Tengo un bló

Tengo un bló
Tmeo, la mejor revista de humor

viernes, 15 de junio de 2018

La luna de Rasquí

Jorge Drexler contaba que, una noche de descanso, durante una etapa de conciertos y estrés, paseando por una solitaria playa caribeña, la luna clara le inspiró este tema. Un buen tema para relajarse con cierta alegría.



Buen fin de semana.

miércoles, 13 de junio de 2018

Infectados de aporofobia

Me asusto al entrar en las redes sociales y comprobar cuanto desinformado hay suelto que difunde odio, racismo, xenofobia y misoginia, porque, por lo visto, no todos somos iguales, según se extrae de los comentarios de tanto personaje. Me encuentro a una norteamericana que suelta alegremente que el barco Aquarius ya tiene previsto dar una pensión a los desgraciados seres que penan dentro. Y la gente pone me gusta y vuelca su odio en esa gente que huye del hambre porque nada tiene y no piensa que quienes hacen que esa gente huya de su tierra son los que fabrican y venden armas aquí mismo y que el Estado, en vez de repartir subvenciones para paliar la desigualdad, se dedica a gastarse una pasta indecente en avioncitos, tanques y en enviar tropas a hacer el gilipollas, pero malgastando presupuesto, a Oriente Medio. ¡Cuánta envidia malmetedora!

Aporofobia por todas partes

¿Qué le pasa a la gente? Vivimos desinformados. Nos llegamos a creer cualquier chorrada de las RRSS "porque tiene foto ovídeo" y, encima, nos estamos volviendo unos intolerantes racistas.  No hago sino ver comentarios odiosos contra los desheredados de su vida, porque parece que son los culpables de que no nos den una pensión al resto. Tanta intoxicación aporofóbica de nuestros insolidqarios paisanos da miedo.

Deseperanzador.

martes, 12 de junio de 2018

Échame una mano, prima, que viene el mundial a verme.

En este país llevan reeducándonos a conciencia desde tiempo inmemorial. Así es Españistán. Un país en el que los científicos tienen que emigrar si no tienen la suerte de currar de camareros, donde se racanea en I+D+i, porque vuelve a estar de moda el "que inventen ellos", no sea que nos de por poner a menearse a las neuronas, un país donde la tasa de paro no baja, donde se racanea la ayuda a la dependencia familiar, donde hay cada vez más gente bajo el umbral de la pobreza...

Pero no estemos tristes, que hay mundial, y deja de poner el telediario con noticias sobre las miserias espanistañolas, pon el fúrbo que nuestros aguerridos muchachos lucen con orgusho la camiseta nasioná, lo hacen con verdadero desinterés, porque ya ganan un pastizal por estar contratados en ese espectáculo circense que mueve tanta pasta.

Este es un negocio público, RFEF y privado, La caixa, y tú, imbécil futbolero, lo haces posible. Ven, que te cobramos comisiones por jugar con tu pasta gastándonosla en patrocinar millonarios.


¿Ah, que es verdad que si ganan el mundial se llevan casi 900.000 euros por cabeza? No hay dinero para servicios sociales pero sí para estos pobres millonarios que ya tienen la jubilación lujosa antes de los 40. Y es que, como en el anterior mundial se desmotivaron, pobrecillos, porque los echaron, les han subido la prima para que jueguen con ánimo de lucro si es que el otro ánimo decae.

Pero no os creáis que la RFEF no mira por nosotros, que en vez de gastarse los dos millones previstos para ir a ver el fútbol, alojarse en hoteles de lujo y ponerse hasta las cartolas en menús del día prohibitivos, sólo se van a gastar 500.000 € necesarísimos en algo tan vital como ir  a ver los partidos, aviones en 1ª incluidos, igual que cualquier mindundi que, hipotecándose, aprovecha sus vacaciones y viaja en ryanair de pie, come en mcdonalds, duerme en un albergue y se paga un par de entradas al estadio para verlo de pie en la parte más elevada de las gradas sobre un corner.

Y lo peor es que, nos hacemos los locos, nos ponemos la camisetita, nos pintamos la cara y nos vemos los partidos, que el fútbol es lo único que da alegrías y no la subvención por desempleo. A por ellos, oé, a por ellos, oé...

lunes, 11 de junio de 2018

Gastos de gestión

Explícamelo porque no lo entiendo. Tú quieres ver un espectáculo, en este caso, teatro. Como vives a casi ochenta kilómetros de la gran capital donde hay aún salas de teatro que no han pasado a ser tiendas de Zara o Starbucks, te las agencias para comprar los pases por internet. Tú buscas el día, la hora, la butaca más apropiada según disponibilidad y pagas con tu tarjeta de crédito y luego lo imprimes, porque no te fías de tu móvil, ni de que te lo dejes, como siempre.

Tú te lo haces todo, y das tus datos para hacer la transacción económica, y luego, además, gastas tu papel y tu tinta en la impresión. Tú te lo haces todo, eres una mujer muy dispuesta. ¿De acuerdo?

¿Gastos, qué gastos?

Y, en ese caso, ¿Por qué narices al venderme las entradas me cobran dos euros de gestión? Pero si la gestión la he hecho yo. Yo he elegido, yo he clickado, yo he hecho el abono y yo he impreso los tickets. ¿Quién coño se está llevando la comisión por gestión si no gasta ni tinta ni papel? ¡Qué morro! Quitan empleados que gestionen estas cosas y te lo siguen cobrando a ti. Esto es como "la caja amiga" que se está poniendo de moda en las grandes superficies. Tú te autocobras pero siguen ganándose el dinero que les suponía la cajera que ya no está. ¡Gastos de gestión! Esto es como cuando te cobran cinco céntimos por la bolsa en el súper para que les vayas haciendo propaganda por la cara. ¿Les puedo descontar lo que me cuesta internet, la luz, el papel, la tinta y lo que se desgastan mis deditos y mis ojos delante del teclado, también?

viernes, 8 de junio de 2018

Tres test tristes

Hoy he hecho un cursillo de prevención de riesgos laborales en lo que será mi nuevo trabajo a partir de mañana. (Esto lo escribí ayer, porque ahora estaré currando, seguramente) Me sientan en una silla de oficina, con el reposabrazos izquierdo desprendido y me trago un vídeo sobre extinción de incendios y evacuación, con su test correspondiente. Y luego tengo dos presentaciones por ordenador sobre prevención de accidentes laborales con sus sendos tests. El primero, una sucesión de medidas a tener en cuenta en las que pesa el sentido común en cuanto a recoger pesos o subirse en alturas, cuidado de posturas y enrojecimientos oculares por cara pegada a la pantalla e incluso en el correcto recogido del cablerío ofimático. Todo muy pintón con su test al que hay que contestar bien al 100%. Casi acierto a la primera, porque sólo he fallado una por no poner el recurrente "todas son correctas". Menos mal que me he apuntado las respuestas y he contestado todo bien a la segunda.

Postura desaconsejable

El último ejercicio, aburrida y harta, después de tres cuartos de hora de normas en el ordenador acerca de los pequeños errores que pueden acarrear grandes males, ya casi ni prestaba atención, quizá en parte a que, como decía el bloque anterior, llevaba demasiado tiempo de cara a un pc escorado a la derecha, que es desaconsejable para el cuello, en una silla defectuosa y con un teclado-ratón que sólo me quedaría bien de frente a la pantalla si fuera zurda, que no lo soy. Así que he clickado los supuestos que he creído, me he apuntado las respuestas y a la segunda he sacado el 100% de aciertos. Hecha la ley, hecha la trampa.

Y para acabar, al entregar los tests en prevención de riesgos de RRHH, he comprobado que uno de los enchufes del vestíbulo estaba desenganchado de la pared, cosa que ya es un riesgo como bien decía el primoroso vídeo que me han puesto acerca del utillaje eléctrico ese que decía que no debo desenchufar nada tirando del cable ni royendo el mismo.

En casa del herrero, cuchillo de palo.

miércoles, 6 de junio de 2018

Son Goku, ese terrorista

Ayer la guardia civil volvió a tomar Altsasu para detener sin demora a los cuatro acusados sobre los que recae cárcel, y se han dado una prisa inusitada porque la sentencia ni siquiera ha sido ratificada por el Supremo. Claro, hay riesgo de que haya fuga, o eso dicen para justificar la premura. No ocurre lo mismo con el ataque fascista en la librería Blanquerna, porque aparte de que fue aplazado el ingreso en prisión de los jóvenes muchachuelos (Algunos no tanto) que entraron violentamente durante un acto conmemorativo del día de Catalunya y que debían haber entrado en prisión el otoño pasado, directamente, se les suspendió el entrullamiento.  Y mira que es curioso, porque si no han logrado probar que era terrorismo lo de Altsasu, sí que han conseguido que fuera entendido como un ataque de odio, como el de Blanquerna, pero, por lo visto no se miden los casos igual.

Goku es ETA


Y, lo que son las cosas, el ataque multitudinario con bates de béisbol a agentes beneméritos de hace nada en Algeciras, se saldó con una sanción administrativa y un comentario del ministro Zoido diciendo que aquello fue un tumulto sin importancia. No había visos de terrorismo, claro, porque era algo que ocurrió, así, por un calentamiento entre gente demasiado bebida y en Altsasu, una noche de fiesta a las tantas de la mañana, pues no.

Las cinco diferencias

Algunos ven en el pueblo de Altsasu incomprensible odio a la benemérita, quizá explique algo que a un vecino, ayer mismo, por no responder a un saludo verde mientras estaba atareado en un local de su propiedad cerca de la vivienda de un detenido,  le cayó una sanción por desacato. Algo desproporcionado e inconcebible, pero muy habitual en la zona, por desgracia.

Pero si os creéis a salvo de tantos desmanes de origen "mordacero" sólo por no estar empadronados en Altsasu, no os preocupéis, que os puede pasar lo que a un chaval madrileño, anarquista y vegano al que la jueza Lamela quiere entrullar, según ella, por actos terroristas, por escribir cosas tan peligrosas como "Goku vive, la lucha sigue". Y, no. No es un titular de "el mundo today".

Miedo da el poder judicial que ve terrorismo hasta en Bola de Dragón Z. Si eso es terrorismo, cualquiera de nosotros somos carne de presidio.


martes, 5 de junio de 2018

Fauna sabatina

El fin de semana pasado fueron las fiestas del barrio. Un barrio tranquilo de vecinos en su mayoría ya jubilados, donde se hacen agradables paseos por la zona rural del barrio, porque lo tiene, se dan clases de zumba, se hace una comida de hermandad, o lo que es lo mismo, una paella enorme para quienes se apunten, y bailables al atardecer, claro, con una orquesta de esas que lo mismo te toca el "despasito" que piezas de zarzuela.

Igualica a esta llevaba el tío barrigón

Y, para acompañarlo, siempre puedes pedir una consumición en el bar provisional que cada año establece la asociación de vecinos. Y en eso estábamos, después de la caminata matutina, y de engullir el bocata de butifarra amb tomàquet y el "bebestible" de acompañamiento cuando al lado se nos colocó un tipo de mediana edad. Bajo, con tripa cervecera, pelo cortado al dos, patillas en forma de hacha, gafas ray-ban, bermudas con estampado de camuflaje y calzado deportivo. Tatuajes rojigualdas en cuello y brazos y una camiseta azul ribeteada con la misma rojigualda, y en la camiseta, sobre el pecho, a la izquierda (Eso tiene gracia) el yugo y las flechas de Falange. Nos alejamos un poco, porque cerca de según qué gente mejor no estar. Rara vez, por no decir ninguna, me había topado yo con un orgulloso fascista. Alguno he visto marcado por sus tatuajes, pero, llevando la camiseta con el símbolo que hizo tanto daño a España, creo que nunca.

domingo, 3 de junio de 2018

Gatopardeces en la Moncloa

Decía el príncipe de Salina, aquél noble siciliano retratado por Tomasi di Lampedusa en su El Gatopardo que alguna cosa había de cambiar para que nada cambiara. Eso es precisamente lo que hemos visto esta semana. Se ha dado la patada a un presidente de gobierno estático, obtuso y más que gastado por otro aspirante de la oposición que lo ha echado. Se va fruto de su inoperancia, pero sobre todo, por las escandalosas cotas de corrupción un presidente, Rajoy, al que el nuevo, Sánchez, no puso reparos en que fuera nombrado en su día.

La opereta de moda.

Y no es otra cosa sino un pequeño cambio de refresco para que todo siga igual ¿O creéis que aquella zancadilla de Susana Díez, que se creía invencible, no ha hecho agachar las orejas a Sánchez? Quien crea que va a haber significativos cambios en las políticas de la administración seguro que se sentirá defraudado con el tiempo.

Y ya está. Han echado al inoperante Rajoy y el PSOE menos izquierdista de los que jamás hubo, y  mira que es difícil superarlo con esos Bonos y González de pasados azules bordados en rojo ayer, va a asumir un gobierno plegado a los dictados del Ibex 35, en espera de que el aspirante Rivera deje de ser un niñato sin un discurso claro alguna vez.

Ya lo decía Julio Iglesias, tan afín al PP, "la vida sigue igual".



Porque, en el fondo, aunque los más simples crean que todo cambia, nada lo hace. Los rancios peperos afirman que España se hunde por la connivencia rojoseparatista, cuando el rojo se difuminó hace décadas y el resto se hace la ilusión de que este madelmán que es Pedro Sánchez vaya a alzar la voz por encima de los intereses de los verdaderos dueños de la marca España del íbex 35. De esto, nada.

Me sorprendería equivocarme.

viernes, 1 de junio de 2018

Amapola

Junio, el mes de la luz, el mes del sol. En euskera es literalmente así "ekaina", mes del sol, es decir, "junio". La primavera abriéndose al verano. Los campos rebosantes de espigas doradas y las amapolas salpican de rojo aquí y allá.



Este año el campo de aquí al lado debe de estar en barbecho porque no hay cereal sembrado, pero amapolas hay como para montar una marea roja. En mi terraza, si no fuera por el mirlo cabrón que me está deshojando todos los brotes, lo tendría frondoso. El mirlo negro brillante, un vecino gorrón del tejado que tiene una debilidad golosa por las frescas hojas de mis plantas. No veáis como me ha dejado el pobre almez, que da pena verlo.



Pero sigamos con las amapolas. Qué mejor que ilustrar el esplendor primaveral del rojo de los campos con el tema homónimo:

 


Feliz fin de semana tengáis.