Tengo un bló

Tengo un bló
Tmeo, la mejor revista de humor

miércoles, 19 de octubre de 2016

Tuit franquista y manipulación

Después de la lamentable bronca de borrachuzos de bar, porque me apuesto algo a que es esto y no otra cosa lo que pasó en Alsásua, aunque la versión oficial diga lo contrario para cerrar filas, y más si con ello desvían la atención de Gúrteles y tarjetas black, han salido los voceros de la Brunete, como Marhuenda, soltando "perlas" que si las analizamos bien, dicen mucho y mal de su autor.

Atención al "si algo trató bien Franco, fue Navarra". ¿Se imaginan ustedes una sentencia similar en una democracia tipo "si algo trató bien Hitler, fue Baviera", o bien, "si algo trató bien Mussolini, fue Emilia-Romagna"? Está dando legitimidad a Franco en nuestra "democracia" actual porque le resulta, incluso, natural y no siente náuseas al decirlo. Para los tipos que piensan como Marhuenda, que es inseparable ser español y franquista, lo cual es un pensamiento asqueroso que debería escandalizar a todo el mundo, si no eres franquista, no eres español. Y le parece tan normal. Y lo trae a colación tras un "razonamiento" en el que acepta que nuestra España actual está basada en el franquismo. Deberíamos, según esto, replantearnos muchas cosas.


Trato exquisito franquista y zonas chill-out.

Lo que no dice es que en la Sakana se han cansado de chulerías de guardias borrachos fuera del servicio que, al sacar su chulería y sus amenazas alcohólicas mentando tiros a bocajarro, han recibido una respuesta contundente, demasiado exagerada, quizá, y siempre reprobable. Que luego lo disfracen los medios y las versiones oficiales de "odio a España" (Me gustaría saber cuantos de los supuestos 50 agresores, aunque sólo hayan pasado a disposición judicial dos, odian tanto a España para no hablarse con sus familias), y e emboscadas y encerronas, en un pueblo y un valle en el que están hartos de controles beneméritos día sí y día también.

Que minutos después, con una puntualidad británica, el pueblo fuera tomado por la guardia civil, otra vez, no tiene nada de sospechoso.



Volviendo a Marhuenda, y su Navarra bien tratada por Franco. Tiene muy poca gracia que mencione el buen trato cuando, a pesar de que no hubo combates en Navarra, hay cunetas llenas de cadáveres, a Sartaguda la llaman el pueblo de las viudas y en las Bardenas Reales trajeron de Pamplona a centenares de personas para fusilarlos, y sólo hubo un superviviente, Honorino Arteta.

Pero con todo esto, aprovechando la enésima trifulca borrachuza en la que se ven implicados dos agentes beneméritos y, para que no les caiga una reprimenda, montan una fábula con odiosas hordas de separatistas, apoyada por los medios, las instituciones y registrada en la memoria de tantos apasionados que muestran su desmedido cabreo en las redes sociales, ya hay un entretenimiento para todos, que no se demoran en mostrar su odio y desprecio hacia el otro porque se sienten odiados a su vez. Y de ese odio a España, se pasa a ese odio a los navarros y a los de alrededor. Conseguido: Ya tenemos un país enfrentado, que no atiende a razones...otra vez.

Objetivo cumplido, ya se ha conseguido que muy pocos sigan prestando atención a lo que declaran los de la Gürtel o los de Bankia. ¡Menudo alivio muestra nuestra clase dirigente! ¡Gracias, Navarra, una vez más!

Artículo del gran Sánchez-Ostiz, que lo explica mucho mejor que una servidora.

martes, 18 de octubre de 2016

Patrullero patriota

Hacía un calor de mil demonios aquella tarde en Texas. El voluntario paramilitar Wayne Kowalsky no paraba de sudar y su color a gamba cocida se acentuaba a pesar de llevar encasquetado su gorro de cow-boy sobre su sesera afeitada. Kowalsky estaba en la treintena echada a perder por el alcohol y la comida "aquí te pillo, aquí te jalo" que se vendía a lo largo de la carretera en alegres y coloridos establecimientos santuarios del colesterol.

Se incorporaría al servicio de patrullar el imponente muro para evitar que los morenitos latinoamericanos se colaran en su país. Hombrecitos escuálidos y bajitos que no sabían una palabra de inglés no hacían más que intentar invadir su país y esa morralla sobraba. Kowalsky era un orgulloso americano, un patriota.

Patrulla de frontera

Kowalsky, americano desde hacía dos generaciones. Su abuelo había huido de Polonia a tiempo. Tomó un barco en los años de entreguerras para ir a EEUU. Otro sucio inmigrante que, después de mucho probar, encontró empleo en una cuadrilla de albañiles. Wayne apenas recordaba a su abuelo, ese señor que hablaba un inglés tan limitado y pobre que consiguió salir adelante con muchas dificultades.

La patrulla de Kowalsky

Wayne Kowalsky era duro, como su padre, Leopold junior, el hijo del albañil polaco, que se enroló en el ejército de ese gran país al que idolatraba y se fue a pegar tiros a Vietnam. Siempre alerta ante las invasiones extranjeras hacia EEUU, fundamentalmente, de los comunistas, los soldaditos yankees no aguantaron la espera y se fueron ellos mismos a invadir un país al sudeste asiático. De allí volvió Leopold jr. con el grado de sargento y el orgullo yankee intacto para inculcárselo a sus futuros hijos norteamericanos de apellido polaco.

Y Wayne allí estaba, heredero de una familia de emigrantes que se creía superior a esos latinos de mierda, como llamaba D'allessio, su colega de armas, a los pobres diablos que se jugaban la vida para saltar aquella valla. Jonathan D'allessio, orgulloso italoamericano, biznieto del calabrés que puso el pie en tierra americana hacía apenas cien años, escupía y llamaba sucios latinos a los pobres que caían es sus manos sin sospechar, porque eso no se lo dijeron en su colegio, que el término latino deriva de la provincia italiana del Lazio, capital Roma.

Buena caza hoy

Y ahí estaban, dos blancos yankees, descencientes de rebotados europeos, expulsados por el hambre y la necesidad, defendiendo armados su frontera de esos indefensos expulsados de sus lugares de origen por el hambre y la necesidad. ¡Menuda diferencia con sus abuelos! Esa misma discursión tenían una y otra vez con el policía que les tenía que parar los pies cada vez que se extralimitaban. ¡Ese jodido Martínez! Seguro que su padre había tenido más suerte cruzando la frontera y ahora era otro mexicanito con pasaporte.

Peligrosos delincuentes...los de uniforme, digo.

Cualquiera explicaba a estos orgullosos americanos que el oficial Michael Martínez era un miembro de una familia que residía en Texas desde antes de que Texas existiera. Eso sí, en los años veinte, a su abuela, aún siendo de Texas de toda la vida, por culpa de una redada callejera, la metieron en un furgón y la soltaron en Ciudad Juárez. Le costó tres meses volver a la casa de su familia.

Y Wayne se reunió con su patrulla de orgullosos patriotas americanos, todos felices y contentos de ser ciudadanos de pleno derecho del estado de la estrella solitaria. Kowalsky, D'allessio, O'Shaugnessy, Smith, Sorensen y Beckman. Sólo uno de ellos pertenecía a una familia que llevaba más de cien años en el país, y no por gusto. Smith era afroamericano y a sus descendientes los trajeron como esclavos a trabajar al sur. Los años de la segregación, dicen, habían pasado, aunque algo en su corazón de exmarine le aseguraba que no. Smith, militar por necesidad, se apuntó al salir del instituto, quizá para no acabar en una banda juvenil, el adoctrinamiento lo había transformado en un convencido votante republicano. Esta era la patrulla: el polaco, el italiano, la irlandesa, el africano, el noruego y el alemán. Todos ellos profundos americanos desde anteayer, descendientes de los miserables que huyeron del hambre, o fueron obligados.  Estos seis patrulleros de la valla texana harían su ronda para preservar su patria de inmigrantes que no quiere nadie.

viernes, 14 de octubre de 2016

Obra cumbre del videoclip bizarro

Aquellos maravillosos 80 llenos de hombreras y chaquetas brillantes y acolchadas. Toda una oda al futurismo. Los cantantes pop, además, no se contentaban con grabar canciones sino que protagonizaban videoclips, minipelículas que duraban lo que duraban sus temas.

Todo el mundo tiene en la cabeza el videoclip de "Thriller" de Michael Jackson, el único de los cinco Jacksons que perduró en las listas de éxitos, pero Michael tenía un hermano mayor, Jermaine, que no tuvo tanta repercusión y, sin embargo, es recordado en Europa por un bizarrísimo videoclip sobre un amor prohibido entre dos miembros de bandas de moteros rivales, grabado en un humilde pueblo de pescadores italiano. Los trajes de electromacarras no pegaban mucho con el paisaje marinero, pero ahí quedó para la posteridad el temita de Jermaine Jackson y Pia Zadora "When The Rain Begins To Fall", que es lo que suele pasar cuando se desafina, además.

Lo petó en Europa (Hay que salir de la UE, ya)

Recuerdo que este tema encantaba en Francia allá por el 84. Los programas musicales de su televisión lo echaban a todas horas y, a pesar de que yo apenas sobrepasaba los 10 años, notaba unas dosis de horterez desmesuradas.

Este..."pandilleros" posando

Jermaine por un lado y Pía Zadora por otro, eran dos pandilleros, cada uno en una banda. Lo malo es que Pía Zadora, una niña prodigio venida a menos, ganadora de varios Razzies (Antióscares), era la chica-objeto-posesión del rival de Jermaine y ya se sabe que la propiedad es un robo, pero que te roben la propiedad, es peor, aunque sea un ser humano, y es que desde los 80 no hemos avanzado apenas, y aquello acaba como el rosario de la aurora con pandilleros vestidos como egipcios, kárate acrobático, navajitas y horterez para parar un Ave.

La chica sólo es el paquete del del paquete

Sólo por la puesta de escena y los sintetizadores ochenteros, merece la pena echarle un ojo. Es el súmum de la estética ochentera.


Jermaine Jackson se convirtió al islam y siguió su carrera y Pía Zadora lo mismo, lo de seguir con la carrera, no lo de convertirse al islam, aunque hubiera estado bien sólo por ver la cara de su esposo-mánager de religión mosaica-sionista.

Siguieron con sus carreras pero en Europa ni en ningún lado no consiguieron más números uno, a Dios gracias. John Waters pidió a Pía que hiciera un cameo en su "hairspray". Junto al cantante de The Cars, Rick Ocasek, hacían de Beatniks. Y es que, para Waters, Pía Zadora era su mejor peor actriz favorita.

Pía Zadora poniendo cara de intensidad

Echadle un ojo, si lo soportáis. Rivaliza mucho con "Este amor ya no se toca", de la mexicana Yuri. No sé cuál de las dos es más hortera, pero no voy a pararme a averiguarlo, más que nada, por mi salud.

martes, 11 de octubre de 2016

Festividades bizarras

Mañana es el aniversario de la llegada de Colón a las Antillas. Un hecho que cambió la concepción del mundo, porque hasta entonces, el mundo se acababa en una gran catarata oceánica, porque para los soberbios sabios de nuestra cultura grecolatina es inconcebible que los pueblos asiáticos bajaran por el estrecho de Bering para quedarse y fundar civilizaciones, o que de la Polinesia llegaran hacia las costas americanas del Pacífico, o que los vikingos y otros pueblos más moodestos, a la caza de ballenas, se pasearan por las frías tierras de la Canadá de la actualidad.

Una de tantas

Y a esto lo llamaron "descubrimiento de América", aunque descubierta ya estaba por sus moradores, y a la fecha se le empezó a llamar "día de la raza", aunque, por mero beneficio económico, se matara a los pueblos antillanos como los taínos, guaraníes o caribes, esclavizándolos y se trajeran resistentes africanos para su explotación inhumana, así que raza, lo que se dice raza, no sabemos bien cuál de ellas. Luego lo empezaron a llamar "día de la hispanidad", pero, realmente,los hispanos no hicieron más que amargarles la vida a los nativos del lugar. Los norteamericanos, prácticos ellos, lo llaman "Columbus day", el día de Colón, y es una fiesta de orgullo latinoamericano, y literalmente, "latino", porque los italianos de EEUU lo tienen como propio ya que "oficialmente" Colón era genovés. ¿Lo era?



Si será controvertido el tema que se acepta que aquél buscavidas de Colón era genovés, cuando hay quienes reclaman que era mallorquín, catalán, vasco, portugués....Un tipo extravagante el tal Colón que, creyendo haber llegado a Cipango (Japón) apareció en las Bahamas. Un tío con suerte que sacó grandes beneficios, e incluso títulos nobiliarios para sus descendientes, legítimos o naturales, de una empresa que sólo era conseguir una vía marítima segura con Asia sin que los turcos se los cepillaran.

Como siempre, sin hacer caso, de la misma manera que a la península del Yucatán se le llama con esta naturalidad porque un europeo preguntó a un maya de la época "¿Cómo se llama este sitio?" y él le contestó "No te entiendo", que a los oídos del europeo sonó "Yucatán", a aquél continente le fueron cambiando los nombres de las tierras, y de Guanahani pasó a ser San Salvador. Hasta el nombre del continente es prestado, que se debe al cartógrafo italiano Américo Vespuccio.

Teorías de migratorias

En España ahora se disimula con eso de que es la festividad de la virgen del Pilar y los soldadicos salen a desfilar orgullosos de sus armas de asesinar en ese carnaval que montan algunos para justificarse sueldos por triplicado, uno por cada elemento por el que se mueve el ejército.

Y los jóvenes que se adoctrinan en el nacionalfascismo español se creen lo de la superioridad, militar, claro, que sojuzgó a los indígenas y se vanaglorian de las riquezas que España "conquistó" en ese chusco revisionismo de la historia, recordando siempre que "se dotó a todas aquellas gentes de una religión y un idioma", pero no dudan en mostrar su desprecio hacia todos esos inmigrantes de aquellas tierras que han venido a ganarse la vida, entre otras cosas porque el conocimiento del idioma mutuo los beneficia. Eso sí les fastidia a los nacionalfascistas, qué ironía.

Gilipollas hay en todas partes. ¿Orgullo germánico? ¿En serio?

Que aún se le llame "día del descubrimiento", "de la raza" o de la "hispanidad" a la fecha que simboliza el expolio y exterminio de los pueblos amerindios y su cultura me sigue pareciendo bochornoso.

Ah, un libro de Galeano imprescindible: Las venas abiertas de América Latina.

lunes, 10 de octubre de 2016

Portero 24 horas

Suena impetuoso el timbre del portero automático. Echo un ojo dormido al despertador. Son las cinco y media de la mañana. ¡Las cinco y media de la mañana de un maldito domingo de otoño!. ¿Quién llama a estas horas a casa de nadie? Me levanto con desazón, engancho las chancletas en los dedos y salgo a la terraza a mirar hacia el portal antes de nada. Encima llueve. Un sirimiri apenas perceptible. Y el telefonillo del portal vuelve a hacerse notar.

  -¿Quién es?

  - ¡Abre!

  - ¿Quién eres tú?

  - Vengo a (Farfullo ininteligible) ¿Me abres? -El por favor no existe.

  - No te abro. No son horas de llamar a nadie.

Menuda jeta le echa este tío. No estoy segura de que sea el nuevo inquilino del primero, un hombre magrebí, pareja de una oronda española. Si es él debería tener sus llaves, y si no, que llame a su pareja por teléfono, que lo tiene. Se ilumina en la calle, lo veo desde la terraza. Claro que no estoy segura de que sea él. Es un tío raro que no saluda nunca, siempre esquivo y la visibilidad de noche y en vertical no es nada nítida.

En el suyo no abren

Y el fulano vuelve a llamar. Si cree que voy a contestar está listo. Si le abro una vez este se va a creer con derecho a que le haga de ama de llaves todas las veces. Él, seguramente sea "él", y su pareja andan con un único juego de llaves. Que se guarde lo que vale una de las copas de esta noche de juerga para hacerse otra copia.

Me despierta de madrugada un domingo y me exige que le abra sin una palabra de cortesía sin decirme quién narices es. ¿Para qué coño se cree este tipo "tan amable" que existe un portero automático?

viernes, 7 de octubre de 2016

Fiesta de las ikastolas de Navarra (Nafarroa Oinez 16)

El segundo domingo de octubre suele celebrarse el Nafarroa Oinez (Navarra a pie), la fiesta de las ikastolas navarras. Este año vuelve a celebrarse en Viana, donde ya se celebró en 1992, y, para conmemorar que aquel año la canción oficial fue un bombazo, el "arraroa, noski" (Extraño, claro), este año se ha reeditado. El tema mola mucho con las nuevas entradas en otros idiomas.

Idiomas minoritarios en riesgo de desaparición porque los Estados donde se hablan intentan cepillárselos, ya sea el quichua en Ecuador, el corso por parte de Francia, el valencià porque no debe parecer cataláno el casubio de Pomerania en Polonia. Y en Navarra, claro, pasa lo mismo.



Hace poco recordé la versión original ya que, en estos tiempos, aún hay gente que cree que el euskera sobra en Navarra y que es una lengua extranjera. No se puede estar más equivocado. Como dice la canción, porque así se decía del euskera, esta era la "lingua navarrorum". Una sonrisa en la cara escuchando a mi antiguo profe de historia de los movimientos sociales con su euskera impecable.



Por si a alguien le queda cerca este fin de semana.

miércoles, 5 de octubre de 2016

Pasajes de la Biblia: Hoy, Tobías y las cataratas

Había en Nínive, una ciudad asiria que estaba muy cerca de lo que es hoy Mosul, al norte de Irak, un hombre temeroso de Jehová llamado Tobit. Tobit era un hombre santurrón que se parecía mucho a Ned Flanders, para que os hagáis una idea. Se quejaba de que su padre, en la lejana Jerusalén, se había apartado de Jehová adorando a Baal, que era la otra divinidad del momento.

Semblanza de Tobit

Tobit era un férreo defensor de las leyes de su religión que iba desde comer lo más puro posible hasta hacer de sepulturero de las víctimas del rey asirio, cosa que al rey no le gustó y mandó prenderle, aunque no lo pillaron. Como su primo pasó a ser el contable del rey sucesor, este medió para que Tobit fuera restituido sin problemas. El tío siguió haciendo de Juan Simón.

El padre de Tobit era un Beatnik adorador de Baal

Después de enterrar a uno, Tobit, cansado, se quedó dormido con tan mala suerte que los pájaros se cagaron en sus ojos y eso le produjo ceguera. Parece ser que la mierda aviar produce cataratas, según el libro sagrado. Así que Tobit tuvo que usar bastón blanco.

Como Tobit no podía ir a cobrar los préstamos que hacía a sus paisanos, porque sería un santo, pero tenía el negocio de Cofidís bien pillado, mandó a su hijo a cobrar las deudas de Ecbatana, que estaba en lo que hoy se llama Hamadan, en Irán.

Tobit le empieza a dar toda clase de recomendaciones a su hijo, que se llama Tobías, para que sea una buena persona el día de mañana, y, entre otras cosas, que tome una mujer de su tribu. Al viaje se suma un tal Azarías, que es el nombre que da el arcángel Rafael para ocultar su personalidad de superhéroe.

Salen de viaje y paran en el río Tigris donde un pez quiere morder a Tobías, el ángel de incógnito le dice que lo pesque y que se guarde su corazón e hígado, el resto se lo hacen a la parrilla para cenar. A saber qué pez voraz era el que acaba asado, pues pirañas no hay en Asia.

Tiburones del Tigris

Mientras, en Ecbatana, hay una muchacha llamada Sara que tiene muy mala suerte con los hombres, pues se ha casado siete veces, pero no ha consumado nunca, pues los maridos se mueren antes de comenzar la noche de bodas. No sabemos si cantaba, como Massiel, la historia de su viudez prematura.

Ragüel que es el suegro de siete muertos y padre de Sara se desespera por casar a su única hija, porque esto de ir de boda y de funeral a la vez es un poco estresante, y en esto que le cae del cielo Tobías, que encima es de su tribu. Ragüel le da la mano de su hija aunque al pobre Tobías le da un poco de mal rollo sentir como los buitres revolotean sobre su cabeza.

La cosa es que el ángel disfrazado le ha jurado que si quema el corazón del pez aquél durtante la noche de bodas y rezan antes de consumar el matrimonio, el mal fario desaparecerá. Según el arcángel Rafael, el gafe es cosa de un demonio llamado Asmodeo, que, por lo visto se divierte cargándose matrimonios como si fuera un abogado de divorcios.

Mucha gente para una noche de bodas


Ragüel, que ya estaba preparando el enésimo hoyo para su yerno del momento se siente aliviado cuando le dicen que hay milagro y que está vivo. Lo celebran tanto que Tobías, a las semanas le dice que él ha venido a currar, trabaja en Cofidís, pero el arcángel que es todo un colega, se ocupa de cobrar las deudas y dejarlo todo listo.

Al fin Tobías se libra de la lapa de su suegro y se larga con esposa incluida hacia Nínive, de vuelta a casa de papá. El pobre Tobit está muy triste pues no ha recibido ni una carta, ni un telegrama ni un email ni siquiera un whatsapp de su hijo y cree que este haya muerto, pero no.

Y aquí el momento cumbre del melodrama. Tobit sale a recibir a su hijo con los brazos abiertos, pero como no ve una mierda tropieza y cae. El hijo lo sostiene antes de que se harte de comer tierra y le frota el hígado del pez en los ojos, que le comienzan a escocer cosa mala, pero, al frotarse, resulta que ¡Milagro!, se ha curado las cataratas con hígado de pez.

¿Qué cirugía?, paté de pejcao

Y viven felices pero no se atreven a comer perdices porque no saben si es kosher. Eso sí, en su lecho de muerte, en la ancianidad, Tobit le hace prometer a su hijo que dejarán Nínive, pues sabe que será destruida, para que se vayan a Ecbatana con sus suegros. Y así pasa.