Tengo un bló

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Tmeo, la mejor revista de humor

jueves, 1 de diciembre de 2016

Música matinal

Me encanta el gusto ecléctico que tiene quien sea el que pone la música de entrada a la escuela del barrio, que se llama Puigberenguer por estar en el sitio homónimo. La escuela está en un alto, como su propio nombre indica, aquí incido en que puig viene de podium, en latín y significa altozano, cerro o colina. En Navarra, por ejemplo, la virgen del Puy de Estella se encuentra en una colina y el cementerio grande de Donostia se llama Polloe por estar en tal cerro, nombre dado por los gascones que poblaron el lugar durante la edad media y allí se quedaron. Con este looping mental venía a decir que la palabra castellana poyo y la catalana puig tienen el mismo origen. Retomo.

Escola del barri

Que la escuela del barrio esté en un alto posibilita el que la música que difunden sus altavoces, a la hora de entrada y salida de la chavalada, sea audible con nitidez desde cualquier rincón del barrio. Y así, si hace un par de semanas el encargado de seleccionar los minutos musicales fue y puso "This is the world" de Barry Gibb, el temazo setentero con el que comenzaba la película Grease, con esos dibujicos ambientados en la estética juvenil de los cincuenta.



Hoy se ha dedicado a amenizar la mañana con un inconfundible Mozart. Su concierto de clarinete, primer movimiento.



No sé quién es el artista que selecciona la música pero me encantan sus gustos. Me estoy convirtiendo en su fan, aunque no sobrepasa a la persona que coloca los rótulos en el programa "cachitos de hierro y cromo", ese sí que es mi fan absoluto.

Y con esta alegría musical, empieza la mañana.

martes, 29 de noviembre de 2016

Boicot fundamentalista

Hay una corriente furibunda contra Fernando Trueba por unas pocas frases del discurso que este dio en el festival de cine de San Sebastián en el 2015 con motivo del recibimiento del premio nacional de cinematografía a su nombre. Fue un discurso en el que desgranó las tres palabras "Premio, nacional y cinematografía", y lo pronunció hace catorce meses, pero es ahora, cuando acaba de estrenar su "la reina de España" cuando saltan los furibundos defensores de la patria llamando a boicotear la peli porque Trueba dijo que no se sentía español, y es que dar una opinión será muy libre y muy constitucional, pero este pueblo de envidiosos y caínes tiene memoria para lo que le interesa y no perdona su orgullo herido.

No han escuchado el discurso ¿Para qué?

Seguro que nadie ha escuchado el discurso completo. Lo cuelgo aquí, por si alguien deja de hacer el indio, por muy español que diga ser, y quiera entender qué es lo que pretendía decir Trueba, que es muy sencillo: Las fronteras son un error y más nos valdría haber aprendido algo de la influencia francesa de la época napoleónica. A Trueba, como a los afrancesados a los que se perseguía y castigaba con saña durante los primeros años del siglo XIX en esta España cainita, se les hace cruz y raya sin atender a razones. ¿Para qué entender sus palabras?, con odiar con mucha furia española sin atender, todo ciegos, vale.

Hay una corriente por las redes sociales y algunos medios de la prensa que fomenta este boicot. Lo cachondo es que, de entre los nombres destacados de los boicoteadores salen personajes tan siniestros como Fran Rivera, lo cual tiene gracia porque no deja de ser un diestro siniestro. Un tío que se queja de que se boicotea el toreo va a la cabeza del boicot a Trueba (Y a todos los que han hecho la peli), exige que Trueba devuelva subvenciones cuando su toreo, detestado por muchos españoles y no españoles que, con sus impuestos, subvencionan sin quererlo la mal llamada fiesta nacional, pagamos al erario público para que este fomente los toros, que procedo a exigir que se dejen de subvencionar con mis ingresos.

Dudo mucho que hayan escuchado el discurso de Trueba más allá de las dos frases en las que dice lo que les permite atacarlo, porque ya se sabe que la palabra es el arma más peligrosa y la opinión no queda impune, aunque la constitución te ampare.

Y hay movimientos boicoteadores, dirigidas por heridos y furibundos españolitos que se creen más españoles que nadie y que intentan imponer, otra vez, como en el siglo pasado, sus gustos a los demás, que es ser español y por español se entiende  fascistacatólico y el que no lo sea, que se exilie.


Y así tipos como Fran Rivera, y toda esa cohorte de españolísimos de corazón, pero no de cartera, porque, por si acaso, sacan la pasta fuera de sus amadas fronteras para que los impuestos de su amada patria no se reviertan en el bien común de los españoles, se aprestan a decir majaderías como oligofrénicos sin entender ni una puta palabra de lo que dijo Trueba. ¿Para qué? La rabia es más poderosa que la inteligencia y las llamadas a los boicots por honor y demás zarandajas demuestran que Trueba tenía algo de razón: Con un poco de cultura europea que nos hubiera entrado con Francia en 1808, menos cenutrios serían los asesinos de bovinos.

"Orgushoso" español que no sabe escribir: ¿Dice que devuelva las subvenciones sin vergüenza, o que devuelva las subvenciones (coma) sinvergüenza? Lo de poner sólo una exclamación tampoco se lo paso. Para sentirse tan español no tiene ni puta idea de escribir en su idioma.

La peli no está mal. Hay una escena que me molesta mucho, que es homófoba e intenta pasar por divertida una cosa grave que no lo es, pero mejor que no lo vean los boicoteadores, porque hay cosas que se dicen en la peli que no les va a gustar nada y a lo mejor queman los cines con malos españoles dentro que pasan de chorradas como el boicot a una peli de la que viven muchos profesionales, no solo su odiado Trueba. Porque en su bendito simplismo, la subvención a la peli es sólo para el director y el equipo técnico y artístico de la misma no tienen ni repajolera idea de a quienes se refieren.

viernes, 25 de noviembre de 2016

Bola de chicle a peseta

Los de mi generación somos inmunes a ciertos microorganismos, ya que , desde muy críos hemos sido capaces de comer según que cosas de manera muy poco higiénica. ¿Os acordáis de aquellos chicles de bola dura, en la que habías de empeñar toda la fuerza de tus maxilares para domar y que se convirtiera en un chicle masticable? Eran bolas de chicle duras como cantos de río, de muchos colorines, que se encontraban en una máquina expendedora amarilla puesta en cualquier parte. Costaban una pela (peseta, para los de la eurogeneración) y había que pedir ayuda a un mayor para que pudiera accionar la palanca expendedora, porque no había Dios que la moviera para sacar tu chicle. Y nosotros nos comíamos aquellos chicles sin envoltorio que pasaban por esa caja y sus engranajes y que no se limpiaba nunca. Eso inmuniza, ya lo creo.

Esterilizado, lo que se dice esterilizado, no estaba.

Y como es viernes, para acompañar este momento dulce, un temita de los strangeloves. ¿Qué digo un temita? ¡El temita! Su one hit wonder. Su única canción, como es natural, porque el grupo no existía realmente y, cuando este tema empezó a ser escuchado, tuvieron que inventarse corriendo a los cantantes. Cosas de las productoras discográficas. I want candy:



Buen finde.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Thrilleros, el desenlace final.

Como no podía ser de otra manera, al estilo de los thrillers de segunda, la principal sospechosa va y muere antes de cantar de plano. Parece ser que Rita Barberà ha sufrido un infarto y ha fenecido. ¿Seguro? Las mentes más conspiranoicas quizá piensen que está viva escondida por ahí como Walt Disney, sección palitos de cangrejo, Elvis, Hitler, Jesús Gil o Paesa...¡Esperen! Paesa sí que está vivo, aunque anunció su muerte.

¡El caloret de l'infern?

Vaya tú qué cosas, Rita Barberà es cadáver y muchos piensan mal porque quizá se ha acelerado su merte, pero no por la de disgustitos que le buscaba la gente cabreada por eso de la prevaricación, que le han llevado al infarto, sino porque así es una testigo silenciosa y ya no molesta.

¡Ostras! Ni John Le Carré, ni Robert Ludlum, ni Ken Follett, ni hostias. Esos no podían inventarse tal golpe de efecto. Supera al de la monja robaniños, sor María, también desaparecida de entre los vivos justo cuando iba a hablar en un juicio acusada de tráfico de menores.

Claro que, meterle una larga enfermedad como a Arafat,  o a Chávez era demasiado riesgo. ¿Qué tal algo súbito y fulminante? Y zaska.

Es para pensar mal, muy mal.

lunes, 21 de noviembre de 2016

Lunes negro, que no viernes

El fin del mundo se acerca. No sólo va a gobernar Trump a partir del día de San Sebastián (20 enero) de 2017, sino que aquí va a gobernar Rajoy con funestas consecuencias para nuestros bolsillos y nuestra-menguante -calidad de vida. La ultraderecha europea, por seguir la estela yankee, va a ir quedándose con las poltronas de los países burgueses tipo Francia, con una Marie Le Pen en pleno furor.

La tele va a seguir dando noticias que nos dirijan la atención hacia lo que ellos quieren, para tenernos controlados, mientras nos ponen infumables telefilmes alemanes. Es sospechosa la ingente cantidad de pelis alemanas que nos echan por RTVE desde hace unos meses. La Merkel debió de imponer la compra de las películas de su país a la tele pública española dentro de las condiciones del rescate financiero, por lo visto.



Nos intentan sacar, de la manera más canalla, la lágrima con el anuncio de la lotería de navidad contándonos como a la gente pobre le tocaba, porque ya ni eso. Nos venden la idea de que celebremos que nos hemos creído que nos toca sin que sea cierto. Estadísticamente, queridos míos, que nos toque la lotería a alguno de los que leéis esto, es más que difícil. Siento aguaros la fiesta. A los pobres no nos toca la lotería, si acaso le toca a Fabra, y no precisamente porque tenga una suerte del copón de la baraja, sino porque su detergente lava más blanco, como el culo de Franco, que ayer hizo 41 años que palmó, pero no nos dejó, para nuestra desgracia. Sus herederos legítimos o espontáneos de nueva generación siguen ahí, porque, como cantan, en España vuelve a amanecer dorado, como en Grecia.

El mundo se va a la mierda y no hay manera de superarlo.

viernes, 18 de noviembre de 2016

Al pie de la letra

Se sentó a la mesa del modesto restaurante y en cuestión de un abrir y cerrar de ojos, apareció el camarero de escaso cabello aceitoso y magro de carnes vestido con una camisa blanca impoluta, abiertos los últimos botones del pecho y con las mangas enrolladas sobre los codos.

  - Buenas tardes. ¿Quiere saber el menú?
  - Buenas tardes, sí, por favor.
  - De primero: ensalada mixta, lentejas estofadas, pastel de cangrejo o sopa de cocido.
  - Mmm, las lentejas.
  - De segundo: albóndigas caseras, merluza a la plancha, escalope con patatas o dorada al horno
  - Una dorada, entonces.
  - ¿Y de beber?
  - Una cerveza bien fría.
  - De acuerdo.

Y marchó el camarero con la comanda. No tardó en volver a la mesa con la cerveza fría, primero, y luego con el plato de lentejas. Sirvió al cliente y quedó a su lado. Al primer bocado, el camarero empezó a declamar:

  - Yo nací en esta ribera del Arauca vibrador, aunque nunca he estado en el llano de Venezuela y mi alma no es llanera sino alcarreña. Soy de la serranía de Cuenca. Mi abuelo tenía una casita con una parcela de tierra de la que sacaba para que comieran, muy poco, toda su extensa prole. En casa de mi padre es que no les quedaba ni la miseria para repartir, por eso, en cuanto lo mandaron al servicio militar, y le tocó en esta zona, decidió quedarse para poder vivir. Ya en aquél pueblo de Cuenca no quedan ni las arañas. Y yo nací aquí, ya que mi padre se casó con una chica de la zona, mi madre, que.....

  - Oiga, ¿Por qué me cuenta esto? ¿Es que no puedo comer sin soportar el serial radiofónico?- exclamó irritado el cliente.

  - Ah, quizá el caballero no ha leído bien el cartel. Se especifica claramente: "Menú diario, brasa diaria". La brasa la doy yo, señor mío. Pues como le decía, yo me crié aquí. En este mismo barrio, del que no me he movido, porque bien a gusto vivo de toda la vida. Aquí corría de chico con mis amigos que....

Tal cual

La brasa duró hasta los postres, el café y la copita de coñac segoviano, aunque las esperanzas de beber para olvidar del cliente no se hicieron realidad.

martes, 15 de noviembre de 2016

Asesinos energéticos

¿Alguien ha oído hablar de la pobreza energética? Es aquella que impide a una persona el poder pagarse las abusivas tasas de suministro de luz, gas y agua. Los recibos de tales suministros son, en su mayoría, impuestos que grava, muy golosamentre, el Estado, ese que debería velar por el bienestar de todo el mundo, ya que, con esos impuestos se subvencionan ayudas a gente que lo necesita, y no deberían ser para pagar sueldazos a expolíticos enrolados en puertas giratorias que viven muy bien a expensas de la cuidadanía gracias a esas caras energéticas.

Pues bien, ayer falleció una anciana en Reus, Tarragona, porque, como no tenía luz eléctrica, ya que no podía pagarla, vivía a la luz de las velas y una de ellas prendió el colchón en el que dormía. El ayuntamiento "no sabía nada", y quizá no sepa si tienen servicios sociales municipales, provinciales o de la Generalitat que cobra tasas hoteleras para pagarse la fórmula 1 de Montmeló, pero que le suda la polla autonómica si la gente vive en la indigencia más absoluta.

Oh, qué penita, una vieja pobre ha muerto, y busco a quién echarle las culpas, porque culpa suya era cobrar una mierda de pensión que no le dejaba pagar el abusivo coste de la luz, porque las Endesas, Iberdrolas, Accionas o Fenosas, aunque ganan más que nunca, exprimen al máximo a sus usuarios.

Al consejero de Gas Natural se la suda la factura. Él puede permitirse el lujo de ir en su yate a tomar el sol para no pasar frío.

Endesa ha ganado 1.305 millones de euros, un 8% más que el año pasado, pero ese dinero es para pagar consejeros granujas que cobran, y mucho, por no tener ni puta idea pero que ya aportaron lo suyo privatizando cuando gobernaban.

Endesa gana y se lamenta con la boca pequeña y la mano en el interruptor que desenchufa a los pobres energéticos. ¿Que una mujer pensionista se ha muerto porque no podía pagarse el lujo de la luz? Poco les importa a los consejeros en sus mansiones con todos los aparatos eléctricos en marcha. A ellos no les afecta.