Tengo un bló

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Tmeo, la mejor revista de humor

domingo, 3 de junio de 2012

Canciones de la migración. (La emigración en el País Vasco)

Al hilo del post del viernes, sobre canciones de la migración, Emejota me hizo recordar que hay canciones populares y antiguas que hablan de ello. Aunque Emejota hablaba del Maitetxu mía, que pasa por vasca sin serlo, ya que el autor de esta melodía, Francisco Alonso, era granadino, y el letrista, el madrileño Emilio González del Castillo. Por lo visto, el Maitetxu mía fue inspirada en los veraneos del compositor en el pueblo guipuzcoano de Hondarribia, así la melodía está creada a través de uno de los ritmos típicos de la música vasca: el Zortziko. Hay otras muchas canciones vascas que hablan de la partida hacia el extranjero. Y es que el pueblo vasco, como la mayoría de los pueblos europeos, en el siglo XIX y comienzos del XX, buscó la salida, sobre todo a América.

El otro gran referente de la canción vasca, cantada en castellano, que habla del tema, que se titula Maite, es una composición del músico donostiarra Pablo Sorozábal. Lo curioso del caso es que se compuso para la banda sonora de una película del año 1941 llamada Jai-Alai (literalmente "fiesta alegre", que es el nombre que se le da al juego de frontón en cualquiera de sus modalidades) Lo singular del caso es que esta película rodada en Elantxobe, pueblo de la costa vizcaína, es que aún se dejó que los personajes llevaran nombre vasquizado y que la canción Maite fuera interpretada por el ochote los bocheros en la letra original en euskara. Dada la dureza de la represión lingüística de la época, es un hecho insólito.

Los vascos de la costa vivían del mar, así que era muy normal tener que alejarse temporadas siendo tripulación de buques. Una de las canciones más conocidas sobre el tema, que además es un bombón para las corales es el Boga-Boga, que habla del alejamiento progresivo del marinero que se va a las Indias (Occidentales) remando, hasta que alcance el velero, que está fondeado un poco más lejos del puerto. (La letra en versión original y traducida, aquí)También las hay de regreso, como cantaban los hermanos Argoitia,  Amets amets (Sueña) alegre tonada del que sueña con llegar a su puerto de origen.

Es curioso, porque los vascos continentales (vascofranceses), a diferencia de los vascos peninsulares (vascoespañoles), partían de su lugar de origen hacia París. Así, por ejemplo, Etxahun Iruri, compuso un par de conocidísimas canciones sobre este hecho. Una de ellas, Oi, ama Eskual Herri goxua (Oh, dulce madre Euskal Herria) es una de las composiciones más bellas sobre tener que dejar el hogar. Cantada por Benito Lertundi (Al que debo un buen post) es de una belleza magnífica:



Etxahun Iruri también compuso la conocida Agur, Zuberoa. (LetraAunque también había una graciosa tonada dedicada a esa afrancesada que vuelve al pueblo creyéndose alguien importante, cuando no es más que una modistilla aldeana que cose en París, como es el caso de Tupindegiko Roxali (Rosalía de Tupindegi)

Pero volviendo a la seriedad del que tiene que marchar, los había por obligación, como fue el caso del bardo Joxemai Iparragirre, al que ya dediqué un post, que tiene un zortziko llamado Agur Euskal Herriari (Adiós a Euskal Herria) en el que cuanta como desde joven tuvo que irse fuera de su tierra, pero que el corazón insiste para que vuelva.

Casi todos los vascos del XIX y de la primera mitad del XX, viajaban para encontrar trabajo en América, así lo cantaba Benito Lertxundi en Amerikara noa (Voy a América) donde dice que su vida en América ojalá la tuviera en su patria. Otros muchos vuelven, como el protagonista de la canción Habanera de Xabier Lete, recordando los buenos tiempos pasados (Letra). Unos pocos afortunados regresaron ricos, como el protagonista de Ameriketara joan nintzen (Fui a las Américas) diciendo que el sonido de las monedas dan alegría al corazón.



Más recientemente otros cantores han puesto voz e ingenio a la emigración, como esa pieza tan popular de Kaxiano que decía Itsasontzi baten (En un barco) me llevan fuera de Euskal Herria. ¿Quién sabe si a hacer la mili? como pasaba al novio de azken dantza, el último baile.

Algunos tocan canciones en la calle, como Txomin Artola, ya que nadie le quiere dar trabajo por ser extranjero en Goizeko euri artean (Entre la lluvia de la mañana) Pero a finales del siglo XX , Euskal Herria se convirtió en lugar de acogida de inmigrantes, cosa que Zarama cantó en Iñaki, ze urrun dago Kamerun (Iñaki, qué lejos está Camerún) cuando habla de los subsaharianos que utilizan nombres locales para intentar vender cuatro chucherías para poder comer. (Qué grandes sois, Nineuk!!)

viernes, 1 de junio de 2012

Buscarte la vida fuera (Canciones de la migración)

Con estos tiempos que corren en los que se ven migraciones masivas de humanos para buscarse la vida, una recuerda canciones como la de El emigrante de Juanito Valderrama. Canción cuya primera esrtofa siempre me ha parecido una barbaridad, porque hay que ser muy bestia para querer destrozarle la boca a alguien para hacerte con sus dientes las cuentas de un rosario, pero, en fin, es un tema simbólico de la de miles de pobres gentes que salían a ganarse la vida malamente por Europa, o cruzando el charco, como cantaba Antonio Molina en Adiós, mi España querida.


Pero hay otras muchas piezas musicales que nos hablan de la marcha a buscarse la vida. He seleccionado algunas, pero seguro que hay muchas más, desde el punto de vista del que se va, como del que llega asustado a no sabe bien donde.

El que marcha:

Nino Bravo en Un beso y una flor, se larga a buscar una nueva vida con la promesa de volver.



Quizá se vaya a América.

El que busca la salida:

Desde la República Dominicana, un visado de salida, y así lo cantaba Juan Luis Guerra en   Buscando visa para un sueño.





Había quien intentaba viajar a los EEUU y se colocaba como el Buffalo soldier de Bob Marley, emigrante caribeño, o quien lo intentaba vía Europa, como cantaban los Orishas en Emigrantes.

El que se juega la vida hacia los EEUU:

Como decía Tam Tam Go en aquél Espaldas mojadas



El que se juega la vida en el Estrecho:

Como cantaba Chambao en Papeles mojados: 



O ese grupo fiestero y guasón que eran Kojónprieto y los Huajolotes poniéndose algo más serios en Estrecho caliente. 


El que llega:


Y tiene que andar escondiéndose como cantaba Manu Chao en Clandestino.



O las Amistades Peligrosas en Africanos en Madrid, o Celtas cortos con Inmigrante.

La melancolía del que emigra:

Los países del sur de Europa durante los 50, 60 y 70, huían de la miseria hacia los lugares donde desgranaban migajas. España, Grecia, Portugal y también Italia, que tiene una de las canciones más melancólicas, y de la que he sacado la idea de este post. Y aunque la compuso Jimmy Fontana y la interpretó José Feliciano, el grupo Ricchi e Poveri la lucieron en el festival de San Remo del año 71 quedando segundos, Che sarà:



Esta, para mí, es la canción más melancólica y doliente del que se ve obligado a marchar para subsistir. Quien la canta se va despidiendo de su tierra, sus amigos, su amor, dice que otros se mercharon antes y después emigrarán otros más, y eso ¿Qué será de mi vida, quién lo sabe?¿Otra vez se pondrá de moda, por desgracia?


jueves, 31 de mayo de 2012

Filigrana profesional

A las once de la mañana en el bar, estaban el matrimonio mal avenido que lo regentaba, un abuelete leyéndose el diario junto a un café con leche en vaso, una vieja con la cesta de la compra vacía alimentando la tragaperras a ritmo campanero del tercer hombre y el operario del mono azul mahón, que además del bocadillo de lomo adobado, se había echado al coleto dos cañas y un carajillo mañanero. No tenía prisa a pesar de que ya había recibido varias llamadas de teléfono. Trabajaba para una empresa auxiliar subcontratada por el ayuntamiento, para el mantenimiento de las calles.  Le habían mandado que arreglara un armario que guarda un cuadro eléctrico que había sufrido un percance. Una furgoneta demasiado veloz había girado bruscamente con tan mala fortuna que había dejado para el arrastre su estructura. El operario había ido un par de horas después del aviso y luego había vuelto a su nave para proveerse de material con que arreglarlo, todo eso entre el carajillo, las cañas y el bocata de lomo adobado. Pensó acabar la jornada rematando un trabajo fino.

No hay nada como la cinta americana.

Después de diez minutos de mirárselo y liarlo en cinta americana, ¡Listo! ya se había ganado los garbanzos de hoy.

lunes, 28 de mayo de 2012

Cómo cocinar un Cristo (Juicio a Krahe)

Hace unos años, el programa lo + plus, emitió un vídeo de Javier Krahe rodado en 1976. El vídeo se titulaba "cómo cocinar un Cristo" Y cierto es que puede resultar ofensivo para muchos cristianos, sobre todo si no tienen el mínimo sentido del humor, que suele pasar cuando se es un exaltado fanático y fundamentalista.

Javier Krahe es un veterano cantautor que ha parido temas espléndidos y populares, que ha seguido siempre fiel a su estilo irreverente y sencillo. Después de ocho años de tribunales, se sientan en el banquillo de los acusados el cantautor y la directora del programa lo + plus, Montserrat Fernández Villa. Se enfrentan a una multa de 144.000 euros por delito contra los sentimientos religiosos.



¿Cada vez que un obispo o un cura sin graduación diga una burrada me puedo querellar como ofendida contra los sentimientos laicos?

Esto es vergonzoso, y espero que sean absueltos de esta persecución inquisitorial.



¿Por esto? ¿Y por qué no lo condenan a la hoguera,  para hacer una gracia con su famosa canción?

Ferias de primavera

Este fin de semana, con eso de que la primavera está en todo su esplendor, comienzan a celebrarse ferias, pasacalles y bailes. Este fin de semana, en esta pintoresca ciudad se celebraba la feria de primavera, y el Passeig suele llenarse de puestos de feriantes. Los feriantes no hacen sino poner altares. ¿Os habéis fijado en que suele haber tres grandes santones representados en los puestos? El Che Guevara, Bob Marley y Camarón de la Isla. Se podrían sumar dos deidades más, que cada vez cobran más imágenes: Elvis Presley y Michael Jackson. Son altares de hombres, ya que aún no he visto ni a Whitney Houston ni a Amy Winehouse, como mucho alguna figurilla de Marilyn Monroe hecha con pasta de papel.

¡Menos mal que los gigantes cabían bajo el puente de la estación!

Ayer en el pueblo de Sant Vicenç de Castellet se celebraba el baile de las gitanas. El ambiente era muy majo, aunque el sol picaba pero bien.

viernes, 25 de mayo de 2012

Football day

Ya que el tema del fútbol, indirectamente, ha dado tanto juego. Más que los 90 minutos reglamentarios, hoy, que es el día de la final, y siendo viernes, dejo una alegre pieza de un grupo mítico que habla del fútbol y de la locura que de su vorágine se desprende. De uno de sus últimos discos, Casa Babylon, el Santa Maradona (Y es que el fútbol, religión, tiene sus propios dioses, con mano incluida):



Y ya puestos, a pesar de que mi equipo es su rival eterno, deseo que esta noche gane el athletic club de Bilbao.

Y de regalo, del mismo disco de mano negra, un tema que esconde una gran crítica bajo la apariencia despreocupada y alegre de su melodía: Hamburguer fields.


miércoles, 23 de mayo de 2012

Espe, la Ultrasur

Lo veo y no lo creo, por primera, y hasta ahora única vez en mi vida, estoy de acuerdo con algo que ha dicho Basagoiti. Y es que en esos campos de fútbol de la liga profesional, llueven los insultos y el odio se puede medir. Pero que la presidenta de Madrid, que es más ultramontana que el cura Merino, suelte majaderías tipo "hay que cerrar el campo si pitan el himno", manda huevos.

¿Representa el himno de los vencedores a los vencidos?

Acotemos: La libertad de expresión es eso mismo. Si atendemos a los principios democráticos, tanto la monarquía como la marcha real  y la bandera monárquica, son imposiciones de Franco. ¿O quizá habría que recordar la que se montó en la copa Davis cuando un trompetista australiano interpretó el legítimo himno de Riego en vez de la marcha real?


Esto sí que es una vergüenza, que no sepan qué es esta pieza y la indignación del "arribista" del delegado.

Y yo cantaría, ¡Claro que sí! como cuando tenía tres años y estaba en el parvulario:

Franco, Franco,
que tiene el culo blanco,
porque su mujer
lo lava con Ariel.
Y el rey Juan Carlos
lo tiene marrón,
porque su mujer
lo lava con Coloón.

Vale, que la collares y la de los yogures laven nada es fantasía, pero los únicos que tienen derecho a quejarse son los de Colón por la mala prensa que de su producto se hace.