Tengo un bló

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Tmeo, la mejor revista de humor

lunes, 26 de marzo de 2012

Un mal guión de telefilme infumable de sobremesa

Llevo unos días sin pasarme por el blog, casi sin acercarme por el ordenador. Durante estos días han ocurrido muchas cosas, algunas que han desbordado los medios informativos. La semana pasada tuvimos unos luctuosos episodios en Francia. Murió mucha gente, sí, pero esto me ha recordado un post que publiqué hace casi un año y que hablaba de la personificación del mal.

La exageración se ha hecho la dueña de nuestras fuentes de información. Nos comunicaron que alguien había asesinado a tres niños y un adulto en una escuela hebrea en Toulouse, Francia. Un hecho lamentable. Enseguida llegaron informaciones contradictorias sobre quien realizó el atentado. Primero, se trataba de un neonazi, ex-militar, que había matado a unos ex-compañeros. Quizá esto no cuadraba porque el neonazi seguramente era francés y blanco 100%.

Hay que tener en cuenta que este año hay elecciones presidenciales en Francia, y tal y como está la economía nadie las tiene consigo. Pero adivinen quién se ha visto reforzado con esta historia demencial con final trágico en el que se elimina al perturbador que amenaza la vida francoeuropea. Sarkozy, que cambió por unas horas su discurso hasta hacerlo feroz. París bien vale una misa y un poco de teatro. 

Y ahora veamos otros aspectos poco claros, pero de libro de sociología elemental. Un chavalito joven de origen magrebí. Segunda o tercera generación de magrebí residente en el país de Marianne, la del gorro frigio. Por si alguien no recuerda, es el chaval tipo de esos que de vez en cuando, a la muerte en extrañas circunstancias (Es decir, a manos de la poli) de algún compañero, queman cajeros, coches, contenedores y montan batallas campales en sus barrios degradados en sus grandes urbes industriales. (Toulouse es la cuarta ciudad francesa en habitantes) Un chaval de familia trabajadora que, desencantado de unos estudios que ha abandonado se junta con la chavalería de su barrio y se dedican a la delincuencia menor, a callejear y a fumar porros, que es lo poco que se les ofrece a esos chavales de ghetto. Y de repente, en tres años, ese chaval, que pasaba de todo, ns dicen que abraza la religión, que se larga a Pakistán a entrenarse con Al-Qaeda y que alberga todo el odio en su interior. ¿Por qué me patina la historia?

Y comienza la carnavalada mediática. Nos cuentan su vida, sus datos antropométricos, y hasta lo que está digeriendo. Y se lanzan a la caza del "morito malo", que, como no puede ser de otra manera, por si a alguno le gusta escribir guiones, debe morir para subir al clímax total esta historia y que no queden cabos sueltos. Y mira por donde, eso acaba pasando, como no podía ser de otra manera. No es normal que nos pongan en directo el asedio y muerte a balazos tipo Bonnie & Clyde.  No es normal, cuando de un dato parecido, como es el sargento americano Bales, ese que estaba "enajenado" se cargó a 17 afganos. Porque queda claro que el tal Mohamed Merah es maligno porque así nos dicen que lo dice y el pobre asesino a sueldo del tío Sam es un enfermo al que le puede la presión.


Uno es un pobre enfermo, el otro es un asesino frío y calculador. ¿Os lo creéis?
 
¿Por qué será que la historia chirría, que se necesitaba una cabeza de turco -Turco, argelino, qué más da, todos moros- que había que satanizar a ese ratero de tres al cuarto de esos que sobran en los suburbios marginales de Francia?

¿Por qué me suena tanto al libro que escribió Nizar Sassí, francés de origen magrebí nacido en Marsella, que cuenta su rocambolesca historia de chaval de barrio chungo, sin demasiado apego por la religión, al que le ofrecen un viaje a Pakistán pagado que acaba en Guantánamo con un mono naranja? El libro se llama Guantánamo, prisionero 325.

Un hecho luctuoso que da pie a otro rocambolesco, que acaba en muerte, del que saca tajada el político que piensa en poner mano dura a esos moritos que pueblan los suburbios y que no hacen nada bueno, quizá porque no tienen futuro y están desencantados de todo.

¿Por qué será que me suena a guión fácil de peli infumable de televisión de sobremesa?

9 comentarios:

Alson dijo...

Porque es un guión fácil de culebrón de sobremesa. Todo el mundo sabe que después de comer hacemos la siesta...
(Insisto; mereces una columna a todo color)

Anestesia general. dijo...

De acuerdo contigo punto por punto.
Si no la has visto te recomiendo una peli de De Niro y Hoffman: "La Cortina de Humo".
Así funcionan las cosas...

Emilio Manuel dijo...

Como bien dices, cuando hablamos de política y de políticos de dudosa catadura, pueden utilizar los más bajos instintos de la gente para beneficio propio. En este caso, está utilizando la dureza contra el migrante, olvidando que ese personaje, era un francés por mucho que quieran pintarlo de otra cosa.

Un abrazo.

emejota dijo...

A veces basta con no encender el televisor y solo escuchar la musiquita que nos agrade para sentirnos felices y fuera de mundo mediatico que tanto nos zarandeá. No importa la realidad exterior, en esos momentos prima la interior, la verdadera aunque falaz, mientras que la otra, la exterior es pura falacia que conviene vendernos como verdadera. Bs.

Las Malas Lenguas dijo...

¿Nadie por aquí ha visto la segunda temporada de la serie danesa "Forbrydelsen"? Es la serie que en EEUU han copiado y titulado "The killing", que la pusieron hace unos meses en la Sexta.

Pues os la recomiendo: 10 capítulos donde unos asesinatos de militares que parecen ser obra de integristas islámicos, y un partido político empeñado en usarlos para redactar leyes y ganar votos.
No sé como habrá sido en el caso de Sarkozy (daba asco y vergüenza ajena verlo intentando sacar tajada desesperadamente). Pero en la serie esa el guión no es de telefilme y cuenta de forma magistral la miseria moral que hay instalada por algunos despachos gubernamentales.
Y el final, de quitar el hipo: nada es lo que parece, no puedo decir nada más.

TRoyaNa dijo...

Juli Gan,
la verdad es que no me sorprende mucho toda la intención que subyace al remarcar unas noticias y otras no,y sobre todo,el cómo nos las hacen llegar.Los prejuicios raciales están a la orden del día,y en el caldo de cultivo de la crisis y el malestar general,hay políticos que no dudan en sacar tajada.
saludos!!

Ripley dijo...

he estado muy liada estos días y apenas he visto tele, pero casi que me alegro leyendo lo que has escrito

iTxaro dijo...

huele rarito

Padre Angel Kakustarra dijo...

Huele a mierda, con perdón.
Pax boviscum.