Tengo un bló

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Tmeo, la mejor revista de humor

domingo, 29 de agosto de 2021

Desmemoriados interesados

 Ya lo dijo el alcalde de Madrid alto y claro en plena campaña electoral. Quizá no filtró lo suficiente para no asustar a los electores de fino sentimiento demócrata, pero es lo que piensa. Lo piensa él y su entorno desde hace generaciones. Desde que impusieron la Victoria en abril de hace más de ochenta años.


No es de extrañar, pues, que hayan decidido devolver, implicando acepciones arrojadizas del término, el nombre de una calle al general Millán Astray, violento militar africanista y creador de la legión. Decidieron quitar el nombre del la maestra Justa Freire, la cual, por el hecho de serlo, seguro que hizo más por la humanidad que aquél que glorificaba la muerte, sobre todo si era la ajena, eso sí, bajo la legalidad zafia e hipócrita del casus belli

No es de extrañar que la derecha española, camuflada bajo un disfraz de borrego democrático que deja a la vista la patita de lobo, o directamente, la que se ha despojado, harta de fingir, de ese camuflaje que le ha servido en los años de la mal llamada transición para hacer gala sin vergüenza alguna de ese fascismo infecto, se haya dedicado a intentar deshacer la ley de la memoria histórica. Así tenemos en la memoria al máster del todo a cien despotricando sobre la guerra del abuelo de la que dice aburrirse, pero a la que se aferra corporativamente para seguir conservando sus privilegios logrados en pasadas generaciones.

Aunque, claro, no son los únicos ya que la mal llamada transición, insisto, instauró una izquierda traidora que se llenó de arribistas con carnet nuevo venidos de ideologías neoliberales que se decían socialistas o "eurosocialistas", que vestía más. Estos engañaron a la ciudadanía desposeída de sentido crítico durante años. Un éxito más de sus políticas educativas, hay que decir. Así teníamos "sociatas" privatizadores que se plegaban al capital y que posponían exoneraciones a los vencidos de la guerra. No es de extrañar que este tipo de "sociatas" de boquilla soltaran algunas estupideces que sin ser las mismas soflamas hediondas que los vástagos del movimiento, sí que defraudan porque, en el fondo lo que quieren es que todo el mundo olvide, para ganar ellos, claro.


Y así seguimos casi noventa años después sin haber resuelto el conflicto, porque, aunque pasen los años y unos hubieran sido eliminados violentamente, sus ideas siguen existiendo y el deseo homicida de rellenar cunetas de los otros aún no se haya saciado en sus descendientes que siguen creyendo en que todo les pertenece, incluso las vidas de aquellos a los que odian y desean hacer olvidar a todos.

martes, 17 de agosto de 2021

Al cruzar la calle

 Hace años que los blogs están de capa caída, pero a pesar de las escasas publicaciones que se dilatan en el tiempo no lo he de cambiar por el tik-tok. Es más, tampoco tendría tiempo para hacer chorradas de cara a la galería on line. ¿Qué decir? He vuelto de unas cortas vacaciones y al aproximarme a mi lugar de trabajo he vuelto a tener la misma sensación que se repite cada vez que cruzo la calle.


El ayuntamiento de esta minúscula ciudad tuvo la idea de poner luces en un paso de cebra que se conectan mediante un sensor. Es poner un pie en la calzada y se encienden cuadradas parcelas del paso para peatones. Y yo no lo puedo evitar, cada vez que se encienden los cuadraditos del pavimento a mi paso me acuerdo de Michael Jackson cantando "Billy Jean" y cómo sus característicos pasitos iban encendiéndose con cada uno de ellos.

No es que el estilo de Michael Jackson me guste especialmente. Diría que su música me era totalmente indiferente. Estar rodeado de músicos, agentes de ventas y cansinos programadores de la radiodifusión mundial lo hicieron, probablemente, más famoso de lo que hubiera merecido, pero, quizá por ese hartazgo, ese empacho de lo que es la música pop hace que nos venga a la memoria. Y es que con los videoclips y las cadenas que se pasaban las 24 horas emitiéndolos, es fácil que, por repetición, no recordemos más que esas estupideces, música aparte.

Otro día hablaremos de la letra de Billy Jean, esa en que el cantante jura que no es el padre del bebé de quién da título al temita de marras, y es que la paternidad irresponsable no afectaba a la hora de cantar temas pop.

lunes, 19 de julio de 2021

Sordera para el talento

 Ha habido una polémica sobre las mujeres humoristas y algunos desafortunados comentarios de cierta gente. No es que vaya a hacer un profundo análisis sobre el tema, más que nada porque casi no tengo tiempo ni para escribir cuatro cosillas en el blog, pero quiero hacer una reflexión sobre la capacidad auditiva de gran parte de la mitad de la población mundial.

A las mujeres se las ignora por sistema patriarcal. A las mujeres no se les suponía capacidad de aprendizaje académico y por eso no estudiaban en el mundo occidental ya que en algunos otros lugares aún no tienen permiso masculino para hacerlo. Ahora a nadie se le ocurre que las mujeres no tengan capacidad para leer, escribir o ser profesionales en su terreno. En el caso del humor es igual. A los hombres, desde niños, se les miente diciéndoles que las chicas sólo hablan de temas banales como maquillajes, vestiditos y cosas por el estilo.  Así crecen ignorándolas. Esta ignorancia programada  hace que no adviertan la cantidad de chicas divertidas con talento para la comicidad que ha de quedar relegada al uso íntimo porque las mujeres no tienen fama de cómicas. Y así nos quedamos tan felices "porque es así de manera natural". Y quien habla del gracejo y la vis cómica habla de cualquier otro campo donde las mujeres han peleado para ser reconocidas como iguales.


Y llegan las opiniones de cómicos, varones, por supuesto, como Florentino Fernández que se atreve a decir cosas como que en la comedia "si hay menos mujeres, no es cuestión de sexo  sino de talento". Y con ese pronunciamiento sí que lo convierte en una cuestión de sexo. Pero, claro, si gente como Florentino Fernández no ha escuchado nunca a ninguna mujer porque, en el fondo, le da igual lo que ellas digan ni va a encontrar talento ni  críticas a su desafortunado comentario.

Hay muchísimas mujeres, y todas conocemos a alguna, que tienen una gran vis cómica, algunas, incluso, intentan ganarse la vida con ello, claro que, si la percepción de una gran parte de la mitad de la población mundial nunca las ha escuchado en nada de lo que digan, para ellos no tendrán talento porque ni las conocen, ni las escuchan ni se quieren acostumbrar a ello.

jueves, 8 de julio de 2021

Crimen en los tejados

 Vivimos en una calle tranquila llena de grandes almeces que dan cobijo a numerosas aves. Por las mañanas, cuando amanece, el jolgorio de las copas de los árboles es casi ensordecedor. Los tejados tambien tienen su vecindario aviar, principalmente gorriones, mirlos y golondrinas. También se ve mucha torcaz, sobre todo, tórtola. 

Polluelo de mirlo, la víctima.

De vez en cuando cae por la zona algún falcónido y con mucha más frecuencia se deja escuchar el gorjeo casi metálico de las urracas. Estas son bastante pendencieras y las he visto asaltar nidos de pájaros para comerse los polluelos. El domingo pasado mi pareja me tomó de la mano y me hizo salir a la terraza. Enseguida comprendí por qué. A mi pareja le da bastante impresión encontrarse bichos muertos y eso que nuestra calle frecuentemente presenta pollitos caídos del nido espachurrados contra el pavimento, pero es que lo que había en la terraza era un polluelo fiambre con un picotazo enorme en su cuerpecillo desplumado.

El presunto córvido malhechor.

No será la primera vez que veo a una urraca matona picotear polluelos ajenos y tampoco es la primera vez que tengo que recoger un pájaro de la terraza tirado desde las alturas. 

miércoles, 7 de julio de 2021

Agresión y muerte al diferente

Nos estamos acostumbrando a ver violencia en las calles y eso, como no puede ser de otra manera, es malo. Hay gentuza que no tolera que colectivos para ellos despreciables tengan el derecho a normalizar sus vidas. Y ha ocurrido, desgraciadamente, lo que tarde o temprano había de pasar.

El sábado pasado, sábado de la semana que conmemoraba el día del orgullo LGTBI+, unos cafres mataron a un joven en ACoruña al grito de "maricón". Ya se veía la cosa negra porque días atrás fue agredida una pareja de hombres en la misma ciudad.

Esa gentuza que cree que apaleando, hasta la muerte, a alguien sólo porque se siente atraído por las personas de su mismo sexo, van a conseguir algo positivo, es la misma que niega que las mujeres sufran violencia de género. Quizá se sienten amenazados porque los objetivos de sus palizas puedan ampararse en sus derechos y no lo entienden.

Me da la triste sensación de que esto va a ir a más. Las agresiones fascistas van a recrudecerse porque están en un momento eufórico y eso hace que esas hordas sin cerebro actúen por instinto animal, sin pensar en las consecuencias.

Para abundar en el tema, no sólo se dan agresiones homófobas o misóginas, también las hay por ese odio imperialista a los idiomas apegados a su región geográfica. El otro día unos cuantos energúmenos dieron una paliza a un vecino de Donibane Lohitzune sólo porque utilizó el idioma del lugar. Me parece una barbaridad que alguien te agreda por hablar en otro idioma en tu propia casa obviando el hecho de que el idioma impuesto , muchas veces, con violencia, es el idioma del agresor, cosa que al señor Antonio Esquina no le suena de nada.

Las hordas de fascistas violentas nos van a amargar las próximas temporadas.

lunes, 5 de julio de 2021

Postre sobrero

 No es que sea una cocinillas pero me defiendo. Supongo que algo de afición le tengo porque mi madre me enseñó a cocinar, aunque, ciertamente, jamás fue candidata a ganar el premio a la mejor pedagoga. A mi madre le gustaba la repostería y sobre eso me enseñó con algo de paciencia, cosa que de la que no andaba sobrada. 

Pues bien, decidida a acabar con cosas que hay por los armarios y que no nos apetece comer, como por ejemplo las neulas de los lotes de navidad y un tarro de queso crema que se compró con otras intenciones culinarias que lleva cuatro meses en la nevera, uno de ellos, caducado, el sábado acabé  montando un pastel de queso con masa de neulas, unas almendras marconas perdidas en una bolsa zip y algo de mantequilla. Las neulas y las pocas almendras trituradas ya eran sobrantes de la semana pasada del experimento para acabar con las tabletas de chocolate que se han quedado blanquecinas  por culpa del calor. Este también fue otro postre que consistía en deshacer el chocolate en el microondas, verter parte de las neulas y convertirlas en roquitas. Como había más neula molida que chocolate, usé el sobrante para la tarta de queso.

A la tarrina de queso sin abrir pero caducada hace un mes le añadí nata de cocinar y medio sobre de gelatina en polvo. Repartí el queso sobre la base de galleta y lo metí al frigo. Más tarde, vacié el bote demediado de mermelada de fresa que vivía en la repisa de la nevera desafiando triunfante al moho, lo calenté y le añadí el otro medio sobre de gelatina diluido en dos dedos de agua. Repartí la mermelada sobre la capa de queso frío y ya solidificado y devolví la tartera al refrigerador.


La base de galletas maría está mucho mejor que la de neulas, pero, por lo menos, estas ya se han acabado. La tarta estaba bastante buena, y, para haberla hecho a ojo, difícil será que me quede tan aparente.

lunes, 28 de junio de 2021

Música y cambio generacional

 A veces, sin poder evitarlo, llegan a mis oídos temas de reguetón. La gente joven se pirra por ese estilo musical que, como boomer viejuna, no entiendo. Claro que lo mismo decían mis mayores del punk de mi adolescencia.

La chavalada escucha a Camilo, Dady Yankee, Nicky Jam, que son los únicos nombres que conozco con canción añadida, y después de oírlos pienso que muchos de estos cantantes no son nada sin el autotune. Ojo, quizá no precisamente estos, pero, de fondo, cuando oigo a más de un reguetonero me suena de fondo el eco falso del afinador digital.

Sonido portorriqueño.

Vuelvo a repetir que mis mayores torcían el morro ante el sonido desagradable del punk de mi juventud, porque el punk era un grito desagradable. Esa era su esencia. Pero el reguetón (Y no, no voy a llamarlo reggaeton, que bastante deformado está ya el idioma en el que se expresan) no surgió como un grito protesta, o, al menos esa pinta es la que hace, ya que parece música consumible y desechable.

Los mensajes que mandan en sus temas no me hacen albergar grandes esperanzas para el afianzamiento de los postulados del igualitarismo en detrimento del machismo. Sí que he encontrado en ese Camilo de los bigote dalinianos un nivel de rima propio de los tiempos de Mecano con ese martillo para destrozarla. Ese rimar "rico" con "rico", y, sobre todo "orgullo" con "tuyo" hace que cada vez que canta el estribillo llore un vate...de béisbol. Llega a la bajura de Mecano rimando "payo" con "callo".

Y, encima, no me dejan quejarme en mi casa porque consideran que soy cruel burlándome del "nivelazo" del joven del bigote daliniano. ¿Burlarme, yo? Si él se está riendo con los bolsillos llenos de pasta. En fin, cosas de los tiempos. Supongo que de aquí a veinte o treinta años, el negocio musical habrá encumbrado a todos estos intérpretes del autotune como se hizo anteriormente con los grandes divos del rock.