Hay un momento en el levítico del Antíguo Testamento en las que Moisés y Aarón, su hermano el del báculo/boa constrictor, cuando no les da por amenazar con las siete plagas a los egipcios, ni cruzar el desierto a la pata coja, se dedican a normativizar animales que se pueden echar al puchero y los que no, entre otras normativas absurdas sobre la impureza de la mujer -hay que joderse y la cuarentena del parto, pero eso será otra vez- ya que, en la época, como no había veterinarios, se jugaban el envenenamiento por triquinosis a una carta, la del menú.
Total que Yahvé le da unas pautas alimenticias a Moisés sobre lo jamable y lo no jamable. El animal rumiante y de pezuña partida lo es, pero tiene que tener estas dos características. Como ni el camello, ni el conejo, rumientes, tienen pezuñas enteras, no se pueden hacer al ajillo. Prohibidos. El cerdo, y aquí viene tanta historia guarra con los judíos y musulmanes, aunque de pezuña partida, que lo he visto yo en los jamones, no rumia, así que es impuro. Lo que se pierden.
La pezuña está partida. ¿Quién quiere?De los bichos en agua, sólo se comerán los de aletas y escamas. Así que ni se os ocurra llevar a vuestras amistades ultrahebreas de marisquería, si no queréis que se cabreen.
De las aves que vuelan, si son depredadoras, olvídate de encender el horno.
De los insectos, dice que solo jalarse, los alados que tienen las patas traseras más largas que las delanteras. Saltamontes garrapiñados, por ejemplo, que gozan del "nihil obstat" del sanedrín de la esquina.
Luego empiezan con que si se tocan estos bichos quedan impuros. Lo cachondo es que pone "hasta el atardecer". Así que, por si acaso vais a hacer observancia, tened cuidado de tocar al mediodía, para que no dure mucho la impureza. Las tortugas son impuras. Curioso.
Aún no voy a contaros por qué no se pueden mezclar los lácteos y la carne para los hebreos, eso será otro capítulo. Yo no sé qué comían en la época, sólo se que tiene que estar la cosa muy jodida si Esaú le vendió a Jacob su primogenitura por un triste plato de lentejas, encima sin chorizo.