Tengo un bló

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Tmeo, la mejor revista de humor

martes, 19 de marzo de 2019

Candidatos electorales y cándidos electores

Las elecciones son un circo. Ya sabéis el follón que montan entorno a ello medios (des)informativos, pagados por empresarios que quieren a sus candidatos en las cámaras y las ganas que tienen los que se meten en política de vivir del cuento. Hemos visto muchas veces cómo cualquiera puede llegar a representante electo, pero no por vocación de servicio público, que sería lo deseable, sino para vivir bien, ganar una pasta y tener la vida prácticamente resuelta. Y, además, este año los partidos políticos están tirando la casa por la ventana con eso del populismo y están "fichando" seres dispares para ir de cabeza de lista. Todos lo hacen, sí, pero el "trifachito" se está llevando la palma.

El PP de Casado, ese que habla sin filtro como un botarate, ha decidido que tres cuartas partes de sus cabezas de cartel (Sigue siendo un circo) sea gente nueva, como ese predicador que habla de Jesús sin decir absolutamente nada que si es famoso es porque un pederasta mató a su hija. Ese predicador de discurso hueco es cabeza de lista por Huelva. Para Málaga encabezan a un periodista de medios como Libertad Digital que les ha servido durante los últimos tiempos y ellos se lo saben pagar.

Vídeo para los que, si han leído la biblia, alucinen con las versiones "curiosas" que se inventan los charlatanes:



La lista pepera de Barcelona la liderará la aristócrata Cayetana Álvarez de Toledo, más conocida por "no te perdonaré jamás, Manuela Carmena. Jamás" porque la cabalgata de los reyes magos lo le gustara. Se siente muy española y mucho española, aunque si la oís hablar con ese acento porteño que tiene podrías pensar que entre ella y Messi, en Barcelona se habla como en Buenos Aires. La señora candidata tiene doble nacionalidad igual que ese jefecillo de Vox engominado hasta las cejas.

El traje de Melchor, por lo visto, sí.

Ciudadanos, ese partido que nació para el votante ultraliberal y que, ante su medianía está siendo adelantado por la derecha, cómo no, por el nuevo juguete de la ideología empresarial que es Vox, es una batalla campal interna por las imposiciones de cabezas de cartel en las listas de cada provincia. Tono Cantó, ese mediocre actor que se agarró a UPyD para saltar a C's en cuanto el barco empezó a zozobrar es uno de los pocos que se salva de la quema ya que los naranjas se suma a la idea de incorporar "independientes" por lo atractivo que resulta para que el votante imbécil vote por una persona que le cae bien y siga, como siempre, sin leerse los programas electorales que...Ah, ¿Que no tienen?, bueno, pues, nada.

Así, el partido de las aspiraciones empresariales ha tenido la brillante idea de "fichar" al directivo de la Coca-Cola que, a pesar de las sentencias judiciales, siguió aplicando unos EREs ilegales, pasándose por la chispa de la vida los derechos de los trabajadores. ¿Un directivo que incumple lo que dice la ley, legislando? Lo que oís.


Marcos de Quinto, el que se pasa las sentencias por el envase no retornable.

Y luego esta Vox, ese partido surgido del amor a lo preconstitucional, que va por lo militar, como no podía ser de otra manera, ya que suspira por la vuelta a la España cuartelera. Militares, jueces ultra y antiguos miembros peperos de ideología reaccionaria. Lo mejor de cada casa.

Para militares ya tenían a Ortega Smith (& Wesson) ex-boina verde que ya no la luce porque se podría hecha un asco con la gomina. Otro muy español y mucho español de doble nacionalidad hispanoargentina, como la pija que se presenta por el PP en Barcelona. Ese político que afirmaba sin sonrojo que la España de Franco fusilaba a los republicanos "con amor", como si los mataran a besos.




Y más "sorpresas" que veremos en este desgrane de candidaturas "indepes", porque esto es lo único indepe que estos partidos toleran, que son los golpes de efecto para que los tontos de baba con registro en el censo voten una cara convenientemente publicitada sin nada más que ofrecer sino cuatro años de payasos en el hemiciclo que van a vivir muy bien sin que los problemas de la ciudadanía les importe lo más mínimo.

viernes, 15 de marzo de 2019

Apagones múltiples

Mientras la humanidad ¿evoluciona? sus guerras cada vez matan menos a sus ejércitos y se ceban con la población civil. Esto es una cosa que ha ido en progresión desde hace cien años, con la primera de las mundiales y cada vez ha ido a peor, cebándose con los civiles por tierra, fusilamientos masivos y campos y cárceles de exterminio, por mar, ataque submarino a trasatlánticos, o por aire, bombardeo de ciudades a lo loco.

Pero ahora llegamos a la guerra de quinta generación. (Porque no sé si lo sabéis, pero estamos en guerra). Se trata de exasperar y hacer la vida imposible a toda la ciudadanía empleando las nuevas tecnologías, y no me refiero a los drones que inoculan enfermedades fulminantes a poderosos líderes del enemigo, sino a ataques que produzcan apagones eléctricos en masa, como el último caso en Venezuela, porque lo de Venezuela ya es una guerra. El apagón busca el hartazgo de la población que sigue apoyando al  gobierno bolivariano. Recordemos que, aunque las clases pudientes y medias, en su mayoría desean el control gubernamental, la populosa clase obrera, que es mucha gente y tienen la fuerza del voto, hasta que les sea suprimido este derecho, es quien sustenta al gobierno. Así que quienes reparten el bacalao en el mundo han decidido pasar a mayores para reestablecer el poder, el suyo, en aquél molesto país petrolífero, mientras les suda el rabo que los isleños morenos que hablan gabacho de un poco más al norte se mueren olvidados de asco sin ayudas humanitarias incendiadas por algún imbécil antichavista.

Nos dejan de una pieza.


Pero donde las dan, las toman. Anteayer cayeron las rrss más importantes del momento: facebook, whatsapp e instagram. Pocos lo relacionan, porque no hay que alarmar a la carne de cañón que somos, pero ¿Y si es una respuesta al apagón que sufrió el país caribeño? No parece una tontería.

Al juego, si es que se le puede llamar así a algo tan peligroso, de dañar a la población civil para lograr un objetivo de corte económico, porque siempre es esto, pueden entrar a jugar a la contra y comenzar a sabotear a otros civiles. Qué curioso que la caída del trece de marzo y el arreglo eléctrico de Venezuela se haya dado en el mismo momento.

Este juego de ajedrez en el que somos peones es inquietante.

viernes, 8 de marzo de 2019

Sentenciados

La Audiencia nacional ha fallado la sentencia del llamado caso Altsasu. Ha fallado a favor de la (sin)razón de Estado. Y, sin embargo, no se puede entender cómo es posible que declaren que NO es un delito de terrorismo, premisa por la cual una bronca de bar, juzgable en cualquier tribunal provincial, llegó hasta esta audiencia tan exclusiva para este tipo de casos, y, a pesar de ello, les caigan unas penas tan inconcebibles como desmesuradas.

Claro que el guión de la causa debía seguirse tal y como fue confeccionado, a pesar de denegar pruebas y testigos para la defensa y tener que admitir, a regañadientes, pruebas de sobra conocidas gracias a las redes sociales, que, sin embargo, han sido ignoradas por el tribunal.

El día de la sentencia Casado, golpe de efecto, se tiró unas cuantas horas grabando en el famoso bar Koxka. Por lo menos, espero que tuviera la consideración de pagar un par de rondas con pintxo, porque tiene toda la pinta de haberse pasado toda la santa mañana ocpuando una mesa con un mísero cortado. No debe ser cierto eso del odio, si va tan ufano hasta allá habiendo tantos establecimientos de hostelería en esta península.


Así, por una bronca de bar se piden más años de cárcel que por una violación en manada y su peligrosidad para los hombres, que no para las mujeres, es tal que siguen en prisión mientras que los reincidentes violadores de la piara, en Pamplona o en Pozoblanco, siguen en la calle.

Y ya que estamos comparando, menos mal que ya no existe la pena capital en este país, si no quizá hubieran sido ejecutados  como Sacco y Vanzetti, aquellos emigrantes italianos que acabaron ahorcados después de un juicio de pandereta en el estado norteamericano de Massachusetts ahora hará cien años. Luego se reconoció, efectivamente, que los ajusticiados por la horca eran inocentes, pero ¿Quién los iba a resucitar? Un juicio amañado donde el tribunal estaba cargado de prejuicios xenófobos y de clase, ya que Sacco y Vanzetti, además de inmigrantes italianos eran de ideología anarquista, y eso significaba tener cuernos y rabo.

Los condenados por toda una Audiencia Nacional, voceados hasta la razón de Estado por prensa y partidos interesados, van a tener que esperar años entre rejas para que Estrasburgo, como viene sucediendo, le tire de las orejas a la justicia española por pasarse las pruebas por debajo de la balanza. Pero, mientras tanto, cuatro caraduras seguirán viviendo del cuento, la superpoblación policial de la zona seguirá siendo la más concurrida del continente y los agentes de la ley chulescos e intoxicados de alcohol seguirán siendo todo un peligro, aunque a estos sólo les pidan dos años por secuestro, intimidación, amenazas y abuso sexual. Pero, mientras tanto, estos altsasuarras seguirán en el talego porque a muchos la ocasión les viene bien.

jueves, 28 de febrero de 2019

Si vis petroleum para bellum

He maqueado el viejo dicho latino del "si quieres la paz, prepara la guerra" porque lo que se cuece en las fronteras que cinrcundan Venezuela no es precisamente la búsqueda de la paz, sino el codiciado petróleo que las grandes empresas del sector, capitaneadas por las norteamericanas y sustentadas por su gobierno "trampero" ansían explotar.

Clásico pero real.


Y claro, lo disfrazan de dictadura cuando no lo es, independientemente de que la política de Maduro guste o no, de penurias y hambrunas de la población, cuando es EEUU la que fomenta el bloqueo de bienes, de violencia gubernativa, de represión, de noticias cafres sobre la quema de envíos interesados que intentan colar en la opinión pública internacional como "ayuda solidaria"....El bombardeo de noticias sobre Venezuela y sus circunstancias no es que sea masivo, que lo es, sino que empieza a ser insoportable, como insoportable resulta ir desmintiendo a los poco fijados usuarios de las rrss sobre las postverdades que propagan como una epidemia infectocontagiosa. Algunos lo hacen de buena fe, otros por ignorancia (O las dos), otros porque son unos emperrados neoliberales y otros porque son imbéciles y no se dan cuenta de que se autolesionan con las armas que les regalan los poderes fácticos.

Y así estamos, los buitres  de las multinacionales se frotan las manos y apéndices genitales soñando con la toma de un estado soberano que no se deja doblegar, ni robar, claro está. Los artistas bien pagados paren un festival musical para la ayuda deshumanizada mientras alguno de ellos se dedica a repartirse  sus hijos bien pagados como el que se reparte una colección de cedés.

En Yemen un embargo feroz, porque la guerra no le resulta al país petrolero que pretende dominarlo, mata de hambre a decenas de miles de niños, pero a nadie le importa una jodida mierda la desnutrición y muerte de estos desgraciados infantes.

Haití se muere de hambre, miseria y dejadez internacional. Está más cerca de EEUU que Venezuela, pero unos negros que hablan francés no le importan a nadie.

En España no estamos mejor. El triunvirato del odio y la desigualdad sigue su miserable ascenso a las cotas de poder a costa de silenciar a las mujeres y olvidar a los muertos de las cunetas, y, mientras tanto, unos sinvergüenzas provocadores sacan su autobús del odio.

Los de hazte imbécil, provocando.

Próxima parada: La desolación.

jueves, 21 de febrero de 2019

Foxá y su relato clasista de la guerra civil

Hará no mucho cayó en mis manos el famoso libro que escribiera Agustín de Foxá en plena guerra civil. Una novela que ensalza y justifica los ¿nobles? valores del fascismo español para excusar que iniciaran una guerra. El libro está bastante bien. Foxá tenía gracia escribiendo. Es una novela que se divide en tres partes y cuenta las tribulaciones de un inquieto joven llamado José Félix, un niño bien de familia acomodada con padre militar monárquico y conservador.

La primera parte, que se titula "flores de lis" cuenta el ambiente de Madrid durante los estertores de la monarquía. Hay huelgas, manifestaciones y tiros por todas partes. José Félix, estudiante, y sus amigos, están en la algarada pidiendo la abdicación de Alfonso XIII. El padre del protagonista, coronel en la reserva, monta en cólera, que no era ningún caballo, y echa a su hijo de casa por revolucionario. José Félix, además, está enamorado de Pilar, una niña bien cuyos padres no ven con buenos ojos al mozo y prefieren que la niña se decante por un aristócrata conocido de ellos. Grave disgusto para José Felix perder la pista de su novia en verano.  Foxá va tomando apuntes de personajes ficticios y reales. Ya decía el autor que pretendía llevar a cabo una especie de episodios nacionales galdosianos en pleno siglo XX.

La obra.

La segunda parte "el himno de Riego" nos indica como, ya asentada la república, esta decepciona a muchos, sobre todo a los burgueses como son los protagonistas de la novela. Sigue dando pinceladas sobre personajes reales tanto en Madrid como en Biarritz, porque para eso José Félix es un niño bien y veranea en el norte donde coincide con Telesforo Monzón y con José Antonio Aguirre a los que introduce así:

- ¿Tú por aquí, José Félix?
- ¿Qué hay, Telesforo?
Era Monzón. Un muchacho narigudo y pálido, de una finura femenina y provinciana. Se
escandalizaba con las frases fuertes, oía misa todos los días y creía que era pecado bailar con las
muchachas.
- ¿No conoces? José Antonio Aguirre.
Sentábase Aguirre, la nariz vasca y la pequeña boina vizcaína en la mano.
- Vengo de Bilbao.
Se golpeaba los pantalones blancos donde se modelaban abultados sus músculos de delantero
centro. Hablaba en vasco con el camarero.
 -¿Qué tal va el partido?
- Magnífico; debemos unirnos todos contra ese Madrid de chulos y organilleros.
Muchos antiguos derechistas simpatizaban con los nacionalistas por su odio a la República.
Telesforo recitaba en vasco un pequeño poema:
"La niebla llega hasta la barra de Bayona ¡Oh país mío!
Te querré como los pájaros aman a los pájaros, como los peces aman a sus crías".
- A ver otro coctel. Y añadía en voz baja:
- Muera la República. Gora Euzkadi -todavía no se atrevía a decir "Askatuta".

La canción, mal traducida, a la que hace referencia Foxá es "Itsasoa laino dago" (La niebla cubre el mar) y, que yo sepa la canción dice "te quiero más que los pececitos al agua" "Te quiero más que los pájaros a sus crías" y lo del "Oh, país mío" no se de dónde apéndices nasales lo saca.

Foxá vestido de domador de circo diplomático.

En fin, que José Félix, sin novia, porque esta se ha casado con un chulo aristócrata con el que ha tenido una niña, además, un día conoce a José Antonio Primo de Rivera y se entusiasma demasiado. Hasta está en restaurante "Or Konpon" de Madrid cuando los falangistas componen el "cara al sol" y hasya Foxá es capaz de autorretratarse. Osadía es poca:

En el local de "Or-Kompon" había estado antes la "Galería", especie de "Rastro" aristocrático,
donde acudían los conferenciantes franceses a impregnarse de fácil tipismo.
Allí se vendía al esnobismo del momento, libros raros de brujería, viajes y recetas, grabados
antiguos, zuecos, cerámica y mantones de Manila. José Félix, al entrar en aquel local, iba recordando los restos de la antigua decoración debida al enano arquitecto Mercadal. Como conocedor del sitio les explicaba:
- Vamos a los bajos porque allí hay un piano.
Era una especie de cueva vasca, con acuarelas de Guipúzcoa en los zócalos. carros de bueyes
rojos, con la lana sobre el testuz, caseros de boina, frontones, maizales y curas con paraguas, bajo los cielos plomizos de Loyola.
- Hola, José Antonio, ¿qué tal, Jacinto?
Allí estaba el marqués de Bolarque, don Pedro, Rafael Sánchez Mazas, Agustín Foxá, José
María Haro y Dionisio Ridruejo. Hablaban del "Joven piloto", una zarzuela de Luis Bolarque y Jacinto Miquelarena. Jaleo de vasos. Trajeron chacolí, sidra y bacalao.
 -Vamos a hacer una sangría.
Después de la cena, el maestro se puso al piano. Tocaba pasodobles y tangos.
- Oye, toca ese que hiciste el otro día.
Sonó una música enérgica, alegre y guerrera.
- ¿Te gusta, José Antonio?
- No está mal. A ver, ¿cuántos poetas hay aquí?; podríamos hacer un himno para que lo cantaran
los chicos.
Bajó el mozo unas cuartillas y los poetas se desperdigaron por las mesas.
- Tú, José Félix, dame un lápiz.
Bolarque, entre la música, hacía los "monstruos".
"Adiós, adiós, el capitán se va".
José Antonio trazó el plan.
- Tiene que ser un himno sencillo. En la primera parte debe hablarse de la novia, después de
decir que no importa la muerte, haciendo una alusión a la Guardia eterna de las estrellas, y luego algo sobre la Victoria y sobre la Paz. El traía ya media estrofa pensada porque en casa de Bolarque, con Jacinto Miquelarena y Haro ya habían hecho una parte.

Entre esto y una fuga fallida con su exnovia que está harta de su marido, la segunda parte acaba con el asesinato de Calvo Sotelo novelado al gusto de la época, ese que tan sabiamente heredaron los guionistas de culebrones.

La tecera parte de la novela sí que no tiene desperdicio. Titulada "la hoz y el martillo" es una descripción dantesca de una ciudad en guerra en la que para Foxá los malos son muy malos y los buenos, unos angelotes del cielo por lo menos. Aquí Foxá pone todo lo que está en su pluma para mostrarnos la zafiedad y la maldad innata y "porque sí" de las clases bajas de izquierdas.

Así nos presenta la respuesta al alzamiento militar del 18 de julio, 17 en Canarias, con tal de legitimar una asonada golpista:

Era el gran día de la revancha, de los débiles contra los fuertes, de los enfermos contra los
sanos, de los brutos contra los listos. Porque odiaban toda superioridad. En las."checas" triunfaban
los jorobados, los bizcos, los raquíticos y las mujerzuelas sin amor, de pechos fláccidos que jamás
tuvieron la hermosura de un cuerpo joven entre los brazos.

Foxá destila clasismo y supremacismo, como es natural en el señor conde de Foxá y marqués de Armendáriz, que lo era. El desprecio de Foxá riéndose de los personajes con una ideología contraria a la suya es bastante exagerada. Quizá viera en la República una merma en sus privilegios de clase ya que sus palabras destilan menosprecio a las clases desfavorecidas. Al leer sus textos una no se deja de preguntar cuánta hipocresía aristocrática hay en presentar la falta de educación y maneras como pruebas de maldad de las clases obreras.Viéndolo, además, desde la distancia de ochenta años, las rancias maneras elitistas de Foxá tiran para atrás y la ridiculización sistemática de los enemigos ideológicos es, más que patente, recurrente, abusiva y pelma.

Como ya he dicho anteriormente Foxá se dedica a retratar personajes reales. Aquí nos pinta a José Bergamín y no se corta un pelo.

Se fue a almorzar el plato azul de la "Granja Florida". Lo tomó de pie, en el mostrador.
Encontróse allí a Pepe Bergamín exaltado, hablando contra los militares y elogiando al pueblo. Los
camareros sonreían halagados. Saludó fríamente a José Félix, al que había conocido en la Redacción de "Cruz y Raya". Bergamín era un hombre agudo y retorcido, que intentaba armonizar la fe católica con el marxismo, en una amalgama imposible. Tenía frases de efecto.
- La mayoría de las iglesias las ha quemado Dios.
Estaba escribiendo una novela, cuyos protagonistas eran los incendiarios de la iglesia de san
Luis. Era un alma malvada y miserable, que amaba lo deforme y llenaba de podredumbre su revista a
pesar de Plinio, del catolicismo y de las descripciones de Frutales.

Los rojos, que son una horda que Foxá pinta de animalidad y deficiencia mental queda retratada como gentuza sedienta de sangre, siempre preparada para hacer el mal, su único objetivo en la vida, por lo que se desprende de lo que cuenta el aristócrata falangista.

Jacinto Calonge había logrado escaparse de la cárcel confundido con los presos de delitos
comunes, porque en el Madrid rojo haber asesinado era un mérito.
- Yo, qué voy a ser fascista, si yo estoy aquí por haber matado a una mujer en Carmona.
- ¡Ah, bueno!, entonces quedas libre.

La novela, al final, acaba siendo una caricatura que pretende justificar una guerra injustificable que significo la victoria de muy pocos y la derrota de la mayoría, y en esta incluyo a gran parte de los vencedores. Hubiera sido curioso saber si Foxá hubiera introducido cambios en el relato si lo hubiera escrito tiempo después de cuando lo hizo realmente, en 1938 aún en mitad de la conflagración. Como cuando Curzio Malaparte se encontró con Foxá de agregado de embajada de la España de Franco en Finlandia durante la segunda guerra mundial y este hablaba -mal- de Franco.

jueves, 14 de febrero de 2019

Patatas de sinsabores

De los creadores de las patatas fritas de bolsa con sabores inconcebibles, como el sabor a paella, llega para todos ustedes el formato patatas fritas con sabor a jengibre y limón, "estilo asiático". Es meterte la primera en la boca y sentir que te has metido un ambientador de coche. De aroma a limón, claro.
 

A la cuarta patata frita con toque picante, para hacer que es jengibre, tienes la boca insensibilizada y desprendes un aliento parecido al que tiene el lavavajillas con aroma a limón.
 
Patatas del Lidl. Estoy por pasarles el contador Geiger.


¿Pero dónde estamos yendo con eso de que nos aburren los sabores tradicionales? Esto se nos ha ido de las manos. Reivindico, como hice la otra vez, el sabor auténtico. Si son patatas fritas, que sepan a patata frita y que se dejen de aderezos artificiales y colorantes que tiñen más allá del alimento. 
 

Yo no quiero un yogur que sepa a chocolate, ni un chocolate que sepa a yogur. Tampoco un jamón que sepa a patata frita ni una patata frita que sepa a jamón con salazón añadido para tal menester. Nos pasamos la vida disfrazando las comidas quién sabe si por aburrimiento o estupidez.
 

Patatas con sabor a limón y jengibre. Cómete unas pocas y acabarás con la boca anestesiada y, eso sí, aromatizada como si te hubieras tomado un chupito de ambientador fragancia-limón.

martes, 12 de febrero de 2019

Ese rostro no le pertenece.


La inmediatez de internet propicia la desinformación. Consumimos rápido hasta las noticias. Si algo es de ayer y lo publicas hoy se ríen de ti por lo desfasada, pero, claro, esto también tiene sus contrapartidas.


Sindicato feminista y libertario "Mujeres libres".


A la derecha de mi página podéis encontrar blogs excelentes , uno de ellos, la boca d’or, suele prodigarse en biografías de gente maravillosa como fue Mercedes Comaposada, una escritora en intelectual catalana defensora de la mujer. Decidió actuar en ese momento crucial que fue la guerra civil porque sabía que el fascismo traería el oscurantismo, el enclaustramiento y la pérdida de los derechos adquiridos por las mujeres. Así que en busca de más documentación, me dediqué a triscar por internet buscando bibliografías, datos y lugares donde hallar sus referencias. 

Mercè Comaposada.

Comaposada fundó la asociación libertaria mujeres libres junto a otras intelectuales como fueron la doctora Amparo Poch o Lucía Sánchez Saornil, periodista y escritora madrileña de la cual ya tenía referencias.Amparo Poch fue librando desprecios masculinos hasta sacar la licenciatura de medicina con una brillantez inusitada. Veintiocho asignaturas con matrícula de honor. Premio extraordinario de licenciatura. La mejor entre 99 alumnos donde sólo había dos mujeres.

La dra. Poch.

Y Lucía Sánchez Saornil fue una escritora y periodista que también se dedicó al sindicalismo y al feminismo luchando por los derechos de la mujer trabajadora. Poeta de vanguardia, feminista de vanguardia, lesbiana de vanguardia. Tuvo que largarse, como la mayoría, cuando aquí llegó la victoria, que no la paz. Volvió a España y residió olvidada en Valencia.

Lucía Sánchez Saornil.

El lío viene aquí. Alguien decidió utilizar alguna vez un poema de Sánchez Saornil ilustrándolo con un dibujo en el que se retrataba una mujer combatiente, que, a mi humilde entender, no era otra que la intelectual francesa Simone Weil. Al menos, me recuerda muchísimo a la Weil con esas gafas redondas tan características y ese tocado de brigadista.

Es pastada a Simone Weil. Mirad la foto de abajo,

Y así, en esa cosa que es google, y ponéis Sánchez Saornil y luego le dais a “imágenes” os saldrá repetida mil y una veces el retrato de Simone Weil haciéndose pasar por la poeta madrileña.

Simone Weil de joven.


Simone Weil, brigadista, antes de irse de monja.

Otra instantánea vestida de miliciana. El supuesto retrato de la Sánchez Saornil con la gorra rojinegra  a mí me recueda a la Weil, qué queréis que os diga.

Un día de estos debo hablar de esas intelectuales hijas de familias hebreas que vieron la luz y se convirtieron al catolicismo metiéndose monjas, como Simone Weil, que falleció de su afección tuberculosa en su convento de Inglaterra en plena segunda guerra mundial. Intelectual comunista que vio la luz, o la factura de la misma, y tomó los hábitos. Peor destino tuvo la filósofa (Santa) Edith Stein, otra intelectual que encontró la fe y profesó. Lástima que para los nazis haberse metido monja no suplía su origen hebreo. Murió en Auschwitz un año antes que nuestra Simone Weil, aquella a la que toman como imagen de una Lucía Sánchez Saornil miliciana. 

Todas ellas ejemplo de bravas e inteligentes mujeres que debieron ser ejemplo y memoria y acabaron casi olvidadas por el adocenamiento fasciofranquista tan de moda en estos últimos tiempos. Reivindiquemos el nombre de todas ellas, y, si hay retrato, que al menos, sea el correcto.