Tengo un bló

Tengo un bló
Tmeo, la mejor revista de humor

domingo, 13 de febrero de 2022

Sí a la guerra o los Goya de fondo

 Siempre me ha gustado el cine. Desde niña. Me encanta(ba) ir al cine cuando los había, ya que fuera de las ciudades es difícil encontrar salas de cine, pero esa es otra historia. Y tengo por costumbre echarle un ojo a los premios Goya (Y reírme con los afilados comentarios de los usuarios de Twitter). Ayer también lo hice pero sin el interés de otros años y eso que esta vez he visto muchas de las pelis nominadas ¿Por qué hay pelis nominadas y premiadas de las que el público no ha oído hablar?

Pero ayer en las noticias nos alarmaban soltando que España apremia a los residentes en Ucrania para que abandonen el país costero del mar Negro. El viejo de los EEUU se frota las manos pensando sacar pingües beneficios de una inminente guerra a domicilio, como siempre. Una guerra en la que los GILIPOLLAS miembros palanganeros de la OTAN se van a dedicar a hacer de recaderos de los estadounidenses. ¿Hay que ser poco inteligente para darse cuenta de que una guerra en Ucrania, involucrando a países del entorno sólo beneficia a los norteamericanos? ¿Qué es tan difícil de entender? Mandamos a las fragatas al mar Negro cantando el "a por ellos, oé" sin tener ni puta idea de por qué se va a una guerra que no debería haber. Nos venden desde las noticias que el gobierno Ucraniano es un grupo de demócratas  que no han roto un plato jamás a los que salvar y que Putin se come a los niños crudos mojados en vodka. Nadie ha oído hablar de Stepan Bandera y se desconoce que Ucrania tiene la presión de los políticos fascistas, pero de eso no hay que decir ni mu, no sea que la gente se de cuenta del cantazo y no griten el "a por ellos, oé".  Que el viejo de los EEUU quiere guerra y le importa poco la ideología del gobierno de Kiev (shhh, shhh, que no se enteren los gilipollas de Europa occidental), que sólo piensa en los beneficios económicos de después de la barbaridad bélica.

Ayer, calladicos como hipócritas.


Y mientras tanto los imbéciles socios categoría B de la OTAN esperan impacientes mientras hacen otra cosa que no va a ser informarse un poquito de qué va el tema bélico. El presidente de España que se va a Valencia a asistir a los Goya, a la ciudad de García Berlanga y ya nadie se pone chapitas de "No a la guerra" y si hacen algún pequeño comentario de mierda es en un premio que presentan las dos Cuesta (Inma y Belén) junto a Luis Zahera, que al hablar de Luis Tosar como actor de reparto dice que siempre hace papeles oscuros "malamadre", el etarra de "Maixabel" y...¿El siguiente será Vladimir Putin?  Para qué quise ver más. 

Aprovechando que los Goya necesitan desesperadamente sentir la aprobación de los mayores de Hollywood y entregan un premio a la australiana Cate Blanchett, me recuerda, por machacona, que esta actriz vende colonia dándonos la chapa con eso de "sí a la vita, sí a l'amore,.." ¿Sí a la guerra?

Qué lejos queda aquello del "No a la guerra". Ya nos han idiotizado y aplaudiremos mientras sentimos la puta lluvia ácida producida por las bombas de tecnologías peligrosas. Eso sí, glamour, lentejuelas y tiritos de coca en los óscar.

miércoles, 2 de febrero de 2022

Asalto al capitolio cañí

 El nivel de gañanía y ceporrez de la población nacional va aumentando de manera alarmante. Un país tendente a dejar el pensamiento crítico en barbecho atemoriza al más pintado. Después de haber visto el asalto al ayuntamiento de Lorca, Murcia, no cabe la menor duda. Miguel Charisteas lo explica como nadie.


Todo empezó con la campaña contra las declaraciones del ministro Alberto Garzón al diario británico The Guardian acerca de las macrogranjas y su nocividad. A partir de lo que dijo este ministro la campaña tergiversada de acoso y derribo junto con fotos de postureo bucólico con vacas pastando al fondo , porque algunos adalides de la cabaña ovina no saben diferenciar extensivo de intensivo, ha dado para calentar la cabeza de fascistas declarados, gañanes con eco craneal y urbanitas sin criterio que no saben diferenciar un lechón de un cojín del Ikea.

Cada vez que los fachas la toman con un cargo de Unidas Podemos empieza el festival, lo peor es  que con lo de Alberto Garzón, se ha liado una gordísima. Ahora todos son "fanes" de Elpozo y olvidan que los ganaderos que crían sus cabañas de manera tradicional no tienen nada que ver con enjaular bichos para producir choped en masa.

No se verá en las noticias pero en Lorca, Murcia, unos ¿ganaderos? han asaltado el ayuntamiento para intentar impedir que se prohibiera la edificación de macrogranjas a menos de kilómetro y medio de centros de salud o escuelas, cosa, para más inri, con la que hará un años PP y VOX estaban de acuerdo, pero ahora, no.

Los descerebrados asaltaron en plan horda vikinga el ayuntamiento, agrediendo a los policías. Menos mal que no era Altsasu y no pasará nada. Ya se sabe, si se vota algo que dicen los rojos, hay que pegarse con quien sea para que no salga. Luego dicen en la radio algunos asaltantes "emosioengañaos" que les da vergüenza el acto vandálico. ¿Mal informados?

Y ya se sabe que desde hace varias décadas todas y cada una de las leyes de educación son auténticos éxitos. Crean cabañas ovinas, y alguna caprina, de borregos que el sentido crítico lo tiene por estrenar. Verdaderas macrogranjas intensivas de la educación deficiente. Lo normal, vaya.

miércoles, 26 de enero de 2022

¿Quieren guerra?

El viejo de la casa blanca va a hacer bueno al chulopiscinas de Trump y mira que eso era difícil. Ese matusalén de Washington al que algún geriatra debería hacer un chequeo para ver si está capacitado para gobernar, si no es que "lo gobiernan", nos va a meter en un lío enorme porque algunos cabrones sólo piensan en hacer dinero a costa de las vidas de los demás.

La prensa de mierda de este país, como todas las prensas que pastan en los prados de la OTAN, te cuentan que los rusos están armándose en la frontera con Ucrania. Que en Bulgaria se estén amontonando un montón de soldaditos, carne de cañón otánica, no cuenta. Que manden un montón de buques de guerra a navegar por el mar Negro también es de lo más "inocente".




Putin no será un santo pero su país fue capaz de presentar un pacto de no agresión en diciembre que EEUU no apreció y no hay mayor osadía que despreciar a un país que tiene su fuerza como es Rusia. Rusia tendió la mano pero a EEUU no le interesa respetar lo pactado veinticinco años atrás.

Luego está la UE, ese club pasado de moda que cree que sus sanciones han de asustar a Rusia y sólo sirven para que los europeos tengan que pagar el gas más caro ya que en vez de comprárselo a Rusia se lo comprarán al "amigo americano".

En fin, lo de siempre. Nos intoxican con noticias de mierda haciendo pasar por más culpable al enemigo cuando los que mandan en tu país si no hacen lo mismo porque no tienen medios es porque apoyan al otro matón de la pelea. Nos traen la guerra a la puerta de casa mientras los que la jalean y esperan beneficios viven a salvo a miles de kilómetros y nos van a amargar los próximos días. Eso sí, cuando todo haya pasado ya sacarán un porrón de pelis de Hollywood contándonos esa verdad inamovible sobre lo taimados que eran los malvados y lo pacíficos, guapos y buenos que eran los héroes que ametrallaban y bombardeaban para que tú puedas saborear la libertad.

jueves, 13 de enero de 2022

Coronabicho

Quizá la inmunidad de rebaño venga del hecho de que somos todos unos borregos. Hay quien defiende la idea de que nos infectamos porque no hemos aprendido nada y, la verdad, no conozco a nadie que vaya morreándose con cada desconocido con el que se cruza ni chupando pasamanos y botones de ascensor a     ver qué gérmenes recolecta.

Seamos serios y pensemos ¿Conocéis a alguien que vaya en plan kamikaze de esta manera? Si la gente viene sin mascarilla y pide perdón avergonzada porque resulta que se le ha roto la goma que las sujeta. Seguro que sí conocéis a más de uno que se ha infectado sin saber cómo y eso que no deja el morro al aire libre ni para beber agua. Pero, no, resulta que nos inculcan de manera falaz, que los culpables son aquellos que no se quieren vacunar. Lo cual es una manera de discriminar mediante el odio y de culpabilizar de todas las variantes con apellido del alfabeto heleno a gente que no tiene por qué tener nada que ver en el tema aunque tenga reticencias para la vacunación, sea por el motivo que sea.  Que aquí se infectan vacunados y no vacunados y eso de ir culpabilizando a diestro y siniestro es un acto cobarde y descerebrado.

¡¡¡Culpableeee!!!



Ahora más que nunca el contagio se está expandiendo. Cada día me encuentro bajas de compañeros en mi entorno laboral. Es natural. Las infecciones víricas de las vías respiratorias hacen su agosto en enero. Habrá que resignarse porque al final caeremos la mayoría.  No obstante, yo dejaría de hacer caso a tanto ruido mediático convenientemente interesado. No hay nadie que vaya contagiando alegremente. Eso no es cierto. La única epidemia de la que sí somos culpables de contagiarnos es de idiocia.

martes, 4 de enero de 2022

Olentzero, uno de enero

Ya estamos en el año nuevo y yo sigo con el mismo ajetreo viejuno. Ni cinco minutos para ponerme a disfrutar delante de la página en blanco.  La culpa la tiene el exceso de trabajo, pero no nos podemos quejar, como en las viejas dictaduras y ese chiste tan literal del "no nos podemos quejar".

Aún da los últimos coletazos esta peculiaridad del calendario llamada navidad entre nosotros y por eso seguimos sufriendo un bucle de villancicos con ritmo cascabelero. No me libro ni en el trabajo y, he de decir, además que es por culpa mía. Harta de esas estridentes voces infantiles cantando a los burritos, a las campanas o a los peces en el río, yo me remendaba, yo me remendé, desempolvé un buen disco de canciones de navidad vascas que grabó hace ya mucho la coral Andra Mari con la Orquesta Sinfónica de Euskadi.

A uno de los jefes le gusta escuchar música mientras se dedica a sus tareas, pero cuando acabó el tercer pase del disco yo lo cambié por címbalos y flautines ayurvédicos. Mi jefe, entonces, me envió un whatsapp con el escueto mensaje "pon villancicos". Y volví al Oi, Bethleem, birjiña maite y el inefable hator, hator. 

Y, cuando acabó de pasar la clientela, el jefe me dice que cómo pueden poner como villancico la música de los sanfermines. Inmediatamente me vino la sonrisa a los labios. Todas las melodías, y, sobre todo, las navideñas, se prestan a lo largo y ancho del orbe. En el caso de la tonada de "los sanfermines" que a todos os sonará "uno de enero, dos de febrero..."y así hasta el siete de julio, tiene, efectivamente, la misma forma que la copla burlona del Olentzero, ese personaje mitológico conocido en muchos lugares con diversos nombres del que ya hablé hace años. 


La misma melodía para cantar cada seis meses. Cosas de los préstamos musicales que han existido siempre.

lunes, 20 de diciembre de 2021

Gallito peleón

 Días gélidos los de este otoño que se acaba ya. Noches sin nubes, helada segura hasta que el sol funda el manto de escarcha. Ayer a mediodía salí a dar una vuelta hacia la zona rural de esta ciudad de provincias que está pegando a mi domicilio. Para salir hacia el campo abierto se accede por un estrecho pasadizo entre dos huertos aprovechados en la trasera de las casas. Los vecinos de la casa de la esquina decidieron criar gallinas y las dejan sueltas en su huerto aledaño. Acostumbro a pasar como vecina infinidad de veces. Las gallinas crían y tiene pollitos y hay dos gallos, también. Uno es negro y lustroso y el otro es blanquinegro. El gallo blanquinegro es joven.  Todas las gallináceas, a pesar de estar acostumbradas a nuestro deambular, corren despavoridas en cuanto pasas a su lado.

Gallito joven atacando a la espera de bolsazo.

¿Dije todas? Todas, no. El gallo blanquinegro te desafía y salta a tu pie con los espolones por delante. Ayer, cuando me lo encontré en el camino echó las patas para adelante atacando mi pie izquierdo como si fuera el niñato de kárate kid adoptando el salto de la grulla. Me atacó la primera vez y volvía a ello así que le arreé un bolsazo al muy gallito. No me hizo herida porque llevaba las botas de gore-tex, pero ostras lo que duelen los espolones del demonio alado aquél.

Hala, ya me he creado un enemigo en el vecindario.

lunes, 13 de diciembre de 2021

De luces y cruces

 Pues nada, que va la señora esa de Vox tan fan de miccionar lejos del recipiente y se le ocurre lanzar una soflama tuitera contra las luces esas que ponen para adornar las compras compulsivas, en este caso, en la ciudad de Granada. Ciudad que debe estar de moda porque mi anterior y caducada publicación también tenía que ver con aquella bella urbe.

Granada

Resulta que esta, igual que la marquesa argentina, se queja de que el rojerío en función alcaldable se dedica a asustar y frustrar las ilusiones de los tiernos infantes, vástagos de los españoles de bien, esos de fachaleco lucido, pulsera rojigualda y evasión fiscal cuya prole va a colegio concertado de orden religiosa con prelatura personal e inmersión submarina en idioma extranjero. Y va la andoba y pía en el pajarico azul que no lleva a ver a su nene las lucecicas de Granada porque son cruces invertidas ¡Qué afrenta!. Las que hay en Zaragoza que tienen un diseño similar, no, pero ya se sabe que el consistorio zaragozano no es presa del rojerío.

Zaragoza

Ya hay que tener imaginación para ver en esas estrellicas, remedo de las del agua congelada, símbolos satánicos. Esta mujer irá de católica - farisea, como muchos españoles que confunden la devoción con la militancia obcecada y borrega- pero desconoce que a San Pedro lo crucificaron cabeza abajo. Así, una cruz invertida es una cruz de San Pedro y una cruz en aspa, una de San Andrés.


En fin, para según qué gente las navidades significan lucecicas, compras y comer y beber como si no se fuera a resentir la digestión y mezclan símbolos religiosos con elucubraciones mentales salidas de quicio y las cruces de San Pedro se les figuran símbolos satánicos. Lástima que algunos de esta ralea berreen contra el 666 pero se saluden con el 88. 

Incultura, a todas luces.