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sábado, 14 de mayo de 2011

Thomas Sankara

Acabo de terminar una biografía de un honrado político y militar africano. Sí, ya sé que habéis leído las palabras "honrado", "político" y "militar" unidas, pero, aunque no suele ser el caso, esta vez es cierto. A este ilustre personaje se le ha apodado como "el Che Guevara africano".

Thomas Sankara

El politólogo italiano Carlo Batà nos habla de Thomas Sankara, un hombre íntegro que creció pobre y nativo en una colonia francesa que se llamó Alto Volta. Pasó hambre y alguna vez metió en problemas a su padre, excombatiente por Francia en la segunda guerra mundial, por rebuscar comida cerca de las casas de los colonos. Pero tuvo suerte y pudo estudiar de la única manera que le era permitido, que era alistándose en el ejército. Sirviendo en el ejército colonial conocióa Blaise Compaoré, que se convirtió en un fiel amigo y seguidor...De momento.

Accedió a puestos gubernamentales, pero lamentaba lo que veía. Sankara, que era marxista, veía con desolación cómo los altos cargos robaban a sus anchas y se enriquecían mientras la población cada vez lo pasaba peor. Su amigo Compaoré dio un golpe de Estado en agosto de 1983 e hizo a Sankara presidente.

 Sankara (derecha) y su compañero Compaoré (izquierda)

Nunca antes un presidente tomó medidas tan espectaculares para acabar con la deshumanización. Primero cambió el nombre a la ex-colonia francesa y ahora todos lo conocemos como Burkina Faso. Llevó a la ONU molestas cuestiones sobre la codicia del hombre blanco en la tierra africana. Habló claro sobre los problemas de una geografía política trazada para África en la Viena decimonónica. Separando etnias y unificando en naciones artificiales a pueblos enfrentados desde siempre. Habló del negocio de la ayuda humanitaria, que condena a los pueblos a un eterno sometimiento a los poco caritativos estados que ofrecen tales engaños. Habló de los cultivos exensivos para los países ricos que hacen que los campesinos africanos se miserabilicen...

Habló de muchas cosas Sankara, e hizo algunas increíbles, como eliminar los privilegios de la clase dirigente, lo cual le creó grandes y poderosos enemigos. Rebajó sueldos, se deshizo de los coches caros de los miembros del gobierno y les propuso utilizar modestos utilitarios Renault 5, se deshizo del aire acondicionado de los centros del gobierno, exigió a los cargos diplomáticos burkineses que utilizaran hoteles modestos para llevar los asuntos oficiales en el exterior, y sobre todo, comenzó una larga modificación de las leyes acerca de la mujer, porque Sankara era consciente de que la mujer en África, como en otros muchos lugares, es la que más carga de trabajo lleva, pero es la más desamparada. Las mujeres llevan la casa y el trabajo, y ciudar y alimentar a su prole, pero están supeditadas al hombre y a las costumbres. La mujer an África aún tiene una esperanza de vida inferior al hombre por los riesgos sépticos del parto, por ser la última en alimentarse, por trabajar más, por la violencia sexista, porque se le niega la educación para que pueda aspirar a trabajos menos duros y mejor pagados (¿A que os suena?) Pues Sankara veía la injusticia y quiso repararla. Fue uno de los primeros africanos que abolió y persiguió la barbaridad de las ablaciones genitales femeninas.

Sankara, como ya he dicho, se buscó muchos enemigos. Abolió privilegios que le granjearon el odio de peligrosos burkineses con posibles. or ejemplo, los terratenientes, ya que la reforma agraria de Sankara redistribuyó tierras expropiadas a ricos para los campesinos pobres. Se negó a pagar la deuda de la "ayuda humanitaria", que de eso tiene poco, lo cual le granjeó la animadversión de países ricos y de algunos países vecinos, como Malí. Intentó fomentar el consumo de productos nacionales entre los burkineses para sacar de la ruina a los cada vez menos productores agrícolas y textiles.

Por codicia, y por patriotismo mal entendido, el fiel compañero de fatigas, Blaise Compaoré, traicionando a Thomas Sankara, dio un golpe de Estado en 1987. Sankara, como el Che Guevara, fue asesinado. Desde entonces el amigo traidor Compaoré es el presidente de una Burkina Faso que volvió a ser un país de pobres regido con mano dura por perros fieles de los países ricos. Él dice que no quiso su muerte, pero asumió la responsabilidad. Al poco tiempo el nuevo presidente se había comprado un Boeing 747 para sus viajes al exterior y había aceptado la “ayuda humanitaria” chantajista, cosa que con Sankara vivo no se atrevió a hacer. Un día estaba Sankara con un periodista y hablaban del Che Guevara, que fue asesinado con 39 años en Bolivia. Sankara manifestó que probablemente él no llegaría a esa edad, y tuvo razón, aún no había cumplido los 38 cuando fue ametrallado.

 Compaoré, vigente presidente burkinés. Asesinó a su amigo.

Por si a alguien le interesa, el libro se llama El África de Thomas Sankara, de Carlo Batà, editado por Txalaparta.

4 comentarios:

Jose Luis Forneo dijo...

Gracias por la recomendacion. Sankara es el tipico dirigente cuyo destino mas probable es acabar ejecutado, ahorcado o bombardeado, por intentar ayudar a su pueblo y eliminar los privilegios de los que son capaces de vender su pais a cualquiera por mantenerlos.

Intentaré conseguir el libro
Saludos

Dizdira Zalakain dijo...

El asqueroso éste de Compaoré ha sido también el que ha estado apoyando a Outtara en su guerra contra Gbagbo en Costa de Marfil. Le ha devuelto el favor. El dictador de Costa de Marfil Boigny -siendo ya Outtara ministro- financió y apoyó militarmente el golpe de estado y el asesinato de Sankara hace más de 20 años.
Es una pena que los Chés Guevaras africanos (o mejor dicho, subsaharianos) no los conozca ni su madre. Algunos creen que el fin del racismo consiste en que Obama sea presidente de EEUU, ya ves...

emejota dijo...

La condición humana es miserable en términos generales, por eso brillan las personas cabales y por eso también conviene eliminarlas, para que dejen de brillar. Beso.

Mijhail dijo...

No estuvo mucho tiempo gobernando. Por eso fue...