Tengo un bló

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Tmeo, la mejor revista de humor

jueves, 22 de enero de 2009

Los vascos: esos grandes desconocidos

Ayer volví temprano de trabajar y cuando subía las escaleras tropecé con la puta gata de los vecinos que me maullaba al subirse hasta el último piso y sentirse arrinconada. Yo tenía intenciones de echarla fuera del edificio, pero sus dueños me oyeron así que les dejé cazándola. Debe de estar con el celo, porque había un gato gordo esperando muy paciente en la puerta del portal. Ya estoy un poco harta de encontrarme a los animales de los vecinos. No es que estos sean animales - aunque un poco bestias sí son- pero es que entre la gata y el perro canelo mil razas esto parece un zoológico escaleril. Un día se dejarán a la niña fuera. Y será dentro de nada, porque en la zona de los buzones está la sillita de paseo, la del coche, la bici de la niña, el casco de la moto de la madre y hasta un cubo con jabón para el coche de uno de sus amiguetes. Panda de salvajes.

Como decía, ayer entré temprano en casa, y estábamos preparando la cena cuando descubrimos que todo era fútbol en la tele. Sólo nos quedaba el último capítulo de Fago en la 1. En eso que empiezan a dar el parte del tiempo. Antes de que saliera el mapa autonómico en la pantalla le dije a quien está harta de oirme que las ciudades vascas -y Pamplona, porque no es Iruña- son las únicas que salen con el nombre en castellano. Mientras A Coruña, Ourense, Lleida o Girona tienen el nombre adaptado a su idioma: Vitoria, San Sebastián, Bilbao y Pamplona, o lo que es lo mismo: Gasteiz, Donostia, Bilbo eta Iruña, salen castellanizadas. No me vale eso de que el nombre cambia mucho, al menos en el caso de Bilbo y en el de Donostia, ya que a nosotros nos llaman donostiarras y no "sansebastianenses". Me parece discriminatorio, sin más polémica.

Pero ahí no acabó la cosa. La meteoróloga, que es de la cantera de TV3, habla de localidades con vientos fuertes y menciona "Oiarchún" (Para Oiartzun) y el monte "Jaizquibiel" ´. En este caso me horrorizó comprobar que escribieron un híbrido, porque si bien escribieron Jaizkibel con qu de queso, se les olvidó el castellano detalle de colocar la tilde sobre la sílaba llana. Si lo escriben castellanizado, por favor, es "Jaizquíbel". Sí, ya se que siempre estoy con lo mismo, pero es que me entra la risa cuando oigo cosas como "Beasaín" o "Andoaín" ¿Por qué diablos se encargan de romper el diptingo?

La gracia no acaba ahí. Echan Fago después, en la que salen dos actores (uno de ellos Jacobo Dicenta poniendo acento extraño, y para que se note que es vasco, al más puro estilo "-los vascos decís de cada tres palabras, dos tacos- Hostia, no jodas") con su pañuelo palestino, y su corte de pelo "cortito por delante, larguito por detrás". Sale uno de ellos hablando por un teléfono pinchado por la pikoletería. Y me entró la risa, porque aunque ponía voluntad el actor, no se le entendían la mitad de las palabras y sonaba a leído y memorizado sin ponerle la emoción justa. En eso que el pikolo Che Guevara (llevaba la boina y la barba) es capaz de traducir la conversación. Pues ya tiene mérito, porque joder que lo hacía mal el de la kefiah palestina.

En eso que hay un corte publicitario y nos sacan que van a echar Carmen con Paz Vega un día de estos. Fue como si me leyeran el pensamiento, porque automáticamente después de la escena telefónica de Fago, recordé la carcajada general del cine de Donostia donde vi proyectada la peli en el instante en que Paz Vega hablaba en euskara, ya que Carmen, ciñéndose al libro de Prospère Merimée es vascoparlante. Y, aunque Paz Vega no lo hace del todo mal, tiene un deje a la hora de decir su texto en la lengua vasca. (Para mi cuadrilla siempre será Paz "adijkide" Vega).

Y es que para los medios de comunicación españoles y todos aquellos que los utilizan, los vascos somos esa gente extraña, que tiene nombres extraños a los que ellos en vez de preguntarnos cómo se dicen, se encargan de destripar de manera chapucera para sacárselos de encima a la mayor rapidez.

1 comentario:

Roberto Moso dijo...

Lo más incomprensible es que a menudo ocurra tambien con los catalanes, que consideran facilísimo decir "Josep Lluis" pero no se molestan lo más mínimo en decir Joseba (que es más fácil aún). paciencia amiga y un saludo desde la patria txika. Besarkada bat.