo periodista, un pederasta insoportable y un asesino de animales apoyando a Vox.

Lo que más me jode es que habrá gente que vote a estos hediondos seres salidos de una fosa abisal de los años treinta del siglo pasado. Apestan y lo peor es que si consiguen representación institucional el tufo no se irá de allá donde aposenten sus pestilentes culos.

Espero que no consigan un gran eco cuando en las elecciones levanten su "vox". ¡Que no había ultraderecha en España! ¡No, qué va!.

Niños y niñas, no cojáis nada de Vox. Es caca.

viernes, 5 de octubre de 2018

Correos no tiene ni "pa" suelas.

El verano suele hacer estragos en las plantillas de los puestos laborales ya que, para que unos disfruten del derecho de asueto, los que se quedan deben acarrear con todo el volumen de trabajo, que suele ser el mismo sólo que con la mitad de trabajadores.

En esta miniciudad pasa como en todas partes y en correos, esa empresa pública privatizada con esto de que vivimos sumergidos en los procelosos mares de la economía de mercado,  se da la circunstancia de que no hay personal para cubrir vacaciones ni sustituir baja alguna. Este es un problema estival que se arrastra hasta bien entrado el otoño. Sin ir más lejos, ayer las telarañas que poblaban ufanas mi buzón, se vieron sorprendidas por un folleto comercial que presentaba las ofertas de la primera semana de septiembre. Menos mal que, aunque ya estamos en octubre, ni era un envío importante ni presto demasiada atención a esas cosas. Peor es que estoy suscrita a una editorial que publica cosas diferentes a las zafiedades de los grandes monstruos  que abarrotan el mercado de la letra impresa y ya me han cobrado el ejemplar enviado de septiembre, el cual debe estar criando polvo en los ignotos almacenes de la oficina de correos de esta miniciudad.

Buzón manifestándose contra los presos políticos custodiado por dos buzones de la benemérita.

Esta es una desastrosa situación que se repite año tras año y verano tras verano, pero correos sigue sin ponerle remedio. Ni quiero ni pensar en la cantidad de cosas importantes de verdad que no llegarán  a tiempo a sus destinatarios por la absoluta dejadez de la empresa pública a la que están dejando agonizar desde tiempos inmemoriales, cuya plantilla es eventual en la mayoría de los casos y a nadie le importa realmente que el correo se amontone en la oficina porque no hay cartero que salga a repartir, y, cuando digo a nadie no me refiero a los sufridos usuarios del servicio, sino a los gestores de la entidad, a los que les importa toda la producción de la huerta murciana el  desordenado apilamiento epistolar.

Debería cabrearnos que todo esto de la dejadez es parte del proceso de arruinar la empresa para venderla a precio de saldo. Una pena, pero, oye, que el problema de España es la independencia del vecino y que Joaquín no está en la selección.

En fin, querid@s, nada nuevo bajo el sol y tampoco en el buzón.

martes, 2 de octubre de 2018

Iglesia de armas tomar

El arzobispo de Madrid declara que da el visto bueno a la inhumación de Franco en la catedral de la Almudena. Eso indica que es cierto que sacarán al sátrapa de Cuelgamuros y que le darán sepultura en esa catedral, museo del mal gusto, lugar en el cual hasta el propio San Josemari, que se creía más que Dios, tiene su propia capilla con imagen divinizada, patrón de los soberbios y de los ricos de espíritu y de los de cuenta corriente.

La iglesia católica española, siempre tan beligerante, legitimó y dio cobertura al golpe de Estado de los militares africanistas en julio de 1936, llamándolo "santa cruzada", con ese cardenal Isidro Gomà pidiendo taxi sin atisbo de vergüenza.

Hermanos en Jesucristo, ¿Va a haber taxi para todos?

Que si le dieron cobertura, el dominico y profesor de teología moral de Salamanca, r.p. Ignacio Menéndez Reigada se atrevía a soltar esto en pleno inicio bélico: “el alzamiento en armas contra el Frente Popular y su Gobierno es, no sólo justo y lícito, sino hasta obligatorio, y constituye por parte del Gobierno Nacional y sus seguidores la guerra más santa que registra la historia”

El cardenal y arzobispo de Toledo, Isidro Gomà, se atrevió, no sólo a figurar como un fascista fanático en las poses con el brazo a la romana rodeado de militares, sino que da un discurso beligerante y, a la vez, delirante, impropio de un buen cristiano: 


Esta cruentísima guerra es, en el fondo, una guerra de principios, de doctrinas, de un concepto de la vida y del hecho social contra otro, de una civilización contra otra. Es la guerra que sostiene el espíritu cristiano y español contra ese otro espíritu...

Ignoramos cómo y con qué fines se produjo la insurrección militar de Julio: los suponemos levantadísimos. El curso posterior de los hechos ha demostrado que lo determinó, y lo ha informado posteriormente un profundo sentido de amor a la patria. Estaba España ya casi en el fondo del abismo, y se la quiso salvar por la fuerza de la espada. Quizás no había ya otro remedio.

La guerra Santa, como dice al final del párrafo donde nos cuenta el albor de la revuelta en Navarra, llena de curas trabucaires que traían armas de contrabando para los golpistas, como hizo algún clérigo de la Navarra más reaccionaria.

Es preciso haber vivido aquellos días de la primera quincena de agosto en esta Navarra, que, con una población de 320.000 habitantes, puso en pie de guerra más de 40.000 voluntarios, casi la totalidad de los hombres útiles para las armas, que dejando las parvas en sus eras y que mujeres y niños levantaran las cosechas, partieron para los frentes de batalla sin más ideas que la defensa de su religión y de la patria. Fueron, primero, a guerrear por Dios...

Al compás de Navarra se ha levantado potente el espíritu español en las demás regiones no sometidas de primer golpe a los ejércitos gubernamentales.

Porque, eso sí, después de matar tan calentito, que diría Gila, al que fusilaron mal en la guerra, por cierto, se iban a confesar y rezaban el rosario.

Y en todos los frentes se ha visto alzarse la Hostia Divina en el santo sacrificio, y se han purificado las conciencias por la confesión de millares de jóvenes soldados, y mientras callaban las armas, resonaba en los campamentos la plegaria colectiva del Santo Rosario.

Monseñor Plà y Deniel también contribuyó a hacer creer a las acémilas el valor redentor de la maldita guerra:  “En el suelo de España luchan hoy cruentamente dos concepciones de la vida, dos sentimientos, dos fuerzas que están aprestadas para una lucha universal en todos los pueblos de la tierra… Comunistas y anarquistas son los hijos de Caín, fratricidas de sus hermanos, envidiosos de los que hacen un culto a la virtud, y por ello los asesinan y martirizan”. Y añadía el sotanado: “Reviste, sí, la forma externa de una guerra civil, pero en realidad es una Cruzada. Fue un sublevación, pero no para perturbar, sino para restablecer el orden”, “…una Cruzada por la Religión, por la Patria y por la Civilización”, “…una Cruzada contra el comunismo para salvar la Religión”.

Y esta sólo es una pequeña muestra de lo que la iglesia se dedicó a producir para fomentar la puñetera guerra como no se debiera hacer. La iglesia inventó la cruzada, antes inexistente pues no era más que un simple golpe de estado. Muchos clérigos lucieron armas y las usaron, que es peor. Eso sí, por si acaso no hacen muy conocido el hecho de que expulsaron a un par de obispos que no pensaban igual y que fusilaron o encarcelaron, o las dos, a numerosos sacerdotes, sobre todo en el País Vasco.

Y aún la iglesia se atreve a hablar de perdón y de mejillas dispuestas al fustigamiento cuando ellos alabaron el asesinato, glorificaron a los asesinos y recibieron bajo palio a un dictador que firmaba sentencias de muerte sin ningún escrúpulo. Esta iglesia, que firmó una pastoral deleznable, que aquí os dejo. Esta iglesia no ha cambiado.


Capellanes castrenses cardenalicios.

Sus arzobispos de Toledo, quizá contagiados por la academia castrense de la misma ciudad, juran bandera como los militares. Quizá confundan la ropa talar con el uniforme militar, las sotanas con las guerreras, los solideos con las gorras de plato y la estola con los correajes. Aún hacen declaraciones inconcebibles, como las advertencias sospechosas de cierto arzobispo. La iglesia española sigue siendo la gran defensora de la dictadura. Nada sorprendente, por desgracia.

jueves, 27 de septiembre de 2018

Los fusilados del 27 de septiembre de 1975.

Hoy se celebra, si es que se puede emplear una palabra así para esto,  el triste aniversario de los últimos fusilamientos del franquismo. Hace 43 años el plomo acabó con las vidas de 5 jóvenes que luchaban por acabar con el fascismo, pero el fascismo, desgraciadamente, acabó con ellos.

Tres en Hoyo de Manzanares, uno en Burgos y el último en Cerdanyola del Vallès

Luis Eduardo Aute compuso, entonces, una delicada pieza titulada "al alba", porque esas vidas tan jóvenes fueron segadas en ese momento del día. Aute suele contar que, para que colara la canción en la censura, se dedicó a escribir temas mucho más exagerados para que, por descarte, aprobaran este tema.



A pesar de que advierto mucho revisionismo fascistoide por las rrss, lo cual me espanta, hay algún documento honrado sobre estos hechos. Es una lástima que haya quienes, desde la comodidad del presente, se dediquen a tejer mentiras pestilentes sobre el pasado. Un libro honrado y bien documentado, el de Carlos Fonseca. "Mañana cuando me maten".

Y no olvidemos, por mucho que los nuevos políticos con alma rancia y falsos másteres nos digan que esto es "de la guerra del abuelo", que el franquismo no acabó hace 43 años, que las instituciones no se depuraron, que los símbolos siguen siendo los de la Victoria y que los vencedores establecieron las estrategias "del juego" y se transformaron en partidos políticos para seguir en el poder. Y esto no hace falta que os lo diga yo, lo podéis comprobar vosotros mismos viendo la  propaganda sarta de noticias intoxicadas de sus medios de comunicación.


Salud, conciencia, estudio y paz.

martes, 25 de septiembre de 2018

Hoy hace 33 años

Hoy hace 33 años, el 25 de septiembre de 1985, se produjo un brutal atentado en la ciudad de Baiona, Pirineos Atlánticos. Unos pistoleros se llevaron por delante la vida de cuatro hombres jóvenes. Una acción violenta, como solía ser demasiado frecuente en aquella época, por desgracia.

Cuatro hombres brutalmente asesinados a los que se sigue tratando con una injusticia aún más brutal. Aún miente el estado en atribuir a estos refugiados en Francia, por ser desafectos al franquismo siendo vascos, la pertenencia a ETA. El estado miente a sabiendas. Necesita alargar su pinochesca nariz y acusar a los asesinados de pertenencia a una rama de esta banda que tanto daño ha hecho. ¿Por qué? se preguntarán muchos a los que todo les parece lo mismo porque la tele así se lo ha dado masticadito en un puré, mientras le hacía el avión-cuchara, pues porque no quieren reconocer que fue el estado el que financió otro grupo terrorista, llamado GAL. Necesitan justificar la muerte, si es que un acto tan deleznable  es justificable, alegando la maldad manifiesta de estos refugiados "Son de ETA y a callar" Nada indica que lo fueran, pero ¿Qué importa? Legitiman -¡Toma ya!- la "merecida muerte" de esos cuatro hombres. 



Se acostumbraron a endilgar pertenencia a ETA más a menudo, ya que un par de meses después, en una sesión de tortura insoportable mataron a un chófer de autobús. Se les quedó en el sitio. No resistió. ¿Qué hacer? Convirtieron a ese pobre hombre muerto en el supercuartel de Intxaurrondo en miembro de ETA y nos soltaron la milonga de que murió ahogado en el río. De ese mismo comando inventado por alguien vestido de verde resultó ser un pobre chaval que treinta años después se atrevió a contar la delirante escena en un libro que os recomiendo que leáis.

Y, como podréis leer en este estupendo artículo de El Salto Diario, estas víctimas, porque lo son, de la violencia de aquella época, son de segunda. No tienen derecho a compararse con otras víctimas porque, para los que clasifican estas cosas en este Estado que nos juraban que había hecho una transición modélica y creaban a escondidas grupos terroristas de liberación, estos muertos son ETA porque sí.