Tengo un bló

Tengo un bló
Tmeo, la mejor revista de humor

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Pasajes de la biblia: Hoy Job, el juguete de todas las apuestas

Hay un libro muy corto en la biblia que está dedicado a Job. Este personaje era un próspero terrateniente y padre de diez hijos. Parecía poco más o menos el paradigma de quien ha alcanzado el sueño americano.

En esto que Jehová y Satanás, un día que se encuentran, y aburridos que debían estar, se ponen a hablar de sus cosas y a Jehová le da por fardar de fiel súbdito. Así que Satanás pica a Jehová para probar la fe de Job, y así Job se convierte en un juguete.

Está un día Job a lo suyo y le llega un criado diciendo que unos forajidos le han llevado todos los animales de arar y que se han cargado a sus siervos. Al rato llega otro y le cuenta que sus ovejas son ceniza. Al poco llega otro y le cuenta que sus camellos se los han llevado cuatreros y que se han cepillado a sus pastores, y por si fuera poco, llega otro tipo y le cuenta que han llegado otros criminales y se han cargado a todos sus hijos e hijas. Job aguanta los palos con entereza y bendice a Jehova.


¿Qué va a ser lo siguiente, hacerme ver Telecirco todo el rato?

Satanás dobla la apuesta y Jehová acepta. Satanás infecta de sarna al pobre Job y lo hace una llaga de pies a cabeza. El pobre se va al desierto y se sienta sobre ceniza, así, en pelotas. El tío se lamenta y llora, pero de maldecir a Jehová, nada.

En esto que tres amigos suyos se acercan a él para consolarlo, y malmeter, claro, pero él se mantiene en las mismas, acepta las fatalidades de la vida como puede. Satanás pierde la apuesta ante Jehová, que está encantado de haber ganado, aunque haya dejado que muera más gente que en una película de terror con motosierra, así que premia al pupas de Job desinfectándolo, haciéndole llegar ganado y haciéndole tener catorce hijos e hijas. De la gracia que le debió hacer a la mujer de Job por tanto alumbramiento, que ya la llamaban Iberdrola, la biblia no dice nada. Como de costumbre las mujeres somos secundarias sin Óscar.

Curiosa la manera de matar el tiempo de los Dioses. Ya podían haber inventado el bingo.

12 comentarios:

La cosa perdida dijo...

"De la gracia que le debió hacer a la mujer de Job por tanto alumbramiento, que ya la llamaban Iberdrola, la biblia no dice nada. Como de costumbre las mujeres somos secundarias sin Óscar."

Bravo!!

chris dijo...

Julia Gan... yo agradezco un montón (y lo digo en serio) el que me aportéis conocimientos que antes no tenía. Especialmente cuando nuestros puntos de vista coinciden.

Pero me surge una duda... te ha puesto a leer el libro de job (jodido ofuscado barbudo)? Es que a mí no me llama nada coger la biblia y ponerme a leerla para encima cabrearme más con este mundo tan misógino en el que vivimos... Ays!!

emejota dijo...

Nada como una mujer inteligente. Convéncete, es que nos tenían miedo, a las pruebas me remito. Un abrazo.

verticana dijo...

Pero qué cosas tienes JuliG¡¡

guada dijo...

jajajaja, me parto con esta "versión" del paciente Job, pa cuando nos deleitas con tu versión del libro de Ruth, venga
besazos
me quedo con lo editado por la cosa perdida, es que es genial,

Sra. Castafiore dijo...

Eso eso, para paciencia la de la Iberdrola. Porque si a Job le hacen llevar un tomo de la Espasa debajo del brazo durante 9 meses, y luego meterselo por el ojal, y asi 14 veces consecutivas, igual le da por maldecir suavemente a Jeovah con un ¡jope! o un ¡jolines! ¿no crees?

iTxaro dijo...

pero eso no era tener paciencia, eso era ser gili

ya no vuelvo a decir la frase de tengo mas paciencia que el santo job... no vaya a ser que me entre sarna o algo así

Candela dijo...

Nunca entendí, ni de pequeña ni de grande la historia de Job, el hombre perro. Prefiero ser mujer gata. Lo que hace aburrimiento, sea divino o infernal...

Ripley dijo...

jejeje.Creo que sí tú les dieses las clases de religión a los críos se les harían mucho más entretenidas. No sé qué pensarían en Educación, pero desde luego, te prestarían atención. Job era tonto, por decirlo suavemente. y de la Biblia, escrita por hombres, no podemos esperar mucho las mujeres.

Alson dijo...

Se te ha olvidado mencionar al gilipollas anónimo del autor...
que a fin de cuentas es quien inventa esta brillante historia.
(Adoro tus clases de religión)

Martina dijo...

En estos temas como en otros muchos me considero una analfabeta. Si no tengo motivación no me esfuerzo.Tú motivas y diviertes.Contigo aprendería y lo pasaría bien. Besets.

El Chouan Ibérico dijo...

Partiendo del hecho que a mi las clases de religión en mi colegio de curas me aburrian mucho, tengo que hacer un alegato en defensa de la "Historia de Job" y es que los Dioses Paganos también hacían apuestas y jugaban con la vida de los hombres y gracias a esos "juegos" los mortales podemos disfrutar de la Odisea o de la Leyenda del Vellocino de Oro.

Salud y Amistad