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martes, 27 de septiembre de 2016

Pasajes de la Biblia, hoy, Nehemías, el contratista de obras

De Nehemías se dice que era copero real, una especie de camarero del rey Artajerjes. Artajerjes I de Persia era hijo de Jerjes I, el que le pegó la paliza a Leónidas de Esparta, reflejada en la peli 300, para deleite de las musculocas, y nieto de Darío I, el que conquistó Babilonia y permitió a los judíos que regresaran a Palestina 70 años después de que Nabucodonosor los desterrara por ser parte del reino de Egipto.

Nehemías y el vermut real

Volviendo a Nehemías y dejando el "Hola" de Persia, un día que estaba sirviendo al rey este le nota cariacontecido y, como el otro se lamenta de que las murallas de Jerusalén están todas destrozadas, Artajerjes le da permiso para volver a Jerusalén y le extiende, también, el permiso de obras municipal para rehabilitar los muros. Así que Nehemías, como todo buen joven español de los 90, pasa de ser camarero a trabajar en la obra medrando pronto a contratista chanchullero.

Artajerjes I

Nehemías, cosa curiosa, va contando sus vicisitudes en su libro de la Biblia en primera persona, lo cual no se ve todos los días en ese libro que juran que dictó Dios. ¿Será que el ego hiperdesarrollado de Nehemías nos revela que el dictado no es tan real como aseguran sus defensores? En fin, dejémoslo.

Los vecinos de los ruidosos obreros judíos: sambalat, joronita, como las cervezas mexicanas; Tobías, amonita muskaria y Guesem, árabe, se quejan del lío que están montando con tanta obra, que hasta piensan denunciarlos porque están edificando en suelo no urbanizable. Nehemías, entonces, ante las quejas va y ruega a Jehová que  sean saqueados y esclavizados. Qué majo Nehemías, ¿eh?

Las obras de Jerusalén

Los joronitas, amonitas, árabes y demás damnificados por las obras montan una manifa delante de las murallas en construcción y hay verdaderos momentos de mal rollo, a esto se suma el problema de que la burbuja inmobiliaria había encarecido tanto el lugar que las gentes no tenían que comer y tenían que ir al prestamista y así no se podía vivir.

Joronitas manifestándose

Nehemías, que de camarero llegó a contratista, acabó siendo gobernador de Jerusalén. Si es que las influencias...acabó obligando a los acreedores a perdonar sus deudas a los indignados deudores que acampaban delante del kilómetro 0 de Jerusalén. Para fortalecer la unión del pueblo se reza mucho, hasta los levitas, que eran los estudiosos, alzan una plegaria a Jehová dando gracias. Entre las cosas que sueltan dicen una que no queda muy allá:

"Hallaste fiel su corazón ante ti,
e hiciste con él alianza
de darle la tierra del cananeo,
del jeteo, del amorreo, del fereceo,
del jebuseo y del guergueseo,
de dársela a tu descendencia,
y cumpliste tu palabra,
porque eres justo".

¿Justo? Un dios que quita la tierra a unos para dársela a "los elegidos" ¿Es justo? En fin, y luego hablan de propiedad por derecho.

Nehemías inaugurando este pantano

Como los amonitas y moabitas no habían recibido a los judíos con pan y agua, estos vieron la excusa perfecta para dictar una ley de pureza de raza. Ser "Mischlinge" (Mestizo según las leyes de Nüremberg) te condenaba a estar apartado del pueblo elegido. ¡Qué ironía!. Aquellos que se habían casado con moabitas o amonitas quedarían apartados pues sus hijos eran "mischlinge" y por lo tanto no puros, no fueran a contaminar a la raza superior elegida. "Ein Gott (Jehová), ein volk (el judío), ein Führer, Nehemías, el camarero-contratista-gobernador.


2 comentarios:

Celia Segui dijo...

Si es que el hombre no ha cambiado nada, lo que cambian son los ropajes y las costumbres.
Estás súper puesta con la Biblia yo no la he leído jamás y eso que dicen que es muy interesante, pero se me hace pesadísimo.
Besos.

Juli Gan dijo...

Hola, Celia. Tengo una etiqueta de la Biblia y voy hablando de ella. Hay pasajes mucho más divertidos. Se aprende mucho de ella y de los que viven de ella. Un abrazo.