Tengo un bló

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miércoles, 9 de enero de 2019

Formación del espíritu nacional 2.0

Vox, ese partido que, si no fuera por las inyecciones de capital de oscuras empresas y lobbies más que interesados, sería una mera agrupación residual de fascistas apestados, ha publicado diecinueve medidas a exigir para conformar gobierno de cara a presidir la Junta de Andalucía, esa que pretenden cargarse los voceros por eso que graznan a coros (y danzas)" España es una y no cincuentayuna".

Revisionismo "histriónico".


De entre la cantidad de medidas a exigir hay algunas que son tan reaccionarias que no es que hagan llorar al niño Jesús, es que hacen llorar a san Josemaríaescrivádebalaguer vestido de capellán castrense con pinturas de camuflaje y bombas de mano rellenas de agua bendita.

Comienzan exigiendo que la Junta firme un documento en favor de la devolución al Estado de los buques insignia de la ideologización patriótica que son la educación, la sanidad, la justicia y el Orden público. No se han dado cuenta de que les ha faltado el tribunal de la santa inquisición, pero ya se darán cuenta cuando vayan a hacer su primer auto de fe y no tengan herejes a los que quemar en plaza pública.

Aparte de pedir que se denieguen subvenciones a ONGs de carácter ideológico, como podría ser FNFF o DENAES, pretenden que los impuestos sobre el patrimonio queden en el 0% impositivo. Los tramos del IRPF, al final, sólo serán suavizados para los que más tienen.  Aparte exigir reducciones impositivas sólo para ricos, se atreven a hablar de derroches de la administración y de esto Abascal sabe mucho ya que nadie tiene ni repajolera idea de cuál era su cometido como director de la Fundación para el Mecenazgo y el Patrocinio Social. Eso sí, por no hacer nada, el tronco cobraba 83.000 lereles.

Los platos fuertes de las exigencias voceras se concentran en sus máximos enemigos que son los inmigrantes que no son de religión católica y verdadera, o no son más blancos que el culo de aquél que lo lavaba con aquella marca de jabones; las mujeres que osan levantar la voz como si fueran hombres, que no lo son; los rojos que reescriben la historia y no saben que Paracuellos de Jarama vale más que miles de cunetas y los odiosos separatistas que osan hablar idiomas extraños con lo fácil que es el ehpañó aunque no se sepa pronunciarlo con la fonética castellana más pura.

Con los inmigrantes recomiendan que la ciudadanía sea colaboracionista y chivata y denuncie a su vecino y también que se acabe el turismo sanitario, aunque no se refieren a la cantidad de ancianos del norte de Europa, brexitizados ellos, que nos colapsan el ambulatorio por sus achaques. Se refiere a los que no son europeos, claro, aunque estén dispuestos a cotizar en la SS si les dan la mínima oportunidad.

Como primero han reconquistado Andalucía, exigen que los hijos de andaluces que tienen la desgracia de haber nacido en territorios donde ofenden a Dios hablando idiomas diferentes al español puedan librarse de aprender algo tan inútil, porque el saber no ocupa lugar, pero esas despreciables lenguas molestan a los voceros. También exigen que los padres puedan vetar contenidos educativos de talante ideológico, quizá creen que "lo suyo" no lo es. También parece que pretendan meter el pie creacionista en los contenidos educativos.

Hartos de la ley de la memoria histórica que tacha la santa Cruzada de golpe de Estado, Vox pretende devolver la gloria de la Victoria y los años triunfales a los niños, que a partir de ahora, volverán a irse de colonias con el frente de juventudes, vestiditos de azul. Las niñas, de rosa, claro está. Se prohibirá que nadie busque a sus abuelos en las fosas y que al sátrapa de el Pardo lo saquen de su agujero.

Los voceros no dudarían en ignorar a las mujeres porque lo suyo es estar en casa pariendo hijos y cuidando al varón que cargue con ella, pero las feministas les dan mucho trabajo porque piden cosas, las muy histéricas, y hay que callarles la boca, así que ni leyes igualitarias, ni leyes del aborto. La mujer, en casa y sin derechos. Alguno habrá que sopese prohibirles el voto.

Y, por último, y como guinda del pastel, hay que preservar la fiesta de los toros, la caza y hay que trasladar el día de Andalucía del 28 de febrero, que total, no fue más que un puro trámite de demócratas pusilánimes, y ponerlo el 2 de enero, que es una fecha recia y viril, que es cuando se culminó la reconquista de España, esa que no tuvo lugar hasta que en los siglos de la edad moderna, los intelectuales de exaltación patriótica, ya que por entonces nacían los estados nación tal y como los conocemos hoy día, aunque se empeñen en vocearnos la gloria imperial de la España etennnna. Por eso en los tuits de Vox sale la reconquista con la banderita rojigualda tan anacrónica tanto en la Covadonga de don Pelayo como en la toma de la capital del reino nazarí en 1492.


1 comentario:

Emilio Manuel dijo...

Lo de trasladar la fiesta nacional al 2 de enero, a los granadinos nos da lo mismo, ya la celebramos como fiesta local desde la noche de los tiempos, eso sí, con polémica que va aumentando todos los años entre los que desean eliminarla (demócratas) y los que quieren que siga (fachas y hoy los de VOX).

En el documento de 19 puntos, aparte de la migración, de la violencia de género y colectivo LGTBI, hay otro punto que no lo he escuchado mucho, puede que para los medios carezca de importancia es, retornar a la escuela segregada, clases de niños y clases de niñas sin que se junten.

En fin, que decir, a veces el cabreo contra un partido nos lleva a la abstención en unas elecciones, ¿cuanta gente de izquierdas estará ahora echándose las manos a la cabeza por no haber ido a votar?, tenemos que aprender y asumir nuestros errores, el que gobierne la ultraderecha en Andalucía en uno de ellos, veremos que consecuencias nos trae.

Saludos