Tengo un bló

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Tmeo, la mejor revista de humor

lunes, 12 de enero de 2015

El humor y su sentido cambiante

Es un tema recurrente entre mis amigos el opinar sobre el sentido del humor y las diferencias regionales de encontrar graciosas ciertas cosas o no. Hay humor blanco, negro, verde (Esto me recuerda a cuando empezaba humor amarillo) y humor del grupo de pertenencia dedicado a la burla hacia el de referencia. Los chistes dedicados a llamar ineptos a los del pueblo de al lado, a los del país vecino, a los de esa comunidad autónoma que te cae gorda, a los del equipo de fútbol rival. ¿Como se ha de clasificar ese sentido del humor? ¿Quizá como decía Gila "me habéis matau al hijo, pero me he reído un montón", excepto la madre que no lo hizo y que "si no sabe aguantar una broma, que se vaya del pueblo"?

Hará unos cuatro años escribí un artículo similar en este blog a raíz del despido fulminante de Nacho Vigalondo de su espacio del diario "el País". Vigalondo se atrevía a hacer un experimento en twitter diciendo chorradas tales como "la bala que mató a Kennedy aún no ha aterrizado" o "el holocausto fue un montaje". Pues bien, este segundo tweet, provocó la indignación de mucha gente por tomarse a la ligera la shoah de los campos de exterminios nazis, donde aparte de hebreos murieron gitanos, antifascistas de todo tipo, testigos de jehová, homosexuales, y cualquiera que molestara al régimen nazi.  A Vigalondo le cerraron el blog por la protesta de muchos, y sobre todo, de la embajada de Israel. Sin embargo, como decía en mi blog, el Estado israelí no objeta nada cuando en sus televisiones se hace escarnio de las miles de muertes de palestinos contándolas como si estas fueran los puntos de eurvisión, y es que hay vidas humanas que valen más que otras....por lo visto, y no es el caso de las palestinas.

Esto es humor

Esto es un insulto intolerable

Ya lo dijo Woody Allen, al que no creo que tachen de antisemita, cuando decía que "humor es igual a tragedia más tiempo", pero al que no pedían retractarse, nadie lo ha hecho, cuando en su peli "misterioso asesinato en Manhattan" se atrevía a decir a Diane Keaton "no puedo escuchar tanto Wagner; me dan ganas de invadir Polonia". Ignoro si los descendientes de Wagner han pedido explicaciones ante la ofensa, y es que el sentido del humor es algo tan sensible que, según quien lo experimente es o no un insulto ofensivo.

La idea de que sólo puede uno reírse de lo suyo, pero no los demás, debe ser cierto. Woody Allen o incluso Mel Brooks, pueden hacer chistes sobre el holocausto, pero no los demás. Si Mel Brooks, en su "la loca historia del mundo" puede salir vestido de Hitler cantando un rap con la melodía del himno alemán (Y los alemanes no deben protestar), el resto no puede hacerlo. Y no será por hablar del saludo tipo "quenelle" de Dieudonné que se marca el propio Brooks en "la loca historia de las galaxias", pero nadie ha reparado en ello...¿O sí?



Se levantan, con toda lógica,  voces hacia la brutalidad del asesinato de los miembros de la revista "Charlie Hebdo" reclamando que los chistes no matan a nadie, aunque puedan tener mejor o peor gusto. A muchos que alegan que reírse de Alá es legítimo, les parece mal que Javier Krahe haga un vídeo sobre "como cocinar un Cristo", y piden su cabeza...judicial. Y es que hay chistes que se pueden publicar y chistes que no. No hará mucho que obligaron al jueves a retirar cierta viñeta porque salían los ahora reyes de cierta manera, y es que quienes claman por la libertad de expresión, cosa que está muy bien, también claman a favor de la férrea censura de contenidos, lo cual es un contrasentido inusitado.


El humor censurado otras veces, pero nadie protesta


De este grave hecho de la semana pasada se pueden sacar dos conclusiones: Una, que nadie está preparado para ser árbitro sobre qué es humor y qué un insulto y dos: que gracias al pábulo suscitado por el atentado a "Charlie Hebdo", y por nuestra seguridad, seguro que nos cercenan, aparte de cierta libertad de movimiento geográfico, la libertad de expresión. Ya veréis.

4 comentarios:

Emilio Manuel dijo...

Ha un refrán que ahora no lo recuerdo de forma literal pero que más o menos viene a decir que, solo desde dentro de la familia se puede insultar a la familia, creo que se entiende, desde ahí, podemos poner religión, cultura o cualquier elemento que nos identifique como personas individuales, si se ataca esa individualidad, que puede ser compartida por millones de personas, nos sentimos vilipendiados y atacados en nuestra "mismidad", dependiendo de las condiciones con las que se asuma ese reproche atacará o no.

La falta de empatia en personas que se creen poseedores de la verdad o del humor universal o incluso del poder absoluto, se permiten el lujo de atacar al otro, pero no ataques a los suyos que responden mordiendo.

Se me quedan muchas cosas en el tintero, es un debate para hacerlo pausado y de forma muy meditada.

Saludos

mariajesusparadela dijo...

Desgraciadamente, veremos: con la disculpa de la seguridad pondrán cámaras hasta en el WC.

laesti dijo...

La cuestión parece peliaguda pero yo opino que es bastante simple.
Uno se puede reír de todo. Y los demás (uno incluido) también pueden sentirse ofendidos por cualquier cosa. Y pueden hacer algo al respecto: pueden protestar, pueden ignorar al que ha hecho la broma en cuestión, hasta pueden demandarle si tienen las ganas y, sobre todo, el dinero necesario.
Lo que no se puede hacer nunca, bajo ningún concepto, es pasar a las manos.

Tuki dijo...

estoy con laesti... para todo lo demás en el post de mas arriba.