Tengo un bló

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Tmeo, la mejor revista de humor

sábado, 4 de enero de 2020

Diputados en la tele del bar de Wang.

Acudimos temprano al nuevo piso de los cuñados para arrimar el hombro y hacer que se instalen lo más pronto posible y luego, a mediodía descansamos bajando al bar de Wang a tomar unas cervezas acompañadas de unas deliciosas gyozas de carne. Y hablamos alegremente de hacer los roscos de reyes con nuestras propias manitas, a ver qué tal mientras en la tele silenciada salen los rostros públicos del que quiere ser presidente y luego del chulo de piscinas que saca pecho con camisetas del ejército en el que nunca chupó una guardia, o habla del sagrado matrimonio mientras se divorció de su primera esposa, o de los gastos prescindibles de la administración aunque lleve toda la vida viviendo del cuento. 

Y nos habla, el muy cansino, del presidente de la Generalidad, aunque sea el único que llama así a la Generalitat, diciendo que debería estar en prisión, quizá porque viene subidito con las ínfulas de una Junta Electoral Central que tiene unas muy discutibles competencias para eso de quitar o poner diputados según una más que cuestionable sanción por una demora en la retirada de una pancarta alusiva a los presos políticos pasándose por ciertas partes de la anatomía el artículo 20 de la constitución. Luego volverá algún tribunal europeo a sacar los colores a esta España dirigente.

El chiste de la semana en las rrss

Mientras, en la puerta del congreso, un grupo de voceros jalea creyéndose más español que nadie. Dentro, su mediocre líder va soltando sus más que manidas letanías sobre la izquierda, Bolivia, Venezuela, ETA, y demás delirios para acabar con "España se rompe", aunque es incapaz de disimular que quién más desea esta ruptura milita en su ideología ya que a ellos beneficia ese mantra cenutrio que aporta votos y cretinismo. 

Mi hermano mayor esta mañana me ha enviado ese calendario de 1936 que revolotea alegremente por las rrss que, curiosamente, nos valdría para ir tachando días en este 2020. A nadie se le escapa que en el invierno de 1936, una coalición de izquierda ganó unas elecciones para gran cabreo de la derecha, de los empresarios boyantes y de los militares, mientras un grupúsculo nada significativo de fascistas se daba a la violencia verbal cuando no a la dialéctica de los puños y de las pistolas. En aquél año cuyo calendario es calcado al de este recién estrenado, unos oscuros seres, fastidiados por la victoria de la izquierda gracias a la democracia, conspiró hasta montar un golpe de Estado que dio paso a una guerra cruel y fratricida. El discurso de la derecha más rancia habla de combatividad y de gobiernos ilegítimos con una desvergüenza inaudita. Esperemos que las odiosas comparaciones se queden aquí.

3 comentarios:

Emilio Manuel dijo...

Se está perpetrando el Tamayazo, de entrada ya tenemos a dos mindundis que han cambiado su voto, el Cántabro y la Canaria, curiosos personajes, especialmente el primero. Escuchando lo de ayer podría parecer que vamos camino de la fecha de ese almanaque,1.936, pero creo que los españoles no estamos por esa labor, vamos, como mucho, que haya que repetir elecciones hasta el infinito y mas allá, en tanto que los políticos siguen comiendo de la sopa boba.

Saludos

Esti dijo...

Pues al final ni tamayazo ni nada, hay que reconocer que ha estado emocionante hasta el final. A ver si están montando todo este paripé para que nos aficionemos a ver las sesiones del congreso...

Núria dijo...

Joder, que acojone, con lo del calendario..y sobretodo con esa panda de descerebrados criminales que se creen con poder para decidir por todo el mundo, para ir insultando, faltando al respeto y dando lecciones de moral, ellos, que venderían a su propia madre por conseguir sus fines.Qué asco de gentuza!