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viernes, 27 de junio de 2014

Pasajes de la Biblia, hoy: reyes menores de Israel

Jehová estaba muy mosqueado con Salomón. Ya le había dicho que su reino se iría al cuerno con el tiempo (Cosa que pasa con todos los reinos, tarde o temprano). Salomón tuvo a Roboam como hijo y heredero. En esto que Jeroboam, que era un judío norteño, vino a pedirle al nuevo rey que dejara de hacerles la puñeta, como hacía Salomón. Lejos de ello, Roboam se muestra mucho más déspota. Consecuencia, de las doce tribus unificadas de Israel, diez deciden escindirse de la corona y nombrar rey a Jeroboam. Y desde ese momento hay dos reinos para los hebreos.

Dos reinos con mucha gente alrededor

Como eso de adorar a Jehová estaba chungo para las diez tribus del nuevo rey Jeroboam, porque los templos y la casta de los sacerdotes, la levítica, estaban en territorio de Roboam, decide montarse nueva religión adorando becerros de oro, quizá porque se ha dado cuenta del tirón que tienen los sanfermines. A Jehová, que la competencia no le mola nada, le toca tanto las narices que larga a Jeroboam una sentencia: Se cargará su reino. Para ello utiliza a un iluminado, sin nombre en la biblia, que se llega a donde este rey y le dice que mandará a Josías a cepillarse los templos y los sacerdotes sin pedigree, porque no son de la tribu de Leví, de Jeroboam. Dicho esto el iluminado se larga porque Jehová le ha prohibido comer y beber en casa de nadie y volver por el camino de ida.

Jeroboam: "Viva San Fermín; gora San Fermin!!"

Un profeta engaña al iluminado y le dice que Jehová ha anunciado que puede comer y beber en su casa. Es mentira, claro, y l pobre iluminado no tiene culpa del engaño, pero Jehová, contra toda lógica va y le dice que morirá sin ser sepultado donde sus padres. Ya podía Jehová haberlo avisado antes de que se fuera con el profeta mentiroso. Total que al iluminado le ataca un león por el camino y ahí acaba su vida.

Jeroboam seguía a lo suyo con sus nuevos dioses y sus templos pero su niño promogénito se pone malito y manda a la esposa a casa de un profeta, de nombre Ajías, a que le cuente qué pasará. Total que Ajías anuncia que el niño morirá y que Jehová cogerá a las tribus y las dispersará y a Jeroboam y su reino los eliminará.

Roboam no se lo montó mejor. También desvirtuó su religión, según Jehová, además tuvo que hacer frente a los saqueos del rey de Egipto, Sesac, que arrasó Jerusalén. 

Ídolos repugnantes

A Roboam lo sucedió Abiam, que fue un rey breve a la par que decadente, luego reinó Asa en Judá mientras en Israel reinaba Basa. Como Basa debía estar mejor armado, Asa formó un tesoro con las riquezas que le quedaban y fue al rey de Siria obsequiándolo con aquello para que se hiciera su aliado. Así aguantó los ataques del otro reino de los hebreos.

Luego hubo otros reyezuelos de ambos reinos con mayor o menor fortuna, asesinados, como Ela, al que se cargó Zimri, y a este, Omri. Luego Omri tuvo como hijo a Acab, sí como el capitán que va detrás de Moby Dick. Pero ya si eso, en otro ratico.

2 comentarios:

mariajesusparadela dijo...

El dios de los judíos, además de vengativo, cruel e injusto no se enteraba de nada...

laesti dijo...

Soy súper fan del Antiguo Testamento desde que me regalaron uno en la primera comunión.
Cuánta diversión, cuánto conflicto, cuánto muerto... Eso sí, nunca entendí porqué adoraban a un becerro de oro (siempre me pareció un animal poco adorable, yo adoraría antes a un osito), ni tampoco porqué Dios eligió hablar a no sé qué profeta en forma de zarza ardiendo, anda que no podría haber elegido una forma de aparecerse más espectacular.