Tengo un bló

Tengo un bló
Tmeo, la mejor revista de humor

martes, 11 de junio de 2013

Comerse la carretera

La carretera NA-121-A siempre ha sido una vía problemática. Seguía -sigue- el curso del Bidasoa y luego, una vez pasado el pueblo de Almandoz, subía el puerto de Belate hacia Pamplona, por Arre. Hace unos años "lo arreglaron". Con unos túneles ahorraban curvas. Nadie pensó en que con tanta lluvia como la que está cayendo esta primavera, el monte iba a tragarse la carretera.


Imágenes tomadas por la cámara de la boca Sur del Tunel de Belate (N121-A Pamplona-Behobia) from Gobierno de Navarra on Vimeo.

Espectacular y peligroso. Cierre de los túneles de Belate por enésima vez este año.

lunes, 10 de junio de 2013

La serie B de la historia: El canciller Ayala, un tipo con suerte.

El valle de Ayala se encuentra en la provincia de Álava, de allá era la familia de los López de Ayala. Uno de ellos, don Pedro López de Ayala, por sus favores al monarca, bueno, a uno de ellos, fue nombrado canciller. De hecho, uno de los hoteles con más relumbrón de la ciudad de Vitoria se llama así: "Canciller Ayala".

Pedro López de Ayala a los pies del papa de turno.

Pedro López de Ayala era el hijo segundón de don Ferrán López de Ayala, y como tal, estaba destinado a ser hombre de iglesia, pero su hermano mayor murió repentinamente y el padre lo recuperó para la vida mundana, y el linaje hidalgo. Así se daba el extraño hecho de que, aparte de ser hombre militar, tuviera gusto por la escritura. Siendo aún un joven aprendiz de su padre se dio en la corona de Castilla la guerra fratricida por quedarse con el trono entre el legítimo Pedro I, para los nobles "el cruel", para el pueblo llano "el justiciero", y su hermano bastardo Enrique de Trastámara. Los López de Ayala tomaron partido por Trastámara, traicionando a su señor, que no se arrugaba a la hora de cepillarse hijosdalgo.

El canciller Ayala posando para el Hola.

En la batalla de Nájera, a Pedro López de Ayala lo captura el príncipe negro. De este color era la armadura de Eduardo de Woodstock, un apellido bien hippie, que era príncipe de Gales, aunque nunca fue rey, y que era un auténtico mercenario que dejó plantado a Pedro el cruel porque este no le pagaba la factura de sus trabajitos batalladores.

Batalla de Nájera

Total que a nuestro López de Ayala lo captura el príncipe negro, lo cual fue una suerte, porque este iba por la pasta del rescate, que si llega a ser el mismo rey, se lo cepilla en un pis-pas. Acaba hecho prisionero en un castillo mientras el rey y su hermanastro luchan a muerte en feroz duelo. Pedro está a punto de cargarse a Enrique, cuando media en la pelea Bertrand Du Guesclin y cuenta la leyenda que diciendo aquello de "ni quito ni pongo rey, pero ayudo a mi señor", echó una mano a éste, que era Enrique, y se cargan al legítimo rey.

Recreación del duelo fratricida

Entronado ya como Enrique II de Castilla, y liberado Pedro López de Ayala, a este le llueven señoríos y tierras por los favores prestados. Pero nada dura eternamente y Enrique II palma y es sucedido por su hijo, Juan I de Castilla. Juan pretende ser también rey de Portugal, pero otro Juan, de Avís, como los coches de alquiler, se le adelanta. Y montan una guerra para ver quién se queda con el trono luso. A Pedro no le hace ninguna gracia, pero apoya al Juan castellano. El de Avís sale victorioso, sobre todo en la batalla de Aljubarrota, definitiva para que Castilla abandone las pretensiones sobre Portugal. En dicha batalla, López de Ayala debe cederle su caballo a Juan de Castilla para que este escape. Hecho prisionero el de Ayala, aprovecha el tiempo de cárcel para componer parte de su obra literaria, como el Rimado de Palacio. Gracias a esta batalla existe en Portugal el monasterio da Batalha, que es una preciosidad gótica digna de visitarse.

Batalla de Aljubarrota

Recobrada la libertad, fue personaje influyente de la corte el resto de su vida, hasta que murió y fue enterrado en Quejana, su tierra natal, donde está su sepulcro de matrimonio (Él y su esposa).

Tumba de matrimonio en Quejana (Araba)

sábado, 8 de junio de 2013

Adiós, a Tom Sharpe

Era un señor muy mayor. Uno de esos ingleses que se estableció al sol del Mediterráneo. Un hombre de ideas antiapartheid que fue expulsado de Sudáfrica. Un escritor con una gracia que no se pierde ni traduciéndolo. El padre de Wilt , ese profesor desencantado casado con un terremoto de mujer. El creador del temible Blott, ese jardinero que se mueve entre hipócritas de la alta sociedad...


Más que nada, es un homenaje al escritor que más me ha hecho soltar la carcajada en mitad de un párrafo. Mi escapatoria entre los serios y plúmbeos libros de la carrera. Sus mordaces novelas para desintoxicarme de tanta seriedad academicista inútil.

¿Qué habría hecho yo sin sus libros descacharrantes?

Descanse en paz Tom Sharpe.

viernes, 7 de junio de 2013

Rock a base de dibujos animados

La de los nacidos a partir de 1960 es la primera generación que creció con la tele. En lo 70 y 80 aún no había guerra de competencias entre los canales de televisión (Sólo había uno, antes de que salieran las autonómicas). Así que teníamos hasta horario infantil de dibujos animados. Eso, claro está, alimentó nuestra vasta cultura, tanto que de adultos jóvenes, aún cantábamos sus himnos. Hoy, para todos ustedes, canciones de dibujos animados convertidos en hits.

5- De Speedy Gonzáles (Ojo, que es Gonzáles, con ese), el ratón más veloz de México, según la Hanna Barbera, nació en los cincuenta, pero aquí llegó algo tarde, como todo. En 1962 Pat Boone compuso la famosa canción dedicada al ratón.



Aunque yo siempre había oído la versión francesa de Danyel Gérard. Cosas del vecindario.

4- Un poco más moderno en el tiempo (Finales de los 70) nos tragamos los primeros mangas japoneses. ¿Quién no recuerda Mazinger Z? Los fantásticos petersellers la versionaban con mucha elegancia:



Los petersellers también se atrevieron con Heidi.

3- Los dibujos de Hannah Barbera eran un filón. El grupo californiano Sublime hizo una versión genial del perro karateka Hong Kong Phooey:



2- Uno de mis grupos del alma, Mr. Review, cantó al "paraíso por la luz del salpicadero del batmóvil". Así se llama "Paradise by the batmobile's dashboard light". Una canción sobre Batman.



También dedicaron una canción al Tarzán de los 80. Por si os agrada, uno de sus mejores discos, "one way ticket to Skaville" está completo aquí.

1- Y en el número uno, a pesar de que el personaje me cae muy mal, porque soy fan del desafortunado coyote y sus artimañas condenadas al fracaso, la versión del Correcaminos de Los Fabulosos Cádillacs.



Sí, efectivamente, se ve que me gusta demasiado cierto tipo de ritmos caribeños. No me lo tengáis en cuenta.

Buen finde :D

miércoles, 5 de junio de 2013

Desmantelamiento empresarial del PP, 15º aniversario

Hará unos quince años, cuando España iba bien, y los palmeros y acólitos del aznarato aún mejor, el gobierno de aquel tipo oscuro de Valladolid al que adularon hasta convertirse en un indivíduo con un ego que triplicaba su estatura, empezó a saquear, es decir, privarizar, empresas estatales tipo correos, campsa, tabacalera, renfe y telefónica. Además, casualidades, y nada más que casualidades, quienes entraban a dirigir aquellos "entes públicos empresariales" eran, ni más, ni menos, viejos colegas de colegio de pago de algunos de los gobernantes, como por ejemplo Juan Villanonga, que entró a dirigir la compañía nacional  telefónica de España, con sus privatizaciones, sus empresas auxiliares escandalosamente saqueadas, como Sintel, etc, etc.

¡¡Oportunidad única, chollazo!!

Nada dura eternamente, pero si encima se fuerza su aceleración, acaba más rápido. Las generaciones venideras, al menos, las que puedan pagarse los estudios, aprenderán como algunos crearon una crisis para deshacerse de tanto obrero con derechos. El PP de la privatización de finales de los 90 ha vuelto al poder, pero no nos engañemos, no moverán un dedo por arreglar el país. Son empresarios y lo que pretenden es hacer negocio. Poco les importa el hecho de que si empobrecen a la sociedad se empobrecen ellos. Para eso está Florida, la tierra prometida.

Ministro de educación para la privatización

Primero privatizaron las empresas públicas y ahora llevan todo el mandato intentando influir en la aceleración privatizadora de sanidad y educación. Quien pueda pagárselo, que compre cultura y salud, y el resto, que se vaya a un rincón lejano y se pudra.

Ministra de sanidad de pago

La última, como tantas otras, altadis, lo que queda de lo que fue tabacalera, quejándose de que en España está cada vez más prohibido fumar, cierra su planta de Cádiz y se va a Polonia. Se callan que allá curran más horas por menos pasta. Otra vuelta de tuerca de la derecha empresarial. ¿A quién van a venderles sus productos, a los desempleados sin un duro de los países de los que se llevaron la producción?

Magistrales estos caraduras: Hace quince años nos privatizaron y hoy nos desmantelan. Sólo falta que nos vendan por piezas, como las partes de un coche robado.

El ministro de educación se topa con la horma de su zapato

Ayer el ministro Wert, infortunado ministro de educación para la privatización, acudió a entregar unos premios a la excelencia académica. Se topó con que muchos de los premiados no sólo se negaron a estrecharle la mano, sino que reivindicaron la educación pública de calidad para tod@s.



Un ejemplo palpable de que las medidas (im)populares del gobierno no gustan a la mayor parte de la ciudadanía.

lunes, 3 de junio de 2013

La paliza al "cuñao"

Invariablemente cada mes o mes y medio los canales de televisión, propiedad de ciertas productoras cinematográficas nos echan "el padrino", que sí, que es una película muy buena que relata fielmente la novela de Mario Puzo, pero que estamos a principios de junio y la han pasado unas ocho veces en este año.

La violencia no es cuestión de enseñarla ni de publicitarla pero una, cada vez que ve a Sonny Corleone (James Caan, los hombros más altos del cine) darle la paliza de su vida al maltratador de su "cuñaaao" (Gianni Russo) una piensa que quien maltrata a un maltratador tiene cien años de perdón. El pobre Gianni Russo que representa a Carlo, "el cuñao", casado con Connie Corleone, en la escena de la paliza acabó con varias costillas fracturadas. Sí que le costó cara la paliza fílmica de James Caan.



Tranquilos, que seguro que un día de éstos la encontráis en uno de los canales de la TDT.