Tengo un bló

Tengo un bló
Tmeo, la mejor revista de humor

lunes, 20 de febrero de 2017

Viva el gentío

Entre semana salgo tempranito a correr por esos campos del "entonno", pero ayer, con eso de "¿Qué hacemos? ¿Te apetece salir a dar una vuelta? La verdad es que no tengo ganas",  y que, además, había una niebla densa que no se despejó hasta mediodía, salí a las doce a mover mis piernas para mejorar su circulación.

¿Sabéis ese tema tan de misa dominical de doce de "viva la gente"? Esa que dice "esta mañana, de paseo, con la gente me encontré. Al lechero, al cartero, al policía saludé", pues era exactamente igual. Todo el mundo, como los lagartos al sol, había salido a caminar, correr, pasear al perro o andar en bici. Me pasé los cinco kilómetros del recorrido saludando al personal. 

No debe ser domingo, no hay gente...

La mayor parte de los aludidos responde, menos unos pocos de las bicis. ¿Qué les pasa, que como tienen una posesión elitista no deben rebajarse a saludar a los indignos peatones o qué?

Acabé parando en la panadería para comprar el pan y vine con este a modo de testigo de relevos. Menos mal que en ese preciso momento no me crucé con nadie. 

Se nota que el sol va arañando fuerza y eso alegra. A ver si tomo nota y no vuelvo a salir tan tarde, que hacer vida social con esfuerzo es más difícil que calcular una raíz cúbica paseando por la cuerda floja.

jueves, 16 de febrero de 2017

Treinta años y un día

Y se acabó. Después de treinta años de matrimonio, con la vida más que gastada, él, un día, después de negarlo sistemáticamente, y haber sido cazado in fraganti con una mujer veinte años más joven, cogió la puerta y se fue.

Para ella, los hijos y sus necesidades; la casa, por el momento; la falta de ingresos porque él siempre quiso que cuidara a los hijos sin tener que trabajar; la depresión, las pastillas, el abandono...Para él, rebelarse contra la cincuentena, la segunda juventud, el quitarse una familia de encima que lo hace sentirse viejo, y las mieles del amor con una mujer recién entrada en la treintena.

Ni ganas de recoger los pedazos de tu alma rota

Él, que se negó a tomarse el día de fiesta en el trabajo cuando su mujer cumplió los cincuenta, ha desaparecido toda una semana para beberse esta nueva luna de miel. Él, que juraba por su honor que a su esposa, pasara lo que pasara, nunca le iba a faltar de nada, porque renunció a su carrera para formar la familia que él quería para criar los hijos que él deseaba tener, ahora, entrega doscientos euros, a regañadientes, para que su aún esposa y sus dos hijos, aún dependientes, coman todo el mes.

Aunque ahora él no coge el teléfono a sus hijos, porque le estorban en su nueva vida juvenil, seguramente no tarde en darse cuenta de que los echa de menos cuando la realidad le abofetee en su cara de viejo y se sienta cansado. Entonces pedirá perdón arrepentido y suplicará a sus hijos que lo quieran, aunque ellos hayan tenido que humillarse y, quizá, dejar los estudios por no poder recibir la ayuda paterna para que él pudiera seguir follando como cuando tenía veinte años, aunque ya no pueda seguir el ritmo que una mujer más joven le pide.

A la mujer abandonada, ni se lo plantea. Treinta años después de una vida en común, la vida familiar que siempre soñó, con su mujercita en casa, a la que nunca le iba a faltar de nada, criando a sus hijos tan deseados, le pesa como un lastre porque sus cincuenta largos le gritan que se está volviendo un viejo y cree que puede contagiarse bebiéndose la juventud de otra mujer más joven.

Después de treinta años él la defraudó y la abandonó y, encima, le negó todo aquello que le prometió. El defraudador adúltero. La vida es un púgil que acaba arrinconándote contra las cuerdas del cuadrilátero y golpeándote con sus crueles puños cargados de realidad. El último asalto es el que más dolerá.

martes, 14 de febrero de 2017

Cuando se responsabiliza a la víctima

La humanidad no avanza en cuestiones de igualdad de género. Al contrario, se está dando el lamentable fenómeno de menguar todo lo alcanzado e ir para atrás como los cangrejos. Se está dando un retroceso, no sólo en el ámbito de la igualdad, sino en la de los derechos y libertades en general. Será un ciclo de la historia que nos hace retrotraernos hacia las posturas antiguas, tanto que se ataca con furia todo lo que el feminismo pretende alcanzar, que no significa otra cosa que la lucha por la igualdad en todos los ámbitos.

Un apunte rápido y sin entrar en profundidades. La concepción cultural occidental jamás ha considerado a la mujer otra cosa que un ser tarado. Platón, Aristóteles y los doctores de la iglesia cristiana (San Agustín o Santo Tomás), que es una iglesia profundamente misógina, concebían (guiño) a la mujer como un infraser incapaz de razonar. Sólo eran alma concupiscente. Ahí viene el tema del que trato hoy.

Una lee titulares pasados por el tamiz del periodista machirulo y se encuentra que la mujer es la culpable de su asesinato o del asesinato de sus hijos. Quizá sigue con fuerza la idea de que la mujer es la tentadora y la concupiscente. ¡Ojo! no el varón que es el que siente deseo, pobrecico. No, es la mujer la que lo tienta. Desde Adán y Eva nos dicen que es así. Ella es la culpable. Él no tiene la culpa.
La mujer nace de una costilla porque no se puede afrontar que ella sea protagonista 

Qué miserable ha de ser el desgraciado que echa la culpa de sus actos a la víctima. Toda la jodida Edad Media en los monasterios alegando que la mujer es la culpable del deseo carnal, quién sabe si es una teoría lanzada con emoción por esos cientos de homosexuales que pretenden un mundo libre de mujeres. Esto está dicho con cierto sentido del humor, pero no es tan extraño.

Así, hoy en día, por esta imposibilidad del varón de hacerse responsable de sus actos, las violaciones, palizas o asesinatos de las mujeres se producen por culpa de ella. Esta irresponsabilidad de sus actos se transfieren a la víctima, la mujer. Si va con minifalda, normal que la violen, es culpa suya; si me contesta y considero que no me respeta, la pego para que aprenda; me va a dejar y a mí nadie me deja, antes la mato....

Así no es infrecuente ver noticias como la de la cadena Antena 3, que perpetúa la desigualdad, contándonos que una mujer permite que su marido mate a su hijo. Ojo, la culpa es suya, no del asesino.

No sale la jeta del asesino, sino la de ella

Porque las mujeres no son asesinadas, no, aparecen muertas, cosidas a tiros, por ejemplo, en Seseña. Por cierto ¿Qué pasa en Seseña? ¿Daban facilidades de pago a los uxoricidas o qué? Es el segundo caso de asesinato de mujer en menos de un mes.

Al final, pasa lo de siempre, la interiorización cultural, desde hace siglos, de que la mujer no es más que un objeto concupiscente, lamentablemente necesario para perpetuar la especie, aunque sea subrogando útero, vuelve a inspirar esa idea asquerosa de que todo lo que le pase a ella por culpa de los actos del varón es sólo su propia culpa por ir vestida de una manera que reprueban, pero que venden y no prohíben o por atreverse a replicar al rey de la creación, que nació de mujer, aunque en un libro lleno de supercherías te cuenten lo fructífera que puede ser una costilla de cerdo. La víctima es la propia autora de su desgracia. El autor sólo ha actuado por culpa del embrujo al que ha sido sometido. Este es un cuento demasiado viejo que ya no debería creerse nadie.

Para atrás, como los cangrejos. Aún se venera a San Pablo, misógino entre los misóginos.

sábado, 11 de febrero de 2017

El día de la caja registradora

Me revienta el invento estúpido de San Valentín. Alguien ha institucionalizado este día como "el día de los enamorados" y, al igual que en las navidades, se ha terminado traduciendo en "ya estás corriendo a comprarle algo, preferiblemente caro, a tu pareja". Y ya no sólo tu pareja, ahora además, el amor se diversifica y te venden -siempre es venta- que hay que regalar algo a tu madre o a tu tía la del pueblo.

Amor verdadero

Otro jodido invento burgués que llene la caja registradora de los comercios en el desangelado febrero invernal. ¿Alguien sabe quién fue San Valentín? Porque hubo tres. Dos de ellos, obispos. El primero casaba soldadicos romanos, supongo que  no entre ellos, lástima. Uno de los obispos es venerado como el santo que cura la epilelsia. Lo cachondo es que la iglesia católica postconciliar, harta del descaro comercial del día, dejó de celebrarlo. Ahora sólo falta que hagan lo propio el 25 de diciembre.

Siempre desprecié esta borreguez de día y, desde hace unos años, aún más.¿Y sabéis por qué me fastidia tanto? Pues porque yo conocí a mi pareja un 12 de febrero, que es lo que me gusta celebrar, y, por jodida casualidad de fechas, todo alrededor está lleno de corazoncitos, ñoñerías y precios inflados para la ocasión.

Trescientos sesenta y cinco días al año y fui a conocer a la mujer de mi vida un par de días antes de San Valentín. Si lo sé, espero a los sanfermines, que son de mejor celebración.

jueves, 9 de febrero de 2017

Agitación nocturna

El despertador iluminaba la hora. La una y veinte de la mañana y era imposible conciliar el sueño. Apenas una hora antes daba cabezadas viendo la tele en el sofá y, una vez entre las sábanas, misterios de la naturaleza, el sueño había huido. Cerró los ojos con el propósito de dejarse vencer por el sueño. Todo era silencio y, en la quietud de la noche, oyó un crujido. Los ojos se abrieron por completo. ¿Qué ruido era ese? ¿Las vigas de la casa contrayéndose por el frío del invierno? Espero expectante. Nada. Seguramente fue eso y nada más. Un ruido de casa vieja. Otro chasquido. Mucha casualidad.

Aprovechando la ventaja de tener los ojos acostumbrados a la penumbra por llevar tanto tiempo buscando el sueño, se levantó sin encender luz alguna. Miró debajo de la cama no sin sentirse algo ridícula, pero ya se sabe que los temores inculcados en la infancia esperan agazapados en nuestro subconsciente. Nada, el paciente asesino que espera debajo de la cama, como era de suponer, ha hecho absentismo laboral.

Volvió a notar un ruido. Provenía de la puerta de la entrada. Alguien estaba forzando la cerradura. La indignación pudo con su miedo. Agarró la lámpara de noche, que era un pesado recuerdo de casa de su abuela y se acercó a la puerta justo cuando alguien lograba abrirla. Eludiendo el halo de luz de la linterna se hizo a un lado y le sacudió un lamparazo en todo lo alto del cráneo al extraño que cayó inconsciente sobre la entrada. No había nadie más.

Espero que no sea Jack Nicholson

Encendió la luz y vio tendido al intruso vestido de negro con un pasamontañas. Le dio dos patadas en el estómago y buscó una cuerda en un cajón del mueble de la entrada. Seguía inconsciente. Ni había gemido con las patadas. Quizá se le había ido de las manos y se lo había cargado. No sentía ninguna lástima. Ató sus manos a la espalda y le buscó el pulso. Antes estaba su seguridad que la salud del allanador. Tenía pulso. Menos mal. Le quitó el pasamontañas. Un hombre de unos treinta. Un tipo corriente. Moreno, delgado, cabello corto, afeitado... No recordaba haberlo visto en la vida, pero tipos como ese había por todas partes. Buscó en sus bolsillos por si había documentación. No, el allanador no iba con tarjetas de visita.

Cerró la puerta. la cerradura funcionaba, sí que era curioso. Quizá el allanador no era un yonqui chapucero acuciado por la necesidad. ¿Quién sería el fulano que se atrevía a entrar de noche a una casa habitada? Habitada por una sola persona. Una mujer joven, además. No quería ser alarmista pero todas estas ideas saltaban en su cerebro como las semillas de maíz al convertirse en palomitas. ¿Qué intenciones tenía el allanador desmayado de su entrada? Había que reanimarlo y preguntar.

martes, 7 de febrero de 2017

Pasajes de la Biblia. Hoy: La reina Ester o la "sycocracia"

Pues, como decíamos anteriormente, el pueblo judío estaba sometido, al igual que el resto de los pueblos de la zona, al poder del imperio persa, que dominaba desde la India hasta Etiopía. Eso pone en la biblia.

Total que había un judío llamado Mardoqueo (Mordechai, si es en inglés) que tuvo un sueño premonitorio en el que había una destrucción de la tierra y dos dragones que luchaban a muerte intentando matar uno al otro. Al final, los humildes vencían a los poderosos. Otra vez más, los sueños premonitorios como Jacob y su escalera, José y sus hambrunas o Samuel, vuelven a la carga.

Estando despierto, el tal Mardoqueo se entera de una conspiración para matar al rey Asuero,y el tío corre que vuela para avisar al monarca. En pago de su servicio, le coloca un puestazo de funcionario en el palacio.

A todo esto, el rey Asuero monta un banquete para todos los peces gordos de todos sus dominios. Los varones separados de las mujeres. La reina Vasti, esposa de Asuero, es encargada de montar el banquete para las mujeres. En eso que a Asuero se le ocurre que tiene que chasquear los dedos y hacer que la reina puerda el culo para ir a presentarse ante los invitados como si fuera un objeto de exhibición. La reina Vasti se niega y entonces, aconsejado por los sabios machirulos de siempre, el rey Asuero decide castigarla olvidándose de ella y relegándola a  las habitaciones de palacio, por su osadía de no obedecer. ¡Una mujer que toma sus propias decisiones! ¿Cómo se atreve?

Entonces al rey se le ocurre la poco original idea de hacer que le manden, de todos los rincones de su vasto imperio, las vírgenes más bellas. ¡Ojo, vírgenes! No sea que puedan comparar y el monarca se sienta poca cosa. Ellas se presentan al rey, él las prueba y luego pasan al harén. Después de metido, nada de lo prometido.

En esto que el tal Mardoqueo tiene una sobrina llamada Ester. Ojo, el nombre parece provenir de la diosa Istar o Astarté, antigua divinidad femenina mesopotámica, nombre quizá dado para ocultar su origen hebreo. La tal Ester es un bellezón y Mardoqueo la envía al rey prohibiéndole a la sobrina que diga nada de su origen étnico. Total que la moza triunfa como la coca-cola y al rey le gusta tanto que acaba coronándola como reina. Esta se libra de ser concubina, palabra "fisna" que quiere decir puta.

El rey Asuero y la reina Ester

Total que Mardoqueo, funcionario real y tío en secreto de la reina consorte, tiene la chulería de no postrarse ante el gobernador Amán. Amán, por lo que cuentan, era un macedonio que hacía de gobernador del rey. Amán pregunta por qué Mardoqueo no obedece las normas del rey y le cuentan que porque pertenece al pueblo judío, que es un pueblo que no se mezcla con los demás. Entonces Amán, viendo un peligro en este pueblo, ya que no reconocen la autoridad tan facilmente, manda una orden a todos los confines del imperio para que el pueblo judío sea aniquilado. Una bestialidad, sí, pero ya veréis, ya.

Mardoqueo, a la puerta de palacio, pasa de Amán y este se mosquea

Mardoqueo implora a su sobrina que se haga valer al rey para que pare esa orden. Ester ayuna y está al borde del desmayo. Se presenta a Asuero y pierde el conocimiento delante de él. El, temeroso de perderla, se tira tres días que no vive. Ester le pide montar un banquete en el que invitar a Amán.

Ester haciendo teatro ante el rey

Mientras, el rey Asuero, inquieto por la reina que lo tiene encoñado, al no poder dormir, pide que le lean las crónicas de su reinado y le recuerdan como Mardoqueo impidió un atentado contra él, así que manda al gobernador Amán que lo agasaje, cosa que a Amán, aunque obedece, no le hace ninguna gracia.

Se da el banquete de la reina y Asuero pregunta a Ester qué es lo que desea, y ella, en plan diva de melodrama, pide que la salve a ella y a su pueblo del fin al que los condenan. El rey, claro, dice que sí y que quién ha mandado matarlos. Ella señala a Amán llamándolo malvado y enemigo. Al pobre Amán lo cuelgan. Hay que decir en su defensa que él había obedecido al rey en todo. El mismo rey Asuero había dado la orden de aniquilación. Como muchos jefes, las culpas caen sobre los subalternos. ¿Os habéis fijado? Vasti es castigada por no obedecer, como es su obligación por ser mujer y Amán por obedecer. ¿Cuál es, entonces, la moraleja? ¿Aléjate de los jefes caprichosos que están encoñados?

Amán, pagando los platos rotos

Con Amán en la horca, Ester consigue que Asuero firme la contraorden de aniquilar al pueblo judío, cosa que está muy bien, pero ahora veréis la curiosa contrapartida hebrea. Porque a ellos no les dolieron prendas el cometer una masacre contra otras etnias del mismo reino, así está escrito: "Los judíos hirieron a espada a todos sus enemigos, los mataron y los hicieron perecer, y trataron como quisieron a los que les eran hostiles. En Susa, la capital, mataron los judíos, haciéndolos perecer, a quinientos hombres, y degollaron a Dalfon, Asfata, Porata, Adalía, Aridata, y Baizata, los diez hijos de Amán, hijo de Hamedata, el enemigo de los judíos; pero estos no se dieron al pillaje". Pues sólo les faltó esto, después de la matanza.

Aún Asuero, todo encoñado, le contó a Ester lo que había pasado y le preguntó a su reina qué más deseaba. Ella tuvo el antojo de que se ahorcara a los hijos de Amán además de que se permitiese seguir con la matanza. Murieron otros trescientos. Así, los judíos, desde ese día que mataron a decenas de miles, celebran la fiesta del "purim"(Pur es suerte).

Total que las presuntas víctimas de una ley que tenía el beneplácito del rey Asuero transmutó en que estas víctimas se convirtieran en verdugos y ellos, sin sonrojo, mataran a decenas de miles de personas y lo celebren alegremente. Todo porque el rey estaba encoñado con aquella moza, reina de la belleza, que había conseguido perseverar en el lecho real. Y es que el poder del higo (Sykon en griego) es más del que parece. Por eso Ester tiene un libro en la biblia, por el poder de su higo.

Es curioso que quienes escribieron este libro se sientan humildes víctimas, aunque pudieran serlo, y no les tiemble la mano de compasión al contar alegremente el asesinato de decenas de miles de personas, al contrario, lo celebran. Así son los humanos en colectivo, un hatajo de bestias. Da igual que crean en el derecho divino que emana directamente del altísimo, o en el poder de sus armas. La cosa no ha cambiado en miles de años, por desgracia.

lunes, 6 de febrero de 2017

A salto de caballo

Hay quien es aficionado a hacer cuestionarios-test de esos que aparecen en las redes sociales y que se anuncian como ¿Es usted un genio? Y te aparece el careto desaliñado de Einstein como si contestar cuatro preguntas estúpidas indicara tu CI.

Además, hay que tener en cuenta que estas preguntas, sesgadas culturalmente, están diseñadas para norteamericanos, ya que casi todo lo que se pregunta de geografía o historia son propios de su zona cultural.

Por si fuera poco, las traducciones dan pena y en las preguntas se encuentran fallos garrafales. Había una que no daba por buena la respuesta Debussy como autor de  la pieza musical "claro de luna" sólo dejaba la opción de Beethoven. Pobre Debussy.

La última que vi ayer, que te desafiaba a ver qué nivel de inteligencia tienes, va y pregunta "¿Qué representa una estátua ecuestre en la que las patas delanteras del caballo están levantadas?". Se supone que hay que contestar que "el jinete murió en batalla". La pregunta, además, venía aderezada con una imagen representativa, porque somos una generación audiovisual y nos nutrimos de imágenes. En este caso, se trataba de Pedro II, el grande, zar de las Rusias.

Pedro II en San Petersburgo

Que yo sepa, el tal Pedro II murió en su camita, al igual que Felipe IV de Castilla y Aragón, y ninguno de los dos palmó en batalla alguna.

Felipe IV en la plaza de Oriente

Así que no os dejéis engañar, que una estatua ecuestre deje al aire una o dos manos del noble bruto (El de abajo, el que va montado arriba no tiene por qué ser noble) no significa que fuera herido o muerto en batalla.

Otra trola más. Eso sí, en los cuestionarios para creerte más listo que los demás, pon "que murió en batalla", que igual aciertas y todo.

viernes, 3 de febrero de 2017

Operación ogro, la "pinícula"

Hoy, en Zinéfilas, una película sobre un hecho del pasado que está de moda por las repercusiones penales que tiene. Hacer bromas sobre ello supone la amenaza de llevarte a la cárcel. Sobre el asesinato de Trotski, por ejemplo, se suele decir, con mucho humor negro, que falleció con cincuenta años y pico (Le clavaron un piolet de alpinismo en el cráneo) Ese es un chiste de dudoso gusto, pero como Trotski era un apestado, no tiene repercusiones penales.

La película de Gillo Pontecorvo es de seis años después del suceso. Es una coproducción italoespañola que, como se trata de una peli, y para no liarnos, centra el protagonismo de la cinta en cinco personajes. La obra está basada en el libro "operación ogro" de Julen Aguirre, que es el seudónimo que utilizó la escritora catalana Eva Forest para publicar la entrevista que tuvo con el llamado comando txikia, los autores del atentado.

Cartel de la peli

Claro que para guionizar la peli hay que dotarla de dramatismo y, entonces, Pontecorvo y sus guinistas, montan una historia de amor imposible entre uno de los miembros del comando, encarnado por Eusebio Poncela, partidario de la lucha armada más allá de la venida de la democracia, y su compañera, que abandona las armas a la venida de la misma, papel protagonizado por una jovencísima Ángela Molina.

Uno de los éxitos de la peli, sin duda el mayor, es el trabajo del maestro Emilio  Ruíz del Río, cuya maqueta de la calle y la explosión bajo el Dodge de juguete, han sido muestra de referencia en todos los documentales que nos cuentan el atentado y la época histórica del tardofranquismo y la transición. Hasta el documental doctrinario de Victoria Prego lo usó.

La escena, rodada en una maqueta a escala, dura unos pocos segundos, pero es espectacular. Emilio Ruíz del Río se recorrió un montón de jugueterías hasta dar con tres Dodges negros, automóvil igual al que usaba el almirante. No le hizo falta más que destrozar el primero. A Emilio Ruíz del Río, en Hollywood le llamaban "el mago". Un maestro de los efectos especiales que trabajó mucho en EEUU y cuya última obra no fue otra que "el laberinto del fauno" de Guillermo del Toro.



Hay quienes argumentan que la CIA estaba detrás del atentado, algunos por conspiranoia recurrente y otros porque ETA no se merece ni la autoría de los atentados aún cuando hay víctimas. ¿Lo que digo suena inconcebible? ¿Seguro? En el libro "operación ogro", los autores del atentado, en la entrevista, ya ironizan sobre aquella teoría. Y si lo pensamos bien, a EEUU no le hacía falta ponerle un artegacto al presidente del gobierno, ¿Para qué, si de Franco y del mismo Carrero ya estaba sacando todo lo que quería? EEUU ya tenía asegurada la estabilización monárquica del futuro, a la CIA no le haCÍA falta trabajar de balde. Aquí una entrevista con Wilson, miembro del comando, realizada por El Mundo.

Hasta en la bostezante serie de televisión de cuarenta años después producida por TVE queda indicado, faltaría más, que los de la CIA pasan un momentito por el sótano desde donde está practicado el túnel y arreglan los explosivos, luego, si la chica denunciada quiere que le suavicen la denuncia, ya puede tirar de que "ETA no fue" porque hay a quienes esto les molesta, que es el verdadero problema.

Pero si nos ponemos en ese plan, practicar túneles para poner bombas no es algo novedoso. En los años 20, Durruti y otros anarquistas estuvieron a punto de hacer volar por los aires a Alfonso XIII en San Sebastián de esta misma manera. Un chivatazo les hizo abandonarlo todo y correr hasta la cercana frontera.

Y con Carrero Blanco ya van cinco presidentes del gobierno asesinados. El primero fue Juan Prim, con eso de que entronizaba al italiano Amadeo I, primer rey, por cierto, de España así llamado. O sea, que el primer rey de España fue un italiano que reinó de 1870 a 1873. La autoría del atentado también tiene sus conspiranoicos. Hay quien apunta al primer suegro del siguiente rey, Alfonso XII, que aspiraba al trono por ser el marido de la hermana de la reina expulsada.

Presidentes de consejo de ministros asesinados en el cargo

Cánovas del Castillo fue tiroteado en un balneario guipuzcoano en vísperas de la pérdida de las colonias por un anarquista italiano. Este malagueño, el alma máter del Estado e inspirador de muchos neoliberales del PP fue asesinado mientras reposaba en las vacaciones de verano.

A José Canalejas le pegaron un tiro cuando estaba mirando el escaparate de una librería en la esquina de la calle Carretas con Sol en 1912. Un anarquista fue el autor aunque Franco, con seudónimo, argumentaba en sus delirantes escritos que la masonería estaba detrás. Sí que le fastidiaba que lo rechazaran. Hay hasta una película que lo recrea. El asesino esta interpretado por José Isbert, nada menos.



A Eduardo Dato, once años después, lo tirotearon desde un sidecar en plena puerta de Alcalá. Los anarquistas han matado a tres de los cinco presidentes del consejo de ministros asesinados en el cargo. Hay que tener en cuenta que tanto Canalejas como Dato presidían gobiernos en épocas convulsas llenas de huelgas, guerras en las colonias y malestar de la población.

Y el último de la lista es el referido al principio. Tal y como está la cosa, espero que esta publicación no me traiga consecuencias, ya que no era mi intención hacer chistes sino hablar de cine enriqueciéndolo con historia, por si acaso lo digo.

miércoles, 1 de febrero de 2017

Cazuelas yugoslavas

Ayer hablábamos de tirar las cazuelas viejas. Me da pena tirar las de acero inoxidable porque aún se ven bien y no influyen en el gusto de la comida. Recuerdo cuando tiré las cazuelas viejas de casa de mi padre porque cambié del gas a la vitrocerámica.

Me dio una pena enorme deshacerme de unas recias cazuelas sin tapa. Eran tres cazuelas pesadas, de asa del mismo metal que el cuerpo, con lo cual había que asirlas con trapos. Eran yugoslavas. En el fondo tenían estampado en blanco su impronta: "Eterna Special. Made in Yugoslavia", y las figuras de dos leones custodiando una cazuela en la que se dibuja una estrella.

Igualica que esta, de 18 cm de diámetro la tenía yo

Las cazuelas estaban en casa antes de que la Yugoslavia de Tito quedara desmembrada y moribunda por las guerras intestinas. Supongo que, como muchas otras cosas de aquella casa, llegaron a ella desde el puerto que se encontraba bajando la calle.

Así de simples, pero buenas, eran 

Vivir cerca del puerto y conocer el contrabando solía darse con frecuencia. Tabaco americano, botellas de vodka rusas, prismáticos japoneses...Una vez llegaron a casa unas botas de goma horrorosas, tipo katiuskas, pero con cordones. Estaban forradas por dentro y pesaban un quintal, pero frío, ni chispa. Me pasé los inviernos de la segunda etapa de la EGB calzada con ellos. Eran unas botas feas del número 40, justo de mi número.

Un vecino gallego, marino mercante, me regaló una vez dos monedas soviéticas. Aún existía la URSS. Creo que ni Gorbachov había llegado aún al Kremlin. Dos monedas, una de 1 kopec y otra de 5. Ese tesoro aún lo guardo en una hucha.

Yo sólo tenía 3. Una alta, de 18 cm y otro par bajitas y anchas

Pero hablaba de las cazuelas Eterna Special. Recias, básicas, pesadas, azules y sin tapa. Simples pero duras y pulcras. Me dio una lástima tirarlas. Aún no había wallapop.